9.3.07

Bush llega al sur de Latinoamérica con espejitos de colores
LA CLONACIÓN DE LA MENTIRA


Por Héctor Sosa (*)

Los estrategas geopolíticos del Pentágono intentarán recuperar, con el periplo de George W. Bush, espacios y tiempos perdidos, o al menos dañados, en numerosos países de Latinoamérica, como consecuencia de las políticas económicas, militares y comunicacionales que su gobierno impuso, a sangre y fuego, no sólo en la región sino en buena parte del planeta durante los últimos años.
Los puntos centrales de estas estrategias, emanadas de los grupos de élite del Pentágono y la Casa Blanca, tienen como objetivo principal el dominio de los recursos naturales (petróleo, gas, agua, alimentación) en los países que los EE.UU ya seleccionó.
Bush llegará a Brasil y Uruguay en momentos en que su imagen pública es la más baja (en la región y el mundo) que un presidente de los Estados Unidos haya tenido alguna vez.
La vida se mueve, la historia se mueve: ni Latinoamérica es la misma que hace una década, ni el imperio lleva todas las de ganar.
Esta recorrida “para estrechar lazos solidarios y fortalecer nuestras democracias” (palabras de Condoleezza Rice), por el cono sur, al que se le sumarán Colombia, Guatemala y México, no es la única movida en el tablero mundial. Con inusitado pragmatismo buena parte de la diplomacia norteamericana intenta reconvertir, contra reloj, al “eje del mal” Irán-Siria en “interlocutores válidos para poder reestablecer la paz en Irak”, según afirmaciones del vicepresidente de EE.UU, Dick Cheeney.
Bush representa las ideas del Estado que más muertes y crímenes de lesa humanidad ha cometido en todo un siglo en el planeta.
Bush, y los presidentes que lo antecedieron también tiraron bombas, produjeron golpes de estado y apoyaron sangrientas dictaduras en la región y el mundo.
Bush representa las ideas de una minoría, de carácter fascista, que viene preparando un asalto al pueblo soberano de Cuba, tal cual esta señalado en el “Plan para ayudar a una Cuba Libre”, que desde mayo del 2004 el Pentágono tiene listo.
Bush, junto al ex presidente español José María Aznar, fueron el primero en avalar el golpe de Estado en la República Bolivariana de Venezuela, bajo la presidencia del comandante Hugo Chávez.
Bush es el mismo que lanzó millones de toneladas de bombas sobre Afganistán e Irak en nombre de la “democracia y la libertad”.
El fin de semana pasado, con absoluta claridad, el presidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), Juan Carlos Camaño se preguntaba ante una amplia audiencia que participaba del II Foro de Ciudades, realizado en Madrid: “¿frente a tantas matanzas, frente al armado de futuros -y nuevos genocidios- la FELAP todavía no había presentado ante los organismos internacionales de derechos humanos y ante los gobiernos de distintos países, una petición, un reclamo, una exigencia, con la finalidad que se considere juzgar, o se intente hacerlo, al presidente de los EE.UU, George W. Bush, como criminal de guerra. Como lo que es. Sin ninguna duda.”
El aparato de los grandes medios de la (des) comunicación del Imperio, se trazaron una estrategia para mostrar la “cara humana” de un criminal de guerra.
En las últimas 72 horas las grandes cadenas de TV estadounidenses, sus agencias de noticias y diarios electrónicos intentan moldear un Bush preocupado por la miseria, el hambre, la desocupación, la educación y “la calidad de nuestras democracias”.
El representante del sistema que produjo estos males viene a brindar “créditos a buenos intereses y poner un portaaviones sanitario”.
Sería interesante ver cómo funcionarán los “portaaviones sanitarios”, por ejemplo en Bolivia.
¿Bush llega tarde o temprano para aplicar su estrategia in situ?
Los promotores mediáticos de la mentira organizada tratarán de hacer ver que llega a tiempo, y que es beneficiosa su presencia para las que las “inversiones” lleguen rápidamente.
El periodista Silvio Gonzáles plantea, en su nota “Guerra Infinita en la ruta silenciosa” editada por la agencia de noticias Prensa Latina (PL), que va aumentando el nivel en la guerra de la información y citando al profesor Alex Schmid, afirma: “la guerra de la información tiene como característica principal que sus blancos son impuestos por la contrainteligencia de manera intencional”.
Gonzáles advierte e informa que el Departamento de Defensa de Estados Unidos organizó este año un “Comando de Operaciones en el Ciberespacio, ubicado en la Octava Base de la Fuerza Aérea de Barksdale, Lousiana”.
Esta nueva rama militar-comunicacional cumplirá el rol de policía del ciberespacio. Ya en 2005 el New York Times informó que se mantenían “1.200 soldados de las Unidades de Operaciones Psicológicas, que redactan noticias falsas y luego las colocan en la prensa digital de otros países para desinformar”.
Viene Bush y con él sus soldados: los que tiran bombas y los que construyen la mentira organizada. Ardua es la pelea que, en éste último campo, deberán producir los que construyen comunicación propia y contrahegemónica.
Vale lo que la UTPBA afirma en su comunicado, al señalar su profundo repudio y rechazo por “la presencia de Bush en Latinoamérica. Su presencia no tiene otro fin que el de buscar la ruptura – afirma- de una nueva realidad emergente en la región, en donde numerosos países y organizaciones han decidido enterrar para siempre las políticas neoliberales y dar una lucha seria, audaz e inteligente en la confrontación con quienes mienten, son neutros o apoyan a los criminales sociales” (ANC-UTPBA).

(*) Periodista. Responsable del Área de Comunicación de la UTPBA.

6.3.07

Los índices ocultos

La verdad desnuda
Por Fernando Neira

Creo que la mayoría de los argentinos están cansados de los dichos de aquellos funcionarios que pretenden hacernos creer que el país está en plena etapa de crecimiento, que los índices de desocupación bajaron a un dígito -y ojo que no desconfió de las cifras oficiales a pesar de los rumores que corren sobre el INDEC- simplemente molesta que existan cifras que los medios masivos, e incluso los políticos, no dan a conocer.
Es de público conocimiento que en los últimos cuatro años nuestro país tuvo un crecimiento progresivo en materia económica, ustedes saben que a pesar de eso ¿en la Argentina hay más de 15 millones de pobres?, el 39 por ciento de la población para ser mas precisos, ¿y 5,6 millones de indigentes?.
Estas cifras se tornan más indignantes ya que, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, en estas tierras se producen más de 90 millones de granos por año. Parece ser que esa cantidad de alimento no es necesario para garantizar la cuota alimentaria de toda la población.

Al hablar del hambre, es inevitable pensar en desnutrición, recordar esas imágenes del famélico nene santiagueño que fue tapa de los diarios en 2001, pero sin embargo este milenio nos sorprende con una nueva modalidad de desnutrición, esto dicho por especialistas como la antropóloga y asesora del Ministerio de Salud, licenciada Patricia Aguirre. En el siglo 21 irrumpió la denominada “desnutrición oculta”, chicos de baja estatura para su edad, sobrepeso y casos recurrentes de anemia.
Respecto a este último punto, la Organización Acción contra el Hambre realizó en 2005 una encuesta nutricional entre 600 alumnos de escuelas santafecinas, el 29 por ciento de los chicos tenía anemia. Esto explica sin dudas algunos comportamientos de los alumnos como escaso rendimiento, problemas expresivos, dificultades de comprensión. “Con hambre no se puede pensar”, cantan los roqueros uruguayos de No te va gustar.

Desnutridos obesos

Existen cinco tipos de alimentos que concentran el 35 por ciento de la comida de la clase baja: pan; papas; fideos para guiso; azúcar y carnaza. Vale decir, una canasta familiar rica en hidratos de carbono y con escasas proteínas; hierro, calcio y otros nutrientes vitales. Y la gente de bajos recursos come lo que puede y lo que más los llena sin fijarse en este tipo de cuestiones, y es entendible no van a estar comiendo verduritas, ¿cuales son las comidas que los satisfacen? básicamente las grasas y los hidratos de carbono.
Algunos mencionan que la soja podría ser la gran salvadora del hambre en el país, aún a riesgo de que su cultivo destruya o perjudique la tierra. Un kilo de soja contiene la cantidad de proteínas diarias que necesita una familia tipo de matrimonio y dos hijos, el kilo de soja vale 60 centavos y la Argentina produce unos 40 mil millones de kilos por año, ¿me parece que alcanza, no?
El gobierno tiene un plan asistencial de entrega de alimentos para las familias más necesitadas, ¿Saben que es lo que entregan? Hidratos de carbono, azúcares y grasas, o sea los alimentos de costo mínimo. Esto es lo que en algunos casos los pobres sean gordos.

Tres para mi, nada para vos....

Hay cifras oficiales que determinaron que con la cantidad de alimento que produce el país, mayoritariamente destinado a la exportación, se estaría en condiciones de garantizar que cada individuo consuma 3181 calorías diarias bien distribuidas, más de las 2700 consideradas. Pero no es necesario que les recuerde quiénes son los dueños del país y cómo distribuyen la riqueza.
Una de las políticas masivas que se bajaran y esperemos que se lleven a cabo, sería bajas las cargas impositivas de los alimentos, para potenciar el ingreso de la población.
Según un sondeo del INDEC, el 56.4 por ciento de los menores de 18 años son pobres y el 23.6 por ciento son indigentes. Desde el punto de vista económico, que más de la mitad de la población infantil sea pobre supone que en el futuro la capacidad de producción por hombre será menor, una especie de ecuación cuyo resultado sería: si ahora somos pobres, mañana lo seremos aún más.

Argentina no es un país africano ni asiático, la capacidad económica no justifica en absoluto lo que ocurre. La sola comparación de lo que consumen hoy los hogares argentinos con el valor actual de la canasta básica indica que en el país los hogares consumen lo suficiente como para que 110 millones de personas no sean pobres. Si somos 37 millones de habitantes y tenemos 16 millones de pobres, esto quiere decir que hay muchas casas que se quedan con varias canastas mientras otras no tienen ninguna. Como dijimos al comienzo, la exhibición sistemática de los indicadores que señalan una recuperación de la economía argentina no hacen otra cosa que ocultar el modo en que cotidianamente asesinan el futuro de la nación y de la gente.

1.3.07

PERIODISMO SERIO Y ANALITICO

Al cumplirse dos años de la asunción del gobierno del Frente Amplio, es bueno recordar los pronósticos realizados por la prensa "seria" y sus analistas más brillantes tras la caída de la dictadura.Transcribrimos, a continuación, la nota editorial publicada por el diario El País el 6 de diciembre de 1984, diez días después del triunfo de Sanguinetti en las primeras elecciones post-dictadura.

"FIN DEL FRENTE"

"Puede considerarse que la coalición política del Frente Amplio no tiene ningún sentido en el país y está condenada a desaparecer como fuerza de gravitación electoral. Al no ser capaces de aprovechar once años de gobierno de fuerza en el país; no supieron ni pudieron aprovechar una crisis social que se manifiesta en un grave deterioro del salario real, y, finalmente, no supieron ni pudieron aprovechar los alarmantes índices de desocupación.
No se van a dar en el país ni once ni un solo año de régimen militar, y los gobiernos democráticos --el coloradismo hoy y el nacionalismo tal vez mañana--, van a hacer sin duda lo posible y lo imposible por mejorar la situación económica y social del país. Puede afirmarse pues, después de las elecciones del 25 de noviembre, no sólo que la democracia ha vuelto en el Uruguay, sino además, que ha aventado todo riesgo y posibilidad de que algún día puedan tener significación entre nosotros las fuerzas antidemocráticas, ya sea descaradas o encubiertas, como se presentaron en las últimas elecciones".

28.2.07

Terratenientes

Por Juan Gelman

Parece increíble: uno de los terratenientes más grandes del mundo es el Pentágono. Según cifras oficiales de 2005, sus 737 bases militares en todo el mundo más las que posee en territorio propio ocupan una superficie de 2.202.735 hectáreas. Tales datos figuran en el Base Structure Report (BSR, por sus siglas en inglés, www.defenselink.mil, 2005), un inventario anual del Departamento de Defensa de EE.UU. que registra la proliferación de tales bases a partir del 2002. El colonialismo, antes, consistía en la ocupación militar permanente de países enteros. Ya no.
El historiador Chalmers Johnson señala en Nemesis: The Last Days of the American Republic (Metropolitan Books, 2007) que las cifras del BSR no incluyen las 106 guarniciones estadounidenses instaladas en Irak y Afganistán desde mayo del 2005 ni las construidas en Israel, Qatar, Kirguizistán y Uzbekistán. Tampoco las 20 que las fuerzas norteamericanas comparten con tropas locales en Turquía, de propiedad del gobierno de Ankara, pero bases norteamericanas al fin.
Ni la mayoría de las que en Gran Bretaña se dedican al espionaje de las comunicaciones mundiales: su valor total asciende a 5000 millones de dólares y están convenientemente disfrazadas de bases de la Royal Air Force. O la enorme base Camp Bondsteel de Kosovo, edificada en 1999 por una subsidiaria de la Halliburton que aún se ocupa de su mantenimiento. “Si la cuenta fuera honesta –subraya el autor–, la dimensión real de nuestro imperio militar probablemente ascendería a unas mil bases en el extranjero, pero nadie –tal vez ni siquiera el Pentágono– conoce su número exacto.”
Un velo espeso envuelve operaciones como el desplazamiento de armamento nuclear y Johnson cita a una autoridad en la materia, el columnista de temas militares de Los Angeles Times, William Arkine, quien escribió que la Casa Blanca viola las obligaciones impuestas por los tratados de los que es Estado Parte: “EE.UU. ha estado mintiendo a muchos de sus aliados más cercanos, incluso a la OTAN, sobre sus designios nucleares. Decenas de miles de armas nucleares, centenares de bases y docenas de buques y submarinos existen en un mundo secreto especial, sin justificación militar racional y menos con fines de contención”. La construcción de un imperio ofrece éste y otros detalles.
EE.UU. ha desplegado silenciosamente unos cinco mil efectivos en las fronteras de Jordania con Irak y Siria, lo cual no impide al rey jordano Abdullah II declarar que no hay tropas ni bases norteamericanas en el país. Antes de la retirada de Arabia Saudita en el 2003, la Casa Blanca negó con pertinacia que mantenía una flota de bombarderos
B-52 –reconocibles a simple vista por su gran tamaño– estacionados en Jeddah, frente al Mar Rojo. “Mientras los burócratas militares sigan implantando la cultura del secreto para protegerse a sí mismos –propone Johnson–, nadie sabrá la verdadera latitud de nuestra red mundial de bases, y menos que nadie los representantes elegidos por el pueblo estadounidense.” Nemesis, el libro del que se extraen estas citas, es el último de una trilogía que desnuda prolijamente las entrañas de las políticas de W. Bush y sus acólitos. Su autor es un personaje particular.
Historiador y catedrático brillante, reconocido no sólo en EE.UU., Chalmers Johnson sirvió como teniente en la Marina a principios de los ’50 y fue consultor de la CIA en el período 1967-1973. Se ocupaba de la URSS y demás países del “socialismo real”: “Fui un soldado de la Guerra Fría –afirmó en una entrevista que concedió a TomDispatch.com, sitio del Nation Institute de Nueva York (19-2-07)–. Nunca tuve la menor duda. Creía que la Unión Soviética era una verdadera amenaza. Lo sigo pensando”. Y también confesó: “El problema es que yo sabía demasiado del movimiento comunista internacional y no lo suficiente acerca del gobierno de EE.UU. y su Departamento de Defensa... mirando hacia atrás, ojalá hubiera acompañado el movimiento contra la guerra (de Vietnam). Con toda su ingenuidad y turbulencia, tenía razón y la política estadounidense estaba equivocada”.
Cifras siempre del Pentágono indican que posee 32.327 cuarteles, hangares, hospitales y otros edificios en sus bases del extranjero y que alquila además 16.527 instalaciones. Durante el año fiscal 2005-06, casi 200.000 uniformados y un número igual de empleados y funcionarios civiles del Pentágono fueron desplegados en esos verdaderos enclaves en territorio ajeno y se contrató a más de 80.000 nacionales de diferentes países, un medio millón de personas en total para ser breves. Chalmers Johnson pensaba que el colapso de la Unión Soviética en 1991 tornaba inútil la alta concentración de tropas estadounidenses en Alemania, Italia, Japón y Corea del Sur. El estudio de la realidad le mostró otra cosa: a fines de los ’90 y dos años antes de los atentados del 11/9, “los neoconservadores desplegaron su grandiosa teoría de que la ‘única superpotencia’ debía adoptar abiertamente una postura imperialista, incluyendo las operaciones militares preventivas y unilaterales, la imposición de la democracia en el extranjero a punta de pistola, la neutralización de cualquier país o bloque de países que podrían desafiar la supremacía militar de EE.UU. y la visión de un Medio Oriente ‘democrático’ que nos abastecería de todo el petróleo que quisiéramos”. Parece que no es fácil.
Unión Europea


La contaminación causa tres veces más muertes que los accidentes de tráfico


La contaminación atmosférica ha pasado de ser un problema de concienciación social a requerir de una acción inmediata, no sólo del ciudadano de a pie, si no de gobiernos y grandes potencias. El agravamiento de esta situación incide en la aparición de enfermedades respiratorias, vasculares y cánceres.
Un reciente
estudio de la Comisión Europea calcula que la contaminación atmosférica provoca en la Unión Europea unas 350.000 muertes anuales, 16.000 de ellas en España. En nuestro país fallecen 3 veces más personas a causa de la contaminación atmosférica que por los accidentes de tráfico y casi 11 veces más que en accidente laboral.
Según el último informe de
Ecologistas en Acción sobre la calidad del aire en Madrid durante el 2006 y de acuerdo con los datos publicados por la red de medición de la contaminación atmosférica del Ayuntamiento de Madrid, la calidad del aire de la ciudad ha empeorado significativamente en el año 2006 batiendo varios “records” de contaminación.
Ecologistas en Acción denuncia que la principal fuente de contaminación de Madrid es el tráfico rodado, y no el polvo Sahariano, como el Ayuntamiento de Madrid afirma, llegando el de contaminación a provocar, según el estudio europeo APHEIS 3 (desarrollado en 26 ciudades europeas) 83 muertes al año en la ciudad de Madrid.
Las actuales obras de la M-30, lejos de contribuir en la mejora de la salud de la capital, generarán un mayor flujo de tráfico con su incidencia directa en el aumento de contaminación. Por todo ello, urge a Madrid llevar a cabo por fin un plan de mejora de la calidad aire encaminado a reducir los niveles de contaminación atmosférica por debajo de los límites establecidos, reduciendo el uso del coche y potenciando el uso del transporte público.
Varias son ya las ciudades europeas que han llevado a cabo acciones en este sentido: peaje de entrada al centro de Londres, circulación en días alternos de coches con matrículas pares e impares en ciudades del norte de Italia, abono de transportes gratuito para ciudadanos que entregan la matrícula de su coche en ciudades belgas, regulación restrictiva del aparcamiento en muchas ciudades, etc.


Se fue un tipo extraordinario

Su documento de identidad decía que mi viejo nació un 25 de agosto de 1933, aunque en realidad su cumpleaños era el 23 de agosto, se ve que ...