4.6.06

Cultura ROCK, mucho más que música
Los lunes a las 23 por radio FM Flores 90.7 Mhz o www.radiofmflores.net , escuchá las anécdotas, mitos, canciones, datos e historias de estas primeras cuatro décadas del rock argentino.

Fernando Horowitz; Leandro de la Torre Divano y Fernando Neira te contarán la actualidad con tres notas que cantan la justa.
Tres periodistas especializados te darán información -con opinión- sobre el género musical más popular de la historia.
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MATEMATICAS Y FUTBOL POR TV

La vera historia del fixture

Un problema de programación aparentemente insoluble. Un matemático que se queda pensando ante la complejidad del asunto y, luego, ante lo complicado de la solución. Y un final que es una historia que no tuvo el crédito que merecía.

Por Adrián Paenza

Lo que sigue es la historia de cómo un matemático argentino resolvió un problema ligado con el fútbol y la televisión. No sé si usted prestó atención alguna vez a un fixture de fútbol. Es decir, a la programación anual de todos los partidos que se juegan en el año.

Confeccionarlo no debería ser una tarea difícil, sin embargo lo invito a que lo intente. Se tienen 20 equipos, que tienen que jugar, naturalmente, todos contra todos. Pero, como es fácil imaginar, hay algunas restricciones que respetar. Algunas son obvias. De hecho, un equipo no puede jugar todos sus partidos de local. Otras, no tanto (por ejemplo, que Racing e Independiente no jueguen de local en la misma fecha, o lo mismo con R. Central y Newell’s, o Estudiantes y Gimnasia). Sin embargo, todas estas dificultades fueron solucionadas sin problemas desde que se juega al fútbol en la Argentina. Y eso sucede hace más de un siglo.

Pero la televisión cambió todo. Cuando los partidos se jugaban todos el día domingo (sí, aunque parezca mentira, antes, todos los partidos se jugaban los domingos a la misma hora, pero eso correspondía a otra generación de argentinos), decía que en ese momento todo era muy sencillo. Pero después, con la aparición de Torneos y Competencias y la televisación en directo, había que seleccionar un partido para poder televisarlo los días viernes. Pero no cualquiera. Tenía que ser un partido que enfrentara a un equipo de los denominados “grandes” (River, Boca, Racing, Independiente y San Lorenzo) para que jugara en la Capital, con uno de los denominados “chicos” (éstos van variando de acuerdo con el campeonato, pero creo que se entiende la idea).

Después, se agregó un partido para televisar los sábados, pero con la condición de que tenía que ser una transmisión originada en el interior del país (Córdoba, Rosario, La Plata, Santa Fe, Mendoza en su momento, Corrientes, etc.) y debía involucrar a un equipo de los “grandes” (grupo al cual se permitía añadir a Vélez). La solución, entonces, ya no es tan sencilla. Encima, se agregó un partido para televisar los días lunes entre dos clubes “chicos”. Y para complicar más las cosas, aparecieron los codificados. Y después, El Clásico del Domingo. Y había que dejar algún partido atractivo para que se pudiera ver por Fútbol de Primera a la noche. ¿Qué hacer? En ese momento, enero del ’95 (hace más de 11 años), la gente de Torneos y Competencias me derivó el problema para ver si algún matemático (como yo sostenía) era capaz de presentar un programa de partidos a la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) que contemplara todas las restricciones que había.

Me reuní con Carlos Avila, quien es un gran intuitivo y que entendió que lo mejor era consultar a alguien que supiera. Bien. Pero, ¿quién sabría? “Mirá –le dije–, en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA hay matemáticos a quienes yo les podría plantear el problema. Son los candidatos naturales para resolverlo.” “Dale para adelante.” Y le di. En realidad, le di el problema al Dr. Eduardo Dubuc, profesor titular del Departamento de Matemáticas desde hace años, y uno de los más prestigiosos que tiene el país. Su vida circuló por distintas ciudades de Estados Unidos, Francia y Canadá. Desde hace algunos años está en la Argentina. Le llevé el problema cuando él estaba por ir como profesor invitado a la Universidad Nacional del Sur durante cuatro meses. Me hizo las preguntas lógicas para alguien que sigue el fútbol sólo como aficionado. Cerró la carpeta en donde estaban los datos, se sacó los anteojos que usa siempre, me miró en silencio durante un rato, y me preguntó: “¿Vos estás seguro de que este problema tiene solución?” “No sé, pero seguro que si la tiene, vos sos la persona para encontrarla.” Obviamente me pidió tiempo. Y se fue.

Un mes después me llamó por teléfono. Yo estaba entusiasmado, pero hubo algo que me desconcertó: “Dame señal de fax. El problema está resuelto de la mejor manera posible”.“Eduardo: ¿qué significa la mejor manera posible? Necesitamos que sea la mejor y no la mejor posible.”“Es que el problema planteado con todas las restricciones que me diste, no tiene solución.”“¿Cómo que no tiene solución? Al fútbol se está jugando ahora, y se ha jugado durante casi un siglo. ¿De qué me hablás?”“Como te lo advertí el día que me lo planteaste, si vos querés un fixture que contemple todas las condiciones que me diste, no hay. Y te lo hago fácil. Equipos de los que vos llamás ‘chicos’ hay (había, en ese momento) sólo seis (eran, Dep. Español, Argentinos Jrs., Ferro, Platense, Lanús y Banfield). Entre ellos, en todo el campeonato, jugarán 15 partidos. Aunque logremos hacerlos jugar a todos en fechas diferentes, igualmente habrá cuatro semanas en las que va a faltar un partido para los días lunes.”

Una obviedad. Sin embargo, eso ponía en peligro todo. Si ya había una dificultad irresoluble, ¿qué quedaría para el resto? ¿Es que no habría manera de poder ordenar todo el caos que había siempre con el programa de los partidos? Sonaba a fracaso. Sin embargo Eduardo me insistió:“Dale. Dame señal de fax y leé mis apuntes” (nota: observe también que en aquella época no había correo electrónico y el método para enviar información más rápida era a través del fax). Y los leí. Digo, leí sus apuntes. Eduardo escribió que hay en total (y lea con cuidado)
2 432 902 008 176 640 000 fixtures posibles. Es decir, es un número que llega casi a los dos trillones y medio, y que se obtiene multiplicando los primeros veinte números: 20 x 19 x 18 x 17 x(...) x 5 x 4 x 3 x 2 x 1Claro, si hubiera sólo seis equipos, habría 720 posibles fixtures y ese número se obtendría multiplicando los primeros seis números: 6 x 5 x 4 x 3 x 2 x 1 = 720(pero el argumento que explica esto será motivo de otra nota). El número que resulta de multiplicar los primeros 20 números se conoce con el nombre de factorial de veinte (¡vamos!, es sólo un nombre), y se escribe agregándole al número 20 un signo de admiración: 20! = 20 x 19 x 18 x 17 x (...) x 3 x 2 x 1De la misma forma,6! = 6 x 5 x 4 x 3 x 2 x 1 = 720

Vuelvo al tema de los fixtures. Eduardo me agregó en sus notas: a) hay fixtures supuestamente distintos que son equivalentes en la práctica. Por ejemplo, los equipos “grandes” que formaban una pareja (porque no podían jugar de local el mismo día, como por ejemplo River-Boca, o Newell’s-Central) podían intercambiarse entre sí y el resultado no variaría (lo invito a que piense este argumento, claro). b) Lo mismo valía para los equipos “chicos”, o los que formaban “pareja” en el interior (como Colón y Unión, o Talleres e Instituto, en Córdoba).Teniendo en cuenta estas observaciones, entonces, el número total de fixtures diferentes es de1 055 947 052 160 000 que son casi 1,056 billones de fixtures. ¡Una barbaridad! Surgía inmediatamente una pregunta: ¿quién los revisa a todos para saber cuál o cuáles son los que sirven? Y un tema clave, muy importante: ¿cuánto tiempo tardaría en examinarlos a todos? A razón de investigar ¡500 fixtures por segundo! (piense bien lo que leyó, dice quinientos fixtures por segundo) llevaría casi 100.000 (cien mil) años para hacerlo.

Entonces, Dubuc tuvo una idea (genial). Calificó los fixtures. ¿Qué quiere decir esto? Si uno toma un fixture cualquiera, lo más probable es que no cumpla la mayoría de los requisitos que se necesitan. Entonces, uno les pone una multa. Sí, una penalidad. Claro, hay penalidades más grandes que otras, más graves. Por ejemplo, si en el fixture que uno eligió, un equipo juega de local todos los partidos de la primera rueda, ese fixture tiene una penalidad muy alta, en la medida en que el problema que presenta no es aceptable. Uno podía convivir con que en una semana no hubiera partido entre dos equipos “chicos”, y por eso, si un fixture tenía ese problema la penalidad era baja. Y así, se ocupó en graduar las penas, de acuerdo con el grado de incumplimiento que tuvieran *.

En definitiva, cuanto mayor era la multa que tenía un fixture, peor era. Como se advierte entonces, y le pido que lo piense solo/a por un ratito, el objetivo de Eduardo era encontrar el o los fixtures que tuvieran multa cero. Es decir, aquellos programas de partidos que no infringieran ninguna de las normas pedidas. ¿Existirían? ¿Habría de esos fixtures? Esas son algunas de las preguntas que se hacen los matemáticos. ¿Tendría solución el problema?

Como el proceso de revisar a todos y encontrar a los que tengan multa cero estaba (y está) fuera de las posibilidades ya que involucraría más de cien mil años de análisis para las computadoras más potentes, entonces, Eduardo (Dubuc) apeló a un proceso, que en matemática se conoce con el nombre del “recocido-simulado”. E ideó una forma para hacerlo. Quiero aclarar acá que quienes usan o usaron el “recocido-simulado” nunca deben haber imaginado que podría ser utilizado para resolver un problema de estas características. Pero allí también reside la capacidad de un matemático, en saber que hay una herramienta, que en principio no parece haber sido construida para esta ocasión en particular, sin embargo, con una adaptación, no sólo se transformó en útil, sino que permitió encontrar la solución. A grandes rasgos el sistema funciona así. Imagine que todos los fixtures posibles (los más de mil billones) están escritos cada uno en una hoja de papel y metidos dentro de una pieza. (Por supuesto, éste es un camino imaginario y de fantasía, pero lo/a invito a que lo recorramos juntos.) Uno entra a la pieza repleta de fixtures con un pinche en la mano, como si se tratara de recoger las hojas en una plaza. ¿Me sigue? En cada hoja que hay dentro de la pieza, no sólo hay un fixture, sino que cada uno de ellos tiene agregada la multa que le corresponde, dependiendo del grado de incumplimiento a las restricciones pedidas.Entonces, uno procede así: no bien entra pincha un fixture cualquiera y se fija en la multa que tiene asignada. Por supuesto, si uno tuviera la suerte de que no bien empieza encuentra el que tiene multa cero, detiene el proceso allí mismo y sale rápido a comprar un billete de lotería y a jugar en el casino. Sigo. Cuando uno pincha el fixture y se fija en la multa que tiene, decide caminar en alguna dirección, y pincha alguno de los vecinos. Si la multa aumentó, entonces no avanza en esa dirección. Si, en cambio, la multa disminuye con el nuevo que usted pinchó, entonces se encamina por ese lugar, seleccionando los que va encontrando en ese trayecto en la medida en que siempre vaya disminuyendo la multa.

Si en algún momento usted llega a un lugar, en donde independientemente del camino que elija la multa aumenta siempre, entonces usted llegó (imagíneselo así) a un mínimo, o, si usted prefiere, a un cráter. Como si estuviera caminando por un camino montañoso, y de pronto llegó a un lugar en donde no importe para qué lado elija avanzar, para todas partes usted sube. En los términos en los que estábamos hablando respecto de los fixtures, lo que esto indica es que usted encontró un fixture que tiene la mínima multa posible alrededor de ese lugar.

Como usted advierte, el problema se reduce entonces a encontrar mínimos, empezando en distintos lugares. Pero lo curioso es que eligiendo al azar en cuál empezar (es decir, usted, cuando entra en la pieza, elige un fixture cualquiera con el que empieza), después de revisar entre 500.000 y un millón de fixtures en alrededor de 20 minutos, el programa que diseñó Eduardo encontraba siempre el mismo fixture.

Esto lo hizo conjeturar que el que había encontrado era el único. O sea, hay ¡un solo fixture que resuelve el problema! ¡Y el método lo encuentra! Pero, como él ya sabía de antemano, la multa no iba a ser cero (porque ya sabíamos que el fixture ideal NO existía), pero lo que encuentra el programa es el fixture con la mínima multa posible. La AFA implementó su uso a partir del campeonato Apertura de 1995 (que fue el torneo en el que Maradona produjo su retorno a Boca después que volvió de jugar en Europa). Y también desde entonces, la matemática de alta complejidad permitió resolver un problema que hasta ese momento tenía enloquecidos a todos.El Dr. Eduardo Dubuc no tuvo nunca el reconocimiento por lo que hizo. Ni tampoco lo buscó. Sólo que sin su aporte, hasta hoy estarían pujando por encontrar “a mano”, en forma infructuosa, una solución que en términos ideales, no existe.

* En el lenguaje matemático, Eduardo definió la función multa, que tiene como dominio todos los posibles fixtures y como codominio todos los números enteros positivos y el cero. Lo que trataba de hacer era encontrar mínimos absolutos de esta función.

30.5.06

Aniversario de Ricky Espinosa

A cuatro años de la muerte del “último punk argento”

Por Fernando Neira

No me interesa saludarte, ni contarte nada sobre mi vida... ni tus guiños cómplices ni tus palmadas sobre mi espalda, pueden hacerme sentir que la vida continúa... A que grado vas?... Que vas a hacer cuando crezcas???... Voy a ser tu asesino, el asesino de tu herencia... Yo no te voy a matar, pero lo que es peor cuando estés agonizando y estires el brazo para agarrarte de algo... yo voy a estar tirado en la cama masturbándome mirando como se cae el techo..." Ricky Espinosa


Ese trágico 31 de mayo de 2002, Ricky y sus músicos de Flema festejaban la edición de su octavo y último disco titulado “Cinco de copas”. Según cuentan sus amigos, estaba jugando al Playstation; se puso de pié y repentinamente se arrojó al vacío desde el quinto piso del departamento que su guitarrista, Luichi, tenía en el barrio Güemes del sur bonaerense. Quienes estaban con él, aseguran que no hubo ningún tipo de aviso o señal, fue la última de las locuras del líder del under-punk criollo.
Muerto a los 34 años, con 14 de carrera, se convirtió en un mito, el icono del artista que vivió al límite tanto sobre el escenario como en su vida personal.
Son muy recordados los recitales que daba con Flema, y también con Flemita -su banda paralela de covers que mantenía junto a otros amigos punks-, especialmente los que hizo en Cemento. Seguramente quedaron en la historia como unos de los más salvajes del rock nacional. Los que estuvieron presentes, no me dejan mentir, vieron como los miembros de la banda se comieron una torta llena de escupitajos de los espectadores y de ellos mismos sobre el escenario, algo totalmente repugnante. Una “comunión con su público” como la llamaban ellos.
Flema grabó 8 discos y se presentaron por toda la Argentina y también hicieron algunas pequeñas giras por países vecinos, pero a pesar de todo esto nunca fueron masivos en cuanto a público y ventas. Sin embargo, compartieron escenario con figuras internacionales ya que fueron teloneros de The Offspring, Marky Ramone y Green Day, donde su público los hizo sentir a la altura de las circunstancias.
Ricky también se dio el lujo de componer un disco solista al que tituló ingeniosamente “Vida espinosa”, un álbum que contenía un famoso tema ilustrativo de su forma de vida y cuyo estribillo repetía “Si yo soy así no es por culpa de la droga, si yo soy así no es por culpa del alcohol”.
Sebastián Duarte, un periodista y amigo de la secundaria de Ricky en el colegio Arcamendia de Barracas (donde vale aclarar nació la iniciativa de tocar rock, al igual que la de miles de jóvenes estudiantes), publicó el año pasado una biografía acerca del cantante de Flema, y ahí pone en duda la razón del suicidio tal como fue presentado. Aunque en realidad él no duda que Ricky se allá tirado del departamento, de lo que desconfía es de su estado en ese momento, de si estaba conciente o no, de si había perdido la conciencia por estar demasiado “zarpado”.
Lo cierto es que unos pocos músicos se acercaron al velatorio para despedirlo, entre ellos Niko Villano y Cristian Aldana (voz y guitarra de “El otro yo”), quién recuerda que es ese momento pensó que esa era una más de sus bromas.
Todos los 31 de mayo se produce un mismo ritual en el cementerio de Avellaneda: centenares de fans se acercan al nicho 31 E para conmemorar el aniversario de la muerte de Ricky Espinosa. Seguramente mañana vuelva a suceder lo mismo.
A pesar de todas las locuras de Ricky, fue un tipo transparente, un tipo que no traicionó sus ideales y que predicaba sus canciones en la vida real. Se puede estar de acuerdo o no con su ideología o sus pensamientos anarcos, pero de lo que no se puede dudar es que él los cumplió a rajatabla.

26.5.06

El recomendado cinematográfico de la semana para Babilonia Periodística:

Por Fernando Neira

X Men 3

Ficha Técnica:

Director: Brett Ratner
Protagonistas: Halle Berry, Hugh Jackman, Patrick Stewart
Género: Ciencia Ficción
Nacionalidad: Estados Unidos
Clasificación: SAM13
Duración: 105 mins.
Trailers: X Men 3 Trailer

Sinópsis:
En la última entrega de la trilogía, aparece una "cura" para los mutantes que amenaza con alterar el curso de la historia. Por primera vez, los mutantes pueden elegir: seguir con su singularidad, aunque eso los aísle del resto de la sociedad, o renunciar a sus poderes y convertirse en seres humanos normales. Los opuestos puntos de vista de los líderes mutantes, Charles Xavier, que aboga por la tolerancia, y Magneto, que cree en la supervivencia de los más aptos, se ven sometidos a la prueba definitiva: desencadenar la guerra que pondrá fin a todas las guerras.

Sí, pochoclo, más pochoclo, más gaseosa. De vez en cuando viene bien un descanzo intelectual.-

24.5.06

25 de mayo de 1810 - Revolución de Mayo

Por Felipe Pigna (*)

Durante la etapa virreinal, España mantuvo un férreo monopolio con sus colonias americanas, impidiendo el libre comercio con Inglaterra, beneficiaria de una extensa producción manufacturera en plena revolución industrial. La condena a la intermediación perpetua por parte de España encarecía los intercambios comerciales y sofocaba el crecimiento de las colonias. La escasez de autoridades españolas y la necesidad de reemplazar al régimen monopólico, sumado a las convulsiones que se vivían Europa tras la invasión napoleónica, llevaron a un grupo destacado de la población criolla a impulsar un movimiento revolucionario.
Para febrero de 1810 casi toda España se encontraba en manos de los franceses. Un Consejo de Regencia gobernaba la península en nombre de Fernando VII, prisionero de Napoleón. El 13 de mayo de 1810 llegaron a Buenos Aires las noticias de la caída de la Junta Central de Sevilla, último bastión del poder español.
La autoridad que había designado al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros había, por tanto, caducado y la propia autoridad del virrey se encontraba cuestionada. Pronto Cisneros debió ceder a las presiones de las milicias criollas y de un grupo de jóvenes revolucionarios y convocó a un Cabildo Abierto para el 22 de mayo de 1810. El Cabildo, dominado por españoles, burló la voluntad popular y estableció una junta de gobierno presidida por el propio Cisneros. Esto provocó la reacción de las milicias y el pueblo. Cornelio Saavedra y Juan José Castelli obtuvieron la renuncia del ex virrey.
El 25 de mayo, reunido en la Plaza de la Victoria, actual Plaza de Mayo, el pueblo de Buenos Aires finalmente impuso su voluntad al Cabildo creando la Junta Provisoria Gubernativa del Río de la Plata integrada por: Cornelio Saavedra, presidente; Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu, Juan Larrea, vocales; y Juan José Paso y Mariano Moreno, secretarios. Quedó así formado el primer gobierno patrio, que no tardó en desconocer la autoridad del Consejo de Regencia español.
Para nuestra sección El rescate hemos elegido algunos extractos del pensamiento de Mariano Moreno, uno de los más esclarecidos patriotas de la Revolución de Mayo, donde reivindica valores todavía vigentes como la importancia de la instrucción y la educación como método contra las tiranías, la necesidad de vigilar la conducta de los representantes, los reparos ante las injerencias del extranjero y la necesidad de una organización federal en el gobierno.
“El oficial de nuestro ejército después de asombrar al enemigo por su valor, debe ganar a los pueblos por el irresistible atractivo de su instrucción. El que se encuentre desnudo de estas cualidades redoble sus esfuerzos para adquirirlas, y no se avergüence de una dócil resignación a la enseñanza que se le ofrece, pues en un pueblo naciente todos somos principiantes, y no hay otra diferencia que la de nuestros buenos deseos: el que no sienta los estímulos de una noble ambición de saber y distinguirse en su carrera, abandónela con tiempo, y no se exponga al seguro bochorno de ser arrojado con ignominia: busque para su habitación un pueblo de bárbaros o de esclavos y huya de la gran Buenos Aires que no quiere entre sus hijos hombres extranjeros a las virtudes.”
“El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir sus delitos. El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien, debe aspirar a que nunca puedan obrar mal.
“Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce, lo que vale, lo que puede y lo que sabe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte, mudar de tiranos, sin destruir la tiranía”
“Los pueblos deben estar siempre atentos a la conservación de sus intereses y derechos y no deben fiar más que de sí mismos. El extranjero no viene a nuestro país a trabajar en nuestro bien, sino a sacar cuantas ventajas pueda proporcionarse. Recibámoslo en buena hora, aprendamos las mejoras de su civilización, aceptemos las obras de su industria y franqueémosle los frutos que la naturaleza nos reparte a manos llenas; pero miremos sus consejos con la mayor reserva y no incurramos en el error de aquellos pueblos inocentes que se dejaron envolver en cadenas, en medio del embelesamiento que les habían producido los chiches y coloridos abalorios. Aprendamos de nuestros padres y que no se escriba de nosotros lo que se ha escrito de los habitantes de la antigua España con respecto a los cartagineses que la dominaron:
Libre, feliz, España independiente
Se abrió el cartaginés incautamente:
Viéronse estos traidores
Fingirse amigos, para ser señores;
Entrar vendiendo para salir mandando’”

Fuente: Mariano Moreno, Escritos Políticos, Buenos Aires, La Cultura Argentina, 1915.

“En vano publicaría esta Junta principios liberales, que hagan apreciar a los pueblos el inestimable don de su libertad, si permitiese la continuación de aquellos prestigios, que por desgracia de la humanidad inventaron los tiranos, para sofocar los sentimientos de la naturaleza. Privada la multitud de luces necesarias, para dar su verdadero valor á todas las cosas; reducida por la condición de sus tareas á no extender sus meditaciones mas allá de sus primeras necesidades; acostumbrada á ver los magistrados y jefes envueltos en un brillo, que deslumbra á los demás, y los separa de su inmediación; confunde los inciensos y homenajes con la autoridad de los que los disfrutan; y jamás se detiene en buscar á el jefe por los títulos que lo constituyen, sino por el voto y condecoraciones con que siempre lo ha visto distinguido. De aquí es, que el usurpador, el déspota, el asesino de su patria arrastra por una calle pública la veneración y respeto de un gentío inmenso, al paso que carga la execración de los filósofos, y las maldiciones de los buenos ciudadanos; y de aquí es, que á presencia de ese aparato exterior, precursor seguro de castigos y todo género de violencias, tiemblan los hombres oprimidos, y se asustan de sí mismos, si alguna vez el exceso de opresión les había hecho pensar en secreto algún remedio”.Algunos miopes quieren ver en esta disputa el origen de la oposición entre unitarios y federales, alineando por supuesto a Moreno en el rol de padre del unitarismo y a Saavedra como progenitor, ya que nuestra historia es fanática de los padres, del federalismo. Es curioso porque Saavedra, hombre poco afecto a la filosofía y a la escritura, no ha dejado una sola línea en la que mencione siquiera las palabras federalismo o federación, mientras que el “unitario” Moreno le dedica varios párrafos de su texto: Sobre las miras del Congreso que acaba de convocarse, y la Constitución del Estado: Allí señalaba:“El gran principio de la federación se halla en que los estados individuales, reteniendo la parte de soberanía que necesitan para sus negocios internos, ceden a una autoridad suprema y nacional la parte de soberanía que llamaremos eminente, para los negocios generales, en otros términos, para todos aquellos puntos en que deben obrar como nación.
De que resulta, que si en actos particulares, y dentro de su territorio, un miembro de la federación obra independientemente como legislador de sí mismo, en los asuntos generales obedece en clase de súbdito a las leyes y decretos de la autoridad nacional que todos han formado. En esta forma de gobierno, por más que se haya dicho en contrario, debe reconocerse la gran ventaja del influjo de la opinión del contento general: se parece a las armonías de la naturaleza, que están compuestas de fuerzas y acciones diferentes, que todas concurren a un fin, para equilibrio y contrapeso, no para oposición; y desde que se practica felizmente aun por sociedades incultas no puede ser calificada de difícil. Este sistema es el mejor quizá, que se ha discurrido entre los hombres”.

(*) Autor: Pigna, Felipe, Los Mitos de la Historia Argentina, Buenos Aires, Norma. 2004

Se fue un tipo extraordinario

Su documento de identidad decía que mi viejo nació un 25 de agosto de 1933, aunque en realidad su cumpleaños era el 23 de agosto, se ve que ...