25.1.06


SE CUMPLEN 9 AÑOS DEL ASESINATO DEL REPORTERO GRAFICO JOSE LUIS CABEZAS

Por la UTPBA, especial para Babilonia Periodística

Hoy, miércoles 25 de enero, se cumplen 9 años del asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas, quien fuera hallado muerto en el año 1997 en una cava de la ciudad de Pinamar.

Durante todo este tiempo la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA), la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA), la familia de José Luis y numerosas organizaciones sociales y de derechos humanos, venimos denunciando la impunidad que rodeó a ese crimen en el marco de una impunidad mayor.
La lucha por la verdad y la justicia fue la bandera que guió a quienes sostuvimos desde siempre que la muerte de José Luis no había sido un hecho aislado sino que formaba parte de la metodología de quienes quisieron siempre imponer el terror y la inseguridad para perpetuar sus intereses.
Por eso -insistimos por aquellos dias- no hubo justicia para los treinta mil detenidos-desaparecidos de la Dictadura, ni para la Amia y la Embajada de Israel, ni para los tantos asesinatos que se fueron cometiendo durante los años de una democracia débil sacudida por una crisis económica feroz que sumió a enormes sectores de la población en la miseria.
Antes y después del asesinato de José Luis se cometieron crimenes que aún siguen impunes; antes y después del asesinato de José Luis miles de vidas quedaron en el camino, en un sistema que ampara una justicia injusta.
Se cumplieron 9 años del asesinato de José Luis y el secretario general, Daniel das Neves, decia en un artículo publicado por la ANC: “debemos recordar que la lucha de años, con cientos de miles de personas en la calle y en sus hogares exigiendo justicia y comprometiéndose a no olvidarse de José Luis, tuvo el valor de no haber sido puesta jamás en una mesa de negociación y la virtud de haberse ligado a otros reclamos...” Por eso vale recordar que frente a la generalizada indignación que provocó la libertad de los autores materiales del asesinato de José Luis, mediante la aplicación de discutibles leyes vigentes, Das Neves afirmó: “Lo dijimos la noche del 3 de febrero (de 2000) en Dolores, cuando se conoció la sentencia (que condenara a Auge y a otros autores del crimen): se había dado un paso producto de una lucha histórica, pero había responsables ausentes en la condena... y, fundamentalmente quedaban plenamente vigentes las condiciones que determinaron un crimen como el de José Luis. Quizás, frente a un optimismo legítimo por un fallo del que se rescataron aspectos positivos, algunos creyeron ver en esas palabras una dosis de pesimismo, cuando en realidad había que haber leído, simplemente, que la lucha seguía”.

Porque no nos olvidamos de José Luis, hoy, a 9 años de aquel crimen, la UTPBA reitera y reafirma su compromiso de lucha contra la Impunidad, por la Verdad y la Justicia, frente a cada hecho que atente contra la vida y la dignidad de las personas.

23.1.06



Un buen principio de gobierno

Por Octavio Rodríguez Araujo, especial para Babilonia Periodística (*)

Un gobernante siempre hace lo que puede, dentro de lo que quiere; o al revés: hace lo que quiere dentro de lo que puede. Y, paradójicamente, entre más democrático es un país, lo que puede es menos de lo que quiere. En una dictadura, el gobernante puede más que en una democracia, y aun así, como los países no son entidades aisladas, también tendrá límites, sobre todo en el ámbito de la economía, que es global.
Los críticos de los gobernantes siempre son más exigentes de lo que serían con ellos mismos, pasando por alto que no es lo mismo gobernar que criticar, como no es lo mismo hacer una obra de arte que criticarla: con frecuencia los críticos de arte no son capaces de superar a los creadores criticados, y a veces ni de hacer algo aceptable con un pincel o un lápiz. Felipe González, el español, no el funcionario armado de la Secretaría de Gobernación de México que ahora quiere ser senador por Acción Nacional, dijo en alguna ocasión que había sido más fácil ser oposición que gobierno. Y tenía razón, por mucho que no haya sido ni sea de mis simpatías. Gobernar, salvo en las autocracias, quiere decir estar sometido a presiones: de otros gobiernos (sobre todo de los países más poderosos), de empresarios nacionales y trasnacionales, de instituciones multinacionales como el FMI, de movimientos sociales, del parlamento, de sus propios colaboradores que generalmente pertenecen a diversos grupos políticos, de organizaciones de todo tipo, incluidas las no gubernamentales, etcétera. Sin embargo, hay matices: no es igual Gutiérrez, en Ecuador, que traicionó de entrada sus compromisos tanto con sus aliados como con sus votantes, que Chávez en Venezuela, que ha hecho más de lo que ofrecía en 1998, en la elección que lo llevó por primera vez a la presidencia, precisamente apoyándose en las mayorías depauperadas de su país.
Y a propósito de Chávez, él también, como Evo Morales, es un hombre de extracción humilde con el que se han identificado muchos venezolanos igualmente humildes y con esperanzas de cambios sustanciales que les favorezcan. Los críticos dicen que Lula también es de extracción humilde y que esto no es garantía de nada, y tienen razón. Tienen razón porque el origen humilde no significa una ideología consecuente con las causas populares, pero tampoco se puede generalizar: Lula y Chávez no son lo mismo, como tampoco el Cholo Toledo, de Perú. Los tres, de origen humilde, son muy diferentes en tanto que Zedillo, también de origen humilde, fue tan reaccionario como presidente de México como su antecesor (Salinas), que no se caracteriza por su humildad, ni por la cuna ni por sus acciones como el protagonista político que quiere ser todavía.
Los críticos de Evo Morales, desde posiciones de izquierda (ultraizquierdistas, diría), como Felipe Quispe, del Movimiento Indígena Pachakutik, quisieran que el ganador de las elecciones bolivianas se planteara la nacionalización total de las empresas asociadas con el gas y directamente la construcción del socialismo, confundiendo, pienso, a los movimientos sociales con lo que puede ser y hacer un gobierno.
No les basta la declaración de Morales de que para gobernar se necesita escuchar la voz del pueblo, lo que éste quiere, y entender que su triunfo no puede disociarse del movimiento iniciado hace cinco años y que se llevó, entre el polvo levantado, a dos presidentes del país.
Para otros críticos, también de la ultraizquierda, Morales sólo será un administrador de la crisis social y política de Bolivia, en favor de las trasnacionales y de los grupos oligárquicos de Santa Cruz, la provincia más próspera de Bolivia y cuya burguesía es de tendencias autonomistas; para otros será un mediatizador de los movimientos populares que han tenido un papel protagónico desde el año 2000. Otros más ven en el Movimiento al Socialismo (MAS) en que se apoyó Morales para las elecciones, una de sus debilidades, pues –dicen– no es un partido propiamente dicho y, por lo tanto, en el gobierno el futuro presidente no contará con los cuadros suficientemente capaces para llevar a cabo las difíciles y delicadas tareas de la administración pública.
Todo se puede decir sobre el futuro del gobierno de Evo Morales, pues la especulación puede ser tanta como la imaginación y los prejuicios la permitan, pero lo que no se puede soslayar es que en la contienda del 18 de diciembre perdieron los amigos de Washington, los defensores del neoliberalismo, los racistas de siempre y quienes conciben la soberanía nacional como una mera fórmula escrita en papel mojado.
Evo Morales ganó sin ofrecer las perlas de la virgen; en realidad, ofreciendo poco y lo que ha creído que se podrá hacer en alianza con el pueblo y sin enfrentamientos riesgosos con las compañías que operan en su país, incluyendo a Petrobras, la empresa petrolera brasileña que controla la cuarta parte de las reservas de gas boliviano. ¿Valdrá la pena negarle el gas boliviano a San Pablo, capital industrial de un país con el que convendrá mantener una relación estrecha, complementaria y amistosa? Bolivia necesita aliados, no enemigos o, en términos del mismo Morales, socios, no patrones. Y éste ya es un buen principio de gobierno, lo sabemos muy bien los mexicanos... por lo que no tenemos.


(*) Profesor-investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM; analista de los movimiento populares y de izquierda.Del periódico La Jornada, de México.

20.1.06

La Intelectualización del fútbol

Por Fernando Neira

El fútbol se convirtió por algún motivo desconocido en una emergente actividad intelectual. Cada vez es más frecuente escuchar en boca de periodistas, entrenadores o de los propios jugadores cosas como: “especular con el resultado”, “desenvolverse bien dentro del área”, “capacidad para definir” o “leer el juego”. Es decir, los nuevos viejos términos para interpretar al popular deporte de los pies.

El termino “especulativo” en el deporte a adquirido connotaciones peyorativas y claramente negativas si se advierte la nobleza que la palabra alcanza en el ámbito de la Filosofía. Especular alterna en ese terreno con palabras como reflexionar o meditar, entonces alguno de ustedes imaginan a un jugador meditando o reflexionando durante un partido de fútbol. Aclarando la situación podemos decir entonces que para los “filósofos” del balompié aquel que especula con el resultado es el que hace circular la pelota con escasas intenciones de convertir algún gol o de acercase al arco rival.

A la vista de las inclinaciones especulativas, tampoco resulta paradójico que un entrenador pida para su equipo un jugador de las siguientes características: “Que se desenvuelva bien en el área y que tenga capacidad para definir”. Sin dudas que estamos delante de una joyita si encontramos a un jugador que culmine las especulaciones mediante las definiciones pertinentes. Sin embargo sospecho que cuando de refieren a definir, este término nada tiene que ver con lo lingüístico o filosófico, ni tampoco con la necesidad de delimitar el campo de juego, lo que estaría en plena consonancia con la etimología latina de la palabra. Simplemente lo que los entendidos quieren decir es: que el futbolista resuelva la jugada con la acción suprema del fútbol: haciendo un gol, claro.

A la hora de leer el partido, entramos en otro lugar común de los comunicadores deportivos. Partiendo de la base que al 90% de los jugadores de fútbol no les gusta leer, en todo caso miran televisión, juegan al pool y al Play Station durante las concentraciones. Entonces cómo van a dedicar parte de un partido de fútbol, (su horario de trabajo) en hacer algo que no les justa y por lo que no les pagan. Simplemente se puede solucionar esto explicando que un jugador que lee el juego es: aquel que tiene la picardía o inteligencia necesaria de saber cuando es útil para su equipo hacer circular el balón.

Pero la pregunta central es: ¿por qué el fútbol se intelectualizó?, Si siempre el mundo erudito a tenido una actitud despectiva y arrogante contra este deporte y contra lo que desata como pasión colectiva en las sociedades.

Acaso el fútbol no fue condenado por intelectuales de derecha y de izquierda tal cual lo define el escritor Eduardo Galeano. Por la derecha, porque dicen que el pueblo piensa con los pies y por la izquierda, porque dicen que el fútbol es el culpable de que la gente no piense.
Existe una tradición universal que trata acerca del divorcio entre la cabeza y el resto del cuerpo. Y dice que: “aquello que no sirve para pensar merece desprecio”. Este pensamiento tiene gran aceptación en los intelectuales que aman a la humanidad pero desprecian a la gente.

Más allá de las nuevas maneras de interpretar las circunstancias de un partido de fútbol y su contradicción histórica cultural, estamos en un proceso de cambio. Las transmisiones de los encuentros de fútbol dejaron de ser las típicas crónicas de una batalla épica, para convertirse en una autentica lucha dialéctica, donde siempre el que más lee, especula y define durante un partido, es el que se lleva los tres puntos.

19.1.06


Recorrido histórico por la FIFA

Un objetivo Perdido

Por Fernando Neira

A pocos meses de la llegada de un nuevo campeonato mundial en Alemania y a más de cien años de la creación de la Federación Internacional de Fútbol Asociados (FIFA), esta institución parece haber olvidado sus principios y cada vez se aleja más de su objetivo primordial.

Abróchense los cinturones y prepárense para sumergirse en un mar de corrupción tan profundo como histórico. Un lugar donde los barcos llenos de tesoros son moneda corriente, también donde grandes capitanes naufragaron por no poder maniobrar astutamente sus naves y jamás pudieron salir de la turbulenta marea. Y Donde tantos otros se ahogaron entre sus utópicas ideas.
En la tarde del 21 de mayo de 1904, de un Paris opaco como pocos, siete delegados de Francia, España, Bélgica, Dinamarca, Holanda, Suiza y Suecia, se propusieron un objetivo hasta el momento inédito: Organizar y darle forma a un deporte apenas conocido hasta el momento, el Fútbol.
Su cometido era encomiable, sentar las bases de un ejercicio del cuerpo, de una diversión de pocos individuos y convertirla en un deporte legitimo, como pudiera ser por ejemplo el Tenis. No sabían estos siete caballeros que estaban engendrando un gran monstruo al que llamarían Federación Internacional de Fútbol Asociados.
Seguramente no se les cruzó por la cabeza de estos siete hombres que su creación perduraría a través de los años. Tal vez no sea muy distinta la sensación que sintieron ellos de la que sintió Dios después del séptimo día.
La FIFA nuclea a 200 países, una cifra que no alcanzan la Organización de la Naciones Unidas (185), la Cruz Roja Internacional (164), la UNESCO (150) o la Organización Internacional del Trabajo (100). Si se toman estos datos en bruto podemos llegar a una conclusión: ni la política, ni la salud, ni la educación, ni el empleo parecen estar en condiciones de aglutinar organizativamente a esa cantidad de naciones como lo logra el fútbol. Estas cifras muestran claramente las dimensiones de este deporte.
La FIFA sin duda se ha convertido en una de las corporaciones más poderosas de la actualidad. Cuyos dirigentes están mas preocupados por los grandes negocios de promoción de gaseosas o ropa deportiva que por el perfeccionamiento y el desarrollo del deporte más hermoso del mundo.
Seguramente los siete magníficos no imaginaron el futuro de su engendro, ¿y por qué hacerlo?, si solo se habían establecido promover el deporte de los pies, desarrollar amistosas relaciones entre diversas asociaciones y organizar múltiples eventos. Pero posiblemente no tuvieron en cuenta que la codicia del hombre podría entrecruzarse en sus proyectos. Y lamentablemente aquel primer reglamento de principios de siglo decía que no podía ser vulnerado, pero si interpretado, con lo que eso significa. Ninguno de ellos imaginó que el fútbol pudiera verse inmerso en fraudes de todo tipo, sobornos, doping, incentivación, representantes, apuestas clandestinas, hasta asesinatos de jugadores y árbitros. Ni hablar de la violencia organizada existente en muchos países del mundo, barras bravas en Sudamérica, hooligans en Gran Bretaña por citar algunos.
A pesar de todos estos factores el fútbol fue creciendo lenta e inexorablemente con el correr del tiempo. Se sucedieron numerosas competencias nacionales e internacionales, se inventaron y se reinventaron miles de torneos, desde una copa “Libertadores de América” hasta una “Supercopa” pasando por una copa de “Leche”. Por consecuencia de estos numerosos torneos aparecieron grandes figuras individuales. Los cuales sin la gran infraestructura marketinera que los rodeaba hubiesen sido tan buenos jugadores como los que fueron. ¿ O acaso Maradona no hubiese brillado sin la televisión o por no tener un buen contrato?.
Un encuentro de fútbol llegó a ser tomado como una pequeña guerra de once contra once, o acaso por qué se entonan los himnos nacionales cuando juegan equipos de diferentes nacionalidades. Que poderoso es el Fútbol que se desarrollo sin problemas mientras en la Argentina ocurrió la peor catástrofe de su historia, y no solo porque se jugaran un par de encuentros, sino un mundial entero con la complicida de todos.

El fútbol es sin duda uno de los vehículos de mejor performance para que las grandes empresas conquisten mercados, por lo tanto la FIFA tendría que ser un ejemplo a imitar, pero en cambio a tomado una imagen cómplice de recursos sospechosos y oscuros. Por supuesto muy lejano a su objetivo primitivo: Promover la practica del deporte de los pies.

17.1.06


Perfil de Diego “Ezequiel” Bouvet
Nace una estrella

Por Fernando Neira

Matías Martin no lo pudo haber definido mejor: “A este pibe le das dos minutos y te hace un asado abajo del agua”. Con esas palabras se despachó el conductor del ciclo “Cámara en mano” (TELEFE, a la medianoche) para presentarlo desde el piso del canal más visto de la pantalla chica a su audiencia noctámbula. (FOTO) A la derecha Ezequiel y a la izquierda quien escribe.
Este chico (y no hablo de estatura) de 27 años oriundo del barrio bonaerense de Lanús, donde es más bien conocido como Diego y no por su segundo nombre Ezequiel, vive con su hermano y su madre en una bonita casa con pileta y dos palmeras en el fondo, lugar que suele utilizar para hacer divertidas fiestas de disfraces y para reponer energías luego de las arduas tareas que realiza durante la noche.
En su trayectoria se destaca una participación protagónica en un programa de espectáculos del Canal 5 de Lanús y sendas apariciones en el ciclo “Intrusos”, comandado por Jorge Rial, bajo el rol de “El Descubridor”, tal como lo bautizó su colega Luis Ventura. Allí realizaba reportajes a bellas modelos, actrices y vedettes que con el paso del tiempo se convirtieron en importantes figuras del medio como Luciana Salazar, Pampita o María Eugenia Ritó.
Su fuerte siempre fue la televisión y sus mejores ideas estuvieron pensadas y vinculadas para este medio. Durante su paso por TEA, donde se recibió de periodista en 2005, realizó junto a un grupo de compañeros un impecable informe por el cual se comprobó que Walt Disney se inspiró en la “República de los Niños” para crear Disneylandia entrada la década del ´60.
En “Cámara en mano” interpreta un personaje que le cabe a la perfección de acuerdo a su perfil, se podría decir que ahora la productora Endemol le paga por hacer lo que antes hacía gratis y por placer: encararse mujeres. Está de más decir que el objetivo lo cumple a la perfección y que en más de una oportunidad puso en ridículo a su competidor en el bloque de Axe, la marca que auspicia la sección de los cliqueadores.
Durante sus primeras apariciones en el programa ya se pudieron observar algunas de las perlitas dialécticas que trae desde su etapa estudiantil, por ejemplo: “Chicas cualquier cosita les mando un mail”, “Se cae”, o “En Hungría es otra onda”. Ya se vendrán otras tantas frases que con el tiempo se introducirán dentro del inconsciente diccionario juvenil.
De lo que podemos estar seguros es que en poco tiempo más, Ezequiel o Diego, para los amigos, ya no tendrá que acudir a sus viejos trucos de magia para ganarse mujeres como lo hacía cuando la fama no lo acompañaba. Esperemos que no se olvide de sus amigos…..

Se fue un tipo extraordinario

Su documento de identidad decía que mi viejo nació un 25 de agosto de 1933, aunque en realidad su cumpleaños era el 23 de agosto, se ve que ...