30.9.06

Exhortación del presidente Evo Morales a los indígenas de Bolivia

ARMARSE DE RADIOS Y CANALES DE TV PARA DIFUNDIR EL CAMBIO

El presidente de Bolivia Evo Morales Ayma exhortó a los campesinos, indígenas y a los sectores sociales que llegó la hora de armarse, pero de radios y canales de televisión para difundir el cambio y contrarrestar la desinformación y la manipulación de los hechos noticiosos que cada día difunden las grandes cadenas de televisión en el país.
"No importa compañeros, poco a poco vamos a armarnos. Hace un momento decía que estamos con radios comunitarias, este año vamos a instalar 30 radios comunitarias en toda Bolivia y luego vamos a saltar a la televisión", aseguró el Jefe de Estado.
Morales señaló que recibió información que confirmó que los dueños de esos medios masivos son grandes empresarios latifundistas que hoy ven afectados sus intereses por la implementación de la Revolución Agraria que encara su Gobierno y que tiene en las modificaciones de la Ley del Instituto Nacional de Reforma Agraria uno de los principales bases.
"Tenemos que acabar con el latifundio improductivo, latifundistas que son dueños de algunos medios de comunicación. Algunos canales de televisión, cada día, cada noche contra nosotros. He averiguado y los dueños habían sido grandes latifundistas", aseguró el Jefe de Estado.
En ese contexto, afirmó que la acción política de esos medios es desestabilizar a la administración gubernamental que encabeza y por ello arremeten con medias verdades e incluso mienten para conseguir sus objetivos.
Las palabras del Presidente de la República parecieron encontrar eco en una declaración del analista político Roger Cortez, hace al menos un mes, a Radio Fides, cuando señaló que "la verdadera jefatura de la oposición" la ejerce "un jefe de prensa de una cadena televisiva", en directa alusión a la red Unitel.
"Nos quieren destrozar políticamente, nos quieren destrozar como Gobierno y la Asamblea Constituyente, quieren destrozar a Evo Morales para que no haya Revolución Agraria", aseguró Morales.
Indicó que la democracia boliviana no solamente puede permitir que los empresarios tengan acceso a instalar una radio o canal de televisión sino que los pueblos originarios y los sectores empobrecidos tienen el mismo derecho "para decir nuestra verdad, para educarnos, para informarnos".
En este contexto, denunció que la administración gubernamental que encabeza es "víctima de los medios de comunicación. Yo decía: 'el primer opositor que tenemos como Gobierno del movimiento indígena campesino son los medios de comunicación'. No nos asustan".
No obstante, expresó su confianza respecto de la madurez del pueblo para asumir qué informaciones son verdaderas y cuáles están orientadas por el interés de quienes no aceptan el proceso de cambio que reclaman las mayorías empobrecidas y marginadas.
"Esta manipulación despierta la conciencia del pueblos, de nuestros compañeros cuando nos molestan cada día sin ninguna razón", indicó el Primer Mandatario.
"Compañeras y compañeros, digan lo que digan, hagan lo que hagan, acusen lo que acusen este movimiento político es imparable, con Evo Morales o sin Evo Morales, Bolivia será liberada", aseguró el presidente.

24.9.06

George Bush financia la “Disidencia” y la Prensa Anticubanas

Por Emilio Marín

Varios periodistas pagos por Washington publican y mienten en medios argentinos. Se sabe que Miami es la capital mundial de la gusanería, la mafia y los núcleos terroristas que traman atentados contra Cuba. Y se sabía que muchos periodistas estaban pagos para hablar mal de la isla. Ahora está certificado por el propio Miami Herald.
El 8 de septiembre último fue un mal día para los periodistas pagos por el Departamento de Estado para armar campañas contra la revolución cubana. Es que el Miami Herald, cabeza de esa instrumentación política, debió admitir que tras la desclasificación de documentación gubernamental invocando la ley de Libertad de Información había descubierto que tres periodistas de su redacción cobraban en doble ventanilla. Una del diario y otra de George Bush.
Esos periodistas escribían habitualmente “sobre” Cuba (en rigor “contra”) y uno de ellos, Pablo Alfonso, era el especialista en el tema, por encima de otros como Andrés Oppenheimer que tienen a Fidel Castro como pesadilla. Alfonso había percibido desde 2001 unos 175.000 dólares para participar de Radio y TV Martí, creaciones de Ronald Reagan para irradiar ilegalmente propaganda hacia la isla. Como ésta se defiende e interfiere esas malas ondas, las autoridades estadounidense están emitiendo desde un avión espía C-130, luego que en mayo de 2004 la “Comisión de Ayuda a una Cuba Libre” reforzara el presupuesto intervencionista.
Otros dos hombres de prensa involucrados en el escándalo son Wilfredo Cancio Isla, que cobró 15.000 dólares y Olga Connor, que embolsilló 71.000.
Por ahora las revelaciones del Miami Herald no salpicaron a Oppenheimer, uno de los más virulentos y frustrado autor en 1993 del best seller “La hora final de Castro”. ¿Será que él cobra de un solo lado o bien la desclasificación no fue tan profunda y completa?
Como en toda cosa sucedida en Miami que tenga que ver con Cuba, quedan cosas por averiguar. Quizás los tres periodistas, ahora despedidos, argumenten que el propio diario está financiado en buena medida por la publicidad del gobierno y sus agencias, amén de las empresas de los exiliados anticastristas y su núcleo más violento, la Fundación Nacional Cubano-Americana de Jorge Mas Santos.
Y esto es políticamente cierto pues el medio realiza todos los años las Conferencias de las Américas con los sectores más reaccionarios del continente, comenzando por el jefe de turno del Comando Sud del Ejército. El Miami Herald tuvo esa iniciativa buscando que el ALCA fijara su capital en Miami, antes de su estrepitoso fracaso en Mar del Plata.

“¿Y a ti quien te paga?”

Además del trío perteneciente a ese periódico, la noticia publicada el 8 de septiembre último incluyó a otros siete periodistas a sueldo de la Casa Blanca, entre ellos Helen Aguirre Ferré, editora de la página de opinión de El Diario de las Américas; Miguel Cossio, director de noticias del Canal 41 de Miami, Juan Manuel Cao, de ese mismo canal, y Carlos Alberto Montaner, exiliado cubano y vicepresidente de la Federación Internacional Liberal.
De este lote el más importante es Montaner, del que nos ocuparemos luego. Cao es el supuesto periodista independiente que provocó a Fidel Castro el 21 de julio en la XXX Cumbre del Mercosur, gritándole sobre el caso de la médica contrarrevolucionaria Hilda Molina.
A raíz de esa acción, el reportero miamense fue invitado a los programas de periodistas argentinos alineados contra Cuba, entre ellos Hora Clave de Mariano Grondona, La Cornisa de Luis Majul y Desde el Llano de Joaquín Morales Solá. Fue tratado casi como un héroe y juró que era un periodista “independiente”.
“La Nación”, en nota de su enviado especial a Córdoba Jorge Elías –habitual participante de las conferencias anticubanas organizadas por el proestadounidense Centro Argentino para el Desarrollo y la Apertura de Latinoamérica-, se regodeó con el escandalete (“Le preguntaron por la médica y explotó de ira; El líder cubano increpó a un periodista”, 22/7).
En esa crónica se puede leer: “hasta que Juan Manuel Cao, del canal 51 (sic) de Miami, lanzó: ´Señor Castro, ¿cuándo va a permitir a la doctora Hilda Molina salir de Cuba y ver a su familia? Castro alzó la voz: ´¿Quién eres?´ ´¡Soy cubano, soy cubano!´, fue la respuesta. Entre gritos y forcejeos, siguió el diálogo: ´Dime quién te paga a ti para que hagas estos escándalos´.
Un lector desapasionado tendrá que convenir que el presidente cubano estaba en lo cierto cuando lo interrogó al provocador sobre quién le pagaba la actuación. Hasta Clarín, socio de “La Nación” en Cimeco, al comentar el escándalo de las revelaciones de Miami y traer a colación el incidente de Cao, comentó que Castro “estaba por lo visto muy bien informado” (9/9).
Cuando se destapó el cobro irregular, la agencia AP reporteó a Cao y éste reivindicó lo actuado contra Cuba. “Yo lo haría gratis –acotó- pero las regulaciones no lo permiten. Cobro simbólicamente, por debajo de los precios de mercado”.

Los amigos argentinos

Si un ilustre desconocido como Cao tuvo tanto espacio en los medios locales durante la reciente Cumbre del Mercosur, mucho más tuvo y tiene Montaner, columnista habitual de “La Nación” (entre fines de 2003 y 2006 publicó allí 50 notas).
Su postura a favor de EEUU surge de todos sus artículos. En uno, titulado “Dos destinos frente a frente”, del 6 de noviembre de 2005, apenas finalizada la Cumbre marplatense, sostuvo: “en la IV Cumbre de las Américas se enfrentan dos modelos, el que impulsa el populismo colectivista que ya demostró su fracaso a lo largo del siglo XX, y el del comercio libre, el mercado y la sensatez económica, las claves del éxito chileno”.
Montaner había venido a Buenos Aires en junio de ese año a presentar su libro anticastrista y antichavista, “La libertad y sus enemigos”. Lo presentó en el Sheraton Hotel con sus amigos Bernardo Neustadt, Marcos Aguinis y Ricardo López Murphy, que –especialmente el primero- aún defiende al dictador Jorge R. Videla.
En esa ocasión el residente en Madrid fue invitado a los programas de TV ya citados y al de Marcelo Longobardi en América. Hay que tomar nota de la nula independencia política de esos periodistas locales auspiciados por “las siguientes empresas” privatizadas y bancos, como dicen sus generosas pautas publicitarias.
Lo de Montaner es de una chatura intelectual y mendacidad notables. En una columna publicada en la “tribuna de doctrina” el 20 de diciembre de 2004 para presionar contra el gobierno de Néstor Kirchner, aseguró: “como millones de cubanos, Hilda Molina había perdido todas sus ilusiones con el comunismo, pero tal vez le repugnaban aún más los injertos de tejidos de fetos en los cerebros de extranjeros enfermos de Parkinson que pagaban en dólares por el dudoso tratamiento.
Cuando en el Ciren necesitaban tejidos con urgencia, en algún centro de ginecología se engañaba a mujeres embarazadas, haciéndoles creer que el hijo que llevaban en el vientre tenía alguna grave malformación, para practicarle un aborto que proporcionara de inmediato ese material. La doctora Molina se negó a condonar semejante monstruosidad”.
Dicho sea de paso, ese texto revela que los informes falsos de Molina no sólo envenenan las relaciones argentino-cubanas sino también dan material para la justificación del bloqueo contra Cuba.
¿De dónde salen los fondos para pagar a periodistas como los de Miami, y algunos de sus amigos de Buenos Aires?. El 6 de mayo de 2004 se conoció el primer informe de la “Comisión de Ayuda a una Cuba Libre”, bajo jefatura del secretario de Estado. Allí se pautó un gasto de 59 millones de dólares en los siguientes dos años para derribar el gobierno de la isla. De esa suma, 36 millones serían destinados “a aumentar la ayuda a los disidentes” y otros 18 millones “para mejorar las transmisiones de Radio y Televisión Martí”.
Esas sumas quedaron empequeñecidas con el segundo informe de la Comisión, divulgado el 10 de julio último. En vez de 59 millones la cifra se estiró a 82. El informe prevé “fondos adicionales por 20 millones de dólares anuales para la oposición cubana desde el año fiscal 2009 hasta el fin del gobierno de Castro”. Caleb McCarry, a cargo de la “transición” para Cuba, recordó que “EEUU también colabora con unos 10 millones de dólares para la Radio y TV Martí”.
Miami es una cloaca y también huelen mal algunas redacciones y estudios en Buenos Aires.

23.9.06

Fuga de cerebros

LOS CIENTÍFICOS LATINOAMERICANOS SE VAN A LOS ESTADOS UNIDOS

Por Alejandro Pairone

Los latinoamericanos subsidian cada año a los Estados Unidos con el 60 por ciento de todos los técnicos y profesionales de alta capacitación que emigran en busca de un destino mejor, según develó una investigación de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
Esta migración calificada equivale al 10 por ciento de los profesionales, científicos y técnicos de alta capacitación formados en las universidades de todos los países de la región.
El fenómeno fue detectado hace más de 30 años, pero se profundizó en la última década cuando ese flujo migratorio hacia los Estados Unidos se incrementó en un 59 por ciento.
El trabajo de la Cepal revela que, contrariamente, las migraciones de profesionales dentro de la América Latina apenas aumentó un 12 por ciento.
Las cuantificaciones pertenecen al estudio "Movilidad Internacional de Talentos en América Latina", realizado por el director de la CEPAL, Ángel Solimano.
El país con más alto componente intelectual de sus migraciones a Estados Unidos es la Argentina, que tiene 191 científicos cada mil migrantes, seguida de Chile, con 156, Panamá, con 138 cada mil y Perú con 100, entre otros.
La investigación de la CEPAL habla de la migración de talentos, a los que define entre otros, como expertos en tecnología, científicos, académicos, estudiantes, empresarios y profesionales en general, y los considera como "un recurso económico importante que crea nuevos bienes, servicios, ideas y riqueza".
Esa pérdida representa una descapitalización estratégica para Latinoamérica y en los hechos no es otra cosa que un nuevo subsidio que el Sur tributa al Norte, aunque en forma de conocimiento.
El autor de la investigación dijo que este proceso "es una manifestación de la desigualdad internacional del ingreso, que en consecuencia tienen a profundizar la desigualdad internacional del conocimiento".
Solimano entendió que se trata de un "subsidio que en parte regresa vía remesa, pero es insuficiente porque regresa dinero y no el valor agregado del conocimiento que se fue con el talento".
El problema del subsidio intelectual no es nuevo y fue planteado hace 34 años en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad, Chile 1972).
"Hubo intentos de contabilizar el capital humano transferido en la migración calificada, y propuestas para establecer sistemas impositivos de recompensas a los países en desarrollo por esta transferencia inversa de tecnología", señaló un informe de ese encuentro.
Ese trabajo pertenecía al Centro Latinoamericano de Demografía (Celade), y revelaba que la transferencia intelectual ocurre por una combinación entre crisis de los países de origen y políticas agresivas de captación en los países de destino.
"La emigración calificada viene en aumento no sólo por expulsión, sino por políticas agresivas de los países industrializados que demandan cerebros y ofrecen condiciones salariales y laborales imposibles de equiparar en los países de origen", denunciaba.
Ahora, la nueva investigación de la CEPAL observó una profundización de aquella tendencia y un aumento vertiginoso desde 1990.
El que más aumentó su expulsión de cerebros fue El Salvador, con una suba del 203 por ciento, seguido de Nicaragua con un 162 por ciento y México, con un 74,5 por ciento.
El promedio argentino creció un 24 por ciento, mientras que el más bajo fue Chile, con un 15 por ciento de incremento.
No obstante la importancia y magnitud de este movimiento migratorio, en 2002 los profesionales sudamericanos eran sólo el 6,5 por ciento de todas las visas de inmigrante calificado (H-1B) entregadas por Washington, asegura la CEPAL.
La mayor proporción, con un 65 por ciento del total, fue para profesionales asiáticos en tanto que los europeos sólo tuvieron el 15 por ciento.
La emigración calificada de talentos latinoamericanos es un éxodo intelectual que, según la CEPAL, "se traduce en un aumento de las brechas sociales y en una erosión constante a la masa crítica de conocimiento" de la región. Washington captura al 75 por ciento de los estudiantes.
Ese es el porcentaje de estudiantes que se queda en Estados Unidos al terminar un curso de especialización. Viajan becados por fundaciones u Organizaciones no Gubernamentales.
El flujo de masa intelectual latinoamericana hacia Estados Unidos también se produce en la etapa de la formación, cuando muchos profesionales que realizan allí maestrías o posgrados no regresan a sus países de origen, según una investigación académica.
El trabajo reveló que hacia los primeros años del siglo XXI, al menos el 75 por ciento de los profesionales que realizan maestrías en las universidades estadounidenses se quedan a trabajar en ese país cuando terminan la especialización.
"Globalizados pero restringidos. Una visión Latinoamericana del Mercado Global de Recursos Humanos Calificados", es el nombre de una investigación de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) que recuerda que, en 1970, aquella cifra se ubicaba por debajo del 50 por ciento.
En estos casos de trata de profesionales calificados en su campo que llegan a las universidades estadounidenses becados por fundaciones locales latinoamericanas para incrementar la circulación de ideas y conocimientos específicos en sus países.
Por el contrario, regresa a su país más del 95 por ciento de los profesionales que realizan posgrados, doctorados o maestrías en universidades latinoamericanas.
"Los países de la región registran emigración e inmigración de recursos humanos calificados, aunque la emigración hacia fuera de la región ha sido el rasgo más llamativo por su intensidad, tendencia y repercusiones", _evalúa en sus conclusiones la investigación de la CEPAL.
Las empresas se llevan profesionales de sus filiales En menos de una década, las multinacionales estadounidenses triplicaron la cantidad de profesionales que llevaron a sus casas matrices, provenientes de las filiales latinoamericanas.
La transferencia de ejecutivos y profesionales latinoamericanos desde las filiales regionales hacia las casas matrices en los Estados Unidos se incrementó en un 370 por ciento durante el último lustro.
Esa movilidad interna en las corporaciones estadounidenses es una de las revelaciones más sorprendentes de una investigación de la CEPAL sobre migraciones calificadas desde el Sur al Norte.
El estudio revela que en 1996 la cantidad de ejecutivos sudamericanos transferidos desde las filiales a las matrices era de 10.437, mientras que al último día de 2002 fue de 37.082.
El mayor crecimiento ocurrió en Colombia, donde en 1996 había 1.128 y en 2002 ya eran 7.692. Le sigue la Argentina, que pasó de 1.524 a 6.628, mientras que en igual período Venezuela pasó de 2.179 a 7.963.
Contrariamente, Brasil tuvo unas de las proporciones más bajas, al pasar de 4.175 a 9.562. La CEPAL entiende que esto se debe a la buena formación profesional de la región, pero también a que en Estados Unidos hay mejores salarios y mayores posibilidades de desarrollo profesional, además de estabilidad.
La tasa de crecimiento de las transferencias de ejecutivos mostró un crecimiento del 50 por ciento bianual en el lapso analizado. Era de 10.437 en 1996, pasó a 15.315 en 1998, luego a 24.991 en 2000 y llegó a 37.082 en 2002.
Parte del crecimiento se explica en que muchas multinacionales estadounidenses que operan en la América Latina montaron sus oficinas regionales en Miami, cuando al inicio de los noventa lo hacían en Buenos Aires, San Pablo, Bogotá o Caracas.-

(*) Nota publicada por la agencia ISA
El mal ejemplo del Papa

Por Leonardo Boff (*)

La actitud del Papa Benedicto XVI está provocando justificadas iras entre las comunidades islámicas a causa de la infeliz cita de un emperador bizantino del siglo XIV, según la cual "Mahoma defendía cosas malas e inhumanas, tales como su orden de difundir la fe por la espada". Pero también causó escándalo y vergüenza a los cristianos. La citación es totalmente inoportuna. Sabe muy bien el Papa del enfrentamiento ahora existente entre el Islam y el Occidente que hace guerra a Afganistán y a Irak y que abiertamente apoya la causa israelí contra los palestinos, de mayoría islámica. En ese contexto la citación alinea el Papa a las estrategias bélicas del Occidente. ¿Como no irritarse contra esta actitud?

Para nosotros cristianos, la actitud del Papa nos deja perplejos porque es de la esencia de la fe cristiana perdonar y rezar como el pobrecito de Assis:"donde hay ofensa que yo lleve el perdón". No queriendo perdonar, el Papa legitima a todos aquellos que no quieren pedir perdón ni en la vida cotidiana, ni a los negros que esclavizamos por siglos, ni a los sobrevivientes de los indígenas que diezmamos. Si el Papa no hace oficialmente un acto de disculpa, nos da un mal ejemplo. No cumple el mandato del Señor de "confirmar los hermanos y las hermanas en la fe".

Pero su gesto no es aislado. Como Cardenal, se opuso a la entrada de Turquía en la Comunidad Europea por el simple hecho de que este país es mayoritariamente musulmán. Hace poco suprimió en el Vaticano la instancia que promovía el diálogo Cristianismo-Islamismo. En el documento Dominus Jesus de su autoría, del 15 de septiembre de 2000, uno de los textos más fundamentalistas de los últimos siglos, afirma que "la única religión verdadera es la Iglesia Romana Católica” y que "los seguidores de otras religiones objetivamente se encuentran, con referencia a la salvación, en una situación gravemente deficitaria". No tiene sentido encuentros con otras religiones porque "es contrario a la fe católica considerar la Iglesia como una vía de salvación al lado de otras". Con este trasfondo, no causa extrañeza su discurso en la Universidad de Ratisbona. ¿Sin embargo, no sería más digno del Papa pedir claramente perdón por las incomprensiones que provocó incluso involuntariamente? ¿Por qué no lo hace?

Para entenderlo, se necesita comprender la ideología infalibilista que sigue vigente en el Vaticano y en general en la Iglesia. Según ella, el Papa no puede errar, aunque el dogma de la infalibilidad sea muy limitado. Afirma que el Papa es solamente infalible en situaciones bien delimitadas, gozando entonces, personalmente, de aquella infalibilidad que es de toda la Iglesia. Pero la ideología infalibilista atribuye de forma ilegítima infalibilidades a todas palabras del Papa. Si al pedir perdón, confiesa que erró lo que no es permitido por el infalibismo.

Funciona en la cabeza del Papa Benedicto XVI el despotismo papal formulado ya en 1302 por Bonifacio VIII que rezaba:" para cada criatura humana es absolutamente necesario para su salvación estar sometida al Papa en Roma". Eso no fue abolido siquiera por el Concilio Vaticano II en 1964. Fue introducida en los textos una "Nota explicativa previa" donde se reafirma que el Papa puede siempre actuar "según su parecer personal" como nombrar obispos, establecer normas y establecer políticas eclesiásticas. En otras palabras: Un Papa puede autónomamente decidir todo; mil millones de católicos juntos no puede decidir nada. Ese absolutismo nos hace entender las razones del Papa para no pedir perdón.-

(*) Leonardo Boff es teólogo.

22.9.06

El niño, el buitre y el cerdo

Por Sergio Ramírez *


Quizá no hay otra fotografía más famosa en el mundo contemporáneo que aquella de Kevin Carter, con la que ganó el Premio Pulitzer en 1994, en la que un buitre vigila pacientemente a un niño agonizante de desnutrición en algún tramo del desierto del Sahara, en Sudán. Nunca se ha dejado de discutir sobre esa foto en los cónclaves de defensores de los derechos humanos y en las escuelas de periodismo, para buscar cómo dilucidar la posición ética del que tiene que informar. Se aprovecha del horror o lo evita. Ahuyenta al buitre o toma la foto.
Y hay otra, no menos dramática, tomada en las vecindades del volcán Casitas, en el occidente de Nicaragua, después de que el huracán Mitch devastó al país en 1999. En el mar de lodo que quedó después del alud que bajó del volcán, el cadáver de un niño desnudo es acechado por un cerdo. Igual que el niño agonizante y el buitre, no hay nada más que ellos dos en la foto, el niño muerto y el cerdo. Con la memoria de esa foto cierro mi novela Mil y una muertes, que tiene por personaje precisamente a un fotógrafo.
Pero hay una última de este mismo año, que difiere de las anteriores. El fotógrafo Chris Anderson carga sobre sus espaldas a una anciana desvalida, para evacuarla de la aldea de Aitaroun, en Líbano, que se halla bajo el fuego de la artillería israelí, mientras otra anciana camina trabajosamente a su lado. Aquí su opción fue distinta. Prefirió ayudar a la anciana que tomar su foto entre los escombros, abandonada a su suerte.
No es tan sencillo afirmar que se trata de dos propuestas contradictorias, una que es ética y la otra no. Hay quienes dicen, para paliar la imagen de insensibilidad que pesa sobre el fotógrafo Carter, que tras conseguir la foto ahuyentó al buitre y sacó al niño del escenario, pero esto tampoco resuelve el problema. El gran debate regresa a su punto de origen y tiene que ver con el papel de quien se halla en el lugar de los hechos para informar. Y tiene que ver también con el papel del artista frente a su modelo. ¿El buitre es el que está en la foto esperando la muerte del niño, o el buitre es el fotógrafo, un buitre profesional? El artista, que como ha dicho Vargas Llosa, vive de la carroña.
Flaubert defendía la absoluta neutralidad de ese artista que se topa de pronto con una composición plástica que le ofrece la propia vida y no puede despreciarla. No opina sobre ella, no entra a hurgar en sí mismo acerca de la justicia moral de lo que contemplan sus ojos. Ve la oportunidad de consumar su papel de artista, nada más. Sólo ve “motivos o pretextos de la naturaleza rica en variedades de crueldad y maravilla, destinados al ojo”.
En Mil y una muertes, Castellón, mi fotógrafo, oculto tras las cortinas de una ventana, retrata el cadáver de su hija y de su yerno que acaban de ser acribillados a tiros en la calle por la Gestapo, cuando están por ser conducidos al gueto de Varsovia. El niño Rubén, su nieto, se ha quedado contra un muro, aturdido por el terror, y también sale en la foto.
La neutralidad, como generadora de arte, y por tanto de belleza, que derrota a los sentimientos o los congela. Porque lo terrible también es bello, si es capaz de conmover. Si el artista ahuyenta al buitre, o al cerdo, y los saca de cuadro, no hay obra de arte. Si el anciano fotógrafo que atisba desde la ventana baja corriendo al oír los disparos antes de tomar la foto, la magia de que es capaz el artista desaparece.
Anderson se perdió de tomar la foto de una anciana desvalida entre las ruinas de lo que hasta hacía poco había sido su hogar, pero en cambio otro fotógrafo encontró su propia oportunidad al retratar a Anderson cargando a la anciana. La piedad, queda visto, también es bella, como lo es el horror. Pero es la piedad registrada por la cámara, que en términos de arte no existiría sin ese registro. Y más allá de la neutralidad que impide escoger entre tomar la foto o no tomarla, el grito de dolor de Castellón será, precisamente, esa foto. ¿No es ésa su manera de involucrarse?
¿Se trata, entonces, realmente de insensibilidad? ¿Quién dice que una imagen de ésas, la del niño frente al buitre o frente al cerdo, no va a ser multiplicada en todo el mundo y tendrá consecuencias de advertencia acerca de los abismos de injusticia que, en lugar de cerrarse, se abren cada vez más? Una foto es capaz de decirlo todo. El niño no representaría esa advertencia solo. Necesita a su lado al buitre.
La belleza siempre está contaminada, nada ocurre por separado. El cuchillo tiene un doble filo igualmente cortante, uno para la crueldad, otro para la compasión. “En el destrozado cementerio se veían esqueletos casi podridos mientras los árboles balanceaban sus frutos dorados encima de nuestras cabezas. ¿No sientes lo completo de esta poesía y cómo supone una gran síntesis?”, dice Flaubert en una carta a Louise Colet.
El niño y el buitre, el niño y el cerdo. El padre frente al cuerpo de su hija asesinada. El olor de los azahares junto al olor de los cadáveres, el gusano en la rama florida, pero los dos filos en armonía dentro del todo que es el cuchillo mismo.
Al fin y al cabo, el artista no es responsable del horror. No lo produce. Y no puede dejar de hacer su oficio, que es registrarlo.

(*) Escritor y ex vicepresidente de Nicaragua. Autor de Sombras nada más y Adiós muchachos, entre otras novelas.

Se fue un tipo extraordinario

Su documento de identidad decía que mi viejo nació un 25 de agosto de 1933, aunque en realidad su cumpleaños era el 23 de agosto, se ve que ...