28.6.08

ACERCA DE LOS 16 DIARIOS MATUTINOS QUE SE OFRECEN EN LOS KIOSCOS DE BUENOS AIRES
SU MAJESTAD, EL DIARIO

Por Alvaro Abós (*)

Cuando se me ocurrió la idea de escribir este artículo, fui al quiosco y le pedí al diariero:

-Déme el diario.
-¿Qué diario?
-Todos.

Me entregó dieciséis ejemplares por los que aboné treinta y cuatro pesos con cincuenta centavos. Todo ese papel, que pesaba exactamente cuatro kilos ciento doce gramos, lo guardé en dos bolsas de plástico, que el quiosquero me regaló como atención. Así pues, cada día de la semana llegan a los quioscos de la ciudad de Buenos Aires dieciséis diarios matutinos. Ocho, son de interés general. Uno es deportivo; cuatro son económicos, aunque contienen información de otras áreas; uno sale en inglés, redactado e impreso en Buenos Aires; otro, en italiano, reproduce un diario de Milán y se vende junto al diario argentino que el lector tiene en sus manos; otro es la reimpresión para América latina de un diario de Madrid.
Por la tarde, se reparte gratis un diario a los viajeros del subterráneo: este único vespertino hace, pues, el número diecisiete. Los fines de semana, los diarios económicos no salen, pero lo hacen otros dos, en realidad semanarios, a los que el público llama diarios.
Algunos venden cientos de miles de ejemplares; otros... tan pocos que más vale ni mentar el tema. No está mal para un formato, el periódico diario, al que le pronosticaron mil veces su inminente defunción. Sobre el diario se han desencadenado las plagas de Egipto. Reinaba soberano en el siglo XIX. Pero en el siglo XX debió lidiar con la radio, el cine, la televisión. Ultimamente, con Internet y su blogosfera y el auge de la telefonía. El diario sobrevivió. El diario es como el libro, uno de esos muertos que gozan de buena salud. No sólo es actor de la vida social, puede ser protagonista de ella. El diario encierra una paradoja. Es un objeto a la vez trascendente y banal. Un diario puede provocar una crisis de gabinete, una corrida bancaria o directamente cambiar la historia.
Pero su vida es fugaz como la de algunas rosas que florecen y se agostan en pocas horas. El jueves 13 de enero de 1889, el diario L Aurore, de París, publicó el artículo Yo acuso , de Emile Zola, que desencadenó el affaire Dreyfus y marcó un hito en la historia de Francia. Al día siguiente, las verduleras del mercado de Les Halles envolvían la lechuga con esa página gloriosa. Un diario puede serlo todo durante 24 horas. Al siguiente amanecer, lo reemplaza la nueva edición. Pasa entonces a cumplir su segunda función: ser fuente de la historia, que no es, sino la reconstrucción de la vida que ha quedado apresada en ciertos documentos, y sobre todo en un inmenso mar de papel de diario. Esa función ya la cumplían los antiguos papiros, que Plutarco escrutaba para reconstruir lo sucedido siglos atrás. Hace poco releí Bel Ami , la novela de Guy de Maupassant, que narra la fundación de un diario en el París de 1870.
La actualidad del relato es asombrosa: crear un diario, entonces y hoy, es una aventura económica, política y humana. Una conjunción de riesgos y cálculos, de lectura de la realidad y predicción del futuro. Una mezcla de locura e inteligencia. A veces, un diario es la respuesta a un fracaso.
Bartolomé Mitre, a fines de 1869, se encontraba en una situación difícil. Había terminado su presidencia muy cuestionado, sobre todo por la guerra con Paraguay. Su economía personal, como lo cuenta el libro Bartolomé Mitre (1998), de Miguel Angel de Marco, estaba deteriorada. Con los mil ejemplares de LA NACION, el diario que salió a la calle el 4 de enero de 1870 y del que Mitre fue director y hasta tipógrafo, quiso reorientar su acción política y también obtener un medio de vida.
En 1913, Natalio Botana, de 25 años, había sacado Crítica , un vespertino que vegetó durante años sin pena ni gloria. En 1922, vendía 9000 ejemplares, muy poco frente a los 90.000 de La Razón . Entonces se le presentó una alternativa: o cerraba o se arriesgaba a sacar una quinta edición a las tres de la tarde, en abierto desafío a La Razón. Botana lo hizo y triunfó. Crítica no dejaría de crecer hasta el pico de 800.000 ejemplares, hazaña que consumó en 1939. Roberto J. Noble, antiguo diputado socialista, había sido muy criticado por ocupar un ministerio en el gabinete del controvertido gobernador de la provincia de Buenos Aires Manuel Fresco (1936-1939). Tanto fue así que, tras esa experiencia política, Noble se refugió en su campo y sólo al cabo de varios años volvió a Buenos Aires para, a manera de revancha, fundar en 1945 un diario al que bautizó Clarín.
Un paseo por el Buenos Aires de hoy nos muestra que la gente lee el diario mientras viaja en taxi, en colectivo y en subte, pero, sobre todo, lo lee en los cafés. Es una vieja costumbre con raíces en los cafés de Viena, Praga, París, Madrid y otras urbes europeas con las que Buenos Aires siempre tuvo sintonía. A veces, los cafés de Buenos Aires más parecen bibliotecas que lugares de tertulia. Miles de personas leen los diarios en Internet, lo que demuestra una vez más que los nuevos medios técnicos no se excluyen, sino que pueden convivir, y hasta aprovechar unos de otros.
¿Por qué ha sobrevivido el diario, un medio que es lento, costoso y difícil de producir en relación con la radio o Internet? Porque su capacidad sintetizadora para ordenar el caótico flujo de la información no ha podido ser reemplazada. En cierto sentido, los defectos del diario son sus virtudes. Un diario no es, sino una cabeza -o varias cabezas- que se han apartado, por lo menos durante unas horas, para pensar la realidad. Esa pausa es invalorable. Decía Walter Benjamin, en la segunda década del siglo XX, que la lectura del diario es la oración del hombre burgués. Hay gente que dice: yo no compro más el diario. Pero si no lo compra, lo leerá de ojito en el café, o escuchará sus contenidos por la radio o lo verá dramatizado en la TV. O se lo regalarán a la tarde en el subte.
El diario se ha convertido él mismo en una noticia. Sin ir más lejos, una huelga de redactores que privó a las tardecitas de París de esa costumbre que se llama Le Monde , fue recogida hace unas semanas como noticia por los medios de todo el mundo. Entre nosotros, también los diarios se convierten en noticia. La actual presidenta y su antecesor no parecen gustar mucho de los diarios y han erigido a algunos en contrincantes; pero, si los combaten, es que los han leído.
¿Puede un diario ser independiente del poder económico y del poder político, y subsistir? Me refiero a tener vida propia, no a vegetar. ¿Debe un diario limitarse a informar o debe opinar, involucrarse y criticar? No pretendo dar respuesta a estas cuestiones sobre las que se han escrito bibliotecas enteras. Sin embargo, daré mi opinión: la centralidad de un diario como actor social será proporcional a la tensión crítica que instale en su relación con el poder. No por un determinismo ideológico, sino porque esa tensión está en la naturaleza misma de un diario: el poder humano es falible y lo que hace un diario es iluminar con un foco de atención el entramado cotidiano del poder.
Un diario, si es bueno, si está bien escrito, si informa con rigor, si investiga, si opina con coraje, si recoge los debates de su tiempo y escucha lo que dice la calle, y también lo que la calle no dice porque circula por debajo de ella, será crítico incluso más allá de la ideología de sus editores o sus redactores.
* Escritor. Entre sus libros están "Cautivo" y "Cinco balas para Augusto Vandor"

24.6.08

La pelota hace memoria


Por Ezequiel Fernández Moores


"Nos dimos acá (por la boca), acá (brazo izquierdo) y en los glúteos". El volante peruano José Velázquez, cuenta que así le respondió un jugador argentino al que le preguntó si habían jugado dopados. Se trata de uno de los momentos más espeluznantes del muy buen documental "Mundial 78. Verdad o Mentira", del periodista Christian Rémoli que trasmitirá este miércoles por la noche el Canal Encuentro. "Hay drogas y dinero, por lo tanto hay doping y soborno. Y todos saben eso, todos sabemos que existe", agrega Oscar Ortiz, uno de los campeones mundiales de 1978.

El viernes será el turno de la presentación de un nuevo libro: "Hechos Pelota" (el periodismo deportivo durante la dictadura militar 1976-1983, de Ediciones Al Arco). "El deporte ?escribe su autor, el periodista Fernando Ferreira- sirvió de refugio para muchos. Sobrevivir sin mirar, sin oír, sin saber y sobre todo, sin querer entender". Será el segundo libro en menos de diez días. El otro es "Fuimos Campeones", del periodista Ricardo Gotta, quien se decidió a escribirlo después de que su hijo Sebastián le preguntó sobre el 6-0 a Perú. El primer libro había sido "El terror y la gloria" (Abel Gilbert y Miguel Vittagliano, 1998) y el segundo "La vergüenza de todos (El dedo en la llaga del Mundial 78)", del periodista Pablo Llonto, de 2005. El diario Página 12 reflotó el domingo pasado el documental "Mundial 78 La historia paralela", que había sido emitido en 2003 por Telefe. Libros y documentales dejan en un segundo plano la gloria deportiva. Hablan del 6-0, de doping y de manipulación política.


¿Acaso somos masoquistas? ¿Elegimos recordar sólo de modo incómodo el trigésimo aniversario de la conquista de nuestra primera Copa Mundial? ¿No tendrían acaso más sentido que revuelvan en la mugre los holandeses, derrotados por Argentina en la final, los peruanos, víctimas del supuesto soborno, o los brasileños, autoproclamados "campeones morales" del 78? En Holanda, la prensa deportiva sólo habló en estos días de la Eurocopa. El periodista Marcel Rozer prefirió inclusive renunciar al aniversario y aplazar unos meses la salida de su libro, que analiza por qué aquella fabulosa selección naranja de los años 70 perdió dos finales consecutivas ante los dueños de casa, Alemania en el ´74 y Argentina en el ´78. En Perú sí se habla del 6-0. Pero no del 6-0 del 78, sino del que propinó hace unos días Uruguay.

Las encuestas piden las renuncias del DT José "Chemo" Del Solar y del presidente de la Federación, Manuel Burga. ¿Qué buscamos entonces nosotros, si al fin y al cabo fuimos los campeones? ¿Acaso ese Mundial no fue el inicio de una nueva y definitiva era de trabajo serio y planificado para las selecciones argentinas? ¿Y no se ganó con un fútbol que, si bien fue más potente que preciosista, impuso una neta audacia ofensiva y arriesgó siempre por la victoria?
Pero no, aquí estamos, treinta años después, descubriendo que el dictador peruano, Francisco Morales Bermúdez, tenía a su hijo "Paquito" al frente de la delegación en el Mundial y realizó un sugestivo llamado telefónico al capitán Héctor Chumpitaz apenas horas antes del partido ante Argentina, como cuenta Gotta en su libro, en el que ofrece demasiados indicios de arreglos entre militares como para seguir pensando aún hoy en la inocencia del famoso 6-0.

Enterándonos que hasta el mismísimo Joao Havelange, entonces presidente de la FIFA, estaba tan al tanto de lo que pasaba en la Argentina que llegó a pedirle a su admirado general Jorge Videla por un desaparecido brasileño, como dice Llonto en su libro. O que el almirante Eduardo Massera mandó matar al austero general Omar Actis (primer presidente del EAM 78) y quiso matar también al entonces secretario de Hacienda Juan Alemann, como sugiere y cuenta el documental reflotado por Página 12. O que Sergio Renán acepta que cargará "de por vida" con la "llaga" (como él la llama), de "La Fiesta de Todos",el filme de nombres famosos que ensalzaban a la Argentina mundialista de Videla, según confiesa el propio director en el documental de Rémoli. O que la mayor parte de los medios de prensa asistió silenciosa o cómplice a la fiesta de los goles y los cadáveres, como lo refleja el libro de Ferreira.

¿Y la Italia de Mussolini campeona del 34? ¿Y la alemana campeona del 54 bajo la sombra del doping? ¿Y no hubo acaso dos arreglos bochornosos en el Mundial siguiente al de la Argentina, en España 82, los partidos Italia-Camerún y Alemania-Austria, éste último tan grosero que un diario de Gijón directamente publicó su crónica en la página de policiales? ¿Y los arbitrajes escandalosos del Mundial 2002 que llevaron al ex campeón mundial de ajedrez, Gary Kasparov, a afirmar que jamás había visto una estafa deportiva como esa? No todo puede ser manipulado. Si hubiese sido gol el remate de Rob Rensenbrink que pegó en el poste cuando terminaban los 90 minutos de la final, Holanda hubiese ganado 2-1 y no se habría ido al alargue que permitió el triunfo 3-1 de Argentina. Pero el racconto que nos contextualiza otras miserias mundialistas es necesario, aunque no sirva para aliviar las nuestras.


¿Nuestras? ¿Es que acaso somos responsables de la dictadura, de sus crímenes y de festejar su Mundial manipulado y de gastos sin control, a gusto y piacere del almirante Carlos Lacoste? En 2003, cuando fue el vigésimoquinto aniversario, los campeones del 78 rechazaron compartir su recuerdo en el Monumental con organismos de derechos humanos, que sólo querían pedir al menos por los más de trescientos pibes nacidos en cautiverio que siguen sin recuperar su verdadera identidad. Muchos jugadores, especialmente el DT César Menotti, se negaron creyendo tal vez que ello hubiese implicado admitir culpa, o vergüenza, por haber jugado y ganado el Mundial.

Por haberse prestado a la manipulación, aunque jamás se escuchó a alguno de ellos, aún en esas horas de puro chauvinismo, dedicarle el triunfo a los militares del Proceso. O como si ellos hubiesen sido los únicos protagonistas de un Mundial que fue festejado por casi todos. Unos saltando desaforados con los gritos del "Gordo" Muñoz y los goles de Kempes. Otros saliendo a festejar pero negándose al menos a tocar las bocinas de sus automóviles. Otros desahogándose con un grito de gol en su prisión de la ESMA, a 700 metros del estadio de River. Y otros, mientras había quienes sólo lloraban de dolor, subidos a los pulgares ensangrentados y felices del general Videla, como socios directos del horror.

Algo cambió ahora. Este domingo, en River, recordarán la fecha varios de los futbolistas campeones del 78 junto con víctimas directas de la represión. Estarán, entre otros, Héctor Baley, Luis Galván, Jorge Olguín, Alberto Tarantini, Omar Larrosa y Leopoldo Luque. "El sistema -escribió una vez Eduardo Galeano- nos vacía la memoria, o nos llena la memoria de basura y asi nos enseña a repetir la historia, en lugar de hacerla". Y treinta años después aquí estamos. Tal vez excesivos, melancólicos, oportunistas e inevitablemente parciales. Pero, también, acaso intentando hacer la historia. Para no repetirla.

22.6.08

Colegio de periodistas chilenos pide disculpas a los familiares
de las víctimas de la dictadura por las mentiras de sus afiliados

Por Ernesto Carmona

El Colegio de Periodistas de Chile pedirá disculpas públicas por la conducta impropia de sus afiliados que en 1975 mintieron para coadyuvar al montaje de falsos “enfrentamientos” fraguados por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) para justificar la desaparición de 125 personas, en los casos conocidos como “Rinconada de Maipú” y el de “Los 119” u “Operación Colombo”, adscrita a la transnacional “Operación Condor”.
La decisión de honrar la memoria de las víctimas en presencia de sus familiares fue acordada como “un gesto pendiente” por la entidad profesional después que fracasara una impugnación del fallo de sus Tribunales de Ética y Disciplina introducida ante la Corte de Apelaciones de Santiago por Claudio Sánchez, uno de los periodistas sancionados. Todos los demás afectados acataron los fallos éticos de la entidad profesional.
En el acto, programado para el sábado 21 de junio, a las 11 horas, en la sede del Colegio –Amunátegui 31–, intervendrán Luis Conejeros, presidente del Colegio, quien explicará el sentido de este gesto; Juanita Rojas, presidenta del Tribunal Nacional de Ética y Disciplina (TRINED) y Alfredo Taborga, presidente del Tribunal Regional Metropolitano (TRED), correspondiente a Santiago, quienes se referirán al procedimiento ético-disciplinario. También hablarán Isabel Gallardo, familiar de tres de las seis víctimas del caso “Rinconada de Maipú” y Roberto D’Orival, del Colectivo de Familiares y Compañeros de Los 11 y hermano de una de las víctimas.

El encuentro concluirá con la entrega de un documento que formalizará simbólicamente la solicitud de disculpas institucionales en desagravio a la memoria de las víctimas por la participación de sus afiliados en la fabricación de acciones armadas que nunca existieron. Incluso hubo periodistas de TV que “reportearon desde el sitio del suceso” –Rinconada de Maipú– mostrando la locación donde supuestos terroristas ya asesinados por la DINA habrían enfrentado a las fuerzas represivas, exhibiendo casquillos vacíos de proyectiles, pero sin mostrar ningún cadáver. La revista Qué Pasa llegó a citar como “testigo presencial” a un niño de 8 años.

Los sancionados

Los dos procedimientos ético-disciplinarios del Colegio acogieron denuncias de familiares de las víctimas de ambos casos presentadas en 2006 y 2007 contra los periodistas y los medios en que trabajaban, entre otros Canal 13 de la Universidad Católica , el estatal Canal 7 o Televisión Nacional (TVN), El Mercurio, La Segunda , Las Ultimas Noticias y La Tercera. Las empresas periodísticas jamás pidieron disculpas a sus lectores, por mentirles, ni a las víctimas, por deshonrar su memoria. Incluso tuve ocasión de presenciar en 2006
Por su participación en el montaje de Rinconada de Maipú, la entidad profesional sancionó con la expulsión a Roberto Araya Silva y suspendió la colegiatura, con censura pública, a Julio López Blanco, Vicente Pérez Zurita, Manfredo Mayol –todos de TVN-Canal 7 en 1975– y a Claudio Sánchez, entonces en Canal 13 UC.
En el Caso de Los 119 sufrieron suspensión y censura pública Fernando Díaz Palma, en 1975 director de Las Últimas Noticias, matutino de circulación nacional de la cadena El Mercurio; Alberto Guerrero Espinoza, entonces director de La Tercera , y Beatriz Undurraga Gómez, de El Mercurio.
Por fallecimiento, fueron declarados no imputables los entonces directores de El Mercurio, René Silva Espejo, y del vespertino La Segunda –también de El Mercurio–, Mario Carneyro. Todos esos medios también infringieron la ética profesional al difundir informaciones falsas respecto de los crímenes de la Operación Colombo.
El Tribunal de Ética determinó que quienes publicaron las informaciones sobre el caso Colombo "no cumplieron con su obligación de confrontar los hechos base de la noticia con otras fuentes que no fuera la oficial, con lo cual fallaron en entregar la verdad que la ciudadanía tenía el derecho a recibir". En este caso fue absuelta la periodista de El Mercurio Mercedes Garrido Garrido, porque "las acusaciones formuladas en su contra no fueron probadas".

Rinconada y Colombo

En el fallo de Rinconada de Maipú, el Tribunal de Ética estimó que Julio López y Claudio Sánchez tenían responsabilidades diferentes. Según el proceso, que es público, López admitió ante la fiscal Doris Jiménez haber mentido en su despacho porque agentes de la DINA le entregaron el libreto listo y lo llevaron hasta el lugar para filmar el falso enfrentamiento, con el propósito de justificar el asesinato de seis militantes del MIR y del PC, torturados y acribillados en Villa Grimaldi. López incluso se mostró arrepentido y manifestó su disposición a pedir disculpas públicas a los familiares de las víctimas.
Sánchez fue sancionado por negarse a concurrir a declarar, pero Canal 13 envió una carta al Colegio reconociendo que éste periodista efectivamente aparece en una cinta informando sobre el mismo suceso, pero se negó entregar el video por un juicio laboral con Sánchez, que a la postre el periodista también perdió. También recurrió ante la Corte de Apelaciones contra la sentencia del Tribunal de Ética, pero perdió por votación unánime.
En el caso Operación Colombo, también en 1975, la dictadura pretendió hacer creer que 119 presos políticos, habían huido a Argentina donde encontraron la muerte en un combate con fuerzas militares o matándose entre ellos mismos, en dos episodios ficticios distintos. Los medios citados en el juicio ético difundieron ampliamente la mentira y agregaron de su propia cosecha toda clase de injurias contra las víctimas.
Yo Claudio

Sánchez apeló ante la justicia ordinaria, reclamando –diccionario en mano– por el trato de “imputado” que le dio el lenguaje del Tribunal de Ética del Colegio de Periodistas, aunque en 1975 vilipendió a las víctimas de la Rinconada de Maipú. Hoy sólo aparece como “locutor en off “ del noticiario de Megavisión, después de haber sido el hombre ancla de esa estación del multi-millonario Ricardo Claro.
Al disparar en la Corte sus dardos contra el Tribunal de Ética de la Región Metropolitana del Colegio de Periodistas alegó que “además, ante esa instancia ética recibí un trato de "imputado" que es término propio y exclusivo de la jurisdicción penal y sólo atribuible respecto de quien quede sujeto a procedimiento, y existan presunciones fundadas que a él le ha cabido una participación de actor, cómplice o encubridor en los hechos que se investigan”.
Su apelación fue admitida –y finalmente el fallo le fue adverso, sin posibilidad de recurrir a la Corte Suprema – aunque uno de los ministros estimó que había apuntado mal sus dardos. En la página 8 de la causa 6455, el 21 de septiembre de 2007 quedo constancia de lo que sigue: “Para resolver sobre la admisibilidad del recurso, pídase informe al Tribunal de Ética Región Metropolitana del Colegio de Periodistas y la causa en cuestión. Ofíciese”.

Pero también se registró la disconformidad de uno de los dos ministros: “Se previene que el Ministro Sr. Pfeiffer estuvo por declarar inadmisible el recurso de apelación, desde luego, teniendo presente para ello que de conformidad con lo dispuesto en el Título XVIII de¡ Libro 1 del Código de Procedimiento Civil, la apelación –en su carácter de recurso ordinario que da origen a la segunda instancia– debe ser interpuesto ante el mismo Tribunal que dictó la resolución recorrida "para ante" el Tribunal Superior respectivo, dentro de los plazos y con las formalidades establecidas por el artículo 189 del citado Código, requisitos que, en la especie, no fueron observados por el apelante”. El otro ministro fue Juan Manuel Muñoz Pardo, más el abogado ntegrante Benito Mauriz Aymerich.

Pero al final, Sánchez perdió ante la unanimidad de los ministros de la novena sala de la Corte de Apelaciones, que el 2 de junio de 2008 fallaron así: “Teniendo presente que el fallo recurrido ha sido dictado conforme al mérito de los antecedentes de hecho existentes, en que se funda, y con arreglo a derecho, sin que en la tramitación de los autos aparezca infringida alguna garantía jurídica del recurrente, se confirma la sentencia apelada de veintiuno de agosto de dos mil siete, que se lee a fojas 66 y siguientes. Regístrese y devuélvase.

La Novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago fue presidida por la ministro Dobra Lusic Nadal y conformada por el ministro Mario Rojas González y la abogado integrante Claudia Chaimovich Guralnik.
Yo Claudio quedó oleado y sacramentado…

18.6.08

Posturas y estrategias


Por Fernando Neira

Intimados o no por las consecuencias políticas de los nutridos cacerolazos que se congregaron el lunes feriado en distintos puntos del país, el Gobierno anunció ayer que envió al Congreso de la Nación la resolución dictada por el Poder Ejecutivo de implementar, entre otras medidas, las tristemente celebres retenciones móviles al cultivo de la soja.
El cambio de estrategia del oficialismo que parte de enviar la medida a la aprobación de las cámaras también implica y obliga a cambiar las posturas y excusas de los otros protagonistas de la disputa. Por el lado del gobierno, el kirchnerismo deberá poner en funcionamiento el aparato justicialista que le asegure cierta fidelidad hoy por hoy incierta de parte de los gobernadores provinciales. Quién se animaría a aventurar el aval parlamentario de los máximos funcionarios cordobeses, entrerrianos y santafecinos por ejemplo, teniendo en cuenta los ánimos enardecidos de esos pagos. Habrá que ver también cómo juegan los diputados transversales, y sin dudas que hoy el panorama refleja que será una disputa al filo.
Por parte de los representantes del sector del campo y la oposición, la determinación tomada por la presidenta de la nación los obliga a cambiar la estrategia y a mostrar los verdaderos motivos por los cuales una medida impositiva generó tal polvareda. Hasta ahora la carta fuerte que mostraban los representantes agrarios, y que generaba apoyo de ciertas clases de la población, era la falta de constitucionalidad de la medida, el no debate de la disposición en el ámbito parlamentario. Ahora bien, si la medida finalmente hace el recorrido normal de una ley propuesta en un país federal y republicano como predica el campo, ¿qué les queda por reclamar?.

La pregunta que se hacen muchos es ¿por qué el gobierno tardó casi cien días en tomar este camino?. Sin hacer demasiadas elucubraciones se pueden tejer algunas hipótesis al respecto. Está claro que la implementacion de las retenciones móviles es una medida antipática para los pequeños productores y no tanto para los medianos y grandes conglomerados de siembra, que a pesar de la aplicación seguirían teniendo rentabilidades extraordinarias.
Imaginemos el siguiente panorama tres meses atrás, con un gobierno de Cristina Fernández todavía pleno y con un porcentaje de imagen positiva mucho mayor que el que tiene en el presente. Si la presidenta de la nación hubiese mandado este mismo proyecto al parlamento para que sea tratado sin el contexto de mal humor generalizado que hay hoy en día, ¿hay alguna duda de que hubiese sido aprobado por los diputados y senadores?. Pero con ese supuesto panorama al gobierno no le quedaban demasiadas alternativas si el campo se plantaba en contra de la medida constitucional, aunque quizás hubiese obligado a los representantes agrarios a mostrar de entrada su verdadera cara. Volviendo al presente y teniendo en cuenta lo sucedido, hoy las responsabilidades de resolver el conflicto cambiaron de mano y no están tan claras para una sociedad que está harta de los golpes colaterales.

Es sano para la vida democrática de un país que los ciudadanos estén al tanto de lo que se sesiona o se trata en las cámaras legislativas y es una manera trasparente de ver en acción la importancia que tiene el voto popular. Es una situación acorde para verificar si los funcionarios que integraban la lista sábana de los partidos políticos que los ciudadanos colocaron dentro de las urnas están a la altura de las circunstancias.Con la historia reciente y pasada que cosechó este país, no queda otra opción que ponerse del lado de la democracia, mal le pese a algunos.

26.5.08

Dos lobos hambrientos y una caperucita

Por Fidel Castro (*)

En la ceremonia inaugural de la cumbre América latina y Caribe-Unión Europea, celebrada en Perú el pasado 15 de mayo, se habló en inglés, alemán y otros idiomas europeos sin que partes esenciales de los discursos se tradujeran por las televisoras al español o al portugués, como si en México, Brasil, Perú, Ecuador y otros los indios, negros, mestizos y blancos –más de 550 millones de personas, en su inmensa mayoría pobres– hablasen inglés, alemán u otro idioma foráneo.
Sin embargo, se menciona ahora elogiosamente la gran reunión de Lima y su declaración final. Allí, entre otras cosas, se dio a entender que las armas que adquiere un país amenazado de genocidio por el imperio, como lo ha sido Cuba desde hace muchos años y lo es hoy Venezuela, no se diferencian éticamente de las que emplean las fuerzas represivas para reprimir al pueblo y defender los intereses de la oligarquía, aliada a ese mismo imperio. No se puede convertir la nación en una mercancía más ni comprometer el presente y el futuro de las nuevas generaciones.
La IV Flota no se menciona, por supuesto, en los discursos que se televisaron de aquella reunión, como fuerza intervencionista y amenazante. Uno de los países latinoamericanos allí representados acaba de realizar maniobras combinadas con un portaaviones de Estados Unidos del tipo Nimitz, dotado con todo tipo de armas de exterminio en masa. En ese país hace unos pocos años las fuerzas represivas desaparecieron, torturaron y asesinaron a decenas de miles de personas. Los hijos de las víctimas fueron expropiados por los defensores de las propiedades de los grandes ricos. Sus principales líderes militares cooperaron con el imperio en sus guerras sucias. Confiaban en esa alianza. ¿Por qué caer de nuevo en la misma trampa? Aunque es fácil de inferir el país aludido, no deseo mencionarlo por no herir a una nación hermana.
La Europa que en esa reunión llevó la voz cantante es la misma que apoyó la guerra contra Serbia, la conquista por Estados Unidos del petróleo de Irak, los conflictos religiosos en el Cercano y Medio Oriente, las cárceles y aterrizajes secretos y los planes de torturas horrendas y asesinatos fraguados por Bush. Esa Europa comparte con Estados Unidos las leyes extraterritoriales que, violando la soberanía de sus propios territorios, incrementan el bloqueo contra Cuba, obstaculizando el suministro de tecnologías, componentes e incluso medicamentos a nuestro país. Sus medios publicitarios se asocian al poder mediático del imperio.
Lo que dije en la primera reunión de América latina con Europa, celebrada hace nueve años en Río de Janeiro, mantiene toda su vigencia.
El anfitrión de la reunión estuvo a punto de sacar de sus casillas a los europeos cuando en la clausura mencionó algunos puntos planteados por Cuba:

1. Condonar la deuda de América latina y el Caribe.
2. Invertir cada año en los países del Tercer Mundo el 10 por ciento de lo que gastan en las actividades militares.
3. Cesar los enormes subsidios a la agricultura, que compiten con la producción agrícola de nuestros países.
4. Asignar a Latinoamérica y el Caribe la parte que les corresponde del compromiso del 0,7% del PIB.

Por las caras y las miradas, observé que los líderes europeos tragaron en seco durante unos segundos. Pero, ¿por qué amargarse? En España sería todavía más fácil pronunciar discursos vibrantes y maravillosas declaraciones finales. Se había trabajado mucho. Venía el banquete. No habría en la mesa crisis alimentaria. Abundarían las proteínas y los licores. Faltaba sólo Bush, que trabajaba, incansable, por la paz en el Medio Oriente, como es habitual en él. Estaba excusado. ¡Viva el mercado!
En la actualidad, Estados Unidos y Europa compiten entre sí y contra sí por el petróleo, las materias primas esenciales y los mercados, a lo que se suma ahora el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado que ellos mismos han creado con las voraces e insaciables sociedades de consumo. Dos lobos hambrientos disfrazados de abuelitas buenas, y una Caperucita Roja.


* Fragmentos de la reflexión de Castro publicada en Granma.

19.5.08

¿Cuántos minutos puede jugar Ginóbili?

Mañana los San Antonio Spurs de Manu Ginóbili juegan en Nueva Orleáns su pase a la siguiente etapa de los playoffs de la NBA, la liga de básquet más competitiva del mundo. En ese partido volverá a repetirse un fenómeno que intriga a buena parte de los seguidores argentinos de ese deporte. ¿Por qué Ginóbili no entra desde el principio en la cancha? ¿Por qué juega sólo una porción de los 48 minutos que dura el partido? Adrián Paenza, matemático y uno de los principales divulgadores de la NBA en la Argentina, aporta una mirada diferente sobre el tema.



Por Adrián Paenza


Desde hace varios años, Ginóbili juega en San Antonio. Sale campeón bastante seguido, no sólo en la NBA, sino también es campeón olímpico, campeón de Europa, campeón de Italia... Es, en verdad, “campeón”, así, a secas. O “super-campeón”. El atleta profesional argentino más importante de este siglo.
Sin embargo, a pesar de todos estos antecedentes, el director técnico de su equipo, Greg Popovich, no lo incluye en el equipo titular. Ha cambiado en los últimos partidos pero, en general, Manu empieza los partidos como si fuera un suplente más. El propio Popovich dijo alguna vez que “sentar a Ginóbili en el banco es como sentar allí a toda la Argentina”.
Muchas veces me han preguntado por qué y, por supuesto, las verdaderas razones las ignoro. Sólo puedo hacer conjeturas, como casi todo el mundo. Sin embargo, hay algo que la matemática puede aportar. Sí, leyó bien: la matemática. Y me gustaría hacer esta suerte de “ejercicio mental”.
Los partidos de la NBA duran 48 minutos. No hay ningún jugador que juegue todos los minutos. En todo caso, los que promedian más tiempo en la cancha no llegan a los 43 minutos (Raja Bell en Phoenix o Deron Williams en Utah, en la última temporada). Y ésa es una de las claves a tener en cuenta. El técnico tiene que elegir qué jugadores pone en cada momento del partido teniendo en cuenta qué jugadores presenta el rival, cuáles son los “apareamientos” que más le convienen, el resultado parcial y, además, cuán cansados están. Más aún: cuando cambia a alguno de los titulares por los suplentes, necesita que en esos minutos el equipo no se desintegre ni se desbalancee.
Falta poco para llegar al momento de la matemática. San Antonio tiene tres jugadores “estrella”: Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginóbili (en algún orden que usted puede alterar. Pero, por respeto, ubico al argentino último). Si uno analiza la cantidad de minutos que han jugado en los 82 partidos de la serie regular (que clasifican para los playoffs), descubre ciertos patrones que sigue el técnico Popovich. Por supuesto, en un mundo ideal le convendría que los tres jueguen todos los minutos que dura el partido. Pero como eso es imposible, Popovich tiene las siguientes restricciones:
1) Duncan tiene que jugar 34 minutos.
2) Parker tiene que jugar 33 minutos.
3) Ginóbili tiene que jugar 31 minutos.
4) Duncan, Parker y Ginóbili tienen que jugar los últimos 5 minutos de cada partido.
5) Mientras que Duncan y Parker empiezan jugando juntos los primeros 8 (ocho) minutos, Ginóbili espera su turno en el banco.
6) Popovich quiere que al menos uno de los tres esté siempre en la cancha como titular.
Por supuesto, los seis puntos que escribí más arriba no están marcados a fuego. Son sencillamente patrones. Y, obviamente, han cambiado para los playoffs, porque los últimos partidos Ginóbili los jugó como titular y entonces toda las teorías y conjeturas quedan anticuadas. Pero, igualmente, quiero mostrar cómo debe intervenir la matemática en las decisiones del staff técnico de San Antonio.
La pregunta es: ¿se puede diseñar una estrategia para que Popovich logre lo que quiere? (que se cumplan los seis puntos). Aquí es donde quiero compartir algunos razonamientos de los cuales participaron activamente Alicia Dickenstein, Pablo Milrud y Pablo Coll (*), a quienes les pedí que me ayudaran a dilucidar el problema.




Cavilaciones de un grupo de matemáticos


Si los tres tienen que jugar los últimos 5 minutos, entonces podemos hacer de cuenta que el partido dura 43 minutos. Por otro lado, como Duncan y Parker tienen que jugar los primeros 8 minutos obligatoriamente, entonces las “ecuaciones” que resultan son las siguientes (por favor, no se asuste con la palabra ecuación... sólo significa igualdad). Acá van:
Duncan: como juega 34 minutos en total, 8 minutos al principio y 5 al final, quedan por distribuirle:
34 - 8 - 5 = 21 minutos
Parker: por las mismas razones, le quedan por distribuir:
33 - 8 - 5 = 20 minutos
Ginóbili: igual, le quedan por distribuir:
31 - 5 = 26 minutos


La razón para que esto suceda es que tanto a Duncan como a Parker les “resto” los minutos que seguro están en la pista, lo mismo que a Ginóbili (la diferencia en la ecuación es que Manu no está obligado a jugar los primeros 8 minutos).


Por lo tanto, los minutos que quedan por distribuir para cada jugador son:
Duncan = 21
Parker = 20
Ginóbili = 26


Lo que sí importa que pase es que uno de los tres tiene que estar siempre en la cancha.
En el mundo ideal, lo que Popovich quiere es que los tres jueguen la mayor parte del tiempo juntos. Pero como no puede lograrlo (y él lo sabe), lo que tiene que tratar de hacer es que el tiempo que van a estar juntos (que voy a llamar X) sea el máximo posible. Es decir, se trata de maximizar el número X, teniendo en cuenta todas las restricciones que escribí antes.


¿Cuántos minutos quedan para que jueguen los tres juntos? Es decir, como en los últimos 5 minutos ya se sabe que jugarán los tres, pareciera que quedan 43 minutos. Pero, por otro lado, como en los primeros 8 minutos juegan solamente Duncan y Parker, mientras que Ginóbili está en el banco, entonces hay que restar estos 8 minutos de los 43, porque ya se sabe que allí no jugarán los tres juntos.
Como conclusión solamente quedan por distribuir 35 minutos de los 48 que dura el partido.
Ahora viene una cuenta preciosa.
Queremos que el número X sea el mayor posible (y sabemos que a lo sumo será 35). Es decir, idealmente, si se pudiera, trataríamos de que X sea 35... Pero esto no va a resultar así.
Necesito ahora escribir una igualdad más. No se asuste. La explicación de lo que significa está más abajo. De todas formas, si le interesó el tema hasta acá, lo invito a que la/lo piense sola/o.


X+(21-X)+(20-X)+(26-X)=35(**)


¿Qué pretendo decir con esta cuenta?


La primera letra X de esta igualdad es porque ésos son los minutos que van a jugar los tres juntos.
Después, (21-X) son los minutos que le van a quedar a Duncan por jugar (sin alguno de los otros dos compañeros). Por otro lado, (20-X) son los minutos que le van a quedar a Parker por jugar (sin Ginóbili y/o sin Duncan). Y por último, (26-X) son los minutos que le van a quedar a Ginóbili por jugar (sin Duncan y/o sin Parker).


¿Por qué sumo? Es que la suma de los minutos que van a jugar juntos (que llamamos X) más los minutos que a cada uno de los tres le quedan por jugar sin los otros dos... tiene que dar 35, que son los minutos que quedan por distribuir.


Volviendo a la igualdad (**), y haciendo las cuentas, resulta:
67–2X = 35
Por lo tanto, pasando de miembro se tiene
67–35 = 2X
Luego,
32 = 2X
O sea, X = 16


En consecuencia, se deduce lo siguiente:


1) Duncan jugará 21-X = 21-16 = 5 minutos solo.
2) Parker jugará 20-X = 20-16 = 4 minutos solo.
3) Ginóbili jugará 26-X = 26-16 = 10 minutos solo.


Para terminar, un breve resumen. Lo que sigue es una tabla con los minutos que juega cada uno y la explicación pertinente.




Minutos
8 juegan Duncan y Parker juntos (sin Ginóbili) al principio del partido.
5 juegan los tres juntos al final.
16 juegan los tres juntos en cualquier momento (cuando decida Popovich).
5 juega Duncan solo.
4 juega Parker solo.
10 juega Ginóbili solo.
48



La suma de los minutos que figuran a la izquierda resulta ser 48, como tiene que dar.


Moraleja: Con las restricciones que se desprenden de lo que hicieron en la temporada regular, los tres jugarán juntos 21 minutos por partido, incluidos los 5 finales. Es decir, cuando uno mira todas estas cuentas, descubre por qué Popovich distribuye los minutos de esa forma. O mejor dicho, encuentra una potencial explicación de por qué lo hace. ¿Sabrá él que desde la Argentina lo estamos ayudando?


* Mi gratitud a Alicia (Dickenstein) y los dos Pablos (Coll y Milrud). Ellos pensaron el problema por separado y lo resolvieron sin inconvenientes. Una lástima que Popovich no los llame para consultarlos.

17.5.08

Tango del Periodista

La vas de tipo serio, pensador, equilibrado,

minucioso, informado, puntilloso, perspicaz;

estudiaste a los griegos

y tenés varios postgrados

y en un tono mesurado,todo, todo me explicás.


Pero estás pa..engrupir giles,

sos maestro del engaño,

vendés liebre y es gato

y en la fiebre electoralle

das prensa a los malandras,

los tratas de iluminados,

es que ya te han arreglado desde antes de largar.


(Estribillo)Periodista?...qué vas a ser!!

...nunca confrontás un hecho

y le das vuelta al derechopa..

trampearme en una ley.Periodista ?...

rajá de acá!!!mascarita te juné,

siempre al lado del poder,

siempre el mismo carnaval.Periodista?...

qué vas a ser!!!a lo sumo encubridor,

no te traga ni tu vieja

falso como milanesas

hechas de papel "mache".

Pero das bien en la tele

y tenés lindo chamuyo,

sos todo un orgullo bien pensante nacional,

mirás para otro lado cuando el rey está desnudo,

confundís con disimulo tus deberes de informar.

Funcional, oficialista,

de ética contradictoria,

si reviso tu historia linda tela hay pa.. cortar,

te agachaste tantas veces,

te callaste tantas otras,

te llenaste bien la boca con tu falsa dignidad.

(Repite estribillo + coda)

(coda)vos no tenés pantalones,

Rodolfo Walsh te perdone por todo el daño que hacés.


Tango acerca del oficio del periodista, cualquier similitud con la realidad no es pura coincidencia. Para escucharlo en la voz de su autor Gastón Pose ingresen a:

10.5.08

EL SITIO CORDOBÉS SOSPERIODISTA IMPULSA LA
PRÁCTICA DEL PERIODISMO ENTRE LOS CIUDADANOS

Por Federico Noguera

La escasez de cospeles ha merecido una gran cobertura mediática debido a las colas interminables en las bocas de expendio. Sin embargo, la Municipalidad de Córdoba no ha aclarado la situación."Aunque parezcan sacadas de un diario, estas líneas pertenecen al periodista ciudadano Martín Menditto. Como él, miles en todo el mundo cubren, analizan y opinan diariamente sobre innumerables temas.
Es que hace tiempo ya que las cinco preguntas básicas del periodismo (qué, quién, dónde, cuándo y por qué) dejaron de ser patrimonio exclusivo de los profesionales de la comunicación. Así lo entienden Mario Albera y Analía Reineri, ex redactores del diario Comercio y Justicia y actuales responsables del sitio ciudadano Sos Periodista.
"Es la participación de la gente en un rol más activo que el del lector en la recolección y comunicación de noticias", explica Reineri acerca de este modo alternativo de periodismo. "Es una nueva forma que responde a una época caracterizada por lo tecnológico", agrega Albera.
En un informe difundido por The Media Center at The American Press lnstitute, Shayne Bowman y Chris Willis definen este fenómeno como "el acto de un ciudadano que juega un papel activo en el proceso de reportar, analizar y diseminar in­formación de forma independiente, confiable, exacta". "Probablemente lo que la gente comunica hoy lo haya querido comunicar siempre", dice Reineri y menciona a los sitios El Amaule, El Rancahuaso o 19ooh como los impulsores de la movida en América latina (en España se destacan Qué!, Bottup o Soitu).
Sin embargo destacan que la mayor influencia la recibieron del portal coreano Oh My News (cuyo eslogan es "Todo ciudadano es un periodista") y del libro Nosotros, el medio, de Dan Gillmor, el "padre" del periodismo ciudadano. Pero sostienen que lo que verdaderamente los incentivó fue la vocación de los lectores para escribir. Actualmente son cuatrocientos los colaboradores (entre estudiantes de periodismo, profesionales y vecinos) y 1.200 los usuarios únicos diarios.
Para María Elena Brizuela, docente de Periodismo Digital en el Colegio Universitario de Periodismo, SosPeriodista "expresa la premisa de 'lograr una agenda informativa distinta a la de los medios tradicionales', aunque parecen no conseguirlo del todo, como tampoco una actualización diaria. Son datos que demuestran las dificultades de mantener un proyecto independiente", analiza Brizuela, aunque reconoce el intento. El portal presenta escasas aplicaciones de la Web 2.0 (sólo audios y videos), algo que -dicen- no está entre sus prioridades. En su lugar resaltan la libertad con que los colaboradores abordan los temas.
Alexis Oliva, secretario del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba, coincide en ese punto y habla de este periodismo en términos de "alternativo" y "válido como contrapeso al poder de los medios". Casualmente, una de las notas más resonantes fue la de un periodista ciudadano que recogió de otro la iniciativa de cambiar el nombre al estadio Chateau Carreras por el de Mario Alberto Kempes, al cumplirse este año los 30 de su creación. La propuesta llegó incluso al gobernador, Juan Schiaretti.Aunque no toda investigación resulta siempre fácil. En ocasiones, Reineri y Albera debieron exigir explicaciones a organismos luego de que los ciudadanos agotaran el acceso a la información. Pero la modalidad genera preguntas dentro del gremio.
¿Deben ser rentadas las colaboraciones? Para los editores cordobeses, una retribución rompería la espontaneidad de la colaboración e impondría un régimen de trabajo formal. Sin embargo reconocen que aceptarían publicidad oficial como fuente de ingreso. Por su parte, Oliva no cree que SosPeriodista intente reemplazar mano de obra calificada, ya que "no está impulsando un gran negocio". Y da otra visión: "Hasta qué punto el ciudadano compite o perjudica al profesional es un debate que se zanja en que lo obliga (al profesional) a mejorar su trabajo".Albera opina que este tipo de periodismo no suplantará al tradicional sino que continuará como su complemento, pese a los intentos de la prensa profesional por cooptar su masificación.
PARA TOM WOLFE, LA FICCIÓN ESTÁ EN LA VIDA REAL

Por Nathalie Kantt

La aparente fragilidad física de sus 78 años contrastó con la solidez de sus palabras. "El problema de la ficción de hoy es que debe ser plausible. Y estamos en una época no plausible, con historias reales que son fascinantes y que ningún novelista podría haber escrito. El consejo para los novelistas es éste: "¡Salgan del departamento! Miren la vida alrededor de ustedes, y encontrarán cosas que nunca podrían haber imaginado".
Ante a un público expectante, que había hecho una larga fila de más de una hora para escucharlo, el periodista y escritor estadounidense Tom Wolfe, considerado padre del "nuevo periodismo", se presentó en la 34» Feria del Libro, invitado por la embajada de los Estados Unidos. Habló de cómo la realidad supera a la ficción, de cómo la portación legal de armas y las creencias religiosas dividen a las clases alta y baja en los Estados Unidos, y, evocando al filósofo Friedrich Nietzsche, advirtió que el siglo XXI posiblemente sea un período de eclipse de los valores.
Mientras las más de 1000 personas, muchos jóvenes y otros no tanto, escuchaban con entusiasmo las palabras de Wolfe en la sala Jorge Luis Borges, el resto de la feria también vivía, quizá, su mejor momento desde la inauguración: un alud de gente invadió desde temprano la muestra, y el movimiento duró hasta el cierre. La presentación estuvo a cargo del embajador de los Estados Unidos, Earl Anthony Wayne, que se refirió al autor de La hoguera de las vanidades (1986) -primero en la lista de best sellers de los Estados Unidos durante dos meses consecutivos- como el "invitado de honor de la embajada y uno de los mejores escritores que Estados Unidos haya dado en el siglo XX".
De traje y corbata claros, camisa a rayas negra y blanca, pañuelo haciendo juego y zapatos también blancos y negros, el periodista y escritor que en los años 60 y 70 llegó a ser una estrella de The Washington Post soltó: "La imaginación de un periodista es incapaz frente a lo que se lee en los diarios. Por ejemplo, creo que la historia de Paris Hilton [nieta del dueño de la cadena de hoteles Hilton, que se hizo conocida a raíz de un escándalo sexual] es fascinante. Ningún escritor hubiera predicho en ese momento que, con ese video sexual, Paris se convertiría en una de las 25 personas más conocidas en este planeta".
Considerado el padre de la corriente que cambió la manera de hacer periodismo en los 60 -propuso mezclar la información con recursos literarios para narrar la realidad con mayor compromiso del periodista-, el autor de La izquierda exquisita opinó que mucha gente está perdiendo la relación con la religión. "La clase alta de Nueva York o de San Francisco no puede creer que en otras partes aplaudan a quienes apoyan la portación legal de armas o los discursos religiosos", añadió el autor de Soy Charlotte Simmons , que actualmente vive en Miami, donde realiza una investigación para su próximo libro, que, según adelantó, tratará sobre inmigración.

28.4.08

En Bolivia se juega el futuro

Por Luis Bilbao (*)

Toda persona consciente debería preocuparse y ocuparse por lo que ocurre en Bolivia. Estados Unidos está a punto de deflagrar allí una guerra que sacudiría a la región y, a poco andar, llevaría a un estado de conmoción y beligerancia a Suramérica entera.
La excusa es la autonomía de cuatro departamentos (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija); el instrumento, la oligarquía; los medios, cuerpos mercenarios financiados, entrenados y comandados por el Departamento de Estado a través de la CIA y otras agencias; el objetivo, fragmentar a Bolivia, detener el proceso revolucionario encabezado por Evo Morales, introducir una cuña de fuego en el Cono Sur y crear las condiciones para atacar luego a Venezuela y Ecuador. Desde el domingo pasado, también Paraguay está amenazado.
Estados Unidos necesita la guerra. La economía capitalista ya no puede respirar sin ella. Yerran quienes creen que el empantanamiento del imperialismo en Irak le impide abrir otros frentes de combate. Es a la inversa: sólo les queda huir hacia delante. Pero buscan hacerlo por una diagonal, espejando la línea de acción en Medio Oriente: hallar fisuras objetivas en las formaciones económicas, sociales, étnicas y religiosas; azuzar conflictos latentes; desatar la guerra entre facciones, ponerse sobre ellas y cabalgar sobre la destrucción mutua de pueblos.
La diferencia con aquella zona devastada por la invasión, las luchas intestinas y el constante alimento a la guerra (ya los candidatos a suceder a George W. Bush subrayaron su disposición a “arrasar a Irán”), es que en América Latina existe el germen de un centro político continental. Los gobiernos de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia han asumido la necesidad de enfrentar al imperialismo en las condiciones del mundo contemporáneo, es decir, atacando por la raíz al capitalismo.
La reunión de emergencia realizada en la madrugada del pasado 23 por Hugo Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega y Carlos Lage en representación de Raúl Castro, y las decisiones allí adoptadas, son indicativos de que ese bloque comienza a actuar como dirección política internacional.
Pero no es suficiente. Los partidos y organizaciones con los que cuentan esos cuatro gobiernos son la vanguardia revolucionaria del continente, pero no alcanzan aún a nuclear y abroquelar al conjunto del activo obrero, campesino, juvenil y popular desde el Bravo a la Patagonia. Ésa es una tarea pendiente.
La única vía para llevarla a cabo es que esas vanguardias, en toda su diversidad, encuentren el camino de las grandes mayorías y consigan explicar y persuadir a millones de lo que está tan claro pero a la vez tan oscuro: el imperialismo, las oligarquías que se le subordinan y las posiciones vacilantes que dudan en plantarse con firmeza frente a la Casa Blanca, nos están llevando al abismo de la guerra. Hay que detenerlos. Es preciso sumar voluntades, en el más amplio espectro posible, a partir de la simple comprensión de la amenaza.
No se podrá impedir la violencia pidiéndole a Evo, como hace la OEA, que negocie con los perros de la guerra azuzados por Washington. Se trata de defender incondicionalmente al legítimo gobierno indígena de Bolivia. Y por todos los medios necesarios.
Urge convocar reuniones en cada ciudad de América Latina para explicar y debatir esta coyuntura dramática. De esas miles de asambleas deberán surgir acciones de movilización y formas de enlace nacionales y regional. Y estar prontos para enviar delegaciones a La Paz, realizar actos, conciertos, encuentros de todo tipo, en todas partes, con todos y todas quienes entiendan la gravedad del momento y con la única consigna de amarrar las manos asesinas del imperialismo.


(*) Director de la revista América XXI

8.4.08

CARTA A LOS AMIGOS DEL SÁBADO

Por Juan Sasturain

Queridos, parto de la premisa de la definición de amigo que nos dejó al pasar el Negro Fontanarrosa: “Un amigo es alguien que si un día viene y te dice entusiasmado Acabo de ver una película iraní vos podés contestarle sin mayores miramientos No me empieces a romper las pelotas. Eso es un amigo”. Es decir: alguien con quien se puede ser sincero y discrepar –por ejemplo– sin temor de romper nada porque no hay posibilidad de malos entendidos. Nada que se pueda romper es importante porque si se rompe es porque no tiene importancia. Porque la base está. “Amar es no tener que pedir perdón”, decía en otro registro contiguo y más cursi el slogan de la alevosa Love story. No es nuestro caso, claro. Pero va por ahí.
Como la base está, Nene, puedo no ir a tu casa una reunión de sábado a la noche en que me había comprometido, no avisarte incluso, y mal/bien explicarte después que “todo se complicó” sin elaborar excusa ni inventar mentira. Y podría haber cruzado pretextos, pues tenía dos cumpleaños de amiga/o querida/o –como se usa por esas cosas de la ultracorrección– y no fui a ninguna parte.
Valga esta carta entrecerrada para tratar de explicar ahora que más o menos lo veo –dos días después– qué carajo (nos) pasó para decidir un poco inercialmente quedarnos en casa el sábado, “no estar con gente”, una categoría más amplia que amigos, por supuesto. Hablo por mí, y no hablo por la reunión en tu amorosa casa, Nene, en la que me siento como en la mía y nadando en complicidades, sino por cualquier tipo de encuentro en general. La idea es haberme dado cuenta de que era preferible para mí y para cierto concepto acaso equívoco de salud no cruzarme con nadie, incluso contrariando las ganas. ¿Qué había ahí? Es increíble, pero ahí estaba la política, fue por la política. La inevitable política. La puta política.
Querido Federico –que no fui, tampoco, a tu cumpleaños–, te cuento que hace mucho tiempo que trato de no discutir de política, de no pelear por ella. Es que no se trata de una cuestión más, sino que por muchos años fue la cuestión que definía todo. Desde que me fui del peronismo y del jetoneo con el primer sapo de la interminable Serie Menem atragantado –el indulto a los milicos y afines, va a hacer pronto veinte años–, no estoy parado en ningún lugar partidario, no voy a la Plaza, no hablo desde ningún lugar sino desde las pobres y a veces vacilantes convicciones, una posición compartida por tantos que tenemos opiniones pero no vocación política/partidaria.Es que uno no se va de ciertos lugares porque deje de creer en lo que creía sino porque deja de reconocer a ese lugar como representativo de las cosas en las que sigue creyendo. Y no se va a otro lado.
Se recoge, se va para adentro. Algo así.Por eso, Andrea –y me disculpo acá, bah, te cuento– uno ha hecho autocrítica de su eventual intolerancia o ceguera calentona y reduccionista de otros tiempos, y siente o sabe que la mayoría de las veces no vale la pena discutir por política (ni por cualquier otra cosa). Sobre todo, trata de no cruzarse al pedo con energúmenos irreparables (es inútil) sino disuadirlos; no discutir con el taxista (bostezar) ni amargarse con radios de mala leche.
Mi viejo, por ejemplo, ponía a Neustadt para putearlo, leía La Nación para confirmar qué no debía opinar. No me parece. Mejor dejarlo, como decía el sabio Vallejo.En esa línea, amigos, cansado –acobardado, mejor–, un poco escéptico pero jamás cínico, uno apuesta cada vez más a “la paz resfriada” en detrimento de “la guerra con salud”, se borra del peloteo, soslaya chicanas, le gambetea cada vez más al “nosotros” contra “ellos”, se fija y calla. Y opina sólo y si le preguntan de lo que cree saber. Que cada vez es menos.Hasta que –vos lo sabés, Nene, lo pueden entender Federico o Andrea– en determinadas circunstancias algo sucede. Como si todo se volviera a plantear, como si en este país nunca hubiera pasado nada y cada uno se inventara una virginidad política a medida de la ocasión y del olvido. Y ahí uno, literalmente, siente que toda la tarea de autocontrol y budismo zen de entrecasa aplicado a la cuestión política se va al carajo. Porque más allá de haberse sacado escuditos y marchas en busca de coherencia personal, más allá de atorrantes, patoteros y corruptos impresentables que ensucian la mejor foto, hay gestos enfrente tan repugnantes que lo obligan a uno a trazar una raya de tipo barrial: con éstos no, con éstos no me junto, no aprenden, no quieren ver, el odio los ciega.
Y ahí, por eso, uno siente que si habla se saca, que va a terminar a los gritos y a las trompadas como en los viejos tiempos, que no puede ser que haya que ver y escuchar cosas (espontáneas, viscerales, verdaderas) que parecía que nunca más... Nunca más –qué palabritas– porque los milicos están desactivados o en otra... Porque la coyuntura internacional y latinoamericana no ayuda. Porque si no, en la Argentina no faltarían nudillos para golpear en la puerta de los cuarteles... Y este exabrupto nada tiene que ver con los reclamos justos, muchos justísimos, del sector en conflicto.
Hay que negociar, como debe ser. Y puede ser largo el tironeo, y cabe, y todos deben (debemos) escuchar, tratar de entender y si corresponde, cambiar. Ninguna protesta debe ser desatendida, y menos ésta, con tanta gente que está jodida.Repito entonces –Nene, Andrea, Federico, amigos míos– y de nuevo estoy sacado: esto nada tiene que ver con las razones que me hicieron no salir el sábado, dejarlos colgados, evitar cruzarme y charlar con clase media porteña a la que pertenezco.
Es que después de lo que escuché en las adhesiones a la protesta, después de la visión y lectura de algunas coberturas del conflicto, después de ver aflorar el prejuicio, la ceguera y la peor mala leche clasista histórica sólo me salía, si acaso me cruzaba con alguno, mandarlo a él y a todos esos –supongo inconscientes– a la reputísima madre que los reparió. Y no cabía ni cabe. Una vez más, la política no vale la pena.
Buenas noches.

5.4.08

UNA RESOLUCIÓN ACADÉMICA SOBRE LAS FALTAS DE ÉTICA EN LAS COBERTURAS DEL CONFLICTO.



LOS MEDIOS CON LA SOJA AL CUELLO



EL CONSEJO DIRECTIVO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES APROBÓ UNA DURÍSIMA RESOLUCIÓN CONTRA EL MODO EN QUE FUE CUBIERTO EL CONFLICTO DEL CAMPO Y EL GOBIERNO. MENCIONAN LAS FALTAS DE ÉTICA, LA FALTA DE DISONANCIAS Y OCULTAR INTERESES ECONÓMICOS.



Por Horacio Cecchi

Hace tres semanas, todavía se podían escuchar, como crítica al Gobierno, comentarios y versiones sobre el férreo control que ejercía sobre los medios. Cuando inició esa tercera semana ya no se habló más del tema. La realidad hizo añicos versiones y comentarios. Al contrario, se pudo escuchar un abanico de descripciones mediáticas sobre el lockout patronal agrario, disfrazado de justo reclamo, adueñado de la fórmula de los piquetes, pero piquetes buenos, protesta de “la gente”, temerosa, bien vestida, de familia.

Crónicas sobre la gente decente. El 1º de abril, el mismo día en que Cristina Fernández de Kirchner llenaba la plaza con “los otros”, el consejo directivo de la Facultad de Ciencias Sociales votaba una durísima resolución sobre la cobertura que realizó la mayor parte de los medios sobre el lockout agrario.Durísima no porque asumiera una postura crítica en torno del debate retenciones sí-retenciones no, ni tomara partido en el tira y afloje del agro y el Gobierno, sino porque asumió su papel de formadora de periodistas: dentro de la Facultad de Ciencias Sociales la carrera de Ciencias de la Comunicación es la más numerosa.

“Han existido expresiones de periodistas –no corregidas ni enmendadas por colegas del propio medio o sus superiores– que, lejos de importar afirmaciones de hechos o apreciaciones opinables, llenan de vergüenza e indignación por sus contenidos clasistas y racistas, y por la supina ignorancia que revelan”, sostiene la resolución en sus considerandos.

El borrador de la resolución ya se analizaba desde que el cortocircuito de algunos medios puso en pantalla el conflicto literalmente blanco sobre negro. “De este lado, son gente bien vestida, que tienen familias, y se van temerosos porque vienen los otros, los piqueteros violentos”, dijo la cronista televisiva describiendo los roces del primer cacerolazo en la Plaza de Mayo, cuando los partidarios de D’Elía se dirigían hacia la plaza con ánimo de pocos amigos hacia los caceroleros rubios.

“Como formadores de periodistas, como espacio de análisis y de crítica, nos inquietó fuertemente el modo en que las empresas de comunicación afrontaron durante todos estos días el conflicto agropecuario -Federico Schuster, decano de Ciencias Sociales–. Más allá de que lo de la cronista haya sido un claro prejuicio ingenuo o consciente, lo grave es que no fue corregido por un responsable”, sostuvo el decano.

La resolución del consejo directivo tampoco hizo eje en un hecho en particular sino sobre la falta “notoria de contrastes en las posiciones dadas a conocer en los medios sobre las medidas de las cuatro entidades que las convocaron, así como sobre sus causas y consecuencias”. A partir de los groseros desaciertos, el consejo puso de manifiesto “en especial para los medios audiovisuales” la “necesidad de la sanción de una ley democrática de radiodifusión que garantice los derechos del público a acceder a información plural, lo que conlleva la existencia de medidas tendientes a controlar los procesos de concentración mediática y de maniobras de monopolio informativo”.

El consejo mostró su preocupación porque los medios no manifestaran interés en enmendar los “dichos discriminatorios de quienes actúan por sus cámaras, micrófonos o páginas”, e impulsó a “los propios periodistas a que, a través de sus organizaciones, hagan públicas sus reflexiones ante actitudes antidemocráticas o discriminatorias de sus colegas y los medios de comunicación”.

El consejo resolvió finalmente exhortar al Comfer, el Inadi y el Consejo de la Mujer a poner en funcionamiento el Observatorio de la Discriminación en los medios que integran entre los tres organismos y que fue creado por decreto en el marco del Plan Nacional Contra la Discriminación.

“Estas críticas, si las dice el Gobierno queda en un umbral determinado. No por nada, al día siguiente del discurso en la plaza, dos grandes periódicos coincidieron en denunciar las críticas presidenciales como una amenaza a la libertad de prensa –aseguró Schuster–. Pero nosotros no somos ninguna estructura del Gobierno, tenemos autonomía y podemos decirlo porque somos formadores de periodistas: coincidimos en defender la libertad de prensa, pero quisimos mostrarles a nuestros alumnos que así no se hace periodismo.”

28.3.08

REHENES DE MONSANTO

(O CÓMO BRAMAN LAS CACEROLAS LLENAS DE SOJA DEL OBELISCO Y NADIE OYE LAS CACEROLAS SIN TIERRA DE SANTIAGO DEL ESTERO)

DEDICADO A LA GENTE DEL MOCASE Y A LOS EXPULSADOS POR LA SOJA, LA CODICIA, LA INEPTITUD DE LOS GOBIERNOS, LAS TOPADORAS Y LOS PLAGUICIDAS.



Por Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo. (*)

Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías. Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero. Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires. Que duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero. Que duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano.
Que duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita.
Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel.
Qué duro es ver el rostro reseco de Doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja.
Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos.
Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte.
Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado.
Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas.
Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos solo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales.
Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo.
Qué duro es recordar que el 80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados.
Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte, y cómo lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte.
Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena.
Qué duro es saber que miles de Argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja.
Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el estado no hace estudios epidemiológicos.
Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia Boliviana.
Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo.
Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de Argentinos que todavía no nacieron.
Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan.
Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche solo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua.
Muy cerca de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina.

(*) Por Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo.Premio Nóbel Alternativo (Estocolmo, Suecia)Presidente de FUNAM. Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina) -
Contacto: montenegro@funam.org.ar

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22.3.08

La guerra de la que no se habla en la campaña electoral de Estados Unidos

Por Noam Chomsky

No hace mucho tiempo se daba por descontado que la guerra de Irak sería el tema central en la campaña presidencial, como lo fue en las elecciones de mitad de período de 2006. Pero prácticamente ha desaparecido, lo que ha generado cierta perplejidad. No debiera haberla. "The Wall Street Journal" estuvo cerca de acertar en un artículo de primera plana sobre el supermartes, aquel día de múltiples primarias: "Los temas pasan a segundo plano en la campaña 2008 a medida que los electores se enfocan en la personalidad".
Para ponerlo en forma más precisa, los temas dejan de figurar en primer plano, mientras los candidatos y sus agencias de relaciones públicas se centran en la personalidad. Como de costumbre, los temas pueden ser peligrosos. La teoría demócrata progresista sostiene que la población ("marginales ignorantes y entrometidos") debiera ser "espectadora" y no "partícipe" de la acción, como escribió Walter Lippmann. Los partícipes están conscientes de que ambos partidos políticos están bien a la derecha de la población y que la opinión pública es consistente a través del tiempo, asunto analizado en el útil estudio "La desconexión de la política exterior", de Benjamin Page y Marshall Bouton.
Es importante entonces que la atención sea desviada hacia otra parte.El trabajo concreto del mundo es dominio de un liderazgo iluminado. Y ello se revela más en la práctica que en las palabras. El Presidente Wilson, por ejemplo, sostuvo que se debía empoderar a una elite de caballeros de "altos ideales" para preservar la "estabilidad y la corrección", esencialmente en la perspectiva de los Padres Fundadores (de Estados Unidos). En años más recientes, esos caballeros se han transmutado en la "elite tecnocrática", "intelectuales de acción", los neocons "straussianos" de Bush II y otras configuraciones.
Para esta vanguardia, las razones para que Irak sea sacado de la pantalla de radar no debieran ser oscuras. Fueron convincentemente explicadas por el distinguido historiador Arthur M. Schlensinger, articulando la posición de los "palomas" hace 40 años, cuando la invasión de Estados Unidos a Vietnam estaba en su cuarto año y Washington se preparaba para sumar otros 100 mil efectivos militares a los 175 mil que ya estaban haciendo añicos Vietnam del Sur. Por entonces, la invasión suponía arduos costos, por lo que Schlesinger y otros liberales de la línea Kennedy eran reacios a pasar de halcones a palomas. En 1966, Schlesinger escribió que "todos oramos" porque los halcones tengan la razón al pensar que el incremento militar del momento podrá "eliminar la resistencia" y, si lo hace, "todos podríamos estar saludando la sabiduría y la capacidad estadista del Gobierno" al obtener la victoria, dejando al mismo tiempo al "trágico país hecho polvo y devastado por los bombardeos, arrasado por el napalm, convertido en una tierra baldía por la defoliación química, una tierra en ruinas", con su "tejido político e institucional" pulverizado.
Pero la escalada probablemente no tendrá éxito y resultará demasiado costosa para nosotros, por lo que tal vez habría que repensar la estrategia. A medida que los costos para comenzaron a elevarse severamente, pronto ocurrió que todos habían sido "fuertes opositores a la guerra". El razonamiento de la elite y las actitudes que lo acompañan conllevan hoy pocos cambios. Y a pesar de que las críticas a la guerra de Irak son mucho mayores y extendidas que en el caso de Vietnam en cualquier etapa comparable, los principios que articuló Schlesinger siguen vigentes. Y él mismo ha tomado una posición muy diferente ante la invasión de Irak. Cuando las bombas comenzaron a caer sobre Bagdad escribió que las políticas de Bush son "alarmantemente similares a la política que aplicó el Japón imperial en Pearl Harbor, en un fecha que, como dijo un anterior Presidente estadounidense, perdurará en la infamia. Franklin D. Roosevelt tenía razón, pero hoy somos nosotros los que vivimos en la infamia". Que Irak es "una tierra en ruinas" no está en cuestión.
Recientemente la agencia británica Oxford Research Business actualizó su estimación de muertes adicionales causadas por la guerra en 1,03 millones, excluyendo a Karbala y Anbar, dos de las peores regiones. Sea correcta esa estimación, o exagerada, según algunos, no hay duda de que el balance es horrendo. Varios millones de personas se encuentran internamente desplazadas. Gracias a la generosidad de Jordania y Siria, los millones de refugiados que huyen del colapso de Irak, incluyendo a la mayoría profesional, no han sido simplemente exterminados.
Pero esa acogida se debilita porque Jordania y Siria no reciben ningún apoyo significativo por parte de los autores de los crímenes en Washington y Londres; la idea de que ellos puedan admitir esas víctimas, más allá de casos puntuales, es demasiado estrafalaria para ser considerada. La guerra sectaria ha devastado a Irak. Bagdad y otras áreas han sido sometidas a una limpieza étnica brutal y dejadas en manos de señores de la guerra y milicias, la primera carta de la actual estrategia de contrainsurgencia desarrollada por el general Petraeus. Uno de los más informados periodistas que se han adentrado en la chocante tragedia, Nir Rosen, publicó recientemente un epitafio, "La muerte de Irak", en "Current History". Escribe Rosen: "Irak ha sido asesinado, para nunca más levantarse.
La ocupación estadounidense ha sido más desastrosa que la de los mongoles, que saquearon Bagdad en el siglo XIII", percepción común de los iraquíes. "Sólo los tontos hablan ahora de 'soluciones'. No hay solución. La única esperanza es que tal vez el daño pueda limitarse".Independiente a la catástrofe, Irak sigue siendo un tema marginal en la campaña presidencial. Eso es natural, dado el espectro halcón-paloma de la opinión elitista. Las palomas liberales adhieren a su razonamiento y actitudes tradicionales, rezando por que los halcones tengan la razón, EEUU obtenga una victoria e imponga "estabilidad", palabra código para la subordinación a la voluntad de Washington.
Los halcones son alentados y las palomas silenciadas con entusiastas informes sobre menores bajas tras el incremento de tropas. En diciembre, el Pentágono difundió "buenas noticias" sobre Irak: un estudio mostraba que los iraquíes tienen "opiniones mezcladas", por lo que la reconciliación debería ser posible. Las opiniones eran dos. Primero, que la invasión de EEUU es la causa de la violencia sectaria que ha hecho trizas a Irak. Segundo, que los invasores debieran retirarse.
Unas pocas semanas después del informe del Pentágono, el experto militar en Irak de "The New York Times", Michael R. Gordon, escribió un análisis razonado sobre las opciones respecto a Irak que enfrentan los candidatos presidenciales. Hay una voz que falta en el debate: la de los iraquíes. Más bien, no es digna de mencionar. Y parece que a nadie le importa. Eso tiene sentido en la habitual presunción tácita de casi todos los discursos sobre política internacional: somos dueños del mundo, ¿qué importa entonces lo que otros piensen? Son "no-personas", por tomar prestado el término usado por el historiador británico Mark Curtis en su trabajo sobre los crímenes imperiales de Gran Bretaña. Por rutina, los estadounidenses se unen a los iraquíes en ser no-personas. Tampoco sus preferencias brindan opciones.

19.3.08

Difunden ranking de los colectivos que más chocan


Un informe de la Defensoría del Pueblo porteña reveló una asombrosa estadística sobre accidentes de tránsito. Impunidad para los infractores.


Datos relevados por un estudio de la Defensoría del Pueblo, en la Ciudad de Buenos Aires, durante el año 2007, según los registros de la Policía Federal, el transporte automotor de pasajeros se vio involucrado- ya sea como damnificado o posible imputado- en 1.827 siniestros de tránsito. Estos siniestros produjeron un total de 1.995 víctimas, entre las cuales 34 de ellas murieron en el acto.

El presente estudio que se basó de un informe policial detalla un ranking de líneas de colectivos que acumulan la mayor cantidad de accidentes. La línea 60 encabeza esta trágica tabla de posiciones con 39 accidentes, un poco más abajo aparece la línea 28 con 32 siniestros. Con más de veinte accidentes se encuentran las líneas 168, 12, 29 y 152. Entre las 26 empresas que registraron más de 12 accidentes durante el 2007, se hallan tanto la 9 como la 143 que protagonizaron el choque en el barrio de San Telmo durante la mañana de ayer. Si bien dentro de la categoría de transporte automotor, se encuentran incluidas diferentes modalidades de transporte -escolar, combis, colectivos, etc- , es claro que los colectivos tienen significativa intervención en las cifras aquí detalladas, dada la dimensión de su flota.

De los datos que arroja el informe de este organismo se obtiene que los peatones y pasajeros del transporte automotor, son los principales damnificados en este tipo de accidentes. Por otra p