Breves Literarias
1- El Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica Argentina ha organizado el ciclo de disertaciones "Construyendo nuestro país desde la historia". El 25 de abril, se escuchará "La consolidación de la Argentina moderna" por Eduardo Martiré (1900-1930); el 2 de mayo, "Rupturas y continuidades" (1930-1945) por Félix Luna; el 9 de mayo, "Entre la constitucionalidad y los gobiernos de facto. La pérdida del rumbo (1953-1982)" por Miguel Angel de Marco y el 16 de mayo, "¿Liberalismo en la Argentina contemporánea? (1983-actualidad)" por Vicente Massot. Las exposiciones se realizarán a las 19 en el auditorio Santa Cecilia de la Universidad, Alicia Moreau de Justo 1500.
2- Del 3 al 6 de mayo se realizará la primera edición del Festival Internacional de Poesía. Participarán treinta poetas de nueve países (Argentina, Chile, Colombia, España, Japón, México, Paraguay, Perú y Uruguay). Entre los argentinos intervendrán Antonio Requeni, María Victoria Suárez, Felipe Oteriño, Cristina Piña, Máximo Simpson y Santiago Sylvester.
3- Está abierta la inscripción para el curso de historia argentina "Mirajes de la historia contemporánea" que dictarán Félix Luna y Florencia Guzmán. El ciclo, organizado por la revista Todo es Historia y la Alianza Francesa, se dictará durante cuatro martes, de 19 a 20,30, a partir del 9 de mayo. Informes e inscripción: 4782-7476, 15 5879-2497 o cursodehistoria@sinectis.com.ar
16.4.06
15.4.06
RADIO: EMPEZÓ ‘SIAMO FUORI’, EN ROCK & POP. FÚTBOL PARA ROCKEROS
CHRISTIAN BASSEDAS, DAMIÁN MANUSOVICH Y FERNANDO PANDOLFI, EX FUTBOLISTAS, Y MARTÍN CICCIOLI ARRANCAN UN PROGRAMA PENSANDO EN EL MUNDIAL DE ALEMANIA.

El mundial de Alemania ya está a la vuelta de la esquina y la Rock & Pop toma la amplia avenida del fútbol sin abandonar la música: Siamo fuori, un programa conducido por ex futbolistas jóvenes y fanáticos del rock: Christian Bassedas, Damián Manusovich y Fernando "El Rifle" Pandolfi, y el periodista Martín Ciccioli. Siamo fuori, nombre que ojalá no sea premonitorio, mostrará el ambiente del fútbol desde adentro y permitirá que los ex jugadores de Vélez (y otros equipos; como San Lorenzo, en el caso de Manusovich; Boca, en el de Pandolfi; o la Selección, en el de Bassedas) muestren sus conocimientos musicales.
El programa durará dos horas. Algunas de las secciones serán: Botines colgados (entrevista de los tres ex futbolistas a un jugador en actividad); Siete finales (debate sobre las chances de volver a ganar un mundial); Una vuelta a la redonda (charlas con esposas, hijos y padres de futbolistas; el otro lado de sus vidas); Hablemos claro (médicos, árbitros y preparadores explicarán en qué consisten ciertas lesiones, los secretos del reglamento y los estilos de entrenamiento); y Monumento al diez (campaña entre artistas, empresarios y deportistas para hacerle un monumento a Maradona).
Habrá también secciones musicales, como Rifle rock, en la que Pandolfi —que llegó a hacer coros y grabar con Los Piojos, y es fanático de los Stones y Ratones Paranoicos— tocará la guitarra junto con rockeros. Además de amigos, Bassedas, Manusovich y Pandolfi son socios en emprendimientos comerciales. Y, desde hoy, conductores radiales.
CHRISTIAN BASSEDAS, DAMIÁN MANUSOVICH Y FERNANDO PANDOLFI, EX FUTBOLISTAS, Y MARTÍN CICCIOLI ARRANCAN UN PROGRAMA PENSANDO EN EL MUNDIAL DE ALEMANIA.

El mundial de Alemania ya está a la vuelta de la esquina y la Rock & Pop toma la amplia avenida del fútbol sin abandonar la música: Siamo fuori, un programa conducido por ex futbolistas jóvenes y fanáticos del rock: Christian Bassedas, Damián Manusovich y Fernando "El Rifle" Pandolfi, y el periodista Martín Ciccioli. Siamo fuori, nombre que ojalá no sea premonitorio, mostrará el ambiente del fútbol desde adentro y permitirá que los ex jugadores de Vélez (y otros equipos; como San Lorenzo, en el caso de Manusovich; Boca, en el de Pandolfi; o la Selección, en el de Bassedas) muestren sus conocimientos musicales.
El programa durará dos horas. Algunas de las secciones serán: Botines colgados (entrevista de los tres ex futbolistas a un jugador en actividad); Siete finales (debate sobre las chances de volver a ganar un mundial); Una vuelta a la redonda (charlas con esposas, hijos y padres de futbolistas; el otro lado de sus vidas); Hablemos claro (médicos, árbitros y preparadores explicarán en qué consisten ciertas lesiones, los secretos del reglamento y los estilos de entrenamiento); y Monumento al diez (campaña entre artistas, empresarios y deportistas para hacerle un monumento a Maradona).
Habrá también secciones musicales, como Rifle rock, en la que Pandolfi —que llegó a hacer coros y grabar con Los Piojos, y es fanático de los Stones y Ratones Paranoicos— tocará la guitarra junto con rockeros. Además de amigos, Bassedas, Manusovich y Pandolfi son socios en emprendimientos comerciales. Y, desde hoy, conductores radiales.
Este es el estreno cinematográfico recomendado de la semana para Babilonia Periodística:
Por Fernando Neira

Ficha Técnica:
Director: Jim Jarmusch
Protagonistas: Bill Murray, Sharon Stone, Jeffrey Wright
Género: Drama
Nacionalidad: Estados Unidos
Clasificación: SAM13 C/R
Duración: 106 mins.
Trailers: Flores rotas Trailer
El soltero empedernido Don Johnston ha sido abandonado por su última amante. Se resigna a seguir con su vida pero todo cambia cuando recibe una misteriosa carta de color rosa. La carta es de una antigua novia que le informa sobre la existencia de un hijo de 19 años que
podría estar buscándolo.
Don se ve obligado a investigar este misterio junto a su mejor amigo y vecino, Winston, detective aficionado y hombre de familia. Aunque es poco amigo de los viajes, Don se embarca en uno que lo llevará a recorrer el país en busca de pistas sobre cuatro antiguos amores. Sus inesperadas visitas a estas mujeres encierran sorpresas para Don, quien deberá enfrentarse a su pasado y a su presente.
La critica de los que "saben":
Clarín: Excelente / La Nación: Muy buena / Ámbito Financiero: Muy Buena
Por Fernando Neira

Ficha Técnica:
Director: Jim Jarmusch
Protagonistas: Bill Murray, Sharon Stone, Jeffrey Wright
Género: Drama
Nacionalidad: Estados Unidos
Clasificación: SAM13 C/R
Duración: 106 mins.
Trailers: Flores rotas Trailer
El soltero empedernido Don Johnston ha sido abandonado por su última amante. Se resigna a seguir con su vida pero todo cambia cuando recibe una misteriosa carta de color rosa. La carta es de una antigua novia que le informa sobre la existencia de un hijo de 19 años que
podría estar buscándolo. Don se ve obligado a investigar este misterio junto a su mejor amigo y vecino, Winston, detective aficionado y hombre de familia. Aunque es poco amigo de los viajes, Don se embarca en uno que lo llevará a recorrer el país en busca de pistas sobre cuatro antiguos amores. Sus inesperadas visitas a estas mujeres encierran sorpresas para Don, quien deberá enfrentarse a su pasado y a su presente.
La critica de los que "saben":
Clarín: Excelente / La Nación: Muy buena / Ámbito Financiero: Muy Buena
13.4.06
Esa puta costumbre
Por Fernando Neira

¿Acaso la mayoría de las personas sabe qué es lo que reclamaban los trabajadores del subte?, esas “118 personas” que algunos medios periodísticos llamaban indirectamente o abiertamente a reprimir por las fuerzas policiales, por el hecho de que eran “solo 118” y no 7208.
Pero lo más triste del caso no es que las empresas de comunicación ejerzan esa psicosis ante la sociedad, porque es para lo que están destinadas una gran parte de ellas, lo grave es que la propia sociedad termine pensando y exigiendo lo mismo.
Lo único que quiere este grupo de tercerizados del subterráneo (que ojo, se sabe no son carmelitas descalzas) es pertenecer al gremio de la UTA, nada más. Con la finalidad de tener mejores condiciones laborales, aportes más serios, cargas sociales acordes, más protección gremial ante los despidos indiscriminados, ¿tan injustificado es el reclamo?.
El ministro y la dualidad diabólica
Por su parte el ministro del Interior, Aníbal Fernández, explicó cómodamente en una conferencia de prensa lo que lo llevó a tomar la decisión de despejar por la fuerza los subtes. Palabras más, palabras menos esgrimió que los usuarios tienen derecho a la libre circulación, no hay dudas acerca de la veracidad constitucional de esa premisa. Pero tampoco la hay respecto al derecho a huelga que tienen a su favor los trabajadores que están podridos de las condiciones laborales que les imponen diariamente.
Pero parece que para el ministro, que dio la cara por la ausencia del presidente, hay derechos que pesan más que otros. Pero sin ir más lejos vale recordar la problemática existente entre uruguayos y argentinos por la instalación de las papeleras, en dónde unos reclaman por los puestos de trabajo que se generarían y los otros por la contaminación que provocaría.
Siguiendo el razonamiento del ex faldero de Duhalde en ese caso ¿no estaría mal interrumpir la libre circulación de las personas? y ¿más aún en la frontera con otro país?. Pero parece ser que no, que en ese caso es políticamente correcto mantener el corte de rutas.
Otra de las cuestiones por las que se vanaglorió el ministro ayer fue que la represión y liberación de las vías y unidades fue a mano limpia, es decir sin armas de fuego. ¿Acaso los cabeza de termo dejan de ser extremadamente peligrosos por no tener un fusil en la mano?.
Pero por suerte ese salvajismo infernal que ocurrió ayer por la tarde debajo de la tierra, valga la redundancia, en las estaciones de subte fue algo que los medios televisivos no pudieron ocultar, y todos vieron como los policías golpeaban con saña a los manifestantes. Ahora bien, volviendo al comienzo de la nota donde hablábamos de las posiciones tomadas por los ciudadanos, después de ver esas imágenes usted ¿sintió placer o lastima?.
Por Fernando Neira

¿Acaso la mayoría de las personas sabe qué es lo que reclamaban los trabajadores del subte?, esas “118 personas” que algunos medios periodísticos llamaban indirectamente o abiertamente a reprimir por las fuerzas policiales, por el hecho de que eran “solo 118” y no 7208.
Pero lo más triste del caso no es que las empresas de comunicación ejerzan esa psicosis ante la sociedad, porque es para lo que están destinadas una gran parte de ellas, lo grave es que la propia sociedad termine pensando y exigiendo lo mismo.
Lo único que quiere este grupo de tercerizados del subterráneo (que ojo, se sabe no son carmelitas descalzas) es pertenecer al gremio de la UTA, nada más. Con la finalidad de tener mejores condiciones laborales, aportes más serios, cargas sociales acordes, más protección gremial ante los despidos indiscriminados, ¿tan injustificado es el reclamo?.
El ministro y la dualidad diabólica
Por su parte el ministro del Interior, Aníbal Fernández, explicó cómodamente en una conferencia de prensa lo que lo llevó a tomar la decisión de despejar por la fuerza los subtes. Palabras más, palabras menos esgrimió que los usuarios tienen derecho a la libre circulación, no hay dudas acerca de la veracidad constitucional de esa premisa. Pero tampoco la hay respecto al derecho a huelga que tienen a su favor los trabajadores que están podridos de las condiciones laborales que les imponen diariamente.
Pero parece que para el ministro, que dio la cara por la ausencia del presidente, hay derechos que pesan más que otros. Pero sin ir más lejos vale recordar la problemática existente entre uruguayos y argentinos por la instalación de las papeleras, en dónde unos reclaman por los puestos de trabajo que se generarían y los otros por la contaminación que provocaría.
Siguiendo el razonamiento del ex faldero de Duhalde en ese caso ¿no estaría mal interrumpir la libre circulación de las personas? y ¿más aún en la frontera con otro país?. Pero parece ser que no, que en ese caso es políticamente correcto mantener el corte de rutas.
Otra de las cuestiones por las que se vanaglorió el ministro ayer fue que la represión y liberación de las vías y unidades fue a mano limpia, es decir sin armas de fuego. ¿Acaso los cabeza de termo dejan de ser extremadamente peligrosos por no tener un fusil en la mano?.
Pero por suerte ese salvajismo infernal que ocurrió ayer por la tarde debajo de la tierra, valga la redundancia, en las estaciones de subte fue algo que los medios televisivos no pudieron ocultar, y todos vieron como los policías golpeaban con saña a los manifestantes. Ahora bien, volviendo al comienzo de la nota donde hablábamos de las posiciones tomadas por los ciudadanos, después de ver esas imágenes usted ¿sintió placer o lastima?.
12.4.06
Mucho conflicto, poco problema
Por Eduardo Aliverti, especial para Babilonia Periodística
La sensación política dejada por el último par de semanas es la de un país con crecientes grados de conflictividad. Pero si nos ponemos de acuerdo en que "conflicto" no tiene la misma estatura que "problema", veremos que no hay tal cosa.
El clima viene abonado por registros informativos de diferentes áreas. Una de ellas es la puja salarial, basada en algunos de los sectores más dinámicos del empleo en blanco (con suerte, un tercio del total). Y tuvo el ingrediente del gremio de los camioneros, cuya capacidad de presión a partir de la amenaza de un país paralizado si van a la huelga, aquí y en casi todo el mundo, es prácticamente inigualable. Otra son las andanzas de la llamada "patria ganadera" en torno del precio de la carne, bajo la extorsión histórica de que el campo es quien salva a la Argentina. Una de las formas de la violencia oligárquica.
Y siguen el catch por el nombramiento del nuevo rector de la UBA; la polémica por las condiciones de trabajo de los bolivianos; la aparición de un nuevo bloque en Diputados, que junta a toda la resaca habida (¿y por haber?) de duhaldistas, menemistas, macristas, adolfistas, y la vuelta del corte de puente en Gualeguaychú. Una nutrida ensalada. Apta para que se confundan los idiotas útiles y para que los medios encuentren temas con los que seguir mostrando que hay noticias. Pero no es verdad, si noticia es novedad.
La presión por el salario, motorizada por algunos sindicatos de los trabajadores "orgánicos", es en realidad una pelea hacia dentro de la familia peronista. Sirvió, de todas maneras, para que el gran empresariado y sus voceros periodísticos desataran una campaña contra los riesgos inflacionarios del aumento de sueldos (la menor de las "novedades"). Hugo Moyano, punta de lanza de la estrategia oficialista para contener desde la CGT a las bases más combativas, ya había recibido del Gobierno todas las prebendas que son de imaginar, y un poco más también. Kirchner, peronista al fin, lo sentó y le dijo "hasta acá". Todos comen perdices. Capital y trabajo unidos en su responsabilidad social. Y quienes no tienen capital ni trabajo digno ni trabajo a secas quedarán para otro momento. Lo que importa es la construcción del imaginario acuerdista desde el poder de mando.
Lo de la UBA no interesa más que a una parte de la comunidad universitaria porteña, entrampada entre un candidato con antecedentes dictatoriales, más un presente de clientelismo ucerreísta, y unos grupos cuyo testimonialismo a ultranza sólo les sirve para impedir asambleas generales. Nadie diría tampoco que eso es novedad, seriamente. Lo de Gualeguaychú, por mucha cosquilla que provoque estar arriba del ring con los uruguayos, no pasa de la costa este de Entre Ríos si se lo ve desde el interés de la mayoría de la población. Los bolivianos en condiciones de semiesclavitud dejarán de ser "noticia" en pocos días: carecen de algún Blumberg que los acompañe, porque no sensibilizan a las franjas medias susceptibles de enardecerse con las tragedias de los rubios de ojos claros. Y la movida parlamentaria de las viudas peronistas, en términos de poder real, no es más que eso. Este último dato, sin embargo, deja algún espacio para identificar al esqueleto político del momento argentino.
Llámesele monarquía presidencialista gracias al poder creciente del matrimonio presidencial; o autoritarismo panperonista gracias a ambos y al pequeño entorno que los rodea; o variante reformista y discursivamente progre del capitalismo criollo, hay la realidad (a uno le parece que irrefutable) de un polo nucleado en torno del distribucionismo populista. Y enfrente, las sobras de una derecha desprestigiada, conservadora a más no poder; que no tiene partido ni líderes; y que gracias si se junta desde algunos chirolitas de prensa, algunos intereses agropecuarios y alguna inquietud institucional, tipo Consejo de la Magistratura o acumulación de poder de algún ministro. Por ahora, no hay nada más. Y todo se licua hacia adentro de esa lógica sistémica, entre lo que llamaríamos conservadores de izquierda y conservadores de derecha. Los primeros gozan de una instancia internacional excepcionalmente favorable, que les permite una repartija social suficiente al cabo del estallido 2001/2002, y los segundos, políticamente, padecen lo mismo que los primeros gozan. Chau, por el momento. No hay más.
Se ha dicho por estas horas que el Gobierno, con sus acuerdos salariales, logró evitar una de las postales más temidas, que es/era la de turistas con anteojos negros y malhumor, jaqueados en Semana Santa por los conflictos gremiales. Es buena foto de los componentes en juego. Nada de que los ciudadanos que pagan impuestos se molesten, que encima arrecian las elecciones del 2007. Lo demás, desde bolivianos a Tartagal y desde el periodísticamente desaparecido clima de represión en Las Heras hasta lo que se quiera del interior profundo del sistema, se arregla con la Banelco o con la indiferencia de la sociedad que quedó adentro del mapa.
Por Eduardo Aliverti, especial para Babilonia Periodística
La sensación política dejada por el último par de semanas es la de un país con crecientes grados de conflictividad. Pero si nos ponemos de acuerdo en que "conflicto" no tiene la misma estatura que "problema", veremos que no hay tal cosa.
El clima viene abonado por registros informativos de diferentes áreas. Una de ellas es la puja salarial, basada en algunos de los sectores más dinámicos del empleo en blanco (con suerte, un tercio del total). Y tuvo el ingrediente del gremio de los camioneros, cuya capacidad de presión a partir de la amenaza de un país paralizado si van a la huelga, aquí y en casi todo el mundo, es prácticamente inigualable. Otra son las andanzas de la llamada "patria ganadera" en torno del precio de la carne, bajo la extorsión histórica de que el campo es quien salva a la Argentina. Una de las formas de la violencia oligárquica.
Y siguen el catch por el nombramiento del nuevo rector de la UBA; la polémica por las condiciones de trabajo de los bolivianos; la aparición de un nuevo bloque en Diputados, que junta a toda la resaca habida (¿y por haber?) de duhaldistas, menemistas, macristas, adolfistas, y la vuelta del corte de puente en Gualeguaychú. Una nutrida ensalada. Apta para que se confundan los idiotas útiles y para que los medios encuentren temas con los que seguir mostrando que hay noticias. Pero no es verdad, si noticia es novedad.
La presión por el salario, motorizada por algunos sindicatos de los trabajadores "orgánicos", es en realidad una pelea hacia dentro de la familia peronista. Sirvió, de todas maneras, para que el gran empresariado y sus voceros periodísticos desataran una campaña contra los riesgos inflacionarios del aumento de sueldos (la menor de las "novedades"). Hugo Moyano, punta de lanza de la estrategia oficialista para contener desde la CGT a las bases más combativas, ya había recibido del Gobierno todas las prebendas que son de imaginar, y un poco más también. Kirchner, peronista al fin, lo sentó y le dijo "hasta acá". Todos comen perdices. Capital y trabajo unidos en su responsabilidad social. Y quienes no tienen capital ni trabajo digno ni trabajo a secas quedarán para otro momento. Lo que importa es la construcción del imaginario acuerdista desde el poder de mando.
Lo de la UBA no interesa más que a una parte de la comunidad universitaria porteña, entrampada entre un candidato con antecedentes dictatoriales, más un presente de clientelismo ucerreísta, y unos grupos cuyo testimonialismo a ultranza sólo les sirve para impedir asambleas generales. Nadie diría tampoco que eso es novedad, seriamente. Lo de Gualeguaychú, por mucha cosquilla que provoque estar arriba del ring con los uruguayos, no pasa de la costa este de Entre Ríos si se lo ve desde el interés de la mayoría de la población. Los bolivianos en condiciones de semiesclavitud dejarán de ser "noticia" en pocos días: carecen de algún Blumberg que los acompañe, porque no sensibilizan a las franjas medias susceptibles de enardecerse con las tragedias de los rubios de ojos claros. Y la movida parlamentaria de las viudas peronistas, en términos de poder real, no es más que eso. Este último dato, sin embargo, deja algún espacio para identificar al esqueleto político del momento argentino.
Llámesele monarquía presidencialista gracias al poder creciente del matrimonio presidencial; o autoritarismo panperonista gracias a ambos y al pequeño entorno que los rodea; o variante reformista y discursivamente progre del capitalismo criollo, hay la realidad (a uno le parece que irrefutable) de un polo nucleado en torno del distribucionismo populista. Y enfrente, las sobras de una derecha desprestigiada, conservadora a más no poder; que no tiene partido ni líderes; y que gracias si se junta desde algunos chirolitas de prensa, algunos intereses agropecuarios y alguna inquietud institucional, tipo Consejo de la Magistratura o acumulación de poder de algún ministro. Por ahora, no hay nada más. Y todo se licua hacia adentro de esa lógica sistémica, entre lo que llamaríamos conservadores de izquierda y conservadores de derecha. Los primeros gozan de una instancia internacional excepcionalmente favorable, que les permite una repartija social suficiente al cabo del estallido 2001/2002, y los segundos, políticamente, padecen lo mismo que los primeros gozan. Chau, por el momento. No hay más.
Se ha dicho por estas horas que el Gobierno, con sus acuerdos salariales, logró evitar una de las postales más temidas, que es/era la de turistas con anteojos negros y malhumor, jaqueados en Semana Santa por los conflictos gremiales. Es buena foto de los componentes en juego. Nada de que los ciudadanos que pagan impuestos se molesten, que encima arrecian las elecciones del 2007. Lo demás, desde bolivianos a Tartagal y desde el periodísticamente desaparecido clima de represión en Las Heras hasta lo que se quiera del interior profundo del sistema, se arregla con la Banelco o con la indiferencia de la sociedad que quedó adentro del mapa.
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