
17.11.09

21.10.09
Por Martín Caparrós

17.9.09
Por Fernando Neira
Para aquel que no está acostumbrado, o no lo hace habitualmente, viajar en subte puede resultar una gran experiencia para los sentidos. Es más, creo que la gente no está verdaderamente conciente de lo cerca que se está de muerte ahí abajo. El más mínimo error o descuido puede derivar en tragedia. Ya sé, me dirán que arriba de un colectivo o dentro de un taxi, o caminando por la avenida Corrientes, el riesgo es el mismo, pero créame que no es así. ¿Qué pasa si nos tropezamos y caemos en las vías al momento que viene el subterráneo?. ¿Alguien prestó debida atención de los ruidos que hacen los coches cuando van por esas vías semi oscuras entre una estación y otra?.Para el hombre de campo, aquel que vive o proviene de zonas donde el principal sustento es el cultivo de la tierra, el hecho de permanecer por debajo de ese manto sagrado es todo un acontecimiento.
Para las personas que sufren de ansiedad el subte es un arma de doble filo. Por un lado es el medio de transporte de pasajeros más rápido y efectivo que existe en las grandes urbes colapsadas por la vorágine del tránsito. Ya que les permite trasladarse de un lugar a otro en un lapso corto de tiempo, casi sin demoras ni momento para replanteos. Pero como contra prestación, las personas que viajan por debajo de la tierra, se están perdiendo lo que pasa por sobre ella. Y las personas ansiosas quieren, o queremos, estar al tanto de todo. Si llueve, si hace calor o frío, quiénes protagonizan las manifestaciones del día y dónde se llevan a cabo, cuánta gente hay, si tienen pancartas y qué dicen, etc.
Pero tampoco hay que negar que un viaje en subte puede ser un momento ideal para estar y no estar. Intentaré explicarme mejor. Continuando la lógica del hombre de campo primitivo que sólo estaba acostumbrado a que las personas que se trasladaban debajo de la tierra era porque les había llegado el momento sublime de partir hacia la muerte, la situación de permanecer vivos debajo de la superficie obliga a las personas a seguir pensando. Voluntaria o involuntariamente.
Cientos de personas comparten un mismo vagón diariamente, se dirigen a sus trabajos, a sus casas, viajan por placer, para visitar a un familiar enfermo, lo que sea. No importa el destino sino el viaje en sí. El traslado en subte es un reflejo fugáz de la estadía de los seres humanos. Millones de personas que vivimos a gran velocidad, que compartimos espacios en común y que no siempre, o mejor dicho casi nunca, intercambiamos palabras con la persona que tenemos al lado. Y las estaciones pasan como pasan los momentos. Momentos que perdemos o dejamos de aprovechar de una mejor manera. Personas que se maltratan entre si por ingresar a un vagón del que otros tantos se empujan y pelean por bajar. Toda una paradoja. Por eso la reflexión de que un viaje en subte puede ser revelador. Uno puede subirse por ejemplo en la estación Plaza de los Virreyes, un lugar rodeado de grandes villas miserias y bajarse en la otra cabecera, Bolívar, en la puerta del Cabildo. Lugar histórico donde hace casi doscientos años atrás un grupo de hombres con voluntades y lealtades se reunieron para que entre otras cosas esas diferencias sociales no sean tan evidentes como lo son actualmente.
Mientras tanto en el viaje los vendedores ambulantes deambulan incesablemente por los pasillos de la formación. Ofrecen cualquier tipo de cosas, chocolates derretidos, linternas chinas, muñequitos artesanales de lana, llaveros, almanaques con dibujitos y en algunos casos sólo lástima. Seguramente que para el que viaja cotidianamente este medio de transporte, los buscas ya forman parte de la geografía, pero para el que no, es inevitable que se le crucen por la mente cientos de interrogantes y escasas respuestas.
Ahora los dejo porque llegué a mi estación, y es el momento de bajarme de esta nota. Hasta el próximo viaje.-
Podría seguir enumerando. Todas las razones para oponerse son válidas. Pero no digan más que se oponen a la ley en defensa de nuestra libertad de expresión. Ustedes y nosotros sabemos que no es cierto.
Mantener un orden es una de la pretensiones del poder. Alcanzarlo es uno de los deseos de quienes aún no lo administran. Pero es posible que el poder sea una ilusión. Por supuesto que existen quienes pueden controlar sucesos, producir acontecimientos, usufructuar ventajas. Son siempre escasas y fugaces. Un verdadero orden es permanente, si no, no es orden, es una fase o una transición hacia otra fase. El temor nos hace pedir o añorar un orden. Nos inventamos órdenes pretéritos. Creemos que en algún momento de la historia de la humanidad las cosas estaban en su justo lugar. Sin embargo, jamás lo estuvieron. Con el riesgo de parecer esencialistas, no es una desmesura afirmar que la condición humana se ofrece como algo indomable. Siglos de domesticación no lograron crear un animal previsible. Nietzsche definía al hombre como el único animal capaz de hacer promesas; no agregó que es el único ser que las viola. Sin embargo, no le hizo falta aclararlo. Nos ha remitido en sus libros a la historia de lo que llamó “sistemas de crueldad” que consagraron dispositivos de castigo para que los mandamientos sean obedecidos. De todos modos, no hay época en la historia que no se haya salido de cauce y que no fuera vivida por sus protagonistas como una inundación o con un sentimiento de catástrofe.
La diferencia con la actualidad es que existía la creencia en un orden posible, en una totalidad armónica, o en una redención por venir. Hoy esa creencia así como se hace se deshace, no es lo mismo creer que querer creer. Cuando en la actualidad se asevera que el mundo se dirige a Oriente y que la China puede convertirse en un nuevo polo de poder mundial, no hacemos que más que lanzar a la atmósfera un globo aerostático a merced de los vientos. No nos permite imaginar un mundo. La crisis financiera, el calentamiento global, el agotamiento energético del planeta, la producción de vida artificial, son imágenes dispersas de posibles amenazas, de aventuras valoradas contrastadamente. El filósofo alemán Peter Sloterdijk apuesta a que las nuevas tecnologías producirán aires de libertad. El italiano Agamben habla de pasados, presentes y futuros campos de exterminio. Toni Negri ya no sé de qué habla. Vattimo reflexiona sobre una moral caritativa. Debe ser por eso que el filósofo norteamericano Richard Rorty a pesar de esta oferta escribía que ya desde hace un siglo a nadie le importan los fundamentos filosóficos del acontecer humano. Pero no es un problema específico de la filosofía el hecho de no ser tenida en cuenta como formadora de nuevas concepciones del mundo. Lo que no hay es un mito global. No existe una autoridad trascendente llamada Dios, Razón o Verdad, que diagrame un orden. Los hombres no perciben el mundo de acuerdo con un relato que los incluya en un sistema de creencias. Es un proceso irreversible, aunque no más catastrófico que en otras épocas de la historia. Si hubiera existido una CNN durante el Imperio Romano, o canales de noticias durante la expansión holandesa del siglo XVII, lo que hoy vemos desde la posteridad como un orden ajustado sería concebido por los hombres de aquellos tiempos como un desquicio sin solución.
No digo como Jean Baudrilllard que la vida es un simulacro y que no hay diferencia entre lo real y su imagen para un mundo-pantalla, sino que la desmesura general es un dato cotidiano de nuestra percepción, y que no tenemos narración que la contenga. ¿Hace falta un mito? Es una pregunta ociosa. Podemos apelar como lo hacen otros a una idea de un futuro gobierno mundial, a una red de minigrupos de resistencia contra los poderes imperiales, a cualquier tótem o gran hermano benévolo o diabólico, la tensión entre la voluntad de ordenar y el exceso de lo real es inevitable. Pensemos en nuestro país. ¿Cómo pensar en proyectos sin orden futuro? ¿Puede una sociedad basarse en la improvisación, en una apuesta a suerte y verdad, en depender de la fortuna? ¿Cómo organizarnos en vistas a un futuro promisorio? Hay quienes sostienen que es necesario construir un Estado, como si no lo hubiera. Pero admitamos que se trata de un “nuevo” Estado. Ante los desajustes, los conflictos, y la parálisis de ciertas políticas, hay quienes piden convocar a todos los sectores interesados y planificar las futuras acciones en conjunto. Proponen la creación de un Consejo Nacional Agropecuario para dirimir y solucionar el problema del campo. O respecto de la salud, dicen que se necesita un plan nacional de salud. Imagino que a esto agregamos otro plan nacional de seguridad, un consejo nacional del salario y de la producción, uno de energía, de política ambiental. Es lo que se llama plan estratégico nacional. Todo un país planificado para los próximos veinte años como resultado del diálogo y la convergencia de las fuerzas vivas y de los agentes sociales más representativos. Nos parece un punto de vista absolutamente cierto, sentido común con mayúscula. Sin plan no hay objetivos generales, sin participación no hay acción al servicio de los intereses colectivos, sin acuerdos no hay avances. Y al mismo tiempo, también nos parece imposible.
Sólo en un mundo racional y generoso todo es posible, hasta un orden dinámico parece factible. Un universo amable permite la creación de un ambiente en el que todos entienden que negociar es ceder y no sólo convencer al otro de que ceda. En este caso ideal no se trata de un orden monopolizado por la violencia de un gran poder, sino de una organización inclusiva que planifique en medio del caos, que invente y cree herramientas contra quienes quieran conservar sus ventajas. Sin embargo, en una sociedad fragmentada como la nuestra, con un virtual empate entre grupos de presión, en una comunidad que no es tal porque la desconfianza es la regla de la supervivencia, hablar de concertación, de alianzas, de frentes, de consenso, de diálogo, de encuentros, no va más allá de un clamor retórico. Ante una situación así, ¿nos queda otra alternativa que adscribir a la consigna de aquel Mayo Francés del ’68: seamos realistas, pidamos lo imposible? Sí, la hay: seamos idealistas, tratemos de mejorar un poco.
12.8.09

Por Juan Pablo Varsky
Los presidentes sumisos a Grondona están eufóricos porque creen que esta rescisión sacará de circulación a los periodistas de la empresa que han criticado sus malas administraciones. Esto los motiva más que el incremento en los ingresos de sus respectivos clubes. ¿Sabrán los dirigentes que la AFA no hace ninguna coparticipación de los 14 millones de pesos que les paga Torneos y Competencias por el programa Fútbol de Primera? Sí saben que recauda y reparte a su antojo. Les ha tocado reclamar su dinero de la televisión y recibir a cambio un cheque diferido a 60 días con la instrucción de depositarlo en una financiera de la calle Reconquista. Allí, la deducción puede llegar hasta el 25% del monto inicial. Conclusión: los clubes reciben menos dinero del que realmente les corresponde.
¿Estarán al tanto de que el monto total no se actualiza anualmente sino cada vez que hay un aumento en la tarifa del cable? Por ejemplo, en el ejercicio pasado no se pagaron 230 millones, sino 241 por este ajuste de la llamada TNB (tarifa nominal básica) ¿Dónde va a parar esa diferencia? Si la AFA es de los clubes y el dinero les pertenece, ¿de dónde sacó la AFA 340 millones para prestarles sin plazos de devolución? La selección y los sponsors no generan esa cantidad. Ahora, unos cuantos hinchas ven a "Don Julio" rubio y de ojos celestes por su decisión de liberar al fútbol de "la tiranía" de la TV. ¿Quién negoció y aceptó en nombre de la AFA un contrato hasta 2014? La misma persona que hoy quiere rescindirlo y seguirá siendo presidente de la AFA.
Grondona aprovechó el legítimo reclamo de los clubes mejor administrados del fútbol argentino (Lanús, Vélez, Estudiantes) e hizo su jugada personal. Este conflicto comenzó cuando Futbolistas Argentinos Agremiados dijo basta ante una deuda que llegaba a los 40.000.000 de pesos. Ante la difusión de los déficits y los pasivos de los clubes, luego sí se montaron los directivos. Primero, apelaron al Prode bancado como la gran solución a sus problemas. Ante la imposibilidad de generar dinero inmediato, ya que este sistema de apuestas depende de una autorización de Lotería Nacional, Grondona lanzó su pedido: "Queremos que TSC nos pague doce pesos por abonado y sacamos los codificados". De golpe, no se habló más de los clubes ni del nulo control que ejerció la AFA sobre sus malas administraciones. Llegó el ultimátum: "Tengo una oferta por el doble", gatilló Grondona.
Todos saben dónde trabajo. Me hago cargo. No me gusta que en 1991 se haya firmado sin licitación previa un contrato de 23 años de duración en un dinámico negocio cuyo monitoreo debería ser trianual. No me gusta que en un partido por abono básico o codificado haya publicidades que tapen un tercio de la pantalla. Tampoco que haya cambios de fecha hasta tres días antes de un partido por razones de seguridad o programación. Seguramente, estas situaciones ayudaron a que, para muchos, hoy la "TV" sea el gran problema del fútbol argentino, por encima de Grondona y las malas administraciones de los clubes.
Ha faltado buena comunicación. Para el hincha argentino promedio, Torneos y Competencias y TyC Sports son lo mismo y, en realidad, son dos empresas diferentes. Se dice: "TSC factura 5000 millones de pesos por año gracias al fútbol". Esto sería asumir que todos los abonados al cable ven únicamente TyC Sports y TyC Max, las señales donde se transmiten los partidos. Del 100 por ciento del rating del cable, un 14% corresponde a las señales deportivas contra un 22 de los canales de noticias y el 18% de películas y canales infantiles. Más allá de la variada oferta, en muchos lugares del país tener cable es la única opción para ver la tele. El Grupo Clarín sí podría llegar a ese monto con la facturación total de sus empresas de cable en la Argentina. A principio de los 90, tener los derechos del fútbol le sirvió como producto diferenciador para expandirse y comprar operaciones de cable por el territorio nacional. Una nueva ley de medios debería regular si está bien que un grupo sea, al mismo tiempo, dueño de derechos, canales y operaciones de cable.
Mientras tanto, el Gobierno espera. No intervendrá hasta que Grondona haga el anuncio de la rescisión. Hasta ahora es un acuerdo entre privados y no puede avalar ninguna ruptura. Pero ya tendría listo el decreto de necesidad y urgencia para la estatización del fútbol. Fue clave el eje Quilmes con las reuniones periódicas entre dos amigos de la zona como José Luis Meiszner, asesor de Grondona, y Aníbal Fernández, el jefe de Gabinete. Para Kirchner, es la oportunidad de golpear a su enemigo Clarín sin pasar por la tan anunciada como necesaria ley de servicios de comunicación audiovisual, debatida en diversos foros pero aún sin fecha de tratamiento en el Congreso. A través del Sistema Nacional de Medios Públicos, el Estado compraría los derechos en 600.000.000 de pesos. Se encargaría de la televisación de los partidos. Al no contar con la infraestructura, deberá contratar servicios de producción. Canal 7 transmitiría la fecha.
Pero el proyecto es más ambicioso: subir las imágenes de los partidos al satélite para que cualquier canal de TV (abierto o cable) de cualquier lugar del país tome la señal y la emita en su medio, aunque sin vender publicidad. Si se concretara esta liberación de los contenidos, podría darse que el clásico del domingo sea visto en los cinco canales abiertos de Capital Federal, cual cadena nacional. ¿Cómo recuperaría semejante inversión? Para empezar, aprovecharía este espacio de alto rating para ubicar la pauta oficial. También se encargaría de comercializar los derechos en el exterior y de vender la publicidad. En los 380 partidos de la temporada pasada, TSC recaudó 14 millones de pesos en concepto de publicidad. Al tratarse de un canal abierto, este número podría subir, pero difícilmente alcance para cubrir los costos.
Sin embargo, la relación costo-beneficio debe medirse de otra manera porque el Estado estaría prestando un servicio a la comunidad. En este punto, le corresponde a cada ciudadano tomar partido sobre si está bien que, en este contexto del país, el Estado ponga 600.000.000 de pesos más el dinero por la producción para que el fútbol llegue gratis a los televisores argentinos. No me corresponde adoctrinar desde la contratapa de un suplemento de un diario. Si la AFA rompe el contrato con TSC, llegará el momento de las acciones judiciales con consecuencias impredecibles.
"Estamos en la Argentina y sabemos cómo funciona nuestra Justicia", me dijo el mismo presidente que anunció el combate entre dos monstruos. Después de la reunión de mañana en Ezeiza, el hombre va derechito al aeropuerto. Ya compró los pasajes para toda la familia. Destino Vietnam, ida sola.
4.8.09
¿Cuándo sucedió que los términos pobreza y hambre fueron secuestrados por el vocabulario burgués como punta de laza para hacer política en los
actos de campaña?. ¿Tan mal han hecho las cosas aquellos que no pertenecemos, o no tenemos afinidad, con estos sectores premiun de la alta sociedad para que esto suceda como si nada?. Cuanto menos sorprendente y chocante resultó el discurso del presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, en la inauguración de la muestra el último sábado en el predio ferial de Palermo.
El representante de la Mesa de enlace del sector agrario
mencionó entre otras cosas que “el 27 por ciento de la población argentina padece hambre”. También Biolcati amenazó con que el campo dejará de ser la “mansa vaca lechera”. Aquellos que tengan un poco de memoria saben que nunca lo fue. La Sociedad Rural apoyó a reiterados golpes militares y albergó entre sus tablones a personajes nefastos de la historia política de la nación que participaron de la muestra en varias oportunidades con sobretodos manchados de sangre.
Incluso con la reinstauración de la democracia en el país, en agosto de 1988, el recientemente fallecido y reconocido símbolo radical, Raúl Alfonsín, fue silbado durante todo el discurso. Allegados al ex presidente sugirieron un mea culpa por parte de entidad en la ultima muestra, pero el pedido no fue escuchado por los representantes agrarios que prefirieron utilizar el discurso inaugural para bajar línea en contra de las políticas del gobierno de turno, y ni siquiera recordaron aquel episodio bochornoso.
A este sector que acusó al Estado de ser un “predador insaciable”, no se le puede dar el beneficio de la ignorancia. Se trata de un grupo de representantes de un claro espacio político y social que está persiguiendo un objetivo peligroso y destituyente. Así que si usted escuchó el discurso de Biolcati y no se sintió minimamente indignado, visite a su médico.
27.7.09
Por Jorge Búsico

Por Eduardo Aliverti
Hubo una postal en estos días: la interna de la CGT quedó notablemente relegada de los primeros planos gracias a la meteorología antártica que invadió el país hasta que, el viernes, el acostumbramiento al frío le cedió su lugar al teleteatro gremial.
Podría pensarse que las razones de espectacularidad mediática siempre estarán por delante de las cuestiones políticas-macro; pero no deja de ser sugestivo que un hecho como el cegetista, al que una mayoría de opiniones confirió carácter de decisivo para la suerte del Gobierno, haya quedado tan fácilmente secundarizado por la nieve y sus perspectivas (que de paso le sirvieron a la televisión para descubrir a la gente que vive en la calle). La circunstancia puede ser aprovechada a fin de corroborar que la heladera es en verdad el lugar que la sociedad le destina al conflicto de la burocracia sindical. “Y a mí qué con ese culebrón de atorrantes y mafiosos”, puede leerse sin temor a equivocarse en el espíritu popular. Es un dato seguro que revalida la pérdida de representatividad (¿o credibilidad, mejor?) que sufren las grandes corporaciones dirigenciales, desde antes de comienzos de siglo y con 2001/2002 como expresión contundente.
La lucha por su apropiación, al cabo de los resultados electorales, atraviesa todos los parámetros de la realidad realmente existente. Esa suerte de recreación de la Alianza que es el Acuerdo Cívico y Social (lo único metido como cierta cuña) ya está partido antes de arrancar en el Congreso y no consigue salir de su papel de conjunto de opinadores, incluyendo la inercial entronización de Cobos y, en forma que parece eterna, la capacidad de Carrió para destruir todo lo que construye. De modo que, otra vez, se ratifica que es hacia dentro del peronismo donde se juega lo que ocurrirá, sin que eso signifique acertarle a qué quiere decir. Hay un “diálogo” institucional al que los radicales van a comentar cosas. Por lo demás, solamente se trata de cómo el Gobierno gana tiempo después del sacudón y de cómo se posiciona el resto del peronismo.
Un laberinto de este tamaño precisa de una aptitud simple, pero enorme, para mensurar cuáles son los bloques y alianzas sociales que están en danza. De lo contrario, todo quedará subsumido en el desconcierto y el agotamiento que provoca la visión politiquera. Hay un arco constituido por la facción agraria, con respaldo en las corporaciones mediáticas, capaz de haber convencido a vastos sectores medios de que las necesidades de aquélla son las propias. Por razones que –aquí– no vienen al caso, los “Doña Rosa” urbanos de la pampa húmeda creen que las banderas de la Sociedad Rural les pertenecen. El problema es que carecen de conducción política convincente salvo por haber tenido algo a mano para castigar al kirchnerismo, por motivos que bailan entre el rechazo al estilo gubernamental e intereses de clase. Sin embargo, ese conglomerado (al que acaba de sumarse el pliego de condiciones de la Asociación Empresaria Argentina) intuye, probablemente, que no en vano el país estalló gracias a las políticas de su preferencia; y que por lo tanto les es imprescindible un liderazgo firme que los figurones opositores están lejos de garantizar.
¿Cuál de los esquemas prevalecerá? Difícil saberlo, porque el destino no siempre o nunca está marcado y en política suele quedar patas para arriba hasta por el influjo de imponderables. Pero hay unas preguntas de aproximación. ¿De qué se está más cerca? ¿De que lo que expresa el kirchnerismo se recomponga o de que lo que expresa a la derecha se junte?
Por Rafael Spregelburd (*)
(*) Publicado en Diario Perfil

6.7.09

La mesa chica del poder sindical, con sus máximos representantes, se reunió para analizar los resultados obtenidos por el oficialismo en las elecciones del 28 de junio y delinear el futuro de su postura. Al convite de los gordos además del titular de la Central asistieron, entre otros, el secretario general de peones de taxis, Jorge Viviani, Oscar Lescano de Luz y Fuerza, el ferroviario José Pedraza, Antonio Caló y Juan Belén de la Unión Obrera Metalúrgica, Gerardo Martínez de Uocra y Amadeo Genta, secretario general de Sutecba. Si bien en declaraciones posteriores a la junta, Viviani intentó bajar el nivel de desazón negando “un pase de facturas” para Moyano por el apoyo explicito que el camionero le brindó al matrimonio Kirchner en los días previos a la elección, se supo que hubo quienes recriminaron esa postura.
Ante los rumores de un posible adelantamiento de la renovación de autoridades en la CGT, Moyano salió a contraatacar las versiones expresando que él “no está aferrado a ningún sillón” y agregó que “si le piden que se vaya lo hará”. Para calmar los ánimos el secretario de Relaciones Institucionales de la entidad, Andrés Rodríguez, consideró que “no es necesario que Moyano renuncie”, pero se mostró partidario de hacer “una apertura para aquellos compañeros que se retiraron de la Central con más o menos razones”. ¿Incluirá en esa lista de posibles regresos al líder de la CGT Azul y Blanca Luis Barrionuevo?.
Por su parte el dirigente gastronómico y ex presidente del club Chacarita Juniors, acusó a su enemigo público número uno de “dejar solo a Kirchner” después de conocida la derrota. Y reiteró que Moyano “debe irse de la CGT” y que esa sería la única forma de que él vuelva a la Central. Lo cierto es que la semana que viene habrá una nueva reunión entre los gordos y los independientes. Por un lado estarán los que apoyan la continuidad de la gestión del camionero y por el otro los que exigen un poco de distancia respecto del oficialismo. En lo que coincide la mayoría de los dirigentes sindicales, es que lo más conveniente a la hora de tomar alguna determinación a futuro, es esperar a ver como se reorganiza el Partido Justicialista.
Por Fernando Neira (*)

Si bien Cobos no participó directamente de la elección y su apellido no figuró en ninguna de las listas, fue determinante para la campaña del Frente Cívico Federal que se alzó con una contundente victoria. El senador reelecto, Enrique Sanz, no dejó dudas con sus declaraciones: “El triunfo fue de Cobos”, destacó al finalizar el conteo. La alianza que apoyó el ex gobernador de la provincia de Cuyo está conformada por miembros de su partido, el Consenso Federal, una facción de la Unión Cívica Radical, más el aporte de algunos aliados de Elisa Carrió y un sector menor del peronismo disidente. En esta última composición mencionada entraría el reciente diputado electo Enrique Thomas, el nexo entre el mendocino y el ex gobernador bonaerense, Felipe Solá.
Hoy el panorama para Cobos es mucho menos turbulento que un año atrás y goza de las mieles del triunfo. Incluso se dio el lujo de sugerirle a la presidenta de la Nación que era “momento de renovar el Gabinete”, y de cuestionarle “la lectura que hizo de los comicios” la primer mandataria. Los próximos pasos de este ingeniero de 54 años son reafirmarse como posible candidato presidenciable, para lo cual ya comenzó a trabajar filas adentro en pos de reunificar su partido. Tendrá la ardua tarea de negociar filas con Lilita Carrió y su Acuerdo Cívico y con el rafaelino líder del Socialismo, Hermes Binner. El gran desafío será divisar cual de los tres grandes protagonistas deja de lado los posibles recelos de cartel y logra conformar una verdadera fuerza alternativa de gobierno, que seguramente en 2011 tendrá que enfrentar nada menos que a un peronismo unificado.
(*) Artículo publicado en la revista política Cuarto Intermedio (www.cuartointermedio.com.ar)
3.7.09


2.7.09

Lo cierto es que una senadora y once diputados que responden al campo, a partir del 10 de diciembre, formarán parte de la nueva conformación de las cámaras en el Congreso de la Nación. Las provincias donde el oficialismo cedió más terreno respecto al consenso parlamentario son las que tienen un peso importante de su economía basada en la agricultura, como Santa Fe, Corrientes, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos. No es casual que en esos distritos se hayan registrado la mayor cantidad de cortes de ruta durante el conflicto de 2008 y los escarches a funcionarios en el transcurso de la campaña proselitista.
Atilio Benedetti, Hilma Ré y Jorge Chemes fueron los legisladores, que de la mano del Acuerdo Cívico y Social, se metieron en la cámara baja en representación de la provincia de Entre Ríos, el terruño de Alfredo De Angeli, dirigente rural de Federación Agraria Argentina de gran exposición mediática en los peores momentos de crisis agropecuaria. También por el frente que lidera Elisa Carrió alcanzó una banca en Tucumán el productor sojero, Juan Casañas, que recién está dando sus primeros pasos en la política. En el mismo sentido, el ex cuádruple campeón argentino de motos de agua y empresario, Alfredo Olmedo, también conocido como “el rey de la soja”, obtuvo una banca en la provincia de Salta. A pesar de ocupar la tercera ubicación en la elección con el 17.07 por ciento de los votos, se aseguró un lugar en la cámara baja.
Con el apoyo del frente que encabeza el gobernador radical de Corrientes, Arturo Colombi, la ex diputada que presidió la cámara baja de su provincia por más de seis años consecutivos, Josefina Meabe de Mathó, obtuvo un lugar en el Senado de la Nación. Son conocidos los vínculos que mantiene la funcionaria con la Sociedad Rural de Mercedes y por eso se la considera una aliada del sector con vistas al futuro. Esta provincia también aportó un escaño para el ex presidente de la Sociedad Rural de Curuzú Cuatiá, Lucio Aspiazu, que obtuvo el 32.75 por ciento de los sufragios.
En Córdoba el juecismo enemistado con el gobierno aportó a la causa del campo al diputado Gumercindo Alonso; y Estela Garnero, dirigente de Federación Agraria Argentina de Río Cuarto, cercana al gobernador Juan Schiaretti. Pablo Orsolini de Chaco, Ulises “Chito” Forte de La Pampa y Ricardo Buryaile (Formosa), recordado por la frase de que “había que cerrar el Congreso si se aprobaba la resolución 125", completan la lista de diputados que se hicieron un lugar en el parlamento y formarán parte de la lista de los posibles aliados del sector rural a la hora de discutir leyes.
Con las cifras consumadas de las elecciones legislativas, el oficialismo seguramente empezará a sentir el impacto del revés electoral a partir de diciembre cuando entre a funcionar la nueva conformación de las cámaras, donde deberá modificar la metodología confrontativa de hacer política para generar confianza y ganar en previsibilidad que, según la presidenta, es sinónimo de gobernabilidad. Por su parte, los miembros de la mesa de enlace y los sectores afines al campo, vivieron esta elección de término medio casi como una victoria propia y con buenos ojos con vista al 2011.
30.6.09
Por Fernando Neira

Esa pareció ser la palabra clave que eligieron, tanto el ex presidente del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, al momento de digerir la derrota consumada en la provincia de Buenos Aires en la madrugada del lunes, como su esposa, Cristina Fernández, en la conferencia de prensa que brindó ayer por la tarde en el salón Sur de la Casa de Gobierno.
Luego de un comienzo discursivo donde la presidenta de la Nación analizó el resultado de las elecciones a nivel nacional, que de acuerdo a su análisis, el oficialismo se impuso con un 31.03 por ciento de los sufragios, o sea con un 2.03 por ciento más de votos que la siguiente fuerza opositora, comenzaron las preguntas. Ante la consulta sobre los pasos a seguir del gobierno luego del revés electoral que sufrieron en varias provincias (Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Santa Cruz), la primera mandataria anunció que “confía en que los opositores que durante la campaña prometieron que iban a apoyar a la gobernabilidad cumplan con su palabra”. A la hora de analizar la derrota, Cristina Fernández no puso excusas y la justificó aludiendo a que “fue la voluntad de la gente, sumados al desgaste que significan seis años de gestión”.
La presidenta también elogió la performance del líder de Proyecto Sur, Fernando Pino Solanas, por el segundo lugar que obtuvo el cineasta en la Capital Federal con tan poco tiempo de trabajo. Subrayó negativamente en cambio, que el PRO haya reducido casi a la mitad el porcentaje de votos que esa fuerza había conseguido respecto a la última elección que coronó a Mauricio Macri como Jefe de Gobierno porteño en 2007. Fue en ese momento donde la ex senadora de Santa Cruz acusó a una parte de la prensa acerca del modo en que los medios de comunicación tratan a las noticias y a los protagonistas, aludiendo que al momento de hablar con funcionarios del oficialismo ellos se sienten “interrogados”, y que en cambio, al enfrentarse con miembros de la oposición, “los escuchan con otro rigor profesional”.
Más allá de estas impresiones respecto del oficio del periodista y los intereses que éste representa, la presidenta anunció que no tiene pensado realizar cambios en ninguno de los ministerios a causa del resultado de las elecciones legislativas, ya que no los cree responsables de lo sucedido. Además agregó que durante su gestión seguirán trabajando para “obtener consenso en la sociedad y lograr previsibilidad, que es sinónimo de gobernabilidad”.
Según las cifras que dio a conocer Cristina Fernández durante la conferencia respecto a la nueva conformación de las cámaras, en el Senado de la Nación el oficialismo resignó 2 legisladores propios y 2 aliados, mientras que en la cámara baja, de los 115 diputados propios con los que contaban antes de los sufragios pasaron a tener 107, pero a diferencia de lo que sucedió en la cámara alta, habían sumado 5 posibles aliados, que pasaron de 22 a 27 legisladores. La mandataria platense fundamentó el incremento de posibles adeptos considerando los altos porcentajes que sacaron algunas fuerzas progresistas como por ejemplo Proyecto Sur, con las cuales ella considera que las diferencias en líneas generales “son superficiales y no de fondo”. Insistió en más de una oportunidad con que las cosas que Pino Solanas le criticó a este gobierno es “que no hayan ido más a fondo con algunas cuestiones, pero no con los conceptos”. Toda una señal para una fuerza nueva que dará sus primeros pasos en el Congreso y que tendrá los ojos encima a la hora de debatir y proponer leyes.
Lo cierto es que como se anticipó meses atrás en este medio, el kirchnerismo tendrá que cambiar la forma de hacer y construir política. Modificar confrontación por dialogo, ahora si ya no más por una cuestión de estilo y mera formalidad, sino por necesidad. ¿Cómo reaccionará la oposición fragmentada entre macristas, disidentes, lilitos y cobistas?, es toda una incógnita para el bien de la gobernabilidad y de todos los argentinos.
26.6.09
Por Fernando Neira (*)

Para la mayoría de las encuestadoras el candidato a diputado del frente Proyecto Sur, Fernando Pino Solanas, alcanzó en los últimos días el segundo lugar en las mediciones de intención de voto para las elecciones legislativas que se llevarán a cabo el domingo próximo, relegando al postulante del Acuerdo Cívico y Social, Alfonso Prat Gay.
Según datos recientes de la consultora Aresco, el cineasta ha tenido un crecimiento de casi el 150 por ciento en los últimos 40 días, ya que a mediados de mayo promediaba un 8.7 en relación a los 19.3 por ciento que mide actualmente. Estás cifras despertaron el interés y la preocupación, tanto en el PRO como en el Acuerdo Cívico respectivamente. Por el lado del frente macrista, la ex vice Jefa de Gobierno renunciante que lidera con holgura las mediciones en Capital Federal, Gabriela Michetti, dijo que “Pino es un tipo sólido y piola”. Y que el autor de los films Memoria del saqueo o La próxima estación entre otras, había “captado la atención de cierta porción del electorado progresista o de centro izquierda porteña, que estaba bastante fragmentado”.
Las cifras que arrojaron el último sondeo realizado por la encuestadora de Julio Aurelio reflejaron que la candidata de Mauricio Macri lidera las mediciones con el 30.1 por ciento seguida por Solanas con un 19.3. Prat Gay quedo ubicado tercero con un 17.4 y más relegado en un cuarto lugar cómodo, el oficialista Carlos Heller con el 13.3 por ciento de intención de voto. Con estas cifras y con el posible crecimiento que pueda llegar a tener el representante de Proyecto Sur en los días que restan de campaña, lo que peligra es el ingreso a la cámara baja de la ex líder del Ari, Elisa Carrió, que vale recordar figura tercera en la lista de su partido, por debajo del constitucionalista Ricardo Gil Lavedra.
Ante este panorama sorpresivo la chaqueña salió a intentar reflotar la imagen de su candidato y a opacar a la de un rival al que no tenían muy en cuenta en la previa de la contienda electoral, como lo es Pino Solanas. Los argumentos que esgrimió Carrió para contrarrestar el crecimiento del ex candidato a presidente en las elecciones de 2007 no fueron del todo válidos, ya que optó por recordarle a los electores que “Solanas no nació en Fuerte Apache, sino en San Isidro”, como si la ubicación geográfica del natalicio de una persona sea una cuestión verdaderamente importante al momento de elegir un legislador. En cambio, y de manera casi contradictoria con la apreciación que hizo de Solanas, para defender a su candidato, la candidata del Acuerdo Cívico declaró que en la sociedad argentina existe un “prejuicio de clase” a la hora de valorar las condiciones de Prat Gay. Y a pesar de que Lilita intente desdramatizar la posibilidad de que ella no obtenga una bancada en diputados, seguramente este desenlace no era el que estaba en los planes del bloque opositor al momento de la conformación de las listas.
Mientras tanto Pino con el paso de los días se va afirmando en el segundo lugar, y considerando los porcentajes que le dan la mayoría de las encuestadoras (Ibarómetro, Aresco, Poliarquía) estaría obteniendo tres lugares en la nueva composición de la cámara baja a partir de diciembre. Los analistas coinciden en que los posibles votos de Solanas se sustentan básicamente en jóvenes, universitarios y menores de 30 años, que lo ven como una persona honesta, critica con el gobierno, defensora de los recursos naturales, y con un plus extra que incluso mencionaron hasta los contrincantes del PRO. Gabriela Michetti explicó que Solanas “corre con la ventaja de no estar atado a una gestión o el hecho de estar gobernando”.

Nacionalizar: en las próximas elecciones legislativas, Fernando “Pino” Solanas se presenta como candidato a diputado nacional de Proyecto Sur por la Capital Federal. Su plataforma apunta a dar respuestas a las urgencias de la nación: recuperar la renta del petróleo y la minería, con una calidad medioambiental sustentable, para enfrentar la indigencia, la desindustrialización y el desempleo.
El próximo 28 de junio se realizarán nuevas elecciones legislativas nacionales y provinciales. El alicaído oficialismo ya ha encontrado todos los límites imaginables para construir un sendero alternativo al modelo de saqueo que vivimos. El bipartidismo que destruyó al país en la década de 1990 se recompone. Por un lado, se disputa una interna en el Partido Justicialista (PJ), entre el kirchnerismo que retrocede a pasos agigantados y el viejo duhaldismo que expresa la alianza Felipe Solá - Francisco De Narváez - Mauricio Macri - Gabriela Michetti. Por el otro lado, la Union Cívica Radical (UCR), luego de llevarnos a la peor crisis de las últimas décadas con Fernando De la Rúa, se muestra como la opción del cambio, donde confluyen la Coalición Cívica de Elisa Carrió y Alfonso Prat Gay, el Partido Socialista y el vicepresidente opositor Julio Cobos.
En seis años de gobierno, el kirchnerismo ha tomado medidas positivas y ha logrado acompañar el crecimiento económico mundial, pero no ha intentado dar un salto cualitativo con un proyecto nacional de desarrollo, ni ha modificado la matriz de desigualdad que pesa sobre nuestra población hundiendo al 30% de sus habitantes en la pobreza y al 15% en la indigencia, con graves insuficiencias sanitarias, alimenticias y educativas. Tenemos suficientes recursos humanos y materiales para transformar el país.
Baste pensar lo que es posible hacer con los más de 50 mil millones de dólares que entre 2003 y 2007 quedaron en manos de las petroleras como renta energética o con los 500 mil millones de dólares que se transferirán en 30 años por haber entregado Cerro Dragón.
Proyecto Sur demuestra que recuperando la renta del petróleo y la gran minería, se puede enfrentar la indigencia, la desindustrialización y el desempleo y dar respuestas a las urgencias de la Nación, con una calidad medioambiental sustentable. Se trata de superar el predominio del modelo agro-minero-exportador que tiende a dejarnos fuera de la historia.
Proyecto Sur reúne a argentinos provenientes de cuatro grandes vertientes: los del radicalismo fundante de Leandro N. Alem e Hipólito Yrigoyen, los de la causa originaria peronista, los de las expresiones de la izquierda y los de la militancia social, más ciudadanos independientes que quieren un país diferente. Nos reencontramos todos en este nuevo espacio para realizar una gran patriada, la causa Sur emancipatoria. Se trata de cambiar esta Argentina saqueada y esta pseudo-democracia para reemplazarla por una Argentina justa y latinoamericanista con pleno protagonismo popular.
Estamos en medio de una transición fundamental del funcionamiento del sistema global. Atrapados en la peor crisis financiera mundial desde la Gran Depresión de 1930, sin certezas sobre su futuro, cómo se puede entender la posibilidad de América Latina en el concierto de naciones, en tanto continente soberano, integrado, desarrollado, tecnificado, democratizado. En esta nueva etapa en que los pueblos latinoamericanos intentan encarar un camino alternativo al catastrófico orden actual, lo que divide aguas es, en definitiva, la necesidad de desnudar y romper la convivencia y connivencia con el orden neoliberal: la privatización de los espacios y recursos, el avasallamiento de las soberanías estatales, la ruina de las industrias nacionales, la sumisión de los mercados de cada país a las necesidades de los países centrales, la pauperización y empobrecimiento de las poblaciones.
Nuestro proyecto demuestra que es posible terminar en el corto plazo con el modelo de saqueo instalado en nuestra Argentina, si avanzamos en unidad y con decisión por un gran proyecto nacional.
Por Fernando Neira

Su personaje no forma parte del reality show televisivo que conduce Marcelo Tinelli por Canal 13. No es un político al que le sobre carisma a la hora de dar entrevistas y sus fondos de campaña son bastante magros en comparación al de sus contrincantes en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo Martín Sabbatella goza de algo que no muchos funcionarios públicos poseen: inspira confianza en la gente que lo conoce.
Será por esta razón que fue elegido tres veces consecutivas como intendente de Morón, partido del Conurbano bonaerense que alberga a más de 350 mil habitantes. Cargo al que asumió por primera vez en 1999 cuando sólo tenía 29 años y venía de liderar una comisión investigadora sobre delitos de corrupción en su distrito, que era gobernado hasta entonces nada menos que por el polémico Juan Carlos Rousselot. Cuando Sabbatella llegó al poder, la intendencia era un paradigma de la corrupción menemista, como muchas otras. Más de cien barras bravas del club de fútbol de la Primera B Nacional, Deportivo Morón, formaban parte del plantel de ñoquis del municipio, y en base a un trabajo intenso de recolección de denuncias y soportando aprietes de todo tipo, poco a poco los violentos fueron excluidos de la función pública.
Una de las primeras medidas que tomó como intendente fue crear una oficina Anticorrupción, y la transparencia se transformó en uno de los pilares de su gestión. Durante su función logró que el 49 por ciento de los hogares tuviera desagüe cloacal, que el 75 por ciento de las viviendas acceda al agua corriente de la red pública y bajar el índice de las necesidades básicas insatisfechas de los habitantes al 7.7 por ciento. Está claro que estas cifras por si solas no son muy alentadoras, pero si se las analiza dentro del contexto del conurbano bonaerense, la objetividad de los dígitos se valorizan más.
Si bien se inició políticamente como secretario del bloque parlamentario en el Frepaso, y luego fue uno de los pocos funcionarios de la malograda Alianza con el radicalismo que sobrevivió a la crisis del 2001, al año siguiente decidió formar su propio espacio político. Así fue que nació Nuevo Morón, frente con el que ganó las elecciones distritales en 2003 y 2007.
Comparte muchas de las posturas del gobierno nacional pero también critica otras tantas. Apoya la política de derechos humanos, la estatización de Aerolíneas Argentinas y de las AFJP, pero reniega de la falta de determinación del matrimonio presidencial para modificar las estructuras clásicas y clientelistas del Partido Justicialista.
Para el pesar de muchos de los vecinos de la zona oeste que lo saludan de forma amena por la calle y que le piden que “no los deje”, Sabbatella determinó que era el momento de dar el salto y apostar a jugar en ligas mayores. Para ello el 29 de abril de este año le dio forma institucional a Nuevo Encuentro, el partido político que lo lleva en el primer lugar de la lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires.
Está claro que este joven político bonaerense de 39 años corre con desventaja respecto al aparato partidario con el que puede contar el presidente del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, o a los millones de pesos que Francisco de Narváez destinó para hacer campaña en todos los medios posibles, pero los que lo conocen saben que el ex intendente de Morón igual les dará pelea hasta el final. Y si las encuestas no fallan demasiado en sus cálculos previos, quizás hasta se asegure una banca en la nueva conformación de la cámara baja.
Fue uno de los periodistas más influyentes de nuestro país; fundador de las revistas Satiricón y Humor.

Fundador de las revistas Satiricón (1972, junto a Oskar Blotta) y Humor (1978), uno de los pocos espacios de oposición y resistencia masiva en tiempos de dictadura, le abrió un espacio al rock a través de la emblemática sección Las Páginas de Gloria.
Y además de diversos proyectos desde Ediciones de la Urraca (Fierro, El Péndulo, El Periodista de Buenos Aires, y Humi).
En 2001 dirigió para la editorial Perfil la revista El Cacerolazo. En 2005 editó La revista Humor y la dictadura y en 2006, 30 años de Humor Político, con su obra política editada entre 1976 y 2006.
Fue él quien formó el equipo periodístico para publicar Rolling Stone en la Argentina, en la que también se lucieron y extrañarán sus ilustraciones.
24.6.09

Otra de las formas de perjudicar a los votantes y a los cuadros políticos, se da por la modificación electoral que entrará en vigencia en las elecciones del 28 de junio, que estableció la reducción del número de personas en los padrones. Hasta ahora las mesas albergaban a 390 electores y para estas elecciones el número máximo de sufragantes pasó a ser de 360. Esto derivó a que a muchos vecinos se les modifique el lugar de votación, y en algunos casos a distancias considerables. Hay habitantes del Partido de la Costa que por ejemplo se tienen que trasladar a más de 50 kilómetros de sus hogares para votar. Si a esto le sumamos la falta de compromiso político que tiene una porción importante de la sociedad, es un combo para nada alentador.
El “voto cadena” es otra de las modalidades que utilizan los partidos con cierta estructura para asegurarse el sufragio. Este sistema consta de cambiar dentro del cuarto oscuro el sobre oficial que le dan las autoridades de mesa a un puntero al ingresar por otro con firmas apócrifas. Al salir, éste le da el sobre original a un tercero que se encuentra afuera con la boleta del candidato que los contrató para asegurarse que no cambie el voto. Al momento del recuento final, se termina anulando el sobre con las firmas falsas y se cuenta como válido el sobre que contiene las signaturas de las autoridades con la lista del candidato adentro.
La aparición de las casi 50 mil boletas falsas de la fuerza Unión-Pro en el partido bonaerense de Ezeiza no hicieron más que embarrar la cancha. Algunos hablaron de una operación política para implantar la “sensación de fraude” por parte del candidato Francisco De Narváez. No obstante, desde el partido que lidera el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, no supieron esclarecer demasiado la situación. Primero intentaron por todos los medios que la noticia no salga a la luz y luego cuando era inevitable, se justificaron diciendo que “se trató de un error de la imprenta”, como declaró el senador Armando Nieto.
Para concluir vale recalcar que este empantanado panorama electoral, más allá de beneficiar a uno u otro candidato ya sea del oficialismo o de la oposición, lo único que hace es perjudicar al ciudadano y a la transparencia democrática.
Por Tomas Abraham
Con la caída del Muro hubo quienes lo vieron como el inicio de su integración al universo de la democracia. Muchos que habían apoyado a dictaduras criminales, los que estuvieron del lado de quienes alentaron invasiones a países que no respondieran a los intereses de las grandes corporaciones, y a favor de la acción de infiltración para derrocar a gobiernos populares, se sintieron en condiciones de abandonar sus cruzadas en defensa de Occidente. La Guerra Fría había terminado con el reconocimiento del fracaso de uno de los sistemas.
Ya no tenía sentido justificar por cualquier medio la defensa de los valores del individuo y de la libertad. El peligro comunista desaparecía. Fue el momento en que el anuncio del fin de la historia se ponía de moda.
Durante casi dos décadas, un discurso calificado como “único” tuvo la hegemonía en las cuestiones económicas. La tercera vía se presentó en escena para proponer reflexionar sobre un nuevo modelo dado el fracaso de las políticas neoliberales y de una socialdemocracia basada en un Estado de Bienestar ya insostenible.
Después del ’89 el socialismo pretendió adaptarse a la globalización y a los cambios en la tecnología, con un discurso que rescatara sus principios morales y sociales, y que fuera funcional a un mundo en expansión ilimitada y transformación continua.
La política de Bush dejó totalmente de lado las tibias aspiraciones de la tercera vía y aceleró la dinámica de los mercados desregulados.
Nadie previó el derrumbe del ’89 y menos aún el de 2008. Por supuesto que había señales de alarma, siempre las hay en el mundo de la interpretación infinita. Pero los visionarios de lo que vendrá, y efectivamente ocurrió, se perdieron en la muchedumbre de otros visionarios versados en un saber conjetural que no es una ciencia basada en predicciones ni en certezas demostradas.
La crisis de las hipotecas es la crisis de un paradigma crediticio y de una política financiera. El mundo creció durante años a tasas difícilmente homologables. La economía norteamericana aceleró su dinamismo y creó un estímulo tras otro para que todos se endeudaran y canalizó los flujos de capital hacia el mercado inmobiliario y la compra de acciones.
Estableció una tasa de interés mínima que abarató el crédito y fomentó la inversión hacia fondos especulativos. Los EE.UU. asociaron su política a la de China, y solventaron su déficit creciente con capitales de todo el mundo y la compra de sus bonos federales. China producía y los norteamericanos consumían, y la economía que concentra la cuarta parte de la riqueza mundial, junto a su asociado asiático en impresionante crecimiento, ponía en movimiento al resto del planeta.
El 30 de abril de este año, se reunieron en el Museo Metropolitano de Nueva York economistas de renombre, a propósito de un simposio de economía organizado por la New York Review. Fueron convocados Paul Krugman, George Soros, Jeff Madrick y Niall Ferguson, entre otros.
Ninguno de ellos se muestra optimista. Las soluciones que proponen desde perspectivas distintas están llenas de dudas. Admiten su desorientación. La palabra “apalancamiento” (leverage) es usada varias veces para describir un funcionamiento financiero a base de deuda futura que, según reconocen, produjo mucho daño.
No se ponen de acuerdo acerca de cuánto keynesianismo está en juego. Recuerdan que Keynes escribió su texto de referencia general en 1936, siete años después del desencadenamiento de la crisis. Ven en el gobierno de Obama una acción a dos puntas. Una es la inyección de ingentes cantidades de dinero con el fin de restablecer el crédito para que la recuperación no sea tan lenta y los efectos tan devastadores como los de la crisis del ’29. No consideran ajena a la misma el acceso al poder de los gobiernos fascistas y el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Ninguno quiere siquiera pensar que la crisis actual pueda dar lugar a nuevas formas de autoritarismo y a conflictos mundiales.
Por otro lado, el gobierno de Obama estimula una política de grandes inversiones. Con la monetización forzada de la economía vía emisión y la asunción de obras de infraestructura por el Estado, más el salvataje de corporaciones financieras e industriales, el déficit de los EE.UU. está cerca del 17% de su PBI.
Los economistas convocados hablan de trillones y billones destinados a un mercado paralizado. Las acciones bursátiles no valen nada, y los recuperos se deben a maniobras especulativas de corto alcance. El estímulo a la demanda no parece funcionar. Es normal que en una época como ésta los individuos teman al crédito y se inclinen por el ahorro. El mañana es temible.
Los inversores tampoco quieren arriesgar y no van más allá de pretender recuperar su capacidad instalada. El Estado se dispone a asumir por el momento el rol que los privados deberían cumplir. No deja de disiparse el fantasma de la deflación de precios, y una posterior estanflación.
Soros insiste en que los mercados financieros deben estar regulados. Ferguson no cree en las políticas de estatización ni en que la conducción de la economía deba estar en manos del Estado. Para él, la salida de la crisis depende de los avances tecnológicos y del incremento de la productividad que históricamente, sostiene, es impulsado por los capitales privados.
Krugman cree que el Estado debe cumplir un rol activo y tomar la iniciativa de la inversión sin temerle en exceso al gasto. Pero reconoce que el público norteamericano sólo volverá a gastar si el gobierno le despierta confianza.
La emisión de deuda futura, y el uso de los dineros públicos para incentivar un mercado de trabajo deteriorado por el aumento de la desocupación y para compensar la desfinanciación de las fuerzas productivas tendrá efectos positivos si los ciudadanos norteamericanos confían en la eficiencia y la honestidad de su gobierno. Krugman estima que Obama es el que está en las mejores condiciones para concitar tal credibilidad. Pero la bruma no se disipa.
Ante una realidad así, los agoreros del fin del capitalismo sienten que llegó su hora. Aún no se sabe muy bien para qué. Hay proyecciones de todo tipo. Utopías de “lo pequeño es hermoso”, de la fundación de una sociedad basada en la vida simple y solidaria de pueblos con espíritu cooperativo, la celebración de la nueva unión del Estado con los pueblos largamente desplazados por la ilimitada codicia del capital, la voluntad de poner la piedra basal de un nuevo modelo de sociedad que resulte de necesarias mutaciones culturales y, además, el deseo de un cambio drástico de una civilización que erró su camino hace siglos; todo indica que ésta es una época fértil para los anunciantes de una nueva aurora.
Por Fernando Neira

A pocas horas de que se abran los comicios legislativos y con una paridad e indecisión importante en una porción del electorado, los candidatos y funcionarios involucrados en la campaña se ven, en algunos casos, obligados a doblegar la apuesta. Sin el consentimiento de sus asesores de imagen e improvisando el libreto sobre la marcha, suelen decir algo más de lo que hasta ahora habían dicho, ya sea en tono de broma en el programa pseudo humorístico de Marcelo Tinelli o en una caminata proselitista por algún barrio humilde que difícilmente vuelvan a transitar.
Las confesiones privatistas que realizó la semana pasada el líder del PRO, Mauricio Macri, son un claro ejemplo que seguramente haya sorprendido a su asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, respecto al mensaje que dio a conocer públicamente su cliente. Nadie duda de la posición del Jefe de Gobierno porteño respecto a la estatización de las empresas multinacionales, pero exponerla tan abiertamente seguramente lo que no logrará es sumarle votos a su bloque. Al igual que la triste y antidemocrática reflexión que hizo el dirigente de Federación Agraria, Alfredo De Angeli, que recomendó “reunir a los peones de campo para decirles a quién tenían que votar el próximo domingo”. A la hora de improvisar no suele ser la mentira la que prevalece y sale a la luz con espontaneidad, así que conviene estar atentos a las declaraciones de los candidatos en estos últimos días de campaña, porque quizás se les escape alguna que otra verdad.
Pero no todos los políticos tienen el mismo perfil y vale rescatar también el contraste que reflejan candidatos como Fernando “Pino” Solanas de Proyecto Sur, en la Capital Federal, o la figura del ex intendente de Morón, Martín Sabbatella, de la agrupación Nuevo Encuentro en la provincia de Buenos Aires. Ya que la actitud de la mayoría de sus competidores los hacen quedar como bichos raros, por el sólo hecho de hacer campaña discutiendo ideas y proyectos con datos y estadísticas concretas, mientras otros basan su estrategia en la agresión o en la denuncia constante.
Otro dato llamativo de este particular cierre proselitista fueron las convocatorias que hicieron y luego suspendieron con cierto atino, por un lado el diputado nacional, Carlos Kunkel, y por el otro el dirigente social, Luis D´Elia. Ambas figuras allegadas al matrimonio Kirchner llamaron a “celebrar el domingo por la noche el triunfo del oficialismo en la Plaza de Mayo”. Cabe preguntarse qué es para ellos “triunfar” en unas elecciones legislativas de término medio, cuál era la intención positiva de dicho acto, y qué ocurriría si la victoria no es tal como presuponen. No son pocos los interrogantes, como tampoco lo son los antecedentes negativos del líder de la Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat en sus últimas marchas por el centro porteño como para no preocuparse y estar alertas.
22.6.09

Hoy el panorama es muy distinto al que era entonces y las recetas de antaño parecen no tener el mismo efecto. El gobierno de Cristina atravesó la crisis del campo y acarreó unas cuantas pérdidas por no poder implementar y negociar de manera inteligente una medida tributaria necesaria para la economía. El contexto de la crisis internacional actual no colabora y los números internos no son alentadores. Según un trabajo realizado por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que comparó la situación económica del país en 2007 respecto a la de 1997, determinó que la Argentina retrocedió en casi todos los aspectos socioeconómicos. Creció la informalidad laboral de un 37 por ciento a un 41.5 por ciento. La brecha que separa al 10 por ciento más rico de la sociedad se incrementó de un 22.1 durante el segundo gobierno de Menem a un 28.7 por ciento durante los primeros meses de gestión de Cristina Fernández. Y a pesar de que el Producto Bruto interno es un 32% mayor al de la década pasada, la cantidad de desocupados es aproximadamente la misma.
Otra de las cuentas pendientes que tiene este gobierno según la crítica, fue no avanzar en una política de acuerdos, dialogo y de pluralidad concertada con los sectores opositores. Considerar la creación de una verdadera concertación, que por supuesto no exceptúa de tensiones y conflictos entre las partes, pero que al menos las encuadraría dentro de un marco de procedimientos legales y de respeto por las normas democráticas.
Entre otras cosas, de esto hablan los funcionarios cuando hablan de continuar con el modelo. Lo bueno sería que anuncien cómo van a hacer para corregir las falencias, que por lo visto, son importantes.
Por Fernando Neira (*)

Siguiendo con esta hipótesis, es ineludible caer en un apellido con mucho peso en el partido en los últimos veinte años: Eduardo Duhalde. Para muchos no era el momento adecuado de que el caudillo bonaerense saliera a escena a dar batalla, y que para ello optó por mantenerse agazapado y apoyar a una especie de testaferro político: Francisco De Narváez.
El nexo fehaciente entre el ex presidente y el propietario de multimedios América, es la incorporación de Analía Duhalde y de Gustavo Ferri en las listas provinciales de Unión-PRO en Buenos Aires. Ferri, además de ser el yerno de Duhalde y candidato a diputado por el partido de Mauricio Macri, es la persona a la que se le atribuye un papel preponderante en el armado del PJ disidente. Analía, por su parte, es una de las dos hijas del ex vicepresidente de Carlos Menem, que mientras su padre era gobernador bonaerense allá por los años noventa, trabajaba en el Banco Provincia. Actualmente la hija de Hilda Chiche Duhalde forma parte de la Asociación Civil Idear para el Cambio, en su Lomas de Zamora natal.
En el entorno de Duhalde creen que el caudillo esta vez ha tomado los recaudos necesarios para que el multimillonario colombiano no tome tanto vuelo propio, como intentó hacer, y para algunos logró, Néstor Kirchner luego de las elecciones presidenciales de 2003. En ese punto es donde entra a jugar Mauricio Macri.
Es sabido que el objetivo primordial del ex presidente de Boca Juniors es pelear por el sillón presidencial dentro de dos años, como también es cierto, basándonos en la historia política de los últimos años, que sin el apoyo de una facción importante del justicialismo resulta casi imposible gobernar. La alianza reciente con Felipe Solá y De Narváez acerca a Mauricio a ese supuesto respaldo necesario.
Si bien todavía puede resultar prematuro tejer algunas hipótesis, la semana pasada en un acto de campaña en la Federación de Jubilados de Lomas, Chiche Duhalde salió a criticar duramente a Kirchner y llamó a los bonaerenses a respaldar a De Narváez y a Felipe Solá en las próximas elecciones de término medio. Todo un mensaje para los que forman parte del amplio abanico justicialista.
(*) Artículo publicado en la revista política Cuarto Intermedio (www.cuartointermedio.com.ar)
"Somos una alternativa de gobierno que combina juventud con experiencia"
Por Fernando Neira
(*)Cuestionada por algunos sectores de la oposición apenas se conoció su inclusión en la lista de candidatos a diputados nacionales del PRO por su pasado como directora de Poder Ciudadano, decidió renunciar al cargo que ocupaba en la institución y tomó la decisión de dejar atrás siete años de trayectoria en la ONG para sumarse al proyecto político de Mauricio Macri y Gabriela Michetti en la Ciudad de Buenos Aires. Laura Alonso, se enfrentó al cuestionario que Cuarto Intermedio elaboró para los candidatos parlamentarios y estas fueron sus respuestas:
¿Cuáles serían los tres primeros proyectos que presentaría en el parlamento?
-Como diputada nacional propongo llevar adelante muchas de las recomendaciones que hice como Directora Ejecutiva de Poder Ciudadano. Todas buscan crear un mayor nivel de transparencia y participación a través del control ciudadano. Estoy convencida de que el respeto por las leyes, reglas claras y transparencia son una combinación de base para discutir luego los problemas sociales, económicos, educativos y otros que tiene nuestro país.
Las tres primeras leyes que propongo impulsar son:
1. Ley de acceso a la información pública.
2. Ley de estadísticas y nuevo INDEC.
3. Reforma política: sistema de boleta única, limitación del uso de recursos públicos en campaña, nuevo régimen de autoridades de mesa.
¿Por qué, en líneas generales, los cuadros políticos mostraron una campaña proselitista tan superficial y no se discutieron proyectos o temas de fondo?
-Muchos candidatos no sólo estamos trabajando en la producción de propuestas sino también discutiéndolas. La explosión mediática causada por las declaraciones de algunos candidatos y funcionarios quita tiempo para el debate de ideas y propuestas. Sin embargo, ha habido oportunidades en actividades organizadas por universidades u ONG para el intercambio con otros candidatos y el público. En mi caso, participé de una charla pública organizada en la escuela de periodismo TEA e imagino que surgirán otras oportunidades en lo que queda de la campaña. También las acciones del PRO en las calles de la ciudad junto a los vecinos da la oportunidad de intercambiar ideas y contar los proyectos.Como viene la tendencia de las últimas campañas me atrevería a decir que en las últimas dos semanas los medios darán más cobertura a las propuestas y los debates.
¿Se consideran una oposición al gobierno o una alternativa?
-Somos las dos cosas. Es muy saludable para la democracia contar con una oposición seria y constructiva, dispuesta a dialogar y a acordar en todos los temas que le interesan a la gente. Como dice el politólogo italiano Gianfranco Pasquino, ‘la oposición evita que el gobierno malgobierne’.Además el PRO encarna una alternativa que se basa fundamentalmente en la experiencia de gestión gubernamental y legislativa en la Ciudad de Buenos Aires y en el Congreso Nacional, promoviendo nuevas y buenas prácticas en política mostrando que es posible cambiar escuchando las demandas de la sociedad e incorporando la voz de la ciudadanía.
¿De acuerdo a las listas oficializadas para las elecciones, cuál está más cerca de las propuestas de ustedes y cuál está en las antípodas?
-Hoy no se vislumbran grandes diferencias ideológicas entre los partidos que tienen un amplio apoyo popular. Lamentablemente algunos siguen desviando el uso de los recursos públicos para alimentar tenebrosas estructuras clientelares que reproducen situaciones propias de un modelo de esclavitud y niegan todo derecho a la ciudadanía.La moderación ideológica no es un mal signo en un sistema político democrático, aunque considero que las diferencias de estilo son las que hacen la diferencia. Por ejemplo, los discursos encendidos que atacan adversarios, o se nutren de la mentira y la chicana permanente, hacen recordar más a un pasado autoritario que queremos dejar atrás que a un presente democrático donde la diversidad y las diferencias son un activo. Debemos trabajar entre todos para incorporar la mayor cantidad de voces en el proceso de formulación de las políticas públicas. Es muy importante incorporar instrumentos y prácticas participativas en nuestra forma de hacer.
¿Por qué la gente tiene que votarlos?
a. Porque somos una alternativa de gobierno que combina juventud con experiencia, que respeta las distintas trayectorias personales, políticas y profesionales de sus miembros.
b. PRO es un ejercicio permanente de diálogo y toma de decisiones consensuadas y eso es lo que necesita nuestro país.
c. Porque creemos en la participación de los ciudadanos y porque sabemos trabajar en equipo.
(*) Entrevista publicada en la revista Cuarto Intermedio (www.cuartointermedio.com.ar)
13.6.09

Vale aclarar que De Narváez es el enemigo número uno que eligió el Gobierno para defenestrar en esta campaña a la que le sobra agresividad, y que el propietario de Multimedios América visite al vice de Cristina Fernández en el propio despacho oficial, no resultó para nada grato. Fue toda una señal pensando en el futuro. Para el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, se trató de una “torpeza institucional”, el hecho de que Cobos se haya “solidarizado” con el candidato del PRO por la supuesta persecución que está atravesando por la causa que lo vincula con “el Rey de la efedrina”.
En el Acuerdo Cívico también se mostraron molestos con el encuentro político de la semana. La candidata bonaerense, Margarita Stolbizer, calificó la reunión como “poco feliz”. Y desde la cúpula de la UCR entendieron la jugada de Cobos como “un pase de factura” por el retiro de algunos concejales aliados al ex gobernador de Mendoza que fueron borrados de la lista que definió Elisa Carrió para competir en la provincia de Buenos Aires.
Más allá de las declaraciones de cotillón que esgrimió el vicepresidente de la Nación para explicar la reunión con el aliado político y económico de Macri, que se excusó diciendo que “era su deber como funcionario” recibir a De Narváez como a cualquier otro legislador que lo requiera. No estamos hablando de carmelitas descalzas y las verdaderas causas del conclave seguramente vayan más allá de esas palabras de compromiso. Tan allá como el 2011.
Por escasos méritos propios y con una gran colaboración del Gobierno nacional y su coequiper de lujo, el juez Faggionato Márquez, De Narváez se convirtió de la noche a la mañana en el político del momento. Cobos apeló al oportunismo que caracteriza a los ávidos de esta raza, y no quiso perderse la posibilidad de charlar temas sensibles que podrían discutirse en el Congreso de acá a fin de año.
Como es sabido, el adelantamiento de las elecciones previstas para octubre que se llevarán a cabo el 28 de junio, no se traducen directamente en la caducidad de los mandatos actuales, por lo tanto hasta diciembre las cámaras permanecerán conformadas de la misma manera. Y no son pocos los interesados en que el oficialismo no avance en algunos proyectos puntuales, como por ejemplo la implementación de una nueva Ley de Comunicación Audiovisual o en la posible estatización de otras empresas privadas.
Está claro que es mucho más cómodo para ambos hablar de una “reunión institucional” entre dos funcionarios sin ribetes proselitistas, que blanquear una posible agenda política de intereses comunes. Mientras tanto Cobos sigue tachando posibilidades de que alguien lo llame para saludarlo el próximo 20 de julio.


Si se quiere lo único novedoso fueron las famosas candidaturas testimoniales, que en realidad lo que tienen de nuevo es que ahora los propios protagonistas ya anunciaron antes de asumir un cargo que van a renunciar después de conseguirlo, porque el hecho en sí de que los políticos no terminen sus mandatos para los que fueron elegidos por el voto popular no es ninguna rareza. Lo bochornoso es que ahora algunos lo reconozcan de antemano.
Mauricio Macri discute en público y en plena campaña con la renunciante vicejefa de Gobierno de la Ciudad, Gabriel Michetti, que lidera la lista del PRO en Capital Federal. Elisa Carrió insiste con la teoría del apocalipsis mientras no logra disimular las fisuras con la facción de la UCR que la acompaña en el Acuerdo Cívico y Social. De Narváez no puede despegarse del todo de las denuncias que lo vinculan con “el rey” de la efedrina, mientras contraataca diciendo que las acusaciones son parte de una operación política para desprestigiarlo por su buen posicionamiento en las mediciones.
En la oposición atacan furiosos al ignoto candidato del Partido para Acción Solidaria Independiente Bonaerense, Fernando Narváez, por prestarse a una supuesta maniobra del oficialismo que confundiría a los votantes desprevenidos por tener el apellido homónimo al del postulante colombiano del PRO. Pero no se escuchó a nadie haciendo mención del aprovechamiento del apellido ilustre que utilizó Carrió en la conformación de las listas de la provincia de Buenos Aires. O realmente creen que la chaqueña hubiese colocado al hijo de Raúl Alfonsín en el segundo escalafón de la nomina si el ex presidente aún estuviese entre nosotros.
Pero más allá de los supuestos, el tono de la campaña no difiere mucho del pasado. Desde la recuperación de la democracia en el año 1983, vale recordar entre otros escándalos y exabruptos, la quema del cajón radical por parte del líder sindical, Herminio Iglesias, en el cierre de campaña del candidato justicialista Italo Luder en pleno Obelisco. Formulas que hacían bandera con la propuesta de recuperar las Islas Malvinas. En 1989 el ex presidente, Carlos Menem, prometiendo todo aquello que después haría a la inversa con la privatización a mansalva de todas las empresas e industrias nacionales y la dependencia absoluta de los organismos internacionales de crédito. Más acá en el tiempo, en 1995 la gente siendo concientizada que tenía que votar a favor del oficialismo para poder seguir pagando la cuota de la licuadora o poder seguir viajando a Miami. La Alianza asegurando que mantendría la convertibilidad, algo por supuesto insostenible. La elecciones parlamentarias del 2001, tristemente recordadas porque tuvieron un 40 por ciento de ausentismo. Y para coronar el anecdotario popular, el nuevo triunfo en primera vuelta de Menem en las presidenciales de 2003, que luego terminarían con la asunción del hasta entonces desconocido santacruceño, Néstor Kirchner, por el abandono del riojano en el ballottage.
Si transitamos este pasado tumultuoso, hoy no hay de que sorprenderse. ¿Será que en parte la grasitud de la campaña política es acorde con la sociedad que la padece? Considerando que una porción importante de la sociedad sólo consume política a través de un programa de televisión que se burla de los protagonistas, que en sus modales está lejos de la moderación y de la corrección, la hipótesis no es para nada descabellada.

A pesar de que algunos miembros del ARI lo hayan incluido en las denuncias por fuga de capitales que sufrió el sistema financiero durante la crisis del 2001 y de haber sido señalado como impulsor de medidas económicas que favorecieron a la banca privada y provocaron la llegada del corralito ya siendo funcionario público, siete años después la chaqueña decidió sumarlo a su frente y ubicarlo nada menos que como cabeza de lista. Es una decisión que sólo Carrió sabe realmente porque tomó y que habrá que esperar al 28 de junio para ver si fue acertada o no.
La reducción de la brecha entre la formula que lidera las encuestas de la ex vicejefa de Gobierno y el Acuerdo Cívico en la Ciudad de Buenos Aires se pueden explicar por dos variables. Hasta antes de su renuncia a la jefatura, Michetti gozaba de una muy buena llegada al electorado, y a pesar de las contradicciones que provocó su postulación obligada por Mauricio Macri, igualmente mantuvo una imagen positiva. Por lo tanto el PRO no tenía mucho más para crecer en ese terreno, los personajes eran conocidos, y al fin al cabo es el partido que está gobernando la Capital. Entonces el estancamiento les llegó rápido en las mediciones. Está claro que es un porcentaje para nada despreciable el 33 por ciento que, estiman, sacaría la formula conformada por el binomio Michetti-Bullrich, ya que le aseguraría una victoria y varias bancadas.
Sin embargo, y sin explicaciones aparentes, en los últimos sondeos realizados por la mayoría de las consultoras privadas reflejaron un acercamiento de la nómina de Prat Gay-Gil Lavedra, que los ubican a sólo 6 o 7 puntos respecto del líder. El otro punto que puede explicar este fenómeno es el trabajo de campaña que viene haciendo Carrió y el Acuerdo Cívico en su conjunto para imponer en el ideario popular la imagen de este economista de 44 años, hijo de un ingeniero azucarero y de una ama de casa. Según los asesores con una buena campaña, el candidato escogido por Lilita tenía mucho más para crecer que la propia Michetti.
Más allá de la duplicidad de las conductas de propios y extraños para con la postulación de Prat Gay, es difícil interpretar la decisión de Carrió de acuerdo a su pasado y su ideología política. Más allá de su formación radical y de la alianza que refirmó en los últimos meses con parte de la UCR, el ARI de Lilita nació en el 2002 como una fuerza de centroizquierda, una alternativa que poco a poco se fue transformando en oposición. Pero el paso del tiempo parece haber virado también, entre otras cosas, el sentido y las bases de las ideas.
4.6.09

Sin que haya una explicación determinada que explique dicha variación, en las últimas semanas varios sondeos privados indicaron que se achicó la brecha que separa a la lista del Pro, encabezada por la ex vicejefa de Gobierno renunciante, y la del Acuerdo Cívico y Social liderada por el ex J.P. Morgan, Alfonso Prat Gay, que se ubica en segundo lugar. La máxima diferencia a favor de la lista macrista lo reflejó la consultora que dirige Artemio López, que le da un 32.7 por ciento a Michetti por sobre el 23.2 por ciento que obtendría el frente que ubica a Lilita en el tercer escalafón de la nomina de diputados. Para Ricardo Rouvier & Asociados, en cambio, la distancia entre las formulas en más escueta ya que le da un 28.8 por ciento al Pro y un 22.3 por ciento al Acuerdo Cívico.
Al ver estas cifras, la creadora del ARI decidió que era tiempo de atacar a la aliada predilecta de Mauricio Macri en el ámbito porteño, diciendo que Michetti “no tenia carácter para discutir con Néstor Kirchner en el Congreso”, y que “no le iba a alcanzar con el sólo hecho de ser amorosa o tener buen dialogo”. La respuesta de la mujer más significativa del Pro no tardó en llegar, pero fue con delicadeza y asesoramiento de terceros. La candidata que inició su vida política en la Democracia Cristiana replicó que “Carrió tiene una forma vieja de hacer política”, que es la de “atacar a los demás”.
Más allá del pase de facturas que se hicieron dos de las máximas figuras femeninas de la política nacional luego de la llamativa variación en las encuestas, vale aclarar que el electorado porteño tiene algunas características que deberían tenerse en cuenta para no sacar conclusiones apresuradas. Por un lado el votante de la Ciudad de Buenos Aires suele tener una tendencia opositora, virando hacia un progresismo mentiroso que a veces lo hace indescifrable hasta último momento. Su voto suele ser volátil y hay un porcentaje importante de indecisos que ronda el 20 por ciento según las ultimas estadísticas. Si por cada variación, minúscula o mayúscula, que se observe en las mediciones en los próximos treinta días que restan para las elecciones los candidatos se van a empezar a tirar de las mechas, van a terminar igual que el ex Jefe de Gobierno, Jorge Telerman: pelados.

En este contexto, tanto asesores, candidatos oficialistas y de la oposición, como los propios electores, pusieron bajo la lupa lo que reflejan las caracterizaciones dentro de la casa más vista de la programación local. Seguramente los interesados advirtieron que si bien lo que muestra la pantalla de TV no va a modificar una idea o concepto firme sobre un candidato, igualmente algo puede llegar a influir al momento de definir un voto. Al fin y al cabo lo que muestra Gran Cuñado es un espejo exagerado de la realidad de las figuras parodiadas. En algunos casos los guionistas optaron por enfatizar más la imitación del tic, de la pose o del rasgo físico, y en otros apostaron a desfigurar las posturas o las ideologías.
En el producto de Ideas del Sur se puede ver por ejemplo a un Cleto (Cobos) dubitativo, muy parecido al De la Rúa versión 2001, a una presidenta Cristina (Fernández) autoritaria y arrogante, o a un Mauricio (Macri) con postura canchera y con ideales de “gente bien” desorientado porque no le llevan el desayuno a la cama. Un Felipe (Solá) camaleónico o un Luis (D´Elía) subordinado y manipulado por el poder.
Más allá de evaluar si las caracterizaciones son buenas, malas u ofensivas, la conformación de los personajes se suele armar actoralmente en base a una imagen real pero exagerada de la misma. Seria conveniente preguntarse cómo el televidente recibe esta parodia y procesa la información. Ya que si se la toma con cierta seriedad -desde ya que no es lo recomendable- en algunos casos el reality puede ingerir para reforzar un preconcepto sobre un personaje o también puede llegar a deformar una imagen previa. Siempre basándonos en la poca información seria que circula y que consume un alto porcentaje de las personas que el 28 de junio van a ir a las urnas a colocar un voto para elegir autoridades legislativas.
Este punto es el más discutible de la cuestión. En una etapa proselitista tan endeble y carente de propuestas como la que estamos atravesando, cabe preguntarse si este tipo de programas no colaboran para generar más confusión en el electorado y si no hace que el votante se aleje aún más de la política al ver que los personajes parodiados en la televisión despiertan más interés que los verdaderos políticos de carne y hueso.
Por Fernando Neira (*)

El análisis primitivo que puede elaborarse es considerar la cantidad de bancadas que obtuvo cada fuerza de acuerdo al porcentaje de votos conseguidos en el escrutinio. Citemos un ejemplo que planteamos anteriormente en este medio, y basándonos en las cifras promedios de las encuestas, está claro que si el oficialismo saca como se proyecta un 36 por ciento de los votos en la provincia de Buenos Aires, es inevitable que resigne entre cuatro o cinco lugares de los 20 que posee en la cámara baja. Y más considerando que las cifras en las principales provincias como Córdoba, Santa Fe o Mendoza no son muy alentadoras para el matrimonio Kirchner y Cia.
Pero como es sabido, el hecho de dominar la provincia de Buenos Aires, por más que sea por un margen menor, y los votos que puedan sumar en algún que otro territorio afín del norte y el sur del país, le darán al Gobierno el aire suficiente como para seguir adelante con el modelo. Obviamente tendrán que mostrar una postura más conciliadora y menos confrontativa, similar a la que aparentó Néstor Kirchner en las últimas apariciones públicas, ya que se verán afectados en las mayorías parlamentarias y sin el apoyo del justicialismo unificado con su poderoso cotillón partidario por detrás.
Los resultados finales de la elección y los márgenes entre los distintos frentes allanarán también el camino hacia las presidenciales de 2011. De acuerdo a las performances logradas, los candidatos tejerán nuevas alianzas o reforzaran otras para seguir construyendo hacia el gran objetivo, que no mencionan pero que a muchos obsesiona. A todos los políticos les agrada ser protagonistas en las batallas ganadas pero no les gusta para nada adjudicarse las derrotas. ¿Qué papel jugará el peronismo disidente una vez conocido el resultado electoral? ¿Felipe Solá seguirá aliado a Mauricio Macri o volverá a cobijarse en el PJ que lo moldeo a imagen y semejanza? ¿Qué papel jugarán los pesados del peronismo si la situación se pone compleja para la gobernabilidad de los Kirchner? ¿Realmente tirarán por la borda tantos años de aceitar un mecanismo logístico y de despliegue territorial que garantiza un cúmulo de votos subsidiados? Son interrogantes que vale la pena tener en cuenta, pero no por ello aventurar respuestas apresuradas.
Seguramente la noche del 28 de junio traiga consigo muchos comentarios de candidatos aludiendo que hicieron una gran campaña, hablaran de resultados positivos, de primeras minorías y se colgarán medallas por ser la primera oposición. Pero el verdadero deseo del electorado es que recuerden que los que obtuvieron una banca fueron elegidos por el pueblo para legislar y no para proyectar su futuro político.

La funcionaria que abandonó la vicejefatura porteña, en realidad accedió a la postulación para liderar la lista de diputados nacionales del PRO por pedido manifiesto del partido de acuerdo a la buena imagen que reflejan las encuestas, ya que sus verdaderas intenciones eran otras. Michetti auguraba culminar y mejorar su gestión para que al finalizar su mandato poder suceder casi naturalmente a su líder y quedar como Jefa de Gobierno. Pero las cosas no siempre salen como se prevén, sino pregúntenselo a Aníbal Ibarra.
Por el lado del propietario de Multimedios América, las verdaderas intenciones están casi a la luz del día si se rasca un poco la cáscara proselitista que invadió gran parte de la pauta publicitaria de los diarios, radios y la televisión. Esta claro que De Narváez no se desvive por ocupar una banca en la cámara de diputados, de hecho ya la tiene desde 2005 y asistió contadas veces a las sesiones parlamentarias. La espina clavada que tiene uno de los creadores de la Fundación Unidos del Sud es gobernar la provincia de Buenos Aires, cargo al que se postuló en las elecciones de 2007 y quedó ubicado en un tercer lugar detrás de Daniel Scioli del Frente para la Victoria y de Margarita Stolbizer de la Coalición Cívica, con poco más de 1 millón de votos.
Repasando las hipótesis planteadas, dentro de dos años, y de no mediar imponderables, Mauricio iría en busca de la ansiada presidencia, Gabriela del control de la Jefatura porteña y De Narváez por la gobernación de la provincia más representativa y el bastión justicialista. Ahora bien, cabe preguntarse qué rol protagónico le guardaron en el PRO a Felipe Solá ¿Será que sólo es un actor de reparto en esta película tragicómica y que por eso lo mantienen marginado de la mayoría de los actos de campaña? A partir del 29 de junio y en las mejores salas se irá debelando el misterio.
27.5.09

Dividido en tres grandes cordones, los habitantes del Conurbano tienen muchas características, o deficiencias, en común: el 40 por ciento no tiene red de agua potable, más del 65 por ciento no tiene cloacas y el gas natural no alcanza al 50 por ciento de las viviendas. Sin dudas que es una región con un panorama propicio para trabajar política y socialmente a conciencia y que los resultados se deberían ver reflejados rápidamente. Pero en cambio, a los funcionarios del gobierno y de la oposición poco les importan verdaderamente las necesidades básicas insatisfechas de los habitantes, la pobreza generalizada y la falta de educación que sufren los menores.
Sería bueno que no sólo se acuerden de realizar o anunciar obras en épocas electorales. Que de una vez por todas alguien, al menos, intente o proponga desarticular la maquinaria clientelista que mueve millones de pesos y que es funcional a cierta clase política.

Con la visita al país de la semana pasada del presidente venezolano, Hugo Chavez, se puso sobre la agenda el debate acerca de la estatización de grandes empresas privadas. Ya que el líder bolivariano anunció el jueves último que su gobierno se hará cargo de cinco empresas siderúrgicas, de las cuales dos de ellas pertenecen al grupo argentino Techint. Por su parte el gobierno nacional comandado por los Kirchner ya ha hecho camino en ese sentido durante su gestión, con la estatización de, entre otras, Aguas Argentinas, Aerolíneas o las AFJP. Y en épocas proselitistas como las que corren, los candidatos no se quisieron quedar callados y salieron a dar sus puntos de vista. Sería conveniente tomar nota de las posturas y opiniones de los funcionarios que pretenden una bancada en las cámaras del Congreso de la Nación para intentar descifrar un posible desempeño futuro al servicio del poder legislativo.
El candidato a diputado que encabeza la lista de Unión-Pro en la provincia de Buenos Aires, Francisco De Narváez, dejó en claro su postura respecto a las estatizaciones diciendo que “no iba a permitir que haya un atropello sobre lo privado como tampoco iba a dejar avanzar el proyecto de radiodifusión que impulsa el kirchnerismo”. En sintonía con las declaraciones del accionista de Multimedios América estuvo la candidata por el Acuerdo Cívico y Social, Margarita Stolbizer, que acusó al gobierno de “no defender el trabajo nacional” y de “desproteger a las empresas”. Diferenciándose de los anteriores, la postulante a diputada nacional por el movimiento MST-Nueva Izquierda, Vilma Ripoll, apoyó la nacionalización de las empresas adoptadas por el venezolano y acusó a los que están en contra de la medida de “mirar para otro lado cuando estas grandes compañías echan a cientos de trabajadores impunemente”.
Por su parte el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, en representación del sector agropecuario, también se pronunció en contra de la estatización de las empresas y llamó al gobierno “a que defienda la propiedad privada, tanto dentro como fuera del país”. Luis Zamora, en cambio, no reprochó la nacionalización de las empresas pero criticó la discrecionalidad de la utilización de los fondos que la actual gestión se acreditó con el pase de los activos de las AFJP a las arcas del Estado, ya que para el candidato a una bancada en la cámara baja por el partido Autodeterminación y Libertad, “los fondos han llegado a manos de los Kirchner pero los jubilados siguen sin disponer de sus aportes”.
Falta poco más de un mes para las elecciones legislativas y los candidatos seguirán hablando y opinando acerca de todo y de todos, hay que estar atentos porque seguramente en algún momento se salgan del libreto y muestren la hilacha.
25.5.09
Por Fernando Neira (*)

La historia del armado de las listas es historia conocida, y podría resumirse con la frase billetera mata galán, y no precisamente porque Felipe sea sólo una cara bonita. Aquel 9 de mayo por la noche, previo a la oficialización de las nóminas, el ex gobernador no sólo accedió a no encabezar la boleta, sino que también debió ceder ante las presiones del colombiano y no pudo colocar a un hombre de su riñón, como Jorge Sarghini, en los puestos de vanguardia. Y el ex presidente del Banco Provincia, que en 2007 había criticado duramente a De Narváez durante la campaña por la gobernación, se quedó afuera de la composición. Luego fue el turno de que resignara también el lugar de su esposa, María Helena Chávez, por cuestionamientos internos y externos.
A partir de ahí la relación entre Solá y De Narváez nunca progresó, y más allá de que los asesores de imagen del Pro intenten disimular las fisuras, la relación entre ellos es casi nula. Por su parte Macri, que había dicho que no iba a destinar tiempo de su gestión para hacer campaña, la semana pasada acompañó al propietario de Multimedios América a una caminata proselitista por la localidad bonaerense de Lomas de Zamora. Estas son señales que Solá seguramente interpreta y analiza, ya está claro que para De Narváez es más rentable popularmente hacer campaña con el ex presidente de Boca que con él.
Lo cierto es que Solá no aparece en casi ninguna foto, y esto de alguna manera puede debilitar al propio partido y, sin quererlo, alimentar al oficialismo. Que desde la otra vereda ve como los egos de los que se jactan de ser la “oposición renovadora” se posan por encima de las esperanzas de un buen resultado electoral.
Por Fernando Neira (*)

A diferencia de lo que algunos medios interpretaron acerca del cambio del modo de hacer campaña del líder del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, a partir de la imitación que hicieron de su persona en el programa televisivo conducido por Marcelo Tinelli, las razones de la mutación del candidato por la provincia de Buenos Aires seguramente no sean tan superfluas como lo quieren hacer parecer.
Si bien hoy hay muchos personajes de la política que carecen de seriedad y rozan lo ridículo, caer en una conclusión tan precaria suena cuanto menos simplista.La primera señal clara de cambio que esgrimió el ex presidente de la Nación se notó la semana pasada durante el discurso del lanzamiento de la campaña del Frente para la Victoria en el Teatro Argentino de La Plata, donde utilizó un tono de voz sereno y sin sobresaltos, algo bastante inusual en sus oratorias, y donde escogió utilizar palabras conciliadoras en lugar de las descalificadoras. Tanto Kirchner, como sus colaboradores más cercanos, están muy pendientes de todas las encuestas que circulan por los medios, de las propias y las ajenas, y en los últimos sondeos notaron que aquella victoria holgada que otrora conseguían en la provincia de Buenos Aires ya no es tan cómoda.
Más allá del color y los intereses de las distintas mediciones, ninguna de ellas da como ganadora a la formula oficial encabezada por el santacruceño y Daniel Scioli por más de 4 o 5 puntos promedio por sobre su perseguidor inmediato, el polémico Francisco De Narváez del Pro. Si bien en el entorno del kirchnersimo saben que es difícil que cedan el liderazgo en las encuestas en el corto plazo que resta para la realización de los comicios parlamentarios, de consolidarse estos pronósticos el oficialismo perdería con la renovación de funcionarios entre 5 o 6 diputados en la cámara baja y pondrían en riesgo la mayoría propia que ostentan. En un primer momento y alertados de una baja considerable en la popularidad de la gestión del Gobierno, los K determinaron que lo mejor sería adelantar las elecciones de octubre para el 28 de junio para no seguir cayendo, y ahora, entre otras medidas estratégicas, optaron por atenuar el tono ofensivo de la campaña. Saben que en un futuro no muy lejano posiblemente necesiten de recomponer algunas alianzas parlamentarias para debatir leyes, más precisamente a partir de diciembre, cuando la renovación de los diputados y senadores se haga efectiva en las cámaras.
Hay algo claro en épocas electorales, y es que un político en campaña es capaz de todo, ya sea de la oposición o del oficialismo. De contestar preguntas con frases hechas y eslóganes utópicos vacíos de contenido, de decir lo que el común de la gente quiere escuchar a pesar de no estar convencido de poder cumplirlo, y sobre todas las cosas, de simular lo que no es.
(*) Artículo publicado en el sitio Cuarto Intermedio (www.cuartointermedio.com.ar)
16.5.09
Por Fernando Neira (*)

15.5.09

Al igual que algunos técnicos del fútbol argentino que especulan hasta minutos antes del inicio del partido para develar las formaciones de sus equipos, los políticos de turno hicieron lo propio para oficializar las listas de los candidatos para los comicios parlamentarios del 28 de junio.
Esta actitud, reprochable por cierto por la falta de internas y el exceso de billeteras, le dio a los medios de comunicación la posibilidad de derrochar millones de bits para tejer todo tipo de hipótesis acerca de quién entraba y quién se quedaba afuera, y no tanto para debatir otros puntos importantes.Desde que estalló el bipartidismo en la Argentina a comienzos de la última década, fue tal el deterioro de las instituciones partidarias clásicas, que en la mayoría de los casos los votantes se están viendo obligados a elegir “personalidades” o “caras conocidas” dentro del abanico político. En algunas ocasiones funcionarios con una basta trayectoria política, buena o mala, y en otros sólo por un reconocimiento mediático en otras áreas. Pero en ambas opciones basándose en las experiencias previas de estos personajes y no tanto en la estructura y el recorrido histórico del frente por el cual se presentan a la elección.
No es nuevo el hecho de que los políticos de raza recurran a figuras del espectáculo o del deporte para captar votos. Basta sólo con recordar algunos ejemplos resonantes como el de Ramón Ortega en Tucumán o Carlos Reutemann en Santa Fe, que surgieron bajo el padrinazgo del ex presidente Carlos Menem. Para estás elecciones de término medio se han barajado cientos de nombres, que fueron desde la actriz Nacha Guevara, (que irá tercera en la lista oficialista en la provincia de Buenos Aires), hasta la Tigresa Acuña, que ocupará el cuarto lugar en la boleta de concejales del PJ en el partido de Tres de Febrero.
Estas estrategias no suelen ser otra cosa que manotazos de ahogados, ya que son contados los casos donde estás figuritas externas a la política trascienden como grandes funcionarios. Si bien suelen tener previamente una buena aceptación en el votante, la relación que establecen suele ser epidérmica o muy superficial. Pero al momento de escucharlos debatir conceptos o de rascar un poco más en profundidad, las diferencias salen a la luz. A quién no se le erizó la piel cuando la vedette Moria Casán dijo que adoraba a Juan Domingo Perón porque el general “era un enamorado de Adolf Hitler y Benito Mussollini”.
Los medios masivos son los que les dan espacio y fogonean este tipo de discusiones sin sentido que no hacen más que alejar a la gente de la vida política. Habrá que preguntarse por qué aquellos candidatos racionales que quieren debatir ideas o proyectos concretos no aparecen tanto en pantalla, y cuál es verdaderamente la franja de aceptación de la sociedad que los consume. Y a prepararse porque el partido recién comienza.
18.4.09
Por Claudio Martyniuk
Algunos pueblos chicos conservan el gesto antiguo, una luminosidad tenue, un ritmo marcado por el contraste insistente de la pausa. Antes el silencio y la geografía eran cortadas por el tren. Pero las estaciones vacías se convirtieron en monumentos nostálgicos. Aunque no siempre, no en todos los pueblos, ya que algunas han encontrado nuevas formas de respirar, con poéticas y políticas que desde la nada residual prefiguran otros modos posibles de existir. La recuperación, el aliento vital, tienen procedencias a veces extrañas, que rozan lo imposible y toman por asalto las ruinas.
El poeta Arturo Carrera es protagonista de la historia de una estación que atravesó su infancia -Quiñihual, en la zona agrícologanadera de la Provincia de Buenos Aires-, se hizo poesía y ahora deviene espacio cultural, centro de traducción, lugar de hospitalidad.
- El ferrocarril ha sido un emblema de la civilización. En medio de ramales clausurados o que apenas son transitados, quedan estaciones, como Coronel Pringles o Quiñihual. Estos espacios, ¿qué guardan, qué conservan, qué alimentan?
- Estos últimos años, en mi recorrido por las cuatro estaciones que signaron mi infancia (Lartigau, Quiñihual, Pringles y Krabbe), todas en ruinas (abandonadas, saqueadas, vacías), experimenté, acaso tarde, lo que me pone en alerta contra la poesía como "trabajo artístico". Contra la poesía como la leí en ciertos contemporáneos. Contra la poesía alejada de la vida. Como si la comprensión, para mí, al evaluar el sentido de un lugar donde hubo un "atisbo de civilización" -vos hablás de emblema de la civilización y las estaciones lo eran- llegara desde ese vacío. Es lo que el poeta Giorgos Seferis vivió en Asiné, el lugar de cuyo rey se habla una sola vez en la Ilíada, y donde Seferis concluyó que aquel páramo, después de la civilización, como aquel otro que había visto en Seleucia, no era para él sino una "invigorating emptiness", el vigor que da el vacío, y la posibilidad que éste abre para el que busca una verdad nueva. En mi caso, esa verdad es la poesía de la acción.
- ¿Por ejemplo?
- La comprensión de esa idea nueva también se la debo a Chiquita Gramajo -musa o Gradiva para mí- quien desplazándose por entre las ruinas de la estación Quiñihual dijo: "aquí hay que hacer un centro de traductores". Y eso fue como buscar en la herrumbre, una vez más, el ferrocarril, su movimiento; e insistir como la poesía misma, contra la memoria de lo "ignoto". Fue como nutrir allí, en Quiñihual, el aoristo de los momentos e "ilusión poética", el deseo simple de ser.
- Aoristo, un tiempo verbal del griego, significa "sin horizonte". ¿Pero todavía puede haberlo?
- La poesía, como yo no la entiendo pero es, en esta distracción discontinua de los días, es un arte de esperanza, o para utilizar el título de un poema de Yves Bonnefoy, es la tarea de la esperanza. De las utopías. Las utopías están sobre todo como el polvo vestigial sobre las cosas, sellando imperceptiblemente su apariencia. Fourier y sus mundos utópicos parecían disolverse y desaparecer al cerrar sus libros; pero fue el efecto de esa disolución lo que creó luego la magnífica cita de Italo Calvino cuando escribe: "La utopía que yo busco hoy no es más sólida que gaseosa: es una utopía pulverizada, corpuscular, en suspensión." Las utopías actuales quizá sean eso: pura energía corpuscular en suspensión.
- ¿Cómo es esta utopía suya?
- Nuestra asociación Estación Pringles, que presido con Juan José Cambre, fue planteada como una utopía corpuscular, una utopía realizable en la pampa húmeda. El abanico de proyectos que impulsa incluye actividades con escuelas rurales, otra utopía que está en marcha.
- ¿Por qué habría que ir a Pringles, si no es Delfos?
- Esa es la conclusión de mi poema: "Vengan a Pringles; ya sé, no es Delfos." Claro, no es Delfos pero al escribir ese poema, Casa del fauno, pensé en la idea del xenófilo (el que ama al extranjero) opuesto al xenófobo (el que odia a los extranjeros). Para los griegos la palabra 'xenos' quiere decir a la vez extranjero e invitado, amigo que se recibe por hospitalidad en la casa de uno. En eso pensé para nuestro lugar, en Pringles, como un anhelo. Que lleguen invitados, que lleguen extranjeros. La diferencia con Pringles está en la ausencia de templos para un oráculo, como fue el caso de Delfos. Siempre me gustaron esas palabras de Eurípides cuando dice que para los griegos es costumbre recibir a los "arruinados por el mar" y entregarles regalos de hospitalidad, incluso ropas. Me contó el poeta Arnaldo Calveyra (en Pringles) que visitando Delfos de muy joven quiso pasar la noche al lado del templo, y así lo hizo. Al despertar, alguien había dejado a sus pies una bandejita con leche, pan y queso de cabra.
- ¿Una posta poética puede ser popular?
- Es interesante tu pregunta porque a veces suele confundirse nuestra apuesta con una invasión, con una "colonización". Entender todo el proyecto como una estetización de lo popular es un error o una tergiversación maliciosa. Desde el comienzo buscamos todo lo contrario. Una acción poética que no descontara la vida. Acaso porque la cultura y lo popular como entendieron también Eliot o Pasolini o Giacometti no son sino la manera de volver a centrar nuestra conciencia en los gestos mínimos de la vida humana.
- ¿El compromiso con Pringles es un modo de hacer justicia con el pasado?
- No se trataría de eso. La escritura, según creo, trabaja con el aoristo. El aoristo era el tiempo verbal que le asignaba un valor instantáneo al ahora, como una especie de carpe diem, cosecha el momento. ¡Carpe el día, piensa vagamente en el venidero! Pero aquí se trata de momentos: ¡Carpe el momento! El aoristo convierte todo en momentos, es decir, considera la acción como un momento: mira una acción entera como algo que sencillamente ha sucedido para siempre, como la infancia para Pavese. Ahora, en la acción, este verano, trabajamos en el aoristo de las tareas de restauración de la estación Quiñihual. ¿El aoristo puede apartarse de la acción verbal? A mi juicio, sí. La tarea misma de la infancia revisitada continuamente es eso. El aoristo está allí donde no hay horizonte, pero alguien habla. Donde bastaría dibujar el invisible horizonte en diferentes mapas, como lo hacía Joyce según su hermano Stephen.
- Los trenes, las estaciones, ¿qué pueden decir de esa infancia que desapareció?
- El tren, para todos, las estaciones, para nuestras infancias, si puedo decirlo así, fueron lo maravilloso mismo, una especie de linterna mágica lentísima sobre la ajena velocidad de los caminos y los viajes. Me acuerdo de mi primer viaje en tren, con mi padre, a Bahía Blanca. Había visto su partida tantas veces desde la terraza de mi casa, con el humo de la locomotora del tren que lo llevaba a Lartigau, entre el azul de las sierras, al atardecer y me entristecía. Pero ahora estaba yo en la boca de esa giganta de hierro que escupía vapor. Estaba en ese ruido, en esa despedida sospechosa y feliz, en esa inquietud de la llegada, en la campana y silbato de cada estación. En fin, hasta el coche mateo y su caballo que tomamos al llegar a Bahía Blanca son la infancia y el ferrocarril.
- ¿Qué se hace en Quiñihual?
- El nombre Quiñihual proviene del arroyo que surca las tierras donde está la estación y donde dicen que vivió y murió el cacique Quiñihual, un indio fuerte y tozudo que no quiso abandonar su lugar ante el embate cristiano. Hacia los años 30, Quiñihual contaba con varias viviendas, una escuela, destacamento policial, comercios de diversos rubros y dos herrerías. Después del cierre del ferrocarril se produjo un despoblamiento del lugar. En la actualidad sólo funciona un antiguo almacén atendido por Pedro Meier. Nuestra "utopía realizable", porque ya se está realizando, es crear un centro descentrado: ni Buenos Aires ni Bahía Blanca sino Quiñihual, prueba de soledad en el paisaje. El Espacio Quiñihual, como se llama, se propone fomentar la producción literaria y artística y el intercambio creativo con la comunidad. También estimular la producción de los jóvenes escritores de la provincia de Buenos Aires (lo que está ya sucediendo con nuestro Premio literario Indio Rico) y generar (con la estación y sus viviendas) un lugar físico para recibir visitantes nacionales y extranjeros mediante un programa de residencias.
- Aira, Piglia, usted ..., ¿por qué la escritura argentina más exquisita se compromete en esta "fijación efímera" del proyecto que promueven?- Creo que tanto ellos como asimismo Daniel Link, Sebastián Freire, Edgardo Cozarinsky, Diana Aisenberg, Prior, María Moreno, Alan Pauls, Sergio Chejfec, Mario Bellatin, Kuitca entre los "amigos famosos" que nos ayudan con su presencia, comprendieron que no sólo a los "insignes artistas" roza este proyecto, sino que sus diferentes ramales (valga la metáfora ferroviaria) han producido ya muchísimo interés y participación en la región y en el exterior.
- Este compromiso que vincula y hace de manera muy local, ¿es un culto a la amistad?, ¿es una forma mínima y posible de política?
- Todo eso junto. Si esto fuera más que un sueño escrito, cabría recordar esas palabras de Barthes de que todo adjetivo lleva, como una hormiga, su carga de ideología. Y esto es un baile en piso de tierra para el hormiguero de los adjetivos: ¡Qué maravilla inmigrante! ¡Qué utopía descamisada! ¡Cuánta felicidad irrefutable!.-
28.3.09
Por Tomas Abraham
Uno de los componentes primarios del funcionamiento de los medios masivos de comunicación es el manejo de los silencios. No digo de los temas, porque el control al que aquí se hace referencia no es el de la alternancia y la prioridad de los temas, sino de su supresión.
Llama la atención que aquello que era un debate abierto hace poco tiempo, hasta comenzada la crisis con el campo en marzo de 2008, haya desaparecido de los grandes medios. Existía una polémica acerca de los efectos del monocultivo de la soja y de sus consecuencias en una diversidad de ámbitos, tanto naturales como sociales.
Ahora nadie discute sobre la conveniencia de sembrar soja hasta en las banquinas de las rutas. Es un tema soslayado, olvidado, anacrónico. Los problemas de la desertificación y la erosión de los suelos, de la tala indiscriminada de los bosques, de la desaparición de producciones tradicionales como la carne y la leche o el trigo, el de la expulsión de la mano de obra –mucho más extensiva en otras producciones rurales como la lechera, y muy reducida en la producción de soja– han sido corridos del escenario.
El Gobierno a veces recurre al problema, pero como es parte de todos los chanchullos que inventa semanalmente en su lucha contra los sectores agrarios, se pierde en el maremágnum de argumentos encimados.
Por lo visto nos morimos sin el monocultivo. Sin soja a raudales en los silos, sin el poroto totalmente desgravado, parece que el país se va a pique. Si el Gobierno accediera al pedido de la Mesa de Enlace –retenciones cero para la soja–, dicen que la economía volvería a crecer, las industrias metalmecánicas a reiniciar con intensidad actividades paralizadas y a tomar personal recientemente despedido o suspendido, los pueblos del interior de nuevo a florecer, y las provincias a apaciguarse.
Es probable que todo esto sea otra gran mentira. El país está en crisis y seguirá en crisis, porque no todo es soja, una gran parte es política, la de siempre, la suicida. La responsabilidad de esto no es sólo del Gobierno. No será la primera vez que por estos callejones sin salida en el que se meten personajes enloquecidos y acelerados, la carrera termine en donde terminan estos pasajes urbanos, en el choque contra un muro. Resultado: el país nuevamente en el hospital.
En mayo de 2006 fui orador de un congreso de la Federación Agraria cuando Buzzi era amigo del gobierno. Me pidieron en los pasillos que no fuera muy duro con los K.
De todos modos, mi crítica al gobierno era puntual, ya que descreo de las oposiciones en nuestro país porque por lo general son incapaces de gobernar. Me refería a la necesidad en la Argentina de un control sobre los manejos de los fondos públicos, de la urgencia de construir un Estado medianamente confiable, que esa confianza partía de la transparencia del uso de los dineros que se extraen del trabajo social, y que, finalmente, hasta que no asumiera el poder constitucional un personal gubernamental que representara esta realidad de honestidad a la vez que de eficiencia, ni la sociedad ni los ciudadanos mejorarían colectivamente mientras exista un Estado corrupto.
Desde ese punto de vista, me parecía que entre Menem y Kirchner había una línea de continuidad.
El público compuesto por pequeños productores dedicados a las actividades más diversas, horticultores, productores de frutas, de la industria láctea, etc., se expresaron y, entre otras cosas, decían que si había algo que realmente no les preocupaba era el tema de las retenciones a la soja. Por el contrario, recuerdo que decía uno del sur: “Mejor que cobren retenciones a los grandes y que esa plata la redistribuyan en créditos para nosotros”.
La verdad es que el tema de las retenciones a la soja no parecía preocuparles lo más mínimo a los representantes de la Federación Agraria ahí reunidos, mientras Buzzi no se sentía muy a gusto con mis críticas al uso y abuso de los fondos públicos de parte del gobierno de Kirchner.
Y ahora cambio de tema. Hablemos de algo más complejo que la astrofísica, hagamos un posgrado en comunicación para estar a la altura del asunto, me refiero a la Ley de Radiodifusión.
Desde mi punto de vista, la cuestión nada tiene que ver con la libertad de prensa ni con la captura de las mentes de los argentinos. A mí, Clarín nunca me engañó, pero no porque sea un gran vivo ni un ilustrado en estado de alerta, sino porque los diarios no engañan a nadie. Los lectores eligen los diarios de acuerdo con lo que los entretiene, según su opción política, aspiración cultural y medio social. El señor que toma su lágrima en La Biela lee La Nación, mientras en un café de Villa Lugano no se ven diarios en la mesa como en Starbucks. El futbolero va a Clarín a ver cuántos puntos le puso Pagani a Montenegro, el porteño setentista compra Página/12, mi familia lee PERFIL, y el noventa por ciento de la gente no lee los diarios.
Tampoco la tele engaña, la tele cautiva, pero sólo hipnotiza cuando estamos sentados en casa o mientras pinchamos un raviol. Los medios pueden hacer una campaña estruendosa sobre la inseguridad, hablar de Susana Giménez veinte horas por día, montar una operación clamor sobre la pena de muerte, y juntan apenas la mitad de la gente en Plaza de Mayo que un recital de Los Piojos, y con resto a favor del grupo.
La Ley de Radiodifusión es un asunto de dinero y de poder, pero nada tiene que ver con nuestra capacidad o interés informativo. Por eso es un negocio, podrán reducir poder económico a unos, entregárselo a otros, aumentar frecuencias, licitar lo que fuere, pero no nos usen a nosotros, a los clientes, a los ciudadanos, como cebo para los negocios del poder. Oficialismo y oposicion se disputan nuestra protección en nombre de la libertad; en vano, pueden descansar, no la perderemos por un cambio de bolsillos.
Hace tiempo que la información hay que buscarla y aprender a leerla. El problema de los sistemas comunicacionales y de la recepción de la información que circula en la actualidad debe ser parte de una política educacional. Buscar, cotejar, diversificar, pensar, multiplicar, eso ya podríamos hacerlo, hace rato que tenemos los recursos técnicos y culturales para estudiar la información.
La lectura de la actualidad debería ser una asignatura imprescindible del sistema escolar. Tan importante como la enseñanza de la historia. Requiere profesores con coraje intelectual, sin pereza ni esclerosis ideológica.
No se trata sólo de semiótica sino de filosofía, de los dilemas de la acción y de la argumentación en las tensiones entre la verdad y el poder.
Ninguna ley frenará el poder de los medios ni ningún predicador nos hará creer que un observatorio o un grupo de asesores o burócratas vestidos de progresistas nos garantizarán el pluralismo. La garantía del pluralismo está en nosotros, los lectores.
21.3.09
Por María Laura Carpineta
Emir Sader pertenece al reducido grupo de pensadores latinoamericanos que prefieren ver el vaso medio lleno. Aunque en su rostro se nota que no es un ferviente defensor, no le gusta criticar a los gobiernos más moderados de la región, especialmente el de Luiz Inácio Lula da Silva y Cristina Fernández. “La oposición a esos gobiernos no está a la izquierda, sino a la derecha. El intelectual puede decir lo que se le dé la gana, pero la realidad te polariza”, señaló el filósofo brasileño, en su oficina en la sede porteña de Clacso, el centro de estudios latinoamericanos que dirige.
–Usted habla de tres monopolios en América latina: el de las armas, el dinero y la palabra. Este último, según su análisis, es el más sólido.
–Es más que el control de la palabra y la información; es el monopolio de un estilo de vida. Es el estilo de vida Hollywood, que nos dice quién es bueno, quién es malo, qué debemos consumir... nadie le disputa la hegemonía a ese enorme aparato. La mayor fortaleza de Estados Unidos no es su fuerza militar ni su fuerza económica... es su cultura.
–Pero el monopolio de la palabra también se refiere a los grandes medios de comunicación locales.
–Sí. En Brasil casi toda la prensa cotidiana es parte de una oposición sólida al gobierno de Lula. Sin embargo, el presidente tiene 84 por ciento de apoyo y sólo cinco por ciento de rechazo. Para los gobiernos progresistas de la región, los medios son hoy el frente opositor más sólido. En muchos países, Argentina entre ellos, son unos puñados de familias que se pasan las empresas de padres a hijos. Identifican la libertad de prensa con la prensa privada; determinan si un país es democrático si tiene elecciones, partidos políticos y... empresas privadas.
–Ante el aparente debilitamiento de la derecha, ¿esos medios de comunicación están ocupando el rol de opositores?
–¡Es que son políticos! Las derechas latinoamericanas se quedaron sin su Norte. No tienen una alternativa clara para ofrecer y perdieron la orientación de Estados Unidos. Localmente sólo les queda el enfrentamiento con los gobiernos, con el proyecto de integración regional. Como no tienen planteamientos propios, sólo pueden combatir e inviabilizar los avances de los gobiernos, que a pesar de no ser iguales la mayoría comparte un rechazo abierto a los Tratados de Libre Comercio. Además, hoy más que nunca, Estados Unidos no es un buen socio.
–¿No hay posibilidad de un acercamiento comercial con Estados Unidos bajo el nuevo gobierno de Barack Obama?
–Lo que plantearon Obama y Lula en la reunión en Washington fue el saneamiento de los bancos y la expansión del crédito, no la promoción del comercio. Y en la reunión de Trinidad y Tobago tampoco va a ser el tema central. La cumbre va a empezar así: “Good morning mister president... and Cuba?” Ahí veremos qué tipo de estadista es el nuevo presidente norteamericano.
–Para usted, Venezuela y Bolivia están viviendo un posneoliberalismo. ¿Argentina también?
–Brasil, Argentina y Uruguay tienen hoy gobiernos contradictorios. Menem era absolutamente coherente, como lo era Cardoso. Hoy son más contradictorios; heredan modelos y los mantienen en parte. Conservan el modelo financiero, los agronegocios; pero no el modelo económico porque retoman las políticas de desarrollo, que habían sido sustituidas por la estabilidad monetaria. En lo que cambian –política exterior, programas sociales– son mejores. Frente a esto, en Brasil la izquierda adoptó dos opciones. Una es decir que Lula es el mejor administrador de neoliberalismo y, por lo tanto, hay que destruirlo para poder construir una izquierda sana, pura... Esa es una posición derrotada porque pelea contra la realidad. Lula no es Cardoso. La otra posición es que es un gobierno contradictorio, con un sector progresista y un sector conservador. Uno tiene que sumarse a uno de ellos y pelear porque ese predomine. La oposición a esos gobiernos no está a la izquierda, sino a la derecha. El intelectual puede decir lo que se le dé la gana, pero la realidad te polariza.
2.2.09
Por Rafael Bielsa
El 10 de enero se posó sobre mi correo electrónico un texto del señor Federico Morgenstern, titulado “Querido Mundo”. Leí: “… entiendo que estés molesto con nosotros los judíos, y sobre todo desde que tenemos Israel”. Se refería a la ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza: “…hoy te molesta la represión a los palestinos. Mucho antes hemos molestado a los señores feudales, a los cruzados, a los reyes de España, a la Iglesia Católica de Roma, a Martín Lutero, a todos los gobernantes de Europa, al pueblo alemán... Fue debido a que nos sentimos molestos por molestarte, que decidimos establecer un Estado judío. Entretanto, y siendo apenas el 0,02% de tu población, te dimos más del 20% de los premiados con el Nobel. Aparentemente, querido Mundo, sos muy difícil de complacer. Nunca antes te habías mostrado tan interesado por la suerte de nadie como por la de los palestinos. ¿Por qué esta solidaridad cuando se enfrentan con Israel? ¿Por qué, querido Mundo, tus prestigiosos intelectuales comparan el Holocausto con un levantamiento armado que en dos años ha causado más de mil víctimas israelíes? Estás muy enojado porque no renunciamos a las tierras ganadas en 1967, a las que accedimos venciendo con nuestra sangre a la agresión de todo el mundo árabe. Ponete por un momento en la piel de un judío. El mismo odio, el mismo grito que oímos hoy: ¡Itbaj-el-iahud! (‘¡masacrar a los judíos!’), fueron escuchados muchas veces. Luego de la Conferencia de Evian, en 1938, cuando la mayoría de los países puso excusas para no recibirnos, Chaim Weizmann, el primer presidente de Israel, dijo con tristeza: ‘El mundo parece estar dividido en dos partes: una donde los judíos no pueden vivir y la otra donde no pueden entrar’. Ahí aprendimos que dependemos de nosotros mismos. Todas aquellas matanzas, todo aquel viejo antisemitismo, toma hoy la forma de antisionismo donde subyace la misma judeofobia de siempre. Pero no lo dudes, haremos todo lo posible para permanecer en nuestra propia tierra. En cualquier caso, Mundo, si te molestamos, acá hay un judío al que no le importa”.
El 11 de enero le envié una respuesta: “¿Y qué pasa, señor Morgenstern, con un individuo al que lo consternan las matanzas en Gaza, y le sucede lo mismo con el Holocausto, con el exterminio del pueblo armenio, con los niños de Sierra Leona, con el aplastamiento en el Tíbet? ¿Qué pasa con un individuo que lee a Primo Levi, a Semprún, a Agamben, a Assouline, tratando de entender lo que no debe suceder nuevamente? ¿Qué pasa con quien puede decirle de corrido lo que les hicieron los ‘nacionales’ a los judíos republicanos? ¿Forma parte de ese mundo que se calló desde Versailles hasta la Segunda Guerra ante lo que pasaba en Alemania? ¿Puedo sentirme molesto, pero no debo criticar una decisión del Estado de Israel? El Estado de Israel no es el pueblo judío inmemorialmente supliciado. Ni es el heredero de lo que no se hereda, de lo que por su excepcionalidad no tiene heredero. Sólo por eso puede dar la espalda a lo que de otro modo sería su herencia: las mejores enseñanzas humanistas de Spinoza, Kafka, Arendt, y miles de otros que nunca usarían el argumento de que los palestinos se escudan detrás de sus hijos. Baremboim también es judío, y Chomsky, y Juan Gelman. Lo que opino es que esta carnicería debe cesar”.
11 de enero; Morgenstern: “… convengamos en que la inmensa mayoría de los críticos de Israel no son humanistas a su modo y que el doble estándar al cual se somete a Israel es evidente. Las críticas equiparándolo con el régimen nazi serían risibles si no fueran demenciales y peligrosas. Sabemos que los árabes israelíes gozan de mayores derechos en Israel que en cualquier otro país de Medio Oriente. Además, ¿qué guerra es proporcional? Si yo le pego a Tyson un codazo en la nuca mientras él mira para otro lado, obviamente me va a moler a trompadas después. Si saben que Israel tiene el poder bélico que tiene, ¿para qué tiran misiles a través de los años a una población civil desarmada? A la mayoría de la gente no le pido que discrimine entre una foto de un chico ensangrentado y un contexto histórico y político-militar complejo, pero a usted se lo exijo. A usted le pido que no sea un homo videns más, sino el homo sapiens que debe ser. ¿Es un invento que los palestinos se escudan detrás de sus hijos? ¿Algún otro ejército en la historia tomó tantas precauciones para minimizar las bajas civiles del otro bando? Se les dio Gaza hace más de tres años y lo único que hicieron fueron túneles para ingresar armas. No logro explicarme por qué no fueron capaces de construir refugios para la población civil, como en Ashdod o Sderot o Ashkelon. ¿No será que les interesa que muera la mayor cantidad de mujeres y niños posibles? No le escuché a usted decir nada respecto de los miles de misiles que cayeron en Israel”.
12 de enero; Bielsa: “… quizás habría que comenzar por una pregunta: ¿cuál es, según su modo de ver, una solución para el conflicto, algo que sea diferente de echar una de las fuerzas armadas mejor equipadas de la Tierra encima de los millares de personas que viven en la Franja de Gaza y que votaron mayoritariamente por Hamas? Sólo pido algo distinto de lo que dijo John Bolton: ‘La opción de los dos Estados es imposible’. No hay diferencia entre Bolton y Hamas, salvo la vereda en la que se colocan. Si la tesis consistiera en que Israel fue provocado para que pasara lo que está pasando, y que Mahmoud Ahmadinejad, Bashar al-Assad, Al Qaeda y decenas de personas y grupos añadidos se están frotando las manos, la pregunta sería: ¿por qué cae en la trampa Israel? ¿Por qué en este momento? ¿Maimónides es comparable con Benjamín Netanyahu? ¿Hannah Arendt con Tzipi Livini? ¿Los de ahora han heredado las mejores tradiciones o la peor lectura de la experiencia? Ashdod o Sderot o Ashkelon no tienen punto de comparación con Jabalya. Vea las fotos”.
12 de enero; Morgenstern: “…tengo conocidos en Sderot que me cuentan cómo es vivir allí. Para el resto del mundo tal vez sea aceptable que un judío tenga que vivir así y si tenemos que esperar que la civilización occidental y las Naciones Unidas hagan algo para protegernos, el final está cantado. El Estado de Israel es un país como los demás que tiene derecho a contraatacar cuando es atacado. Nuestro deber no es solamente recordar a los muertos, sino proteger a los vivos. ¿Spinoza o Arendt dejarían que la lluvia de misiles palestinos les caiga encima sin hacer nada? ¿Lo considerarían ‘humanista’ los habitantes del sur israelí?”.
Epílogo efímero. Barenboim, en la Argentina, agosto de 2004, homenaje del Centro Islámico local: “… no me puedo imaginar un centro islámico, no sé, en Inglaterra o en Alemania, que tenga este gesto (…) y los felicito a ustedes y me felicito a mí mismo y a todos, de que esta característica sea parte de la Argentina. Esa es la primera razón por la que me conmueve mucho estar aquí hoy y que me honren de esta forma”.
Si hay que recordar, recordémoslo todo.
3.1.09

11.12.08
Por Leticia Robles
La medida aplicará a todo el territorio nacional y las compañías telefónicas deberán conservar las grabaciones y registros durante un año. Esta información sólo podrá ser utilizada por los procuradores General de la República y estatales, a fin de garantizar su uso exclusivo en investigaciones policiacas. Se trata de las nuevas obligaciones que los empresarios del sector deberán cubrir, según la reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones enviada desde el martes desde el Senado al Ejecutivo federal para su promulgación.
El artículo 44 de esta ley, que crea el Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, precisa el catálogo de obligaciones para quien ofrezca este servicio en territorio mexicano. En su fracción se establece que se deberá “conservar un registro y control de comunicaciones que se realicen desde cualquier tipo de línea que utilice numeración propia o arrendada, bajo cualquier modalidad”.
Este registro deberá permitir la identificación con precisión del tipo de comunicación, servicios suplementarios (incluidos el reenvío o transferencia de llamada) y de mensajería o multimedia empleados, incluidos los textos cortos. También deberá contener los datos necesarios para rastrear e identificar el origen y destino de las comunicaciones de telefonía móvil: número marcado y modalidad de líneas con contrato, plan tarifario o prepago. También conservará los datos necesarios para determinar la fecha, hora y duración de la comunicación.
“La obligación de conservación de datos a que se refiere la presente fracción cesa a los doce meses, contados a partir de la fecha en que se haya producido la comunicación”, indica la ley. Ordena que “los concesionarios tomarán las medidas técnicas necesarias respecto de los datos objeto de conservación, que garanticen su conservación, cuidado, protección, no manipulación o acceso ilícito, destrucción, alteración o cancelación, así como el personal autorizado para su manejo y control”.
También estarán prohibidos los llamados “números privados”, por lo cual todas las compañías deberán hacer compatible sus sistemas de identificación de llamadas. Cuando la reforma fue aprobada en comisiones del Senado, en septiembre pasado, el presidente de la Comisión de Comisiones y Transportes, Ángel Aguirre Rivero, informó a Excélsior que estas disposiciones fueron trabajadas y consensuadas con la Comisión Federal de Telecomunicaciones y los empresarios del ramo. La nueva disposición legal empata a México con mecanismos de seguridad que se aplican en otras naciones.
Con las nuevas reglas de seguridad en el uso de celulares de prepago o por contrato todas las conversaciones telefónicas realizadas en territorio nacional, inclusive desde un teléfono fijo a uno móvil, se grabarán en automático, igual que los mensajes escritos o multimedia y se conservarán durante un año.
La disposición forma parte de la estrategia para combatir el uso de esta telefonía en extorsiones y secuestros, la que desde el martes pasado el Senado envió al Ejecutivo federal para su promulgación en el Diario Oficial de la Federación.
Incluye un candado para que esta información sólo sea conocida por los procuradores General de la República y estatales, además de la compañía que la preserve, y únicamente se abra cuando sea necesario para una investigación.
El artículo 44 de la Ley Federal de Telecomunicaciones, reformado por el Congreso, establece dentro de las obligaciones de los concesionarios de redes públicas de telecomunicaciones, en el punto XII, que deberá “conservar un registro y control de comunicaciones realizadas desde cualquier tipo de línea que utilice numeración propia o arrendada, bajo cualquier modalidad”.
Este registro deberá permitir la identificación, con precisión, del tipo de comunicación, sea transmisión verbal, buzón de voz o datos; servicios suplementarios, incluidos el reenvío o transferencia de llamada; los servicios de mensajería o multimedia y los mensajes cortos, servicios multimedia y avanzados.
También los datos necesarios para rastrear e identificar el origen y destino de las comunicaciones de telefonía móvil: número de destino y si se contrató por plan tarifario o por prepago.
Los datos necesarios para determinar fecha, hora y duración de la llamada, así como el servicio de mensajería o multimedia; deberá conservar la fecha y hora de la primera activación del servicio y la etiqueta de localización (identificador de celda) desde la que se haya activado el servicio.
Será necesaria la ubicación digital del posicionamiento geográfico de las líneas telefónicas y estarán obligadas a conservar estos datos 12 meses.
Ordena que “los concesionarios tomarán las medidas técnicas necesarias respecto de los datos objeto de conservación, que garanticen su conservación, cuidado, protección, no manipulación o acceso ilícito, destrucción, alteración o cancelación, así como el personal autorizado para su manejo y control”.
En el punto XIII establece que los datos conservados deberá entregarlos al procurador general de la República o procuradores generales de Justicia de las entidades, cuando realicen funciones de investigación de los delitos de extorsión, amenazas, secuestro en cualquiera de sus modalidades o de algún delito grave o relacionado con la delincuencia organizada.
“Queda prohibida la utilización de los datos conservados para fines distintos a los previstos; cualquier uso distinto será sancionado por las autoridades competentes en términos administrativos y penales.
“Los concesionarios están obligados a entregar la información dentro del plazo máximo de 72 horas siguientes contados a partir de la notificación, siempre y cuando no exista otra disposición expresa de autoridad judicial.
“El Reglamento establecerá los procedimientos, mecanismos y medidas de seguridad que los concesionarios deberán adoptar para identificar al personal facultado para acceder a la información, así como las medidas técnicas y organizativas que impidan su manipulación o uso para fines distintos a los legalmente autorizados, su destrucción accidental o ilícita o su pérdida accidental, así como su almacenamiento, tratamiento, divulgación o acceso no autorizado.”
De igual forma las empresas estarán obligadas a “realizar el bloqueo inmediato de las líneas contratadas bajo cualquier modalidad, reportados por los clientes o usuarios como robados o extraviados; realizar la actualización respectiva en el registro de usuarios de telefonía; así como realizar la suspensión inmediata del servicio de telefonía para efectos de aseguramiento cuando así lo instruya la Comisión Federal de Telecomunicaciones, de conformidad con lo establecido en el Código Federal de Procedimientos Penales”.
En caso de que los usuarios vendan o cedan una línea de telefonía, en cualquiera de sus modalidades de contratación, deberán dar aviso al concesionario, a efecto de que dicha línea sea bloqueada, en tanto sea registrado el nuevo usuario.
2.11.08
Por José Saramago

La historia es conocida, y, en aquellos tiempos antiguos en que la escuela se proclamaba educadora perfecta, se le enseñaba a los niños como ejemplo de la modestia y la discreción que siempre deberían acompañarnos cuando el demonio nos tentara para opinar sobre lo que no conocemos o conocemos poco y mal. Apeles podía consentir que el zapatero le apuntase un error en el calzado de la figura que había pintado, por aquello de que los zapatos eran su oficio, pero que nunca se atreviera a dar su parecer sobre, por ejemplo, la anatomía de la rodilla. En suma, un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. A primera vista, Apeles tenía razón, el maestre era él, el pintor era él, la autoridad era él, mientras que el zapatero sería llamado cuando de ponerle medias suelas a un par de botas se tratase. Realmente, ¿hasta dónde vamos a llegar si cualquier persona, incluso la más ignorante de todas, se permite opinar sobre lo que no sabe? Si no tiene los estudios necesarios es preferible que se calle y deje a los sabedores la responsabilidad de tomar las decisiones más convenientes (¿para quién?).
Sí, a primera vista Apeles tenía razón, pero solo a primera vista. El pintor de Felipe y de Alejandro de Macedonia, considerado un genio en su época, ignoró un aspecto importante de la cuestión: el zapatero tenía rodillas, luego, por definición, era competente en estas articulaciones, aunque fuera solo para quejarse, si ese era el caso, de los dolores que sentía. A estas alturas, el lector atento ya habrá entendido que no es de Apeles ni del zapatero de lo que se trata en estas líneas. Se trata, sí, de la gravísima crisis económica y financiera que está convulsionando el mundo, hasta el punto de que no podemos escapar a la angustiosa sensación de que llegamos al final de una época sin que se consiga vislumbrar qué y cómo será lo que venga a continuación, tras un tiempo intermedio, imposible de predecir antes de que se levanten las ruinas y se abran nuevos caminos. ¿Cómo lo hacemos? ¿Una leyenda antigua para explicar los desastres de hoy? ¿Por qué no? El zapatero somos nosotros, todos nosotros, que presenciamos, impotentes, el avance aplastante de los grandes potentados económicos y financieros, locos por conquistar más y más dinero, más y más poder, con todos los medios legales o ilegales a su alcance, limpios o sucios, normalizados o criminales.
¿Y Apeles? Apeles son, precisamente, los banqueros, los políticos, las aseguradoras, los grandes especuladores que, con la complicidad de los medios de comunicación social, respondieron en los últimos 30 años, cuando tímidamente protestábamos, con la soberbia de quien se considera poseedor de la última sabiduría; es decir, aunque la rodilla nos doliera, no se nos permitía hablar de ella, se nos ridiculizaba, nos señalaban como reos de condena pública. Era el tiempo del imperio absoluto del Mercado, esa entidad presuntamente auto reformable y auto regulable encargada por el inmutable destino de preparar y defender para siempre jamás nuestra felicidad personal y colectiva, aunque la realidad se encargase de desmentirlo cada hora que pasaba.
¿Y ahora? ¿Se van a acabar por fin los paraísos fiscales y las cuentas numeradas? ¿Será implacablemente investigado el origen de gigantescos depósitos bancarios, de ingenierías financieras claramente delictivas, de inversiones opacas que, en muchos casos, no son nada más que masivos lavados de dinero negro, de dinero del narcotráfico? Y ya que hablamos de delitos: ¿tendrán los ciudadanos comunes la satisfacción de ver juzgar y condenar a los responsables directos del terremoto que está sacudiendo nuestras casas, la vida de nuestras familias, o nuestro trabajo? ¿Quién resuelve el problema de los desempleados (no los he contado, pero no dudo de que ya son millones) víctimas del crash y qué desempleados seguirán, durante meses o años, malviviendo de míseros subsidios del Estado mientras los grandes ejecutivos y administradores de empresas deliberadamente conducidas a la quiebra gozan de millones y millones de dólares cubiertos por contratos blindados que las autoridades fiscales, pagadas con el dinero de los contribuyentes, fingen ignorar?
Y la complicidad activa de los gobiernos, ¿quién la demanda? Bush, ese producto maligno de la naturaleza en una de sus peores horas, dirá que su plan ha salvado (¿salvará?) la economía norteamericana, pero las preguntas a las que tendría que responder están en la mente de todos: ¿no sabía lo que pasaba en las lujosas salas de reunión en las que hasta el cine nos ha hecho entrar, y no solo entrar, sino asistir a la toma de decisiones criminales sancionadas por todos los códigos penales del mundo? ¿Para qué le sirven la CIA y el FBI, además de las decenas de otros organismos de seguridad nacional que proliferan en la mal llamada democracia norteamericana, esa donde un viajero, a su entrada en el país, tendrá que entregar a la policía de turno su ordenador para que este copie el respectivo disco duro? ¿No se ha dado cuenta el señor Bush que tenía al enemigo en casa, o, por el contrario, lo sabía y no le importó?
Lo que está pasando es, en todos los aspectos, un crimen contra la humanidad y desde esta perspectiva debe ser objeto de análisis, ya sea en los foros públicos o en las conciencias. No exagero. Crímenes contra la humanidad no son solo los genocidios, los etnocidios, los campos de muerte, las torturas, los asesinatos selectivos, las hambres deliberadamente provocadas, las contaminaciones masivas, las humillaciones como método represivo de la identidad de las víctimas. Crimen contra la humanidad es el que los poderes financieros y económicos de Estados Unidos, con la complicidad efectiva o tácita de su gobierno, fríamente han perpetrado contra millones de personas en todo el mundo, amenazadas de perder el dinero que les queda después de, en muchísimos casos (no dudo de que sean millones), haber perdido su única y cuántas veces escasa fuente de rendimiento, es decir, su trabajo.
Los criminales son conocidos, tienen nombre y apellidos, se trasladan en limusinas cuando van a jugar al golf, y tan seguros están de sí mismos que ni siquiera piensan en esconderse. Son fáciles de sorprender. ¿Quién se atreve a llevar a este gang ante los tribunales? Todos le quedaríamos agradecidos. Sería la señal de que no todo está perdido para las personas honestas.
5.10.08
Dicen los pesimistas del Viejo Mundo que su civilización está en una bancarrota que le impide cumplir sus compromisos financieros o morales. En tal caso, nos contentaríamos con que nos pagaran entregándonos la bala con la que mataron al poeta.
4.10.08
Por Juan Carlos Camaño (*)
No pocos capitalistas se preguntan, también dentro de las pantallas de los televisores, si estamos asistiendo al desplome del imperio. ¡Qué momento! Hasta ayer mismo era impensable semejante interrogante en las filas de los dueños del dinero. Tiembla la tierra y oscurece el horizonte.
La magnitud de la crisis no permite, ni siquiera a los expertos, de aquí y allí, armar fuegos de artificio, cortinas de humo, distracciones masivas. A tal punto que hasta los más empecinados en agitar la famosa valijita del soplón del FBI y la CIA , Antonini Wilson, han tenido que achicar el espacio en los medios de comunicación con el temita de los ochocientos mil dólares. No es para menos, el cimbronazo del capitalismo, en su recamara –EE.UU.- es, dicen, admiten, aseguran, e intentan convencernos, de setecientos mil millones de dólares. Sin embargo, las malas lenguas, de los “perros comunistas”, hablan de algo más: una cifra aproximada al millón de millones de dólares.
Entonces, claro, toda prestidigitación alrededor de la valijita de Antonini se desvanece frente al despatarre financiero producido en el centro del universo, punto neurálgico de las más refinadas corrupciones a escala planetaria. La valijita del soplón del FBI y la CIA se reduce a cenizas. Pero ni así deja de ser alumbrada por el foco de la “transparencia”. Empeño emprendido por hombres, mujeres y organizaciones que, con el estandarte de la “ética” y la “moral” dominante, rinden tributo, directa o indirectamente, a lo que EE.UU, hace aparecer y desaparecer como por arte de mafia: una valijita –la de Antonini- que sale, incesante, de la galera y otras dos sepultadas bajo siete llaves.
La valijita del soplón del FBI y la CIA , vale recordar, cobró un impulso inusitado, mientras por otra parte otras dos valijas, de alto poder explosivo, no alcanzaron ni remotamente un tiempo horario considerable en el espacio mediático. Ambas valijas, con cargamento letal, se perdieron detrás del telón de la “ética” y la “moral” que riegan por el mundo la Casa Blanca y el Pentágono, con sus líneas informativas comunicacionales y sus organismos transnacionales de espías y torturadores.
Recordemos: en la valijita del soplón del FBI y la CIA había ochocientos mil dólares. En las dos de escasa prensa: quinientas balas, en una, y seis detonadores nucleares, en la otra. Dos valijas, dos cargamentos, con implicados de alto rango del actual gobierno de Estados Unidos y el Pentágono. Reiteramos: tiembla la tierra y oscurece el horizonte. ¿Alguien dio la orden de callar? Puede que sí y puede que no. La mentira y el silencio conforman una unidad de sentido en el proceso de reproducción del capital, tanto material como simbólico.
Con la valijita del soplón, Antonini Wilson, se mantiene el asedio –política de desgaste- sobre la presidenta de la Argentina , Cristina Fernández de Kirchner y el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías. En cambio con la valija que contenía 500 balas –enviada desde Nueva York a La Paz-, y la que transportó 6 detonadores nucleares –desde EE.UU. a Taiwán, para ponerlos delante de las narices de China- ningún acoso, nada de alboroto, ningún desgaste. Sí, asquerosas censuras y autocensuras.
El cargamento con las 500 balas, que pasó diferentes controles aéreos sin dificultades, se topó en el Aeropuerto de La Paz con un retén aduanero y al quedar descubierta la señorita encargada de la encomienda, apareció un justificativo irrisorio y ofensivo: “Los proyectiles son para la práctica deportiva” (Autor: Philip Goldberg, quien por muchos otros motivos más graves todavía, fuera expulsado, como embajador de EE.UU. en Bolivia, a instancia de una firme decisión del gobierno de Evo Morales).
Acerca de la valija, con el sello de la “guerra preventiva” y, por ende, con olor a sangre humana, el Pentágono dijo, de manera escueta, que los militares a cargo del operativo –apuntar a China desde Taiwán-, habían incumplido con algunas de sus responsabilidades. ¿Tan sólo eso?
Philip Goldberg se fue de Bolivia advirtiéndole a Evo Morales que había cometido un error al expulsarlo. Lo que en buen romance, en el diccionario de la diplomacia yanki, significa hacer explícita, a los cuatro vientos, una amenaza, también con olor a sangre humana.
Por su parte el Pentágono, “contrariado” por las “irregularidades” de algunos de sus miembros, afectos al terrorismo nuclear, presenta excusas de ocasión, sin modificar un ápice su despliegue guerrerista. El que, es de sencilla deducción, se intensificará siguiendo los pasos del descalabro financiero. A más crisis interna, más barbarie externa. Regla de oro de las metrópolis imperialistas.
En síntesis: la valijita de Antonini Wilson, las valijas de la muerte –una en La Paz , otra en Taiwán-, la amenaza de Philip Goldberg a Evo Morales y las insultantes “disculpas” del Pentágono, son conejos de una misma galera. Todo, como por arte de mafia.
(*) Presidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP)
25.9.08
Por Grover Cardozo Alcalá (*)
Sentado en una banca de la avenida Nobelvagen de Malmo en Suecia y en medio del V Foro Social Europeo, el escritor Ignacio Ramonet realiza una mirada a los duros sucesos que tuvieron lugar en Bolivia en las últimas semanas: “es normal lo que está pasando en Bolivia porque es normal que las clases sociales que dominaron el país se resistan a admitir que ese período tan feliz para ellos se terminó”.
En medio de activistas de toda Europa, Ramonet debate y comparte largas conversaciones sobre los desafíos que en el orden social esperan a Europa, en momentos en que el neoliberalismo duro empieza a hacer aguas en América Latina y otras regiones del planeta. Por unos minutos sacamos a Ramonet del Jesus parken, un espacio en el que resaltan las whiphalas donde tiene lugar el Encuentro Latinoamericano, que es parte gran Foro Europeo.
“Bolivia es parte de una serie de sucesos que conforman un fenómeno histórico que mueve a Latinoamérica a crear la sociedad que los latinoamericanos se merecen”, afirma mientras los organizadores lo buscan nerviosos para llevarlo al próximo seminario.
Lacónico y directo reclama para Bolivia el sentido común que es necesario a todo sistema político: “Para que una democracia funcione democráticamente, la minoría debe respetar a la mayoría, porque en eso consiste el pacto sobre el que funciona la democracia. Las minorías no tienen el poder, no ejercen el poder pero tienen el respeto del poder”, dice el autor de “La tiranía de la comunicación”.
-¿Qué lectura tiene Ignacio Ramonet de los problemas políticos y de violencia que sacudieron a Bolivia en las últimas semanas?
A pesar de las tergiversaciones que introdujeron los medios, yo diría que en definitiva es normal lo que está pasando en Bolivia porque es normal que las clases sociales que han dominado el país, que se han apropiado la riqueza y que explotaron a los trabajadores de Bolivia durante siglos se resistan a admitir que ese período tan feliz para ellos se terminó. Les cuesta reconocer que el gobierno actual tiene toda la legalidad porque ha sido elegido democráticamente y que ese apoyo ha sido reiterado en el referéndum con un resultado que no admite discusión.Por consiguiente Bolivia es un país que está en busca de justicia social hace mucho tiempo. El gobierno de Evo Morales aporta la esperanza de responder a esas aspiraciones de las masas bolivianas. No se trata de hacer nada extraordinario, sino sencillamente de repartir un poco mejor la riqueza, establecer avances que la mayoría de los países desarrollados conocen hace siglos: alfabetización generalizada, cuidado médico generalizado, derecho para los ancianos de tener una vejez igualmente digna, justicia para todos y fin de la discriminación étnica en particular hacia la mayoría indígena.
-¿El gobierno se mueve en los márgenes de la ley y entre aquello que le permite el estado de derecho?
Todos estos proyectos son perfectamente legítimos. Son proyectos que el pueblo boliviano está reclamando hace muchos anos y que el gobierno lo está aplicando tranquilamente con la fuerza que le da la legalidad democrática. Como siempre este es el enfrentamiento de los que llevan tanto tiempo reclamando justicia y los que no quieren perder sus privilegios.
-¿Hablas de que es normal lo que está haciendo el gobierno, y en esa consideración incluyes el costo de 30 muertos y muchos heridos?
Cuando digo normal, estoy señalando que no se puede poner en marcha un proceso de esta envergadura -dando por fin justicia a los reclamos de la sociedad boliviana- sin que ese proceso suscite reticencias, reservas y protestas por parte de aquellos que pierden sus privilegios de manera histórica y definitivamente, porque Bolivia está viviendo un momento en que la historia bascula, en que la historia cambia, porque ahora la historia se divide en dos. Antes de Evo Morales y después de él y por consiguiente ese parto no se puede hacer sin dolor. Es un parto que cuesta. El gobierno de Evo Morales y la autoridades que están llevando a cabo este cambio saben que habrá obstáculos en la marcha de semejante proyecto. Lo que pasa es que se trata de un cambio histórico que tendría que ser pacífico porque es legal, porque no ha transgredido ninguna legalidad y tampoco ningún principio fundamental. El gobierno está aplicando el programa para que el que ha sido elegido, que es un programa de reposición de la soberanía nacional. Un programa de repartición de la riqueza nacional un poco más equitativo y busca reducir el nivel de discriminación y racismo que existe en la sociedad boliviana. Todas estas, son aspiraciones perfectamente legítimas y normales que tendrían que haberse producido mucho antes. Eran las raíces de la Revolución del 52 abortadas por todo lo que paso después y se producen con 50 años de retraso. Por consiguiente la voluntad de la mayoría de la población de que esta vez no se falle, también es muy fuerte. Entonces la responsabilidad de estas muertes (30 campesinos) la tienen las fuerzas sociales que se resisten a este cambio y lo hacen utilizando métodos que no son compatibles con el debate democrático.
-¿Es un problema que se produce en Bolivia, pero alentado desde dentro y fuera de Bolivia?
Las fuerzas que se resisten el cambio tienen apoyos en el exterior del país. Muchas oligarquías latinoamericanas apoyan a estas fuerzas conservadoras porque otras oligarquías también están conociendo este proceso en Venezuela, Ecuador, Nicaragua y en cierta medida en Brasil, Uruguay y Argentina. Estas oligarquías se dan cuenta que hay un fenómeno histórico poderoso que está moviendo a los ciudadanos latinoamericanos a que por fin se dé paso hacia un tipo de sociedad que los latinoamericanos merecen. Una sociedad de justicia, desarrollo, crecimiento y oportunidades para todos. El problema es que algunas personas, porque nacen en un tipo de familia o clase social, tienen más oportunidad que otras y eso no es normal.
-¿Que la desigualdad en América Latina va desde el punto de partida, lo que no es nada justo ni razonable?
Como punto de partida ya hay una desigualdad que no es normal. Eso no ocurre en una democracia verdadera, por lo menos no tan acentuadamente porque no se debe olvidar que en América Latina el abismo que separa a los más ricos de los más pobres es el más grande como en ninguna parte del mundo.
-¿Lo que sucede en Bolivia no sólo es efecto de fuerzas internas, sino también del exterior?
Todas las fuerzas progresistas y muchos ciudadanos y ciudadanas de buena voluntad, esperan que Evo Morales prosiga con cambios pacíficos sin que ninguna fuerza exterior contribuya a agravar y envenenar las cosas y desestabilizar a este gobierno.
-¿Algunos sectores en Bolivia, en la prensa y en la política, incluidos los prefectos opositores, afirman que quienes antes eran excluidos en Bolivia, ahora tienen la tentación de excluir a otros. A eso atribuyen sus movilizaciones incluida la que acabó en una tragedia?
Para que una democracia funcione democráticamente, la minoría debe respetar a la mayoría, porque en eso consiste el pacto sobre el que funciona la democracia. Las minorías no tienen el poder, no ejercen el poder pero tienen el respeto del poder, entonces las mayorías siempre tienen que tener el cuidado de guardar respeto a las minorías.Por otro lado el argumento que consiste en decir que aquellos que han sido discriminados durante siglos y siglos y que ahora están en el poder, “ahora nos van a discriminar a nosotros”, es un argumento clásico de todos los cambios históricos. Lo que ocurre es que antes estaban en mayoría y ahora son minoría y de repente estiman y piensan que los que llegan ahora al poder los van a discriminar, porque piensan que se van a comportar como ellos. Lo que están haciendo con ese tipo de pensamiento y lógica es confesar que cuando ellos tenían la mayoría no respetaban a la minoría y los discriminaban porque eran mayorías electorales en situaciones donde muchas personas no votaban, como sucedía en Bolivia. Entonces ese tipo de argumentación no se puede recibir porque nadie puede acusar a una personalidad como Evo Morales, cuya integridad moral, ética y tradición de lucha indican bien que es una personalidad muy respetuosa con todo lo que pueden ser minorías y personas. El sentimiento al que pertenece Evo Morales es un sentimiento humanista de respeto al ser humano. Entonces no lo pueden acusar de eso. Mas que acusaciones parecen acusaciones preventivas, como hay guerras preventivas, porque no se ha producido un racismo al revés. Lo que Bolivia ha conocido es el racismo de siempre y en particular contra los de siempre.
-¿La Cumbre de Unasur dio un sólido respaldo a la democracia boliviana y a Evo Morales, pero también recomendó que se instale el diálogo entre oficialismo y oposición? ¿Qué otros elementos debería tener ese diálogo que ayuden a superar la situación que se vive en Bolivia?
Yo creo que la reunión de Unasur ha sido un éxito para el gobierno boliviano porque el voto fue unánime. En América Latina nadie desea una desestabilización política o una intervención exterior. Eso pasó a la historia, a la historia de los gorilatos y América Latina afortunadamente está en otras vías y otras direcciones. Ahora la necesidad de dialogo es importante porque no se puede estar en contra y el hecho de que el presidente Lula haya estado de moderador es una garantía para todo el mundo de manera que se pueda avanzar dentro de la serenidad y la cordura. Bolivia no necesita más tragedias humanas porque ha conocido mucho de eso en su historia. Más bien necesita que de manera pacífica y solo con justicia social se llegue a la paz y sólo la paz permitirá la prosperidad para todos.
(*) Grover Cardozo Alcalá es periodista boliviano.