6.2.06


Armstrong pedalea rápido pero lo colgaron

Por Fernando Horowitz, especial para Babilonia Periodística (*)

Tras conquistar siete títulos consecutivos en el Tour de France, el ciclista estadounidense Lance Armstrong se retiró de la actividad profesional hace seis meses para pasar más tiempo con sus hijos y preparar la boda con su novia y compatriota, la cantante pop Sheryl Crow. Sin embargo, los éxitos deportivos del ex líder de los equipos US Postal Service y Discovery Chanell no se prolongaron a su faz personal ya que, además de enfrentar una ola de acusaciones por un supuesto consumo de sustancias dopantes durante su primer triunfo en las rutas galas, se separó de la autora del hit All I Wanna Do (Todo lo que yo quiero) cuando restaban tan solo unos tres meses para tan promocionado casamiento.

“Aunque ambos nos queremos y respetamos mucho, tomamos la decisión de separarnos”, explicó la ganadora de un premio Grammy al mejor disco de 1993 y que en enero posó vestida de novia para la revista Allure. Soltera de 43 años, la artista formuló declaraciones a la prensa norteamericana en la que pidió que “se respete la intimidad ya que atraviesan un momento muy difícil”.

A sus 34 años, Armstrong es padre de Luke y las gemelas Isabelle Rose y Grace Elizabeth, fruto de su primer matrimonio con Kristin Richard de quien se divorció a mediados de 2003. Meses después conoció a Crow en una cena benéfica en la residencia del tenista André Agassi. En su adolescencia incursionó en el triatlón hasta consagrarse campeón mundial juvenil pero luego se volcó al ciclismo pero en 1996 le detectaron un cáncer testicular que se le extendió al cerebro y los pulmones. Sometido a operaciones y quimioterapia, regresó dos años después al alto rendimiento. Su principal ocupación actual consiste en dirigir la fundación que lleva su nombre y lucha contra esa enfermedad.

De invencible millonario a la pantalla grande

Como paliativo por su ruptura sentimenal, Armstrong embolsó 22 millones de dólares por sus logros deportivos y los contratos publicitarios de la temporada pasada sin contar los derechos y porcentajes por su biografía que será llevada al cine.

Tal como ya le había adelantado al periódico sudafricano Sunday Times, el actor norteamericano Matt Damon protagonizaría el papel de Armstrong, mientas que la rubia estrella de la serie televisiva, Sex and The City, Sarah Jessica Parker haría de su ex novia, Crow.

Si bien aún no se conoce otros detalles, el ex ciclista no intervendría pese a que ya tuvo una pequeña actuación en el film You, me and Dupree cuyo elenco encabezaban Michael Douglas; Owen Wilson y Kate Hudson.


(*) Editor del portal www.eldepornauta.com.ar

4.2.06


Modelo de carta en adhesión a la petición de refugio político de Pascual Pichún Collonao

Desde Babilonia Periodística apoyamos la causa de la defensa y protección de los pueblos Mapuches, y por ello a continuación adjuntamos la carta de Solicitud de Refugio Político para el ciudadano chileno Pascual Pichún Collonao, perseguido por la Justicia transandina.

Sra. SECRETARIA
Comité de Elegibilidad para el Estatuto de los Refugiados (CEPARE)
De nuestra consideración:
Nos dirigimos a usted con relación al Expte. N° 599342-2005 del CEPARE, referido a la Solicitud de Refugio Político del ciudadano chileno PASCUAL ALEJANDRO PICHUN COLLONAO, sobre quien pesa –desde fines del año 2003– una orden de captura por parte de los tribunales de justicia chilenos.
Siendo un destacado miembro del movimiento social mapuche, activo promotor de los derechos culturales y políticos de su pueblo, Pascual y su comunidad han mantenido una férrea defensa de sus tierras ante el avance de empresas forestales, lo que ha desembocado en la persecución judicial de sus dirigentes y miembros por parte de las autoridades chilenas. Así, su padre don Pascual Pichún Pillaleo, lonko (jefe tradicional) de la comunidad y su hermano Rafael Pichún Collonao se encuentran cumpliendo severas condenas en las cárceles del sur de Chile, otros nueve ciudadanos mapuches están en idéntica situación todos ellos enjuiciados en base a la “Ley 18.314 Sobre Conductas Terroristas” creada por la dictadura militar de Pinochet para perseguir a opositores políticos. Otros cientos de ciudadanos mapuches han sido procesados por la justicia civil y militar chilena en los últimos 5 años y se encuentran bajo diversas modalidades de “libertad condicional” o “vigilada”, hechos todos estos que han sido denunciados por organismos internacionales como Human Rights Watch, la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), Amnistía Internacional y personalidades como el Relator Especial de Naciones Unidas para Cuestiones Indígenas, Sr. Rodolfo Stavenhagen. Este último, en su Informe sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas en Chile, recomendó en diciembre del año 2003 al estado chileno que “bajo ninguna circunstancia” deberían ser criminalizadas o penalizadas las “legítimas actividades de protesta o demanda social de las organizaciones y comunidades indígenas”; que no deberían aplicarse acusaciones de delitos tomados de otros contextos ("amenaza terrorista", "asociación delictuosa") “a hechos relacionados con la lucha social por la tierra y los legítimos reclamos indígenas”. No obstante, la criminalización descrita contra el Pueblo Mapuche en Chile continúa inalterable: diversas comunidades rurales de las regiones VIII, IX y X están militarizadas con regulares y violentos allanamientos policiales. Así, Pascual, su comunidad y en particular su familia, han debido enfrentar durante tres años un verdadero “cerco policial”, con uso de helicópteros, permanente vigilancia de la zona, controles de identidad en caminos públicos, allanamientos nocturnos e incluso arrestos arbitrarios y extrajudiciales.
Por todos estos antecedentes sucintamente mencionados, nos sumarnos a la Solicitud de Refugio Político que Pascual Alejandro Pichun Collonao les ha presentado por entender que su petición cumple todas las condiciones requeridas por el según la Convención de 1951 sobre el Estatuto para Solicitantes de Refugio: se trata de una persona perseguida por su condición de miembro del Pueblo Mapuche (persecución por razones étnicas) y de luchador social (persecución por ideas políticas). Si fuera devuelto a Chile nos asiste el temor fundado de que su libertad y derechos pudieran estar en serio riesgo, tal como acontece hoy con parte de su grupo familiar.
Argentina, Estado plurinacional que cobija en su interior a una importante población mapuche en las provincias de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Buenos Aires y La Pampa, ha reconocido los derechos de los pueblos indígenas en su Constitución Política y ha ratificado instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Es también un país solidario, con una destacada trayectoria de refugio a perseguidos políticos de diversas nacionalidades y orígenes. Solicitamos por tanto aceptar la solicitud de refugio de parte de este joven luchador indígena, para que en esa tierra y junto a sus hermanos de pueblo pueda desarrollarse y vivir en paz y con justicia, hoy en día su principal aspiración.

(Firma)

Enviar a la Siguiente Dirección:
CEPARE – SecretariadoTelefax: (54-11)-4342-9538; (54-11)-4342-9496

Dirección: Hipólito Irigoyen 952, 1° Piso. (1086) Buenos Aires – Argentina
E-mail: cepare@migraciones.gov.ar
(Se agradece el envío de copia a
libertad_pascualpichun@yahoo.com.ar)

3.2.06


SECCIÓN: Mitos urbanos

¿EL CANTANTE DE MIRANDA! CANTÓ LA MARCHA PERONISTA?

Por Leandro de la Torre Divano, especial para Babilonia Periodística

Cuenta la leyenda que, una noche de vapores alcohólicos y nubes de dudosa procedencia Ale Sergi, cantante de la banda pop Miranda!, fué forzado a cantar la marcha peronista por una horda de "activistas" (según los caratularía Radio 10) que casi lo vejan al grito de "Perón, Alende el pop no se vende". Al parecer, una vez consumados los hechos, el andrógino joven inauguró una colección personal de fotos y afiches con el logo de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
La foto que ilustra la nota sirve de prueba de lo sucedido.

Hasta la próxima queridos lectores y prometo seguir investigando realidades y mitos de nuestra querida ciudad.

Próxima entrega: "EKEKOS, LOS DESAPARECIDOS DEL NUEVO MILENIO"

2.2.06


LOCOS DE ATAR

Por Mex Urtizberea, especial para Babilonia Periodística

Se es de nadie si se es loco, se está de remate: pueden ser vendidos sus cuerpos por quienes deberían cuidarlos; pueden ser abusados por quienes deberían curarlos; pueden ser maltratados por quienes cobran por tratarlos.
Puede hacerse cualquier locura con los locos, ellos no pueden defenderse: sus testimonios no sirven legalmente como prueba, no pueden amotinarse –y nadie lo hace por ellos– porque son de nadie.
No es ésta una época para andar haciéndose el loco. La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia, decía Edgar Allan Poe. Pero sí nos ha enseñado otras cosas: puede convertirse a los locos en conejillos de indias. Pueden recibir, los locos, el doble de medicación de la que necesitan, para dejar locos de contentos a los dueños de laboratorios.
Pueden recibir los jefes de servicios regalos de los laboratorios para que receten sus productos. Pueden estar sujetos a las modas, a las distintas corrientes, como el electroshock, la lobotomía. Puede hacerse cualquier demencia con los locos, porque no son de nadie, y se los pone de remate.
No son éstos lindos momentos para ser loco, nunca lo han sido desde el momento en que existen los manicomios. Puede ocurrir, y ocurre, que las monedas corrientes en los manicomios sean el hacinamiento (pacientes que duermen en el piso), el deterioro edilicio (mamposterías que se derrumban), la falta de personal (dos enfermeras cada setenta pacientes). Puede ocurrir, y no ocurre, que el sistema de salud mental sea reformado: que pueda implementarse, como ya se ha hecho en algunos lugares, la desmanicomialización.
Puede ocurrir que esto no ocurra porque la sociedad teme que los locos anden sueltos, o porque los empleados de los manicomios temen quedarse sin trabajo, o porque los representantes políticos ni siquiera saben que existe la palabra desmanicomialización. Pueden ocurrir también falsas reformas que consistan en cerrar los manicomios, pero no para que los enfermos reciban otro tipo de tratamiento, sino para ahorrarse los gastos, y para favorecer a las clínicas privadas, y para vender los preciados terrenos que ocupan estos hospitales, que inmediatamente podrían convertirse en shoppings.
Pueden ocurrir muchas sinrazones con respecto a aquellos que, supuestamente, han perdido la razón, pues cada loco está preocupado con su tema y nadie está preocupado por los locos. Definitivamente, no corren buenos tiempos para andar siendo un loco, pues se cae en manos de nadie, salvo honrosas excepciones: aquellos profesionales de la salud que sí trabajan con locura por ayudar a sus pacientes y por cambiar el sistema de salud mental, y artistas, periodistas, músicos, que claman como locos por el fin de estos atropellos. Esperemos que no se los termine encerrando a ellos también.



EL ESTRUENDO DE LOS FANÁTICOS

Por José Pablo Feinmann, especial para Babilonia Periodística

En 1830, Europa era la mismidad (lo Mismo), se asumía como el centro del mundo, como el territorio del Saber, como la poseedora del Logos y lo demás era la otredad (lo Otro). En 1830, en la Universidad de Berlín, Hegel decía de América del Sur que estaba geográficamente incompleta y también hablaba, desde su cátedra, del Oriente musulmán. Del mahometanismo destaca la concentración de una fe que se abisma en sí. Lo compara, por su pureza, por su ausencia de representaciones particulares y paganas, con el judaísmo. El Oriente mahometano conoce y adora lo Uno. “Conocer este uno y adorarlo –dice– es para el musulmán un deber (...) La intuición de lo uno debe ser lo único reconocido y lo único que rige.

”¿Qué será, entonces, el fanatismo musulmán en cuya búsqueda anda Hegel? Esto: al ser lo Uno lo único reconocido –y lo único que vale– se deduce de ello la destrucción de todas las diferencias. “Y esto constituye el fanatismo”, sigue Hegel. “El fanatismo consiste, en efecto, en no admitir más que una determinación rechazando todo lo demás (...) y no queriendo establecer en la realidad más que aquella única determinación.” El ejemplo que encuentra se lo da la quema de la biblioteca de Alejandría. “Omar, según se refiere, destruyó la magnífica biblioteca de Alejandría. ‘O estos libros –dijo– contienen lo que ya está en el Corán o contienen cosa distinta.

En ambos casos sobran’.”Como fuere, hay que admitirles a los coranistas incendiarios un par de cosas: sabían expresarse con rigor lógico. Si esos libros contienen lo que ya está en el Corán forman parte de lo Mismo. Lo Mismo ya está en el Corán. Esos libros sobran. Si contienen algo distinto, algo que sea una diferencia de lo Mismo, también sobran. Hegel concluye el capítulo expulsando al Islam de la historia universal. Ha quedado “recluido en la comodidad y la pereza orientales”.

Estados Unidos, por medio de su “guerra contra el terrorismo”, se ha transformado en una sociedad de lo Uno, una sociedad cerrada en guerra contra lo Otro y lo Otro es el resto del mundo entendido como posible agresor o como posible cómplice de agresores. Es patético que los propagandistas de eso que llaman Occidente o de eso que con más entusiasmo aún llaman la sociedad abierta (en cuyo espacio se expresaría “Occidente”) sigan postulando como incuestionables y verdaderos estos sofismas. Estados Unidos no es una sociedad abierta. (Todo este andamiaje proviene de un voluminoso libro de Karl Popper llamado La sociedad abierta y sus enemigos, The Open Society and Its Enemies, 1945.) Una sociedad que se propone alzar un muro contra inmigrantes indeseados (así llama a estos azarosos seres Samuel Huntington en su libro sobre el choque de civilizaciones) no puede llamarse abierta. (¿Caído el Muro de Berlín se levanta el Muro de El Alamo?) Una sociedad que somete a sus ciudadanos a una vigilancia que supera al Big Brother de George Orwell no puede llamarse abierta. Los países del alto desarrollo capitalista han reclamado apertura a los países pobres para hacer, con ellos, buenos negocios. Los países del hiperdesarrollo se llaman a sí mismos inversionistas y postulan que nada mejor para un país pobre que recibir inversiones de los ricos. Si algún teórico de los países pobres aduce que esas inversiones consolidan el statu quo de la desigualdad, algún teórico de los países ricos los llamará “idiotas”. Así lo hizo Alvaro (¡qué significante helado para los argentinos!) Vargas Llosa, el hijo de Vargas, es decir, el posmoVargas Llosa. El libro se llamó: Manual del perfecto idiota latinoamericano.

En suma, las sociedades pobres se han abierto a los buenos negocios de las sociedades ricas. Todo esto se trastrueca cuando las sociedades pobres, que suelen tener bajo su suelo tesoros no extraídos –digamos: petróleo–, se tornan ariscas y dicen lo elemental: que ese petróleo les pertenece y lo comercializarán como les convenga. Aquí es donde la Mismidad se le quiebra al uno-imperial. Lo uno necesita de lo Otro para subsistir. Entonces se “abre” hacia lo otro en la modalidad de la guerra: lo invade, lo coloniza. Ocurre, no obstante, que en una guerra anterior a la del terrorismo, la llamada Guerra Fría, el imperio norteamericano armó desmedidamente a esos países a los cuales Hegel había condenado a la siesta oriental. Estos países lucharon contra el enemigo rojo y fueron útiles a los fines de la democracia, de la sociedad abierta y de Occidente, todo eso junto. También, ya que estamos, para la libre expresión del libre mercado, ese dios de la mismidad occidental. Terminada esa guerra, los barbáricos países artillados por Estados Unidos se dislocan en políticas propias de alta agresividad. Y en cierto día de septiembre de 2001 salen de su siesta y se integran a la historia universal. ¿Qué diría Hegel si hubiera vivido para ver y pensar el nine eleven? Vea, Maestro, Oriente despertó de su siesta. Este barbarismo de Oriente es tan grave y letal que empuja a Estados Unidos a quitarse sus velos: se acabó la hojarasca propagandística de la sociedad abierta. Ahora los muros, los campos de tormentos en territorios europeos, Guantánamo, Irak y Pakistán.

Estados Unidos se asume como la potencia que rige, desde su cerrada mismidad, toda la vasta otredad, o sea, el mundo entero. Todo lo diferente está contra mí, dice el imperio. La bomba que ha caído sobre Pakistán (país, se suponía, aliado a EE.UU.) es una bomba de aviso para el inmenso, amenazado planeta. La guerra preventiva autoriza a EE.UU. a tirar una bomba allí donde suponga hay un foco terrorista. Sin avisar, sin medir demasiado los costos de alguna imprecisión. No importan las imprecisiones de las bombas, lo que importa es la decisión de la lucha. La imprecisión de la bomba en Pakistán implicó la muerte de 18 civiles entre los que se contaban seis niños.

El horror de lo Uno capitalista encuentra siempre espejos en el soliviantado Oriente. Se le ha perdido el respeto al Gigante. El amo asiste a la rebelión de sus viejos esclavos. Irán (nueva figura del Otro demoníaco) acaba de desbordarse. Las grandes potencias se sienten amenazadas. Saddam pertenece al pasado. Osama pierde notoriedad. El nuevo monstruo es ahora Mahomud Ahmadinejad. Este líder iraní (territorio desde el que solía llegar un cine aclamado por el multiculturalismo occidental, que tiene estas modalidades cuando se le ocurre hacer turismo por lo diferente) dice estar empeñado en poseer arsenales atómicos. Y hasta propone un seminario internacional para estudiar la veracidad del Holocausto. Este punto (altamente irritativo) tiene su lógica en la estrategia guerrera de Mahomud A. Si no murieron tantos judíos como se dice en Auschwitz y Dachau y Treblinka (por nombrar sólo algunas geografías del horror) entonces, dice Mahomud, terminaremos con una cosa y podremos hacer otra. 1) Si Mahomud logra reducir la magnitud del Holocausto, conseguirá reducir la (indudable para él) utilización que el Estado de Israel hace del dolor del pasado; 2) Si no hubo tantos judíos muertos podemos entonces (dice el líder iraní) matarlos de aquí en más. El razonamiento podría expresarse en números. La crueldad de los números es aún más cruel en estas cuestiones. Si en lugar de seis millones de judíos (razonaría Irán) murieron tres, entonces todavía podemos seguir matando algunos millones nosotros. Esto suena horrible. Pero, ¿por qué le suena menos horrible al Occidente de la democracia y la sociedad abierta la muerte de seis niños en Pakistán por una imprecisión misilística? Y aquí llegamos al único punto riguroso de estas líneas posiblemente caóticas. Alguien dijo: “No mataron seis millones de judíos; mataron uno y luego lo mataron seis millones de veces más”. Este razonamiento se hace contra la frialdad de las cifras. Tzvetan Todorov también dijo: “Una muerte es una desdicha; seis millones, una estadística”. Seis millones perecieron bajo la racionalidad instrumental de los campos de la muerte. Seis niños murieron por una bomba demencial, por un error del capitalismo bélico-informático de la guerra preventiva. Se trata de llorar por todas las víctimas. Y de luchar para impedir todas las masacres.

Se fue un tipo extraordinario

Su documento de identidad decía que mi viejo nació un 25 de agosto de 1933, aunque en realidad su cumpleaños era el 23 de agosto, se ve que ...