7.5.06

TEXTOS INÉDITOS DE PRIMO LEVI

EL ESCRITOR Y SUS FANTASMAS

Por Laura Kopouchian

Fue uno de los escritores italianos más importantes del siglo XX. Su obra, cargada con el humanismo de un sobreviviente de los campos de concentración del nazismo, abarca ficciones y ensayos. Presentamos unos textos inéditos y un perfil biográfico de esta mente tan lúcida como sensible.
A casi veinte años de su muerte, Primo Levi sigue siendo asiduamente publicado y leído en Argentina. Recientemente, aparecieron aquí tres obras del escritor turinés: Trilogía de Auschwitz, que reúne en un volumen único sus tres libros consagrados al Holocausto, Última Navidad de guerra, una compilación de cuentos cortos, y Deber de memoria, una entrevista realizada en 1983.
Levi es popularmente conocido por su testimonio sobre el Holocausto, pero su obra es mucho más vasta y abarcadora. Escribió libros de cuentos, ensayos, poesía, y artículos periodísticos que fueron publicados en diversos diarios. Sus obras fueron traducidas a múltiples lenguas y él, a su vez, fue traductor al italiano de otros escritores, como Franz Kafka.
El escritor vivió sus 67 años en la misma casona familiar donde había nacido (en El oficio de otros cuenta que un día descubrió que su sillón favorito estaba colocado en el sitio exacto donde su madre lo había dado a luz) y también murió en ella, al caer por el hueco de la escalera desde el tercer piso el 11 de abril de 1987.
La experiencia de su detención en el campo de concentración de Auschwitz le ofreció, como contrapartida a tanto horror, un oficio y una religión. Hasta ese momento, Levi había sido sólo químico; a partir del confinamiento se convirtió en escritor. Antes de ser apresado por los nazis se definía "un muchacho burgués italiano"; y si bien la experiencia vivida lo confirmó en su agnosticismo, fue Auschwitz que lo hizo abrazar la tradición judía.
Su primer libro, Si esto es un hombre, es un clásico ineludible. Fue traducido a decenas de lenguas, adaptado para radio y teatro, y es de lectura obligatoria en los colegios italianos. Levi lo escribió inmediatamente después de su liberación, en enero de 1945, impulsado por la necesidad de dejar testimonio de lo vivido y también de lograr un fin terapéutico: concretar su liberación interna. "Los recuerdos me quemaban dentro", declaró el escritor, y buscaba exorcizarlos, volverlos inocuos.
Este relato testimonial, organizado en capítulos cortos y narrado en un lenguaje ascético y descarnado, resulta sin embargo profundamente conmovedor. El joven Levi, entonces de 24 años, aparece en esta obra como un antropólogo, un observador-participante que analiza lo que ocurre a su alrededor con interés y curiosidad. El prisionero, a la vez que resiste la amenaza de la deshumanización, busca explicaciones para la afrenta moral de los campos nazis.
El segundo volumen, La Tregua (1963), relata el periplo que debió transitar por gran parte de una Europa devastada por la guerra durante nueve meses, luego de que el Ejército Rojo liberara Auschwitz. Esta odisea involuntaria para poder regresar a su Turín natal lo llevó por Polonia, Rusia, Ucrania, Rumania y Hungría; y sus primeros meses de libertad son descritos con una mezcla de angustia y toques de humor.
El volumen que cierra la trilogía, Los hundidos y los salvados, fue escrito en 1986, un año antes de su muerte. El título hace referencia a una "selección innatural" llevada a cabo por el aparato nazi, que decidía quiénes sobrevivirían y quiénes serían exterminados. Fue definido como uno de los libros más importantes del siglo.
Última Navidad deguerra es una compilación de 23 cuentos cortos escritos durante los últimos diez años de su vida. Presentado como "El último libro de un humanista imprescindible", fueron ahora reunidos por primera vez en castellano. Incluye relatos breves: algunos autobiográficos (como "Una de ‘suspense’ en el Lager", donde Levi dice sentirse hermano del personaje de Borges, Funes el Memorioso, por la memoria "patológica" que conserva de su época en Auschwitz); otros fantásticos, oníricos, humorísticos, y cuentos de animales. Refleja la vida en sociedad a través de los protagonistas de pequeñas historias: un oficinista cuyo trabajo consiste en asignar causas de muerte, un fabricante de espejos metafísicos que reproducen la imagen de una persona tal como la ven los demás y un periodista que entrevista a una hormiga, una jirafa y hasta a un parásito intestinal.
Levi fue consultado muchas veces sobre la posibilidad de que el horror pudiera repetirse. Su respuesta era un diagnóstico y un alerta: el Holocausto "ha sucedido y, por consiguiente, puede volver a suceder".
Al responder la misma pregunta en 1984, Levi hizo referencia a la dictadura argentina de 1976: "Basta con ver lo que sucedió en Argentina hace unos años. Por fortuna, al ser un país mal organizado, las víctimas fueron decenas de miles y no millones, pero si al frente de la Argentina hubiera habido una persona, digamos "shamánica" como Hitler, las víctimas habrían sido millones y no decenas de miles".
Sus allegados revelaron que, en sus últimos años de vida, Levi había sufrido depresiones periódicas, y su muerte fue generalmente interpretada como un suicidio, aunque hay voces discordantes que hablan de un accidente o un suicidio no premeditado. El sobreviviente Elie Wiesel brindó su interpretación de este último acto: "Primo Levi murió en Auschwitz cuarenta años después".
Kafka por LeviLa lectura del Proceso de Kafka, libro pleno de infelicidad y de poesía, nos cambia: nos deja más tristes y más conscientes que antes. Conque así son las cosas, es éste el destino humano: se puede ser perseguidos y castigados por una culpa no cometida, ignota, que "el tribunal" no nos revelará jamás; y sin embargo, esta culpa puede provocar vergüenza, hasta la muerte y quizá más allá.
(...) Nos precipitamos en la pesadilla de lo incognoscible desde la primera frase, y en cada página nos topamos con rasgos obsesivos: K. es seguido y perseguido por presencias extrañas, por entrometidos inoportunos que lo espían de cerca y de lejos, y frente a quienes se siente desnudo. Hay una impresión constante de constricción física: los techos bajos, las habitaciones repletas de muebles en desorden, el aire siempre turbio, bochornoso, viciado, sombrío; paradojal pero significativamente, el cielo está sereno sólo en la despiadada escena final de la ejecución.
(...) Kafka comprende el mundo (el suyo, y aún mejor el nuestro de hoy) con una clarividencia que asombra, y que hiere como una luz demasiado intensa: frecuentemente se siente uno tentado de interponer una pantalla, de ponerse al reparo; otras veces se cede a la tentación de mirarlo fijamente, y entonces uno queda deslumbrado. Como cuando se mira el disco del sol, y se continúa viéndolo por un largo tiempo sobrepuesto a los objetos que nos circundan, así, habiendo leído este Proceso, nos damos cuenta súbitamente de que estamos rodeados, asediados por procesos insulsos, inicuos, y frecuentemente mortales.
Calvino por Levi

Este amor por la palabra se unía, en Calvino, a un amor igualmente profundo por la naturaleza, que no tenía nada de idílico, de sentimental o de romántico: era el amor del naturalista que había heredado de sus padres, que cultivó hasta el final y que, quien lo lea atentamente, advertirá que se manifiesta ya desde su primer libro. (...)
Diría que en el tejido literario de todos los libros de Calvino aflora la puntillosidad, digámoslo, del científico: aunque no había seguido cursos académicos era de hecho un científico.
(...) Juzgando como puedo hacerlo yo, híbrido, mitad químico y mitad escritor, diría que una definición concisa de la escritura de Calvino consiste en su rechazo de los esquemas que coincidía con una portentosa capacidad de crear nuevos. Por lo cual creo verdaderamente que entre los escritores no sólo italianos, si hay uno que no será jamás imitado porque no es imitable, ése es justamente Italo Calvino.
Levi por Levi

Las viejas fotografías son crueles: remueven sedimentos, suscitan añoranzas inútiles. Sin embargo yo las conservo, por razones que conozco mal, quizá por puro narcisismo, quizá pensando vagamente que puedan interesar a alguien o convertirse en documentos de época. Volví a ver las fotos del Premio Campiello 1963 con sentimientos mezclados, tristes y alegres, pero con la sensación precisa de que retrataban aquello que, en mi oficio de antaño, se define como un viraje.
Había escrito y publicado mi primer libro, Si esto es un hombre, en 1947, y después nada más por catorce años: no sentía la necesidad de escribir y me parecía que nadie necesitaba que yo escribiera. Trabajaba como químico en una fábrica; mi trabajo cotidiano era fatigoso pero casi nunca aburrido. Era concreto y me daba seguridad. Me daba también preocupaciones, pero era mi trabajo, el oficio que había elegido y para el que había estudiado, había crecido en él, me había educado, había modelado mi forma de vivir y de ver el mundo, quizá también mi lenguaje; me daba el pan, y la idea de dejarlo y de dedicarme a escribir me era lejana.
Lo pensaba alguna vez, en los días adversos que ocurren en todos los oficios, pero sin seriedad, como se sueñan los archipiélagos: no era un designio sino una fantasía, los turineses no dejan lo seguro por lo incierto, los caminos viejos por los nuevos. Vamos, trabajar es la condición humana, y trabajar, por definición, quiere decir levantarse temprano por la mañana, navegar el tráfico ciudadano.
El deseo de escribir me volvió hacia fines de 1961, imprevistamente, como nace un amor; quizá porque el milagro económico italiano disparado poco antes había hecho menos tensa la vida en la fábrica. Me di cuenta de que tenía todavía mucho qué contar: en un año justo de trabajo (y sí, también esto era un trabajo, pero aéreo, festivo, autónomo, mío) escribí La tregua, la historia de mi retorno de la prisión. A diferencia de su hermano mayor, este segundo libro resultó enseguida más vital, nacido bajo un planeta benigno, tanto que tomó de la mano a Si esto es un hombre y volvió a ponerlo en circulación. No obstante, yo seguía rechazando el calificativo de escritor: era un químico, un experto en barnices aislantes, al quien le había sucedido escribir dos libros, haciendo horas extras, las noches y los domingos. En ese momento no tenía dudas, con La tregua había agotado mi reserva de recuerdos, había terminado de contar mi experiencia fundamental, aquella de Auschwitz y del retorno de Auschwitz.
En esta condición mía, asentada y conclusa, la propuesta de mi editor de participar en un concurso literario cayó como un meteorito. Se trataba del Campiello primogénito, un premio serio e importante pero apenas lanzado, y se trataba, para mí, como cambiar de piel. Me sentía halagado, reconocido, y al mismo tiempo percibía, dentro de mi nueva piel, las cosquillas de la autoironía: tú a Venecia, en medio de literatos de carrera y descendientes de los Duques, quizá en traje de noche, ¡con olor a pintura todavía encima! Recuerdo que el anuncio definitivo de que había entrado en la nómina y que tenía posibilidades de ganar, me llegó mientras estaba en el banco de pruebas de la fábrica.

Me equivocaba al estar tan asustado, pero tenía razón al intuir que aquel Campiello era un paso definitivo. Era un segundo título, a la edad en que muchos arrían las banderas arrían las banderas; era el ingreso a un mundo nuevo, lleno de estímulos y de riesgos: y, a los 44 años, todavía no lo había perdido el gusto por el riesgo. No abandoné enseguida las certezas de la fábrica, pero he aceptado el título de escritor y me diseñé un porvenir nuevo: en un futuro aún indefinido, dejaría mi oficio de transmutador de materia y emprendería uno nuevo. Era como prepararse para nacer por segunda vez.

5.5.06

SUB 20 GAY: CHICAS: "SUGAR RUSH"

Tan de repente

Habla Olivia Hallinan, la actriz de la serie que se mete en la cama de una chica de 15 (y descubre que le gustan las chicas).

Por Nicolás Artusi, especial para Babilonia Periodística

Los adolescentes son hormonalmente desequilibrados": en la tele, la definición sanitarista o el consejo de autoayuda ("en el siglo XXI, ser una quinceañera y masturbarse con el cepillo de dientes pensando en tu mejor amiga no debería ser gran cosa") ya no son exclusivos de la sexóloga excedida: el protocolo amatorio moderno no se discute en un talk show sino en la ficción y su última vocera es una de 15 con fantasías lésbicas.
Blondie carraspea One Way or Another ("de alguna manera u otra/ te voy a encontrar") en la cortina de la serie Sugar Rush (desde hoy, los viernes a las 23 por I.Sat): usando la habitual flema inglesa de lubricante, Kim descubre que está enamorada de Sugar, compañera de colegio que no sospecha y tan perversita como lo permitan sus 15: si la "mano boba" de la amiga se ignora por inocente, escurrirse la bombachita frente a ella sólo puede ser intencional.
"En realidad, la serie habla sobre la amistad", dice la actriz Olivia Hallinan (21), que le pone el cuerpo a Kim, en vía telefónica Londres-Bs. As.: "Es que 'gay' ya no es una categoría entre los adolescentes: lo único que importa es el amor, y no a quién se ama".
Olivia es como una Maby Wells púber y británica que hizo teatro shakespeareano y ahora protagoniza la serie que se promociona como la que "desató el escándalo en el Reino Unido". Analítica: "Creo que es polémica porque asume que una chica de 15 también tiene necesidades sexuales". Kim convive con su pulsión lesbi, un hermano que se cree E.T., una madre infiel, un padre poquita cosa y un colegio como todos, donde (al decir de Todd Solondz) los sobrenombres más usados serían: "¡Maricones y retardados!". "No es un lesbian drama: más bien, un teen drama sobre lo doloroso que es ser adolescente", aclara Olivia: "Sufrimos mucha presión social. Mucha. Y eso hace que veamos todo peor de lo que realmente es".
¿Las chicas sólo quieren divertirse? Al contrario: "Crecer es muy difícil", diagnostica Olivia para resumir una angustia generacional.Sugar Rush decodifica lo que el mundo entiende como la beautiful people de ahora: el soundtrack sólo admite las bandas que bendice la revista-biblia NME (Basement Jaxx, Bloc Party o Goldfrapp) y las escenas de sexo son herederas del seminal Queer As Folk (no en su versión americanamente pasteurizada): ¡a los bifes! Pero más que nada será una profesex televisiva de aquella que deba luchar con la revolución hormonal o las primeras ladillas que, para Kim, resumen una manera de sentir la adolescencia: "Justo cuando pensaba que la vida no puede ser peor: ¡virgen lesbiana con una enfermedad de transmisión sexual!".

3.5.06

Dilema del Prisionero

Por Adrián Paenza, especial para Babilonia Periodística


Uno de los problemas más famosos en la Teoría de Juegos es el que se conoce con el nombre del “Dilema del Prisionero”.
Hay muchísimas versiones y cada una tiene su costado atractivo. Elijo una cualquiera, pero las otras son variaciones sobre el mismo tema. Acá va.
Dos personas son acusadas de haber robado un banco en Inglaterra.Los ladrones son apresados y puestos en celdas separadas e incomunicados.
Ambos están más preocupados por evitar un futuro personal en la cárcel que por el destino de su compañero. Es decir, a cada uno le importa más conservar su propia libertad que la de su cómplice.Interviene un fiscal. Las pruebas que tiene son insuficientes.
Necesitaría una confesión para confirmar sus sospechas. Y aquí viene la clave de todo. Se junta con cada uno de ellos y les hace (por separado) la siguiente oferta:
“Usted puede elegir entre confesar o permanecer callado. Si confiesa y su cómplice no habla, yo retiro los cargos que tengo contra usted, pero uso su testimonio para enviar al otro a la cárcel por diez años. De la misma forma, si su cómplice confiesa y es usted el que no habla, él quedará en libertad y usted estará entre rejas por los próximos diez años. Si confiesan los dos, los dos serán condenados, pero a cinco años cada uno. Por último, si ninguno de los dos habla, les corresponderá sólo un año de cárcel a cada uno porque sólo los podré acusar del delito menor de portación de armas”. “Ustedes deciden”, les dice a cada uno por separado. “Eso sí: si quieren confesar, deben dejar una nota con el guardia que está en la puerta antes que yo vuelva mañana”. Y se va.
Este problema fue planteado en 1951 por Merrill M. Flood, un matemático inglés en cooperación con Melvin Dresher. Ambos actuaron estimulados por las aplicaciones que este tipo de dilemas podría tener en el diseño de estrategias para enfrentar una potencial guerra nuclear. El título de “El Dilema del Prisionero” se le debe a Albert W. Tucker, profesor en Princeton, quien trató de adaptar las ideas de los matemáticos para hacerlas más accesibles para grupos de psicólogos.
Se han hecho, y se continúan haciendo, muchos análisis y comentarios sobre este dilema y yo los invito a ustedes, antes de seguir leyendo, a pensar un rato sobre el tema. En definitiva, se trata de ilustrar, una vez más, el conflicto entre el interés individual y el grupal.
–¿Qué haría usted si estuviera en la posición de cada uno de ellos?
–¿Cuál cree que es la respuesta que dieron ellos en ese caso?
–¿Qué cree que haría la mayoría en una situación similar?
–¿Encuentra algunas similitudes con situaciones de la vida cotidiana en las que usted mismo/a estuvo o está involucrado/a?
Algunos comentarios, entonces. Está claro que los sospechosos tienen que reflexionar sin poder comunicarse entre ellos. ¿Qué hacer?
Para resumir el planteo, llamemos A y B a los acusados.
Si A confiesa, le pueden pasar dos cosas:
a) A va 5 años preso, si B confiesa también.
b) A queda libre, si B se calla.
Si A no confiesa, también le pueden pasar dos cosas:
a) A va un año preso, si B no confiesa tampoco.
b) A va 10 años preso, si B confiesa.
La primera impresión es que la mejor solución es no confesar y pasar –cada uno– un año en la cárcel. Esto requiere suponer que los compañeros forman un verdadero equipo, son solidarios, y no se atreverían a una traición.
Sin embargo, desde el punto de vista de cada individuo, la mejor solución es confesar, haga lo que haga el otro. Es que de esta forma, quien confiesa acota el riesgo del tiempo de prisión: a lo sumo, será de cinco años, en el peor de los casos (si el otro confiesa también), pero nunca diez.
Claro es que si el otro opta por el silencio, usted queda libre y el otro queda preso por diez años. En cambio, si el otro confiesa también, los dos tendrán que pagar con cinco años de libertad.
Pero, ¿valdrá la pena quedarse en silencio? ¿Tendrá sentido correr el riesgo de no hablar?Desde el punto de vista del “juego solidario”, de “cómplices unidos en la desgracia”, si uno supiera que el otro no va a hablar, ambos pagarían con sólo un año. Pero a poco que el otro hable y rompa el idilio del juego en equipo, usted queda preso por diez años.
Por supuesto, no hay una respuesta única a este dilema. Y está bien que así sea porque, si no, no serviría para modelar situaciones reales que podríamos vivir en nuestra vida cotidiana.
En un mundo solidario e ideal, la mejor respuesta es callarse la boca porque uno sabría que el otro va a hacer lo mismo. La situación requiere confianza y cooperación.
La “estrategia dominante” en este caso, la que contiene el menor de los males posibles, independientemente de lo que haga el otro, es confesar.
La Teoría de Juegos establece que, en la mayoría de los casos, los jugadores seguirán esta estrategia dominante.Y usted, ¿qué haría? No se lo diga a nadie, sólo piénselo para usted.
¿Confesaría...? ¿Está seguro?

1.5.06

El rincón literario:

Mientras tanto...

Por Alejandra Bárbara

Hoy me dejé insumir en locura
teñirme de deseo
desnudarme de tristeza
gritar el placer.

Hoy tuve un invitado a mi cama
con los ojos abiertos
intensamente abiertos
nos olvidamos de ayer.

Fría naturaleza
acuerdo prohibido
sabor inolvidable
cada centímetro de tu piel quise comer...

Ahora vuelvo a ese instante
y mi mente es pequeña
para abrazar tu espalda.

No cierro los ojos
no duermo
para no confundirme en un sueño.

En una tarde volvió
toda la pasión de un verano
se confirma que ya no estamos

pero la memoria del fuego
no nos ha olvidado.

28.4.06

SOLICITADA

DECLARACIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DEL GRAN CHACO SUDAMERICANO

A los gobiernos de Argentina, Bolivia y ParaguayA los Hermanos Argentinos, Bolivianos y Paraguayos.

Somos hombres y mujeres indígenas. Estamos presentes dirigentes genuinos de los Pueblos Wichí, Toba, Qom, Moqoit, Pilagá, Guaraní, Ava Guaraní, Sanapaná y Enxhet Sur. Desde nuestra identidad como Pueblos Indígenas compartimos los sentimientos y necesidades con los otros Pueblos Hermanos de la Región.Somos ciudadanos y ciudadanas Argentinos, Bolivianos y Paraguayos.Desde tiempos inmemoriales, habitamos en la Región del GRAN CHACO AMERICANO.
Porque tenemos temas urgentes que nos preocupan, hemos dejado nuestros esposos y esposas, a nuestros hijos e hijas, y hemos viajado miles de kilómetros, durante varios días, con mucho sacrificio, hasta esta ciudad de Buenos Aires.
Porque compartimos una misma región geográfica y tenemos una historia común, nos hemos reunido durante estos tres días. Porque tenemos muchas Cosas para decir a los que gobieman a través de nuestros votos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que quieran escucharnos, estamos aquí.Tenemos esperanza de que nuestra voz no resuene en vano. De que nuestras preocupaciones sean compartidas.
De que nuestros reclamos sean recibidos.De que las propuestas que presentamos para una vida mejor de comunidades sean aceptadas por quienes hoy nos gobiernan.Desde siempre, el Gran Chaco es nuestro hogar. Esta Región abarca casi UN MILLÓN de kilómetros cuadrados, de los cuales el cincuenta por ciento se encuentra emplazado en diez provincias de Argentina, el treinta y cinco por ciento en tres departamentos de Paraguay y el quince por ciento en tres departamentos de Bolivia.
Allí hay una gran diversidad de vida. A pesar de la aridez de la mayor parte del territorio, hay más plantas comestibles por hectárea en el Chaco que en la selva amazónica.Hay grandes superficies de bosques nativos, extensas llanuras y sierras, y numerosas especies, muchas de ellas hoy en peligro de extinción.
Hay también grandes ríos que atraviesan la Región, como el Pilcomayo y el Bermejo, lagunas de agua dulce, este ros y bañados con incontables peces.Y, por sobre todo, hay en el Chaco más de TREINTA Pueblos Originarios, con gran diversidad de lenguas y de expresiones culturales y espirituales muy ricas, que nuestros hombres y mujeres, ancianos y ancianas se encargan de transmitir y mantener vivas.
Esta inmensa variedad cultural y biológica es nuestro patrimonio ancestral, pero también es patrimonio de todos ya que beneficia aún a los que no viven en la región, como así también los desequilibrios que se producen en ella los afectan directamente.Históricamente, los Pueblos Originarios del Gran Chaco Sudamericano quedamos divididos ya que, debido a procesos relacionados con la conformación de los Estados Nacionales, las fronteras de los países fueron trazadas sin tener en cuenta los límites territoriales de nuestros diversos Pueblos preexistentes.
La Región Chaqueña ha sido y es periférica respecto a los ceotros políticos nacionales (Buenos Aires, la Paz y Asunción) y con una escasa presencia estatal.Es una Región esencialmente rural y quienes la habitamos sostenemos fuertes lazos con el ambiente, que se constituye en nuestra principal fuente de vida.
A lo largo de su historia, el Chaco ha sido objeto de múltiples procesos emigratorios, pero también ha recibido flujos migratorios extemos que se tradujeron en asentamientos humanos mayormente en tierras que los indígenas siempre hemos reclamado como nuestras. En los tres países, la Región Chaqueña ha sido objeto de un modelo económico depredador y de explotación de los recursos naturales con un carácter esencialmente extractivo, introduciendo técnicas de producción no apropiadas para este ecosistema y sin considerar las prácticas de manejo y aprovechamiento de los bienes naturales que tenemos los Pueblos Originarios.En esta Región habitamos en nuestros territorios ancestrales. En ella construimos nuestras casas y asentamientos comunitarios. En sus bosques y sus ríos encontramos el alimento y medicinas para nuestros hijos e hijas.
En ella criamos nuestros animales, cultivamos el maíz, la mandioca y todas las plantas que nos alimentan y recolectamos los frutos silvestres. .Pero en estos últimos tiempos vemos con gran preocupación que nuestros territorios están sufriendo una nueva y cada vez más fuerte invasión. Se nos engaña con promesas de títulos que nunca se entregan, mientras nuestras tierras se siguen vendiendo y se nos amenaza con desalojos.
Nuestros derechos están siendo olvidados, desconocidos, ignorados, violados por los gobiernos y por particulares.Nuestras culturas están siendo sometidas, discriminadas y excluidas. Nuestras comunidades y territorios siguen siendo avasallados, saqueados y destruidos por grandes empresas que invierten mucho dinero y se llevan mucho más.
Los pools de siembra de soja transgénica y los ingenios azucareros queman nuestros bosques; los aserraderos se llevan las maderas y las empresas petroleras, el petróleo y el gas.Los gobiernos y los políticos hablan de integración, pero están desintegrando a las comunidades locales, especialmente a las nuestras.Los animales que abundaban en los bosques van desapareciendo; el aire y el agua se encuentran contaminados por petróleo, por aviones que arrojan agroquímicos y los desechos mineros.Los ríos se van despoblando de peces y se ven desbordados a causa de los desmontes, provocando graves inundaciones corno la que está sufriendo Tartagal y otras regiones del Chaco.
Vemos también eón amargura que los Pueblos Originarios del Chaco somos considerados intrusos en nuestra propia tierra y muchas comunidades se encuentran hoy sufriendo el desalojo de los territorios. Por falta de tierra y trabajo se ven obligados muchos hermanos y hermanas a migrar hacia centros urbanos, viviendo en las periferias, la mayoría de las veces, fuera de la región y país de origen, con la consiguiente pérdida de los vínculos familiares, culturales y espirituales.Las comunidades que no son desalojadas se encuentran con serias dificultades para contar con espacios territoriales suficientes, de calidad y adecuados para desarrollar nuestra vida económica y cultural.
Adherimos a la voz de las mujeres indígenas del Gran Chaco y denunciamos: la falta de atención a la salud indígena, la manipulación de dirigentes e instituciones comunitarias, las políticas de prebendalismo y asistencialismo que sólo generan una mayor dependencia y la discriminación en la educación al no respetarse en la enseñanza nuestra cosmovisión propia.

Porque la situación ya resulta insostenible y amenaza nuestra supervivencia cultural y física, hemos venido hasta aquí y SOLICITAMOS urgente respuesta a nuestras demandas:
1. Regularización de nuestras TIERRAS: restitución y titulación definitiva de sus territorios a las comunidades indígenas.
2. Respeto a nuestra DIGNIDAD como PUEBLOS ORIGINARIOS, nuestra cosmovisión, cultura, organizaciones y normas.
3. EFECTIVA APLICACION DEL CONVENIO 169, artículo 75 inc. 17 de la Constitución Nacional Argentina, Ley Nacional Nº 1257 de Bolivia, Capítulo V de la Constitución Nacional de Paraguay y LEYES NACIONALES.
4. CONSULTA Y PARTICIPACION clara y de buena fe en las etapas de formulación, ejecución y monitoreo de leyes, planes y programas de apoyo a las comunidades indígenas, a través de nuestras organizaciones de base legítimas.
5. Implementación de Programas de Salud integrales con profesionales indígenas jerarquizados y respeto a las diferentes formas de Medicina Tradicional.
6. Implementación en todos los niveles del sistema educativo de la EDUCACION BILINGÜE E INTERCULTURAL, con programas especiales de profesionalización y jerarquización de Docentes Indígenas.
7.Que los gobiernos de Argentina, Bolivia y Paraguay detengan a las grandes corporaciones empresariales que producen la contaminación y el desastre ecológico.

Se fue un tipo extraordinario

Su documento de identidad decía que mi viejo nació un 25 de agosto de 1933, aunque en realidad su cumpleaños era el 23 de agosto, se ve que ...