22.5.06

ENTREVISTA A ROBERT FISK, PERIODISTA Y CORRESPONSAL EN ORIENTE MEDIO

"Lo único que quieren las fuerzas de ocupación es salir de Irak"


Afirma que los invasores de Irak están hoy casi acorralados y en probable paridad con los insurgentes. Concluye que los árabes perdieron el miedo a resistir y que el proyecto norteamericano aparece agotado.


Por Eleonora Gosman

Qué va a pasar con Irak cuando Estados Unidos se retire? ¿Qué va a pasar con los sunitas, los shiítas y los kurdos? ¿Usted piensa que la posguerra será de desunión?

—¿Por qué la gente siempre divide a los iraquíes en sunitas, shiítas y kurdos? No es una sociedad sectaria sino tribal. Esto es, hay casamientos entre los distintos grupos. En Samarra fui al consultorio de un médico que era un musulmán sunita. Pero el hombre había sido muerto ese día durante una cirugía; probablemente, fue asesinado por militantes shiítas. Después del funeral, en la casa de la familia del médico, compartí la comida fúnebre. Conversando con el hermano, le pregunté: "¿Usted cree que habrá una guerra civil?" El hermano del médico me respondió: "¿Por qué ustedes los occidentales quieren una guerra civil entre nosotros?" Y luego continuó: "Yo me casé con una shiíta y no quiero matar a mi mujer. Alguien quiere una guerra civil. Yo no creo que los sunitas estén quemando las mezquitas de los shiítas ni que los shiítas estén quemando las mezquitas de los sunitas". Ahora bien, los americanos continúan diseñando esos mapas: shiítas, sunitas... Sin embargo, no se hace eso con Washington: no se la divide en área blanca y área negra. En Oriente Medio siempre se apunta a lo que divide, no a lo que une. Por ejemplo, existe un Estado kurdo; con bandera kurda, lengua kurda. Es obvio que se los alienta a tener su propio proyecto de Estado.

¿Sugiere que es deliberado?

—No creo que George Bush se siente con Dick Cheney a discutir cómo van a dividirlos. En realidad, en Occidente es un hábito dividir a los árabes. Esto viene de hace tiempo: tengo una guía turística de 1874 en francés, sobre Tierra Santa, que incluye Siria, Líbano y Palestina. Ya entonces el pueblo era dividido en sunitas, shiítas, cristianos, judíos.

¿Puede haber un interés de las potencias occidentales de incentivar esa división, en función de definir cómo será la posguerra en Irak?

—Si usted incentiva a que los shiítas tengan su Estado, o que los sunitas tengan el suyo, como también los kurdos, está claro que será más fácil llegar a acuerdos por el petróleo con cada uno de esos estados, de esos pequeños grupos de poder. Es mucho más fácil que hacer un contrato petrolero con un país grande. Nosotros sabemos que las empresas petroleras europeas han comenzado a reunirse con líderes de la insurgencia para acordar los contratos para después de la salida de los norteamericanos. Una de esas petroleras, justamente, fue la que me puso en contacto con líderes de la resistencia, verdaderos militantes. Uno de ellos fue el hombre que comandó la defensa de Fallujah en noviembre del año pasado: un top man, uno de los jefes principales. Y quien me dio el teléfono de este dirigente fue precisamente un ejecutivo de una petrolera.

¿Cómo cree que será la partida de Estados Unidos e Inglaterra? ¿Será ordenada o habrá una evacuación apresurada como en Vietnam?

—Muchos soldados americanos y británicos van a morir todavía antes de que las tropas se vayan. La insurgencia tiene cerca de 40.000 hombres y si los shiítas se unen a los sunitas podrán ser 200.000. Equivale exactamente al número de las fuerzas de ocupación. Los ocupantes se concentran hoy en verdaderas fortalezas —son bunker de acero y concreto— y viven debajo de la tierra. Los británicos, por ejemplo, en Al-Amara reciben frecuentemente la comida tirada desde aviones que vuelan a gran altura. Si esta es la llamada ocupación de Al-Amara, pienso que ya se acabó. Ellos dicen que controlan la ciudad porque tienen un acuerdo con los grupos armados que les permiten hacer una patrulla británica una vez por día, por la tarde. Después de la ronda, los soldados vuelven y se esconden otra vez en sus bunker. Es por eso que resulta difícil encontrar a los americanos: están todos escondidos en sus fortalezas, bajo tierra. Hace unos años, visité un castillo de los Cruzados en el Líbano y me detuve a observar cómo había sido construido. La única manera que se tiene de ver la ciudad es a través de una rendija en el muro que era usada por los arqueros para disparar las flechas. Hoy, si usted va a la "Zona Verde" de Bagdad y mira hacia los orificios por donde salen los caños de la ametralladora, lo único que consigue distinguir es una pequeña parte del camuflaje del soldado. Un historiador libanés, que trabajó sobre textos árabes, señaló que los cruzados eran atacados por hombres llamados hashashins que venían de Irán y que pasaban por Bagdad. Eran guerreros suicidas, que se tiraban encima de los cruzados sabiendo que iban a morir. Como ve, es una práctica antigua.

¿Cómo imagina que será la posguerra de Irak?

—La visión de los americanos sobre Oriente Medio es que los sunitas los combaten en Irak porque quieren que los americanos salgan. Eso está claro, pero los sunitas van más allá; apuestan a que si ellos consiguen expulsar a los americanos de Irak, podrán decir que son los líderes del país. Luchan no sólo contra los norteamericanos sino también para conseguir el crédito de ser quiénes los expulsen. Cuando los americanos salgan, los sunitas permanecerán. Por eso, los sunitas están pensando no sólo en la próxima página sino en las dos o tres páginas siguientes. Cuando el Frente de Liberación Nacional luchaba contra los franceses en Argelia, también luchaba para tener el poder después que los franceses se fueran. Y todavía hoy están en el poder. En cambio, las fuerzas de ocupación todo lo que quieren es salir lo más rápido posible de allá.

¿Qué fue lo que cambió en el mundo después del 11-S, la invasión de Afganistán y la de Irak? ¿Es posible comparar su impacto con el que produjo la caída de la Unión Soviética?

—Los iraquíes me decían en Bagdad: "Señor Fisk, ¿por qué los militares norteamericanos, marines, soldados o cualesquiera otros, están en Kazajstán, Uzbekistán, Afganistán, Turquía, Jordania, Egipto, Argelia —ellos tienen algunas fuerzas especiales en el sudeste del desierto argelino— Omán, Yemen, Kuwait, el sur de Arabia Saudita, Katar, Bahrein? ¿Por qué están en esos 13 países?" Entonces, analizaban: "Es una cortina de armas que va desde Turquía hasta la frontera de Somalia. Y llega también a Pakistán. Si usted proyecta esa cortina de armas, ésta envuelve también a Groenlandia, Gran Bretaña, Alemania, Yugoslavia, Bosnia, Grecia y se cierra nuevamente en Turquía". Esto es, va desde el Artico hasta Africa Central. De hecho, se trata de la cortina de armas que había sugerido Winston Churchill para contornear a los soviéticos. Hoy, la pregunta es qué está del otro lado de ésta: India, China y Rusia. Eso es lo que cambió.

¿Estados Unidos tiene fuerza suficiente para atacar a Irán?

—No. Por tierra, no. Pueden tirar bombas desde aviones. Pero no tienen capacidad para sostener una invasión por tierra. Y eso es por causa de Irak. Yo conversé en forma privada con un oficial sirio muy influyente de Damasco, que me dijo: "Nosotros vamos a combatir cualquier invasión. Estamos, además, contra la invasión de Irak. Pero nosotros nos salvamos gracias a la insurgencia en Irak. Cuando los americanos ocuparon Bagdad no sabíamos si los tanques irían a girar hacia derecha o hacia izquierda". Ese oficial sabe ahora que no van para ningún lugar. El proyecto americano se agotó en Irak.

¿Cómo cree que impacta la resistencia en Irak en las comunidades islámicas que viven fuera de Oriente Medio?

— A los musulmanes no les gusta que otros musulmanes sean asesinados. Millones de ellos sienten que su fe está atacada. Y toda vez que hablamos de choque de civilizaciones y publicamos caricaturas del profeta Mahoma arriba de una bomba, lo que hacemos es probarles que tal ataque existe. Por eso, no puedo defender las caricaturas ni creo que haya sido correcto el haberlas publicado.

¿Qué cambios destaca en Oriente Medio desde que usted comenzó a cubrir la región, hace 30 años?

—El mayor cambio es que los árabes no tienen más miedo. ¿Quién iba a creer que iba a surgir la resistencia en Irak? ¿Quién iba a pensar que ese mismo pueblo que estuvo bajo el yugo de Saddam Hussein iría a combatir a la superpotencia? Los líderes y el pueblo no tienen más miedo, no están preocupados si los torturarán o los matarán. Eso no es necesariamente algo bueno. Pero van a luchar y eso antes no ocurría.

16.5.06

Una lista contra los fantasmas

Por Daniel Arcucci

Con la lista para Alemania en la mano, uno puede deducir que José Pekerman, y también Julio Grondona, han tomado todas las precauciones posibles para no volver a tropezar con las mismas piedras con las que la selección chocó en Japón, hace cuatro años.

De aquella historia futbolísticamente trágica en resultado, quedaron dos escenas grabadas, una al principio y otra al final de la competencia, y fueron lecciones que parecen haberse aprendido de memoria: la primera se dio minutos antes del debut ante Nigeria y fue la lesión de Ayala, que debió ser reemplazado de urgencia por Placente a falta de otra alternativa; la segunda se dio en el que sería el último partido, cuando Bielsa se quedó sin variantes de ataque en el banco para quebrar a Suecia.
De esta lista de hoy, suficientemente sólida en ilusión, surge con claridad que se pretende contar con todas las variantes posibles en defensa -hasta con un exceso de zagueros centrales, pero polifuncionales- y en ataque -con seis opciones, mucho más que pocas veces antes- corriendo el único riesgo de dejar desguarnecido el puesto de volante central -con Mascherano casi en soledad-.
Y no parece ser la única influencia de la experiencia japonesa: sólo sobreviven de ella Ayala y Crespo -que se salvaron de la renovación por la falta de reemplazantes claros-, y también Aimar y Sorin -hijos dilectos del DT-. Por lo demás, no hay ausencias que puedan suponerse potencialmente decisivas, tal como sí sucedía con Saviola y Riquelme hace cuatro años. El dolor por Zanetti y Lux, por ejemplo, es más humano que futbolístico.
Demichelis, que conmueve por su emotiva reacción, no parece que vaya a conmover la estructura del equipo por no estar. Agüero fue un hermoso sueño, pero incompatible en simultáneo con el de Palacio. Y, hay que decirlo, ninguno de ellos hubiera sido titular en un equipo que, desde su conformación como plantel, saldrá a atacar hasta a los fantasmas.
Rincón Literario:

Luna

Por Alejandra Bárbara

Abandonó las garras.
Ya no tenía ganas de arañar: La ternura disfrazada de agresión se cruzó en su camino.
Iban por distintas veredas. Era un tanto difícil entablar una conversación de ese modo.

Así que la ternura pasó, y la doña jamás se enteró.
Sólo rasguños, y patadas.


Nunca duermes como una persona normal.
Buscas el mejor rincón de la casa, el más cálido, el más mullido...

y ahí te quedas mientras se invierte el reloj de arena.
Cansada, oscura, eterna...
Nadie comprende tus sentimientos, tu desconfianza, el miedo inquebrantable a enfrentar a quien no conoces.
Luna, nunca pensé que podía enamorarme de vos...
Tu mirada brillante, tu piel oscura y de angora invita a que solo yo te acaricie.
Tal vez sea la forma en que estiras tus brazos, en un movimiento firme y delicado... sensual solo como tú sabes, tan amenazante como tus uñitas largas y filosas que sueles mostrar.
Lunita...

Eres mi gata y te atreves a saltar.

15.5.06

Entrevista a Pascual Serrano, director editorial de Telesur y cofundador de rebelion.org

“ANTES DE LEER UN PERIÓDICO, ESCUCHAR LA RADIO O VER LA TELEVISIÓN,
UNO DEBERÍA SABER QUIÉNES SON LOS PROPIETARIOS DE ESOS MEDIOS”


Por María Toledano

Periodista de amplia experiencia y agudo sentido crítico, director editorial de Telesur y miembro del equipo fundador de rebelión.org Pascual Serrano acaba de publicar Perlas. Patrañas, disparates y trapacerías en los medios de comunicación (El Viejo Topo). Un libro que irrumpe con fuerza en el panorama periodístico tratando de desvelar, a través de gruesas pinceladas y análisis, cómo operan los grandes medios de comunicación y qué criterios siguen a la hora de construir y difundir el pensamiento dominante.
- ¿Qué son las perlas? ¿Qué papel pueden cumplir frente a la potencia y la mentira difundida por los medios de comunicación de masas?
- En una investigación sobre los medios de comunicación se pueden hacer análisis y estudios exhaustivos mediante un buen trabajo de exploración y seguimiento de los medios, o se pueden destapar ejemplos breves pero elocuentes, que pueden servir para dejarlos en evidencia. Yo he optado por el segundo formato. Pierden el rigor de la investigación, pero siguen siendo válidas como prueba del funcionamiento de los medios. Como dice Javier Ortiz en el prólogo, las perlas se trata de un género antiguo, pero habitualmente se han utilizado para dejar en evidencia lapsos y pifias gramaticales o semiológicas de políticos o periodistas, lo que las convertía en inofensivas desde el punto de vista ideológico. Es divertido descubrir a la diputada socialista, Carmen Romero, decir jóvenes y “jóvenas” y a la ministra de Cultura, Esperanza Aguirre, preguntar quién era Sara Mago, pero, en mi opinión, resulta más valioso desentrañar su modelo ideológico con otro tipo de contenidos e informaciones, otro tipo de perlas.
- ¿Queda espacio para una información crítica?
- Si nos referimos a los medios de comunicación de masas privados en su sentido tradicional, es decir, una empresa con una dirección y un equipo asalariado, propiedad de unos accionistas, no existe información crítica posible. Y lo que es peor, no lo puede haber con ese modelo. Solo cabe, por tanto, dos opciones. Unos medios públicos con el adecuado control y participación ciudadana o un medio de propiedad colectiva cuya subsistencia no depende del mercado con su publicidad, sistema de distribución y obsesión para la audiencia o cifra de lectores.
- ¿Cómo debe interpretarse la información que recibimos de los grandes medios? ¿Con qué cautela?
- Con toda la del mundo. Uno antes de abrir un periódico, escuchar una radio o elegir un canal de televisión, debería saber quiénes son sus propietarios, quiénes lo mantienen mediante la publicidad, qué relaciones poseen con gobiernos u otras empresas. Sólo entonces el ciudadano estará, digamos, vacunado para no ser engañado. Y como eso no sucede con ningún gran medio, ninguno merecería ser considerado como fuente de información válida.
- ¿Y de qué forma una iniciativa como vuestro periódico en internet, rebelión.org, puede sentirse a salvo de esas deficiencias?
- El modelo rebelión.org tiene muchas deficiencias. Yo siempre digo que no es un proyecto ni participativo ni democrático. Porque no existe un amplio mecanismo para que los lectores influyan en los contenidos, ni un método de selección de contenidos ampliamente asambleario. Somos un equipo integrado por una docena de personas que publicamos lo que nos da la gana. La bondad del proyecto es que esa media docena de personas, aun teniendo su arbitrariedad y su sesgo informativo, no están condicionados por todos los elementos que integran el mercado y prostituyen el resultado que he citado antes.
- ¿Dónde puede dirigirse alguien -a qué fuentes informativas puede asomarse- quien desee saber lo que pasa realmente en este mundo?
- En principio a cualquier medio que no tuviera los condicionamientos que he nombrado al principio en lo referente a su propiedad, publicidad, permisos previos para funcionar, etc... Pero mi sugerencia es que se busquen fuentes originales, es decir, intentar sortear a esos mediadores comunicacionales que nos filtran y conforman el cristal para ver el mundo. Los medios han dejado de ser un método para hacernos llegar la información para convertirse en un sistema de criba para impedir conocerla.
- ¿Es posible realmente, con tantos filtros como existen, saber qué ocurre?
- Probablemente en muchos temas y con rapidez, no. Pero entre no saber nada de lo que ocurre y lograr saberlo todo, hay posibilidades intermedias. Si además pretendemos informarnos por medios que requieren una mayor tecnología –televisión, por ejemplo- aún será más difícil acceder a la verdad, porque al control de la información por parte de los grandes medios se sume el control de la tecnología. Lo que no debemos hacer es sumirnos en la pasividad fruto de la impotencia y renunciar al deseo de, adaptando a la información una frase del Che, querer saber lo que le pasa a cualquier gente en cualquier parte del mundo.
- ¿Vivimos, pese a la apariencia, en la era de desinformación?
- Yo comparto la tesis de Ignacio Ramonet de que, bajo la excusa de un acceso fácil a la información, vivimos una situación de sobresaturación informativa en la que no es fácil diferenciar el ruido de la música. Están produciendo en nosotros que estemos sufriendo un bombardeo tal de información que, al final, ya no podemos diferenciar lo riguroso y valioso de lo manipulado y superficial. Sólo imaginando por un momento cómo es el escaparate de un quiosco de prensa, el número de canales de televisión digital o por cable que pueden llegar a nuestra casa, y la oferta informativa de internet, se puede uno hacer una idea de lo difícil que es desenvolverse. Todo eso es también otro modo de desinformar.

Nota publicada por el periódico español Diagonal

10.5.06

30 años del secuestro y desaparición de Haroldo Conti

NI OLVIDO NI PERDÓN: JUSTICIA

Por Marta Conti (*)

El verano se ha dormido. Un viento fresco recorre la plaza de mayo en la madrugada. Allí estamos los tres. El brazo de Haroldo rodea mi espalda. Fuerte, protector en su ternura. Nuestro bebé duerme apretado contra mi pecho. Una mujer en soledad golpea un bombo peronista. Tiene muchos inviernos sobre su piel. Un cielo poblado de nubes ofrece sus matices blancos, celestes, azules hasta llegar a un negro intenso cargado de amenazas. El silencio nos une en un entenderse de almas.
Un helicóptero aparece de la nada. Revolotea cual ave de rapiña sobre nuestras cabezas. Lo vemos partir hacia la oscuridad. El sonido del miedo golpea las ventanas de las casas dormidas. Un gato espantado trepa hasta la copa de un árbol. Desde allí observa atentamente. Avanza con estudiada lentitud quedándose en la rama más alta, más segura. Memoria inteligente que le evita dificultades ya sufridas. La plaza ha quedado vacía. Nuestro hijo se sacude en llanto. Intento calmarlo. Llora más fuerte. Haroldo le habla suavemente.
Sus manos recorren su rostro sin tocarlo. Se miran fijamente. Me impactan sus miradas. Mi cuerpo entero es puro escalofrío. Haroldo besa mi frente. Sus ojos azules / siempre presentes en mi vida / me llevan por el camino de los sueños. Regresamos lentamente. Como queriendo detener el tiempo en ese mismo instante. Mis hijas nos esperan sin dormir. Y están abrazadas muy juntas en un rincón del sillón grande. Nadie habló. Ya estaba todo dicho no mucho antes de esa fatídica noche del 24 de marzo de 1976.
El teléfono comienza a sonar ininterrumpidamente. Así cada día, cada noche.
Se suceden las preguntas. No hay respuestas. Todavía hoy. ¿Por qué? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Dónde están? Los asesinos callan. Son cobardes. Tanta maldad no cabe en el infierno. Los ingleses se emborracharon de risas al ver sus lágrimas. No los soldaditos, ellos fueron víctimas todos de los mismos asesinos uniformados. Ellos se mimetizan en sus caras pintarrajiadas. Los detectamos por el olor que sale de sus entrañas cual ratas podridas en las cloacas. Es su hábitat. Cuevas tenebrosas donde no llega el sol. El sol es la vida. Lo que los señores mensajeros de la muerte no soportan. Son incapaces de ver un amanecer en su esplendor, de escuchar el canto de los pájaros, de amar hasta que el corazón duela.
Un remolino de perdidas me despinto el alma. Y yo aquí / en el camino / con todos en algún lugar/. La memoria intacta esperando en el vacío de mis manos. El dolor por las ausencias se anidó muy dentro de mí. Golpea duro. Como las injusticias que se siguen padeciendo. El país del por algo será, esta devastado. Tanta inocencia pisoteada en los niños sin futuro. Conmueve el total desamparo en la vejez. La impotencia es tan grande que a veces cierro las puertas al mundo y me refugio en el silencio que invento todavía.
Pero la vida es más que este momento. Es salir con el corazón bien puesto buscando señales que nos conduzcan a senderos nuevos aunque el pronóstico anuncie largos y fríos inviernos y el mar me siga siendo inalcanzable. Simplemente... porque allí no estarás...
La noche camina sola y ella tampoco escucha sus nombres.

(*) Compañera del periodista y escritor detenido-desaparecido Haroldo Conti

Se fue un tipo extraordinario

Su documento de identidad decía que mi viejo nació un 25 de agosto de 1933, aunque en realidad su cumpleaños era el 23 de agosto, se ve que ...