4.6.09

La elección en la que ganan todos y no gana nadie

Por Fernando Neira (*)






Analizar el resultado de una elección legislativa de término medio no es tan fácil de desmenuzar como lo puede ser un partido de fútbol, donde claramente hay un equipo que gana y otro que pierde por el sólo hecho de convertir más goles que su rival.




En el ámbito político en cambio, y más aún en este contexto que hay tantos factores y cargos en juego, los razonamientos no son del todo manifiestos y más de un personaje se adjudicará alguna victoria caprichosa cuando finalice el conteo de los votos.



El análisis primitivo que puede elaborarse es considerar la cantidad de bancadas que obtuvo cada fuerza de acuerdo al porcentaje de votos conseguidos en el escrutinio. Citemos un ejemplo que planteamos anteriormente en este medio, y basándonos en las cifras promedios de las encuestas, está claro que si el oficialismo saca como se proyecta un 36 por ciento de los votos en la provincia de Buenos Aires, es inevitable que resigne entre cuatro o cinco lugares de los 20 que posee en la cámara baja. Y más considerando que las cifras en las principales provincias como Córdoba, Santa Fe o Mendoza no son muy alentadoras para el matrimonio Kirchner y Cia.



Pero como es sabido, el hecho de dominar la provincia de Buenos Aires, por más que sea por un margen menor, y los votos que puedan sumar en algún que otro territorio afín del norte y el sur del país, le darán al Gobierno el aire suficiente como para seguir adelante con el modelo. Obviamente tendrán que mostrar una postura más conciliadora y menos confrontativa, similar a la que aparentó Néstor Kirchner en las últimas apariciones públicas, ya que se verán afectados en las mayorías parlamentarias y sin el apoyo del justicialismo unificado con su poderoso cotillón partidario por detrás.



Los resultados finales de la elección y los márgenes entre los distintos frentes allanarán también el camino hacia las presidenciales de 2011. De acuerdo a las performances logradas, los candidatos tejerán nuevas alianzas o reforzaran otras para seguir construyendo hacia el gran objetivo, que no mencionan pero que a muchos obsesiona. A todos los políticos les agrada ser protagonistas en las batallas ganadas pero no les gusta para nada adjudicarse las derrotas. ¿Qué papel jugará el peronismo disidente una vez conocido el resultado electoral? ¿Felipe Solá seguirá aliado a Mauricio Macri o volverá a cobijarse en el PJ que lo moldeo a imagen y semejanza? ¿Qué papel jugarán los pesados del peronismo si la situación se pone compleja para la gobernabilidad de los Kirchner? ¿Realmente tirarán por la borda tantos años de aceitar un mecanismo logístico y de despliegue territorial que garantiza un cúmulo de votos subsidiados? Son interrogantes que vale la pena tener en cuenta, pero no por ello aventurar respuestas apresuradas.



Seguramente la noche del 28 de junio traiga consigo muchos comentarios de candidatos aludiendo que hicieron una gran campaña, hablaran de resultados positivos, de primeras minorías y se colgarán medallas por ser la primera oposición. Pero el verdadero deseo del electorado es que recuerden que los que obtuvieron una banca fueron elegidos por el pueblo para legislar y no para proyectar su futuro político.




(*) Artículo publicado en la revista política Cuarto Intermedio (www.cuartointermedio.com.ar)
PROyectando

Por Fernando Neira (*)


Dejando de lado la discusión por las candidaturas testimoniales, los escarches que sufren funcionarios del gobierno y las injustificables sumas de dinero invertidas en las diferentes campañas, resulta interesante analizar la composición jerárquica de las principales figuras del frente Unión-PRO.


Está claro que la cabeza del partido que lidera las encuestas en Capital Federal es el ex presidente de Boca Juniors, Mauricio Macri. En el entorno del actual Jefe de Gobierno porteño saben que su gran obsesión es luchar por la presidencia en 2011 y ocupar el sillón en que que hoy está Cristina Fernández. Pero sus asesores le recomendaron no mencionar todavía de ese tema hasta que no haya consumado una contundente victoria en las próximas elecciones legislativas del 28 de junio, que es lo que pronostican sucederá al menos en el ámbito porteño. Justamente Gabriela Michetti, es la candidata que encabeza la lista del PRO en la Capital, la aliada más cercana que tiene Macri a nivel político, ya que a nivel económico no hay quién iguale el rango que ostenta su colega Francisco De Narváez, que declaró un patrimonio de más de 80 millones de pesos.


La funcionaria que abandonó la vicejefatura porteña, en realidad accedió a la postulación para liderar la lista de diputados nacionales del PRO por pedido manifiesto del partido de acuerdo a la buena imagen que reflejan las encuestas, ya que sus verdaderas intenciones eran otras. Michetti auguraba culminar y mejorar su gestión para que al finalizar su mandato poder suceder casi naturalmente a su líder y quedar como Jefa de Gobierno. Pero las cosas no siempre salen como se prevén, sino pregúntenselo a Aníbal Ibarra.


Por el lado del propietario de Multimedios América, las verdaderas intenciones están casi a la luz del día si se rasca un poco la cáscara proselitista que invadió gran parte de la pauta publicitaria de los diarios, radios y la televisión. Esta claro que De Narváez no se desvive por ocupar una banca en la cámara de diputados, de hecho ya la tiene desde 2005 y asistió contadas veces a las sesiones parlamentarias. La espina clavada que tiene uno de los creadores de la Fundación Unidos del Sud es gobernar la provincia de Buenos Aires, cargo al que se postuló en las elecciones de 2007 y quedó ubicado en un tercer lugar detrás de Daniel Scioli del Frente para la Victoria y de Margarita Stolbizer de la Coalición Cívica, con poco más de 1 millón de votos.


Repasando las hipótesis planteadas, dentro de dos años, y de no mediar imponderables, Mauricio iría en busca de la ansiada presidencia, Gabriela del control de la Jefatura porteña y De Narváez por la gobernación de la provincia más representativa y el bastión justicialista. Ahora bien, cabe preguntarse qué rol protagónico le guardaron en el PRO a Felipe Solá ¿Será que sólo es un actor de reparto en esta película tragicómica y que por eso lo mantienen marginado de la mayoría de los actos de campaña? A partir del 29 de junio y en las mejores salas se irá debelando el misterio.


(*) Artículo publicado en la revista política Cuarto Intermedio (www.cuartointermedio.com.ar)

27.5.09

Conurbano + 10

Por Fernando Neira (*)


No se trata de una declaración rimbombante del director técnico de la selección nacional, Diego Armando Maradona, para definir las cualidades de un gran futbolista, sino un juego de palabras para ejemplificar la importancia del voto en el Conurbano bonaerense y lo que significa dominar ese cordón.


En términos crudos de porcentajes, es el 23 por ciento del electorado nacional y siempre resultó ser un bastión determinante para las elecciones presidenciales. En el caso de las legislativas, los candidatos saben que también es significativo tener una buen performance para la obtención de bancadas en las cámaras, ya que uno de cada cuatro votos del país está centralizado en esa zona geográfica. El municipio estrella es La Matanza, no por la calidad de vida de sus vecinos ni muchos menos, sino porque acumula casi tantos votantes como la suma de los padrones de las seis provincias más chicas.


Dividido en tres grandes cordones, los habitantes del Conurbano tienen muchas características, o deficiencias, en común: el 40 por ciento no tiene red de agua potable, más del 65 por ciento no tiene cloacas y el gas natural no alcanza al 50 por ciento de las viviendas. Sin dudas que es una región con un panorama propicio para trabajar política y socialmente a conciencia y que los resultados se deberían ver reflejados rápidamente. Pero en cambio, a los funcionarios del gobierno y de la oposición poco les importan verdaderamente las necesidades básicas insatisfechas de los habitantes, la pobreza generalizada y la falta de educación que sufren los menores.


Lo que les interesa es su voto. Y en base a esto y a la vulnerabilidad que tienen los bonaerenses por la falta de recursos, es que desarrollaron un plan clientelista que los tiene como rehenes. Son dependientes de la ayuda o de las promesas de los que los gobiernan.
Sería bueno que no sólo se acuerden de realizar o anunciar obras en épocas electorales. Que de una vez por todas alguien, al menos, intente o proponga desarticular la maquinaria clientelista que mueve millones de pesos y que es funcional a cierta clase política.


(*) Artículo publicado en la revista política Cuarto Intermedio (www.cuartointermedio.com.ar)
Las hilachas y los candidatos

Por Fernando Neira (*)


Con la incorporación de los asesores de imagen en las campañas políticas, la mayoría de los candidatos suelen parecer excelentes opciones para el electorado. Dicen lo que la gente quiere escuchar y con las palabras apropiadas, según le recomiendan sus consejeros privados. Pero a veces sucede que los personajes en cuestión se salen del libreto a la hora de opinar sobre algún tema puntual de la coyuntura y quedan expuestos. Como se suele decir en el barrio muestran la hilacha, o mejor dicho sus verdaderas intenciones.


Con la visita al país de la semana pasada del presidente venezolano, Hugo Chavez, se puso sobre la agenda el debate acerca de la estatización de grandes empresas privadas. Ya que el líder bolivariano anunció el jueves último que su gobierno se hará cargo de cinco empresas siderúrgicas, de las cuales dos de ellas pertenecen al grupo argentino Techint. Por su parte el gobierno nacional comandado por los Kirchner ya ha hecho camino en ese sentido durante su gestión, con la estatización de, entre otras, Aguas Argentinas, Aerolíneas o las AFJP. Y en épocas proselitistas como las que corren, los candidatos no se quisieron quedar callados y salieron a dar sus puntos de vista. Sería conveniente tomar nota de las posturas y opiniones de los funcionarios que pretenden una bancada en las cámaras del Congreso de la Nación para intentar descifrar un posible desempeño futuro al servicio del poder legislativo.


El candidato a diputado que encabeza la lista de Unión-Pro en la provincia de Buenos Aires, Francisco De Narváez, dejó en claro su postura respecto a las estatizaciones diciendo que “no iba a permitir que haya un atropello sobre lo privado como tampoco iba a dejar avanzar el proyecto de radiodifusión que impulsa el kirchnerismo”. En sintonía con las declaraciones del accionista de Multimedios América estuvo la candidata por el Acuerdo Cívico y Social, Margarita Stolbizer, que acusó al gobierno de “no defender el trabajo nacional” y de “desproteger a las empresas”. Diferenciándose de los anteriores, la postulante a diputada nacional por el movimiento MST-Nueva Izquierda, Vilma Ripoll, apoyó la nacionalización de las empresas adoptadas por el venezolano y acusó a los que están en contra de la medida de “mirar para otro lado cuando estas grandes compañías echan a cientos de trabajadores impunemente”.


Por su parte el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, en representación del sector agropecuario, también se pronunció en contra de la estatización de las empresas y llamó al gobierno “a que defienda la propiedad privada, tanto dentro como fuera del país”. Luis Zamora, en cambio, no reprochó la nacionalización de las empresas pero criticó la discrecionalidad de la utilización de los fondos que la actual gestión se acreditó con el pase de los activos de las AFJP a las arcas del Estado, ya que para el candidato a una bancada en la cámara baja por el partido Autodeterminación y Libertad, “los fondos han llegado a manos de los Kirchner pero los jubilados siguen sin disponer de sus aportes”.


Falta poco más de un mes para las elecciones legislativas y los candidatos seguirán hablando y opinando acerca de todo y de todos, hay que estar atentos porque seguramente en algún momento se salgan del libreto y muestren la hilacha.


(*) Artículo publicado en la revista política Cuarto Intermedio (www.cuartointermedio.com.ar)

25.5.09

Más Solá que Felipe


Por Fernando Neira (*)



El ex gobernador de la provincia de Buenos Aires designado por Eduardo Duhalde durante su mandato presidencial y actual candidato a diputado por la fuerza Unión-Pro, Felipe Solá, está cada vez más relegado de los actos de campaña de su propio partido.


A mediados del año pasado Solá decidió que lo mejor para el futuro de su carrera política era romper los lazos que mantenía con el matrimonio Kirchner a partir del las diferencias que se hicieron publicas en el conflicto con cierto sector agropecuario. Con su voto negativo en el tratamiento de la resolución 125, se ganó el mote de “traidor” por parte de algunos funcionarios kirchneristas como Carlos Kunkel. Esta postura contraria a los intereses del Gobierno de turno lo alejó del oficialismo y comenzó a ser visto con buenos ojos por una oposición necesitada de una importante pata justicialista disidente que traccione votos. Así fue que al poco tiempo comenzó a frecuentar reuniones junto al el líder del Pro, Mauricio Macri y a su aliado político-capitalista, Francisco De Narváez.


La historia del armado de las listas es historia conocida, y podría resumirse con la frase billetera mata galán, y no precisamente porque Felipe sea sólo una cara bonita. Aquel 9 de mayo por la noche, previo a la oficialización de las nóminas, el ex gobernador no sólo accedió a no encabezar la boleta, sino que también debió ceder ante las presiones del colombiano y no pudo colocar a un hombre de su riñón, como Jorge Sarghini, en los puestos de vanguardia. Y el ex presidente del Banco Provincia, que en 2007 había criticado duramente a De Narváez durante la campaña por la gobernación, se quedó afuera de la composición. Luego fue el turno de que resignara también el lugar de su esposa, María Helena Chávez, por cuestionamientos internos y externos.


A partir de ahí la relación entre Solá y De Narváez nunca progresó, y más allá de que los asesores de imagen del Pro intenten disimular las fisuras, la relación entre ellos es casi nula. Por su parte Macri, que había dicho que no iba a destinar tiempo de su gestión para hacer campaña, la semana pasada acompañó al propietario de Multimedios América a una caminata proselitista por la localidad bonaerense de Lomas de Zamora. Estas son señales que Solá seguramente interpreta y analiza, ya está claro que para De Narváez es más rentable popularmente hacer campaña con el ex presidente de Boca que con él.


Lo cierto es que Solá no aparece en casi ninguna foto, y esto de alguna manera puede debilitar al propio partido y, sin quererlo, alimentar al oficialismo. Que desde la otra vereda ve como los egos de los que se jactan de ser la “oposición renovadora” se posan por encima de las esperanzas de un buen resultado electoral.
(*) Artículo publicado en el sitio Cuarto Intermedio (www.cuartointermedio.com.ar)

Se fue un tipo extraordinario

Su documento de identidad decía que mi viejo nació un 25 de agosto de 1933, aunque en realidad su cumpleaños era el 23 de agosto, se ve que ...